CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN
EL SABIO
Hace algún tiempo,
existía un tigre
que quería ser
grande y famoso.
-No intentaré
fútiles cosas-
se dijo airoso.
Jamás puedo ser
cual rápido gamo,
ni alto animal
fino y garboso,
pues Dios ha creado
con bellas medidas
a la gran jirafa.
Imposible ser
señor de la jungla,
carezco de tino,
voz de mando y gesto.
Para ese cargo,
ya existe maestro.
Seré tigre, siempre,
pues es de más valía
aceptar el digno
papel que debemos
cumplir en la vida.
