CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN
EL BORRICO Y EL LORO
Por un camino,
subía un asno
cargado de oro.
Y un loro reía
al ver cansado
al buen jumentillo.
- MORALEJA:
- Así entre los hombres hay
- personas a granel
- cuya egoísta labor
- es siempre la crítica,
- pues cuando el ocio domina,
- arguye la falsa razón.
