CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN
EL ASNO Y EL RUISEÑOR
Llevando un asno
cargas de carbón,
por el senderillo
vio un ruiseñor
libando las flores
de un girasol.
-Esta suerte mía
de ser cargador-
pensaba el jumento
de su situación.
-Al hombre le sirvo,
es la ley de Dios.
