LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS
Luis Antonio Escobar
Musicalmente se llama así al villancico culto de los negros, al cantado a varias voces, polifónico, y cuyos autores fueron compositores negros o blancos, cultos o intuitivos. Primero, veamos lo que se puede decir en relación con el nombre.
El Padre Angel Valtierra también acude a otra fuente muy importante que es "El libro I, capítulo XVI", del Padre Sandoval. Está dedicado al análisis de estas razas, y sus observaciones, aún desde el punto de vista antropológico actual, son de enorme valor.
"Cuatro son los principales puertos de donde ordinariamente suelen venir negros a este puerto de la Ciudad de Cartagena de las Indias que es la principal y derecha descarga de todo el mundo.
Vienen de los ríos de Guinea y puertos de su tierra firme, de la Isla de Cabo Verde, de la Isla de Santo Tomé y del puerto de Loanda o Angola y tal cual de los otros recónditos y apartados reinos así de la Etiopía occidental como de la oriental".
Antes de seguir adelante, quiero hacer énfasis en la palabra Santo Tomé, que los negros utilizan con frecuencia en sus cantos, con lo cual desean confirmar su procedencia. Esto acontece, principalmente, en determinados villancicos de los cuales, oportunamente transcribiré alguno. También conviene recordar que los negros de la Costa del Pacifico en Colombia, tienen especial afecto a San Antonio por lo cual, en cuanto pueden, lo citan en sus villancicos. Y continuemos con las citas del Padre Sandoval:
"Y aunque es verdad que a todas estas naciones llamamos comúnmente negros, no todos son atezados, antes entre sí mismas hay gran variedad de razas, unas son más negras que otras, otras no tanto, otras de color membrillo cocho que dicen, otros loros o sambos o de color bajo, medio amulatados y de color tostado.
A los negros de los ríos y puertos de Guinea llaman por excelencia negros de ley. Son mucho más fieles que todos los otros; de gran razón y capacidad; más hermosos y dispuestos en el exterior; negros sanos y para mucho trabajo, por lo cual es cosa sabida que estos son de mayor estima que todos los de otras naciones".
A los que el Padre Sandoval dice, "negros de ley", hay que agregar que se distinguieron, posteriormente, por sus célebres Guineos o Villancicos polifónicos de verdadera belleza, por la fuerza rítmica, preciosa libertad de movimientos melódicos, inflexiones nuevas en las melodías, graciosas recaídas rítmicas de los vocablos, espontaneidad, y además, precursores de todo lo que hoy se entiende por música Negro-Espiritual. Aquí tendríamos un punto importante y es el de confirmar el nacimiento de la música Negro-Espiritual en la región del Caribe, incluyendo a Colombia, que se ha expresado en tal forma, curiosamente, en la región del Pacífico. Pero, al decir región del Caribe, lo hago pensando en que fue allí en donde los núcleos negros, los Guineos, pudieron expresarse con toda libertad musical, y reitero, lo hago pensando en que aquellos Guineos sí fueron de completo origen negro o de compositores negros, de "arreglistas" negros que "variaban o hacían variaciones" al estilo de lo que se creó posteriormente en Nueva Orleans. Quiero insistir para dar a entender que una cosa es el Guineo en dialecto negro, cantado por negros, nacido en ambiente totalmente negro, y otra, el villancico hecho por blancos, compositores maravillosos en su técnica, que de seguro gozarían "transcribiendo" determinados ritmos que escuchaban. Y para aclarar más, una cosa es el villancico colombiano negro de la región del Chocó, el "Vélo qué bonito", cantado tradicionalmente por los negros o negras de la comarca, y otro es el arreglo que yo hice en el cual, inclusive agregué una segunda parte para quitarle el sentido reiterativo, que en general tienen esos villancicos negros. De todas maneras, existió en Latinoamérica una música de ambiente negro, bien, hecha por ellos, o bien, arreglada por compositores blancos. El profesor Robert Stevenson al referirse a un villancico del célebre Juan de Araújo, "gloria de La Plata" en donde vivió en 1680 hasta su muerte en 1714 nos dice:
"Los Negritos es un villancico en dialecto negro en el que actúan tres negros principales, vestidos de Tres Reyes. Los negros sobrepasaban a los de pura sangre española en Lima durante la vida de Araújo y es un error pensar que los Negros-Espirituales de los Estados Unidos hayan sido la primera contribución negra a la historia musical de América. Una danza de Angola fue transcrita por Sir Hans Sloane en Jamaica aún en 1688 y después publicada en Londres (1707). Numerosas danzas mejicanas durante la época colonial, claramente demuestran su origen negro".
A este respecto, estamos en mora de presentar innumerables pruebas de la llamada música Negro-Espiritual, que confirma su nacimiento y presencia en Colombia. Recalquemos aquí que el negro ejerció una profunda influencia en la Música del Barroco Latinoamericano, que aún no se ha estudiado y que, lo más lamentable, no fue asimilada e involucrada dentro de su propio ámbito musical y especialmente de los llamados compositores cultos, que han seguido "viviendo en otros países pero alimentándose en los suyos sin mirarlos".
Pero regresemos a los Guineos que también se llamaban Negros. Influyeron en muchos de los cientos de villancicos que reposan en los archivos de las diferentes catedrales, incluyendo la de Santafé de Bogotá. No resisto la tentación de copiar el texto de uno, que el Profesor Stevenson tomó y transcribió de los archivos de la Catedral de Oaxaca. Aparece preciosamente cantado por la Coral Roger Wagner, disco El dorado del Centro Latinoamericano de la Universidad de California, que de paso, hay que ensalzar, por su ejemplar y real aporte a los estudios musicales latinoamericanos, labor que dirige el excepcional experto Robert Stevenson y a quien hay que citar constantemente, pues es uno de los pocos amantes de su investigación y pionero de tan bello campo. El mismo dice, refiriéndose al archivo de la catedral de Oaxaca:
"Especialmente rico en obras llamadas Guineos y Negros, este manuscrito incluye también muchos dialectos indígenas. Eso Rigor e Repente se publicó de los folios 243 y 244 de este manuscrito en The Music Quartely en octubre de 1968. Después de la introducción del solo del tenor, los cinco solistas comienzan a contestar, cada uno, de una manera extremadamente vigorosa y divertida, el texto que se lee así:"
"Toca negriyo tamboritiyo,
canta parente Sarabanda,
tengue que tengue,
sumba casu cucumbe.
Se noche branco seremo.
O Jesú que risa tenemo,
O que risa Santo Tomé. (fine)
Vamo negro de Guinea
a lo pesebrito sola,
no vamo negro de Angola
que sa turu negla fea.Queremo que niño vea negro
pulizo y galano
que como noso hermano
tenemo ya fantasía.Toca viyano y follia
baylaremo alegremente.
Gargantiya, regranate yegamo a lo siquitiyo
manteya rebocico confite curubacate de cuariate,
faxuela, guante, camisa, capisayta de frisa,
canutiyo de tabaco.
Toca preso pero beyaco
guitarra alegremente.
Toca parente". (Se repite).
(El arreglo casi estrófico es mío, lo mismo que ciertas palabras castellanizadas. En el texto publicado por el profesor Robert Stevenson, todo está seguido.)
Cuántas lenguas y giros idiomáticos quedaron en este precioso Guineo o Negro, muestra contundente de la influencia, se podría decir mejor, de la música negra en Latinoamérica. Pero aunque haya que observar múltiples aspectos sobre los Guineos, regresemos a la hermosa Cartagena de Indias.
