CANTOS DE LA CIGARRA
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN
LAS CAMPANAS
Arrojé un guijarro
a una quieta campana,
y el elemental tintineo
se convirtió en armonía.
Es misión de las campanas
y su sonoro destino,
pues hay que ser de metal,
puro, templado y fino,
para transmutar el ruido
en bello y precioso sonido.
