II. LA ÉPOCA COLONIAL (1550-1810)

Dio el Rey un paso avanzado:

la conquista terminada

la toga y no ya la espada

debe juzgar al culpado;

preferible era el letrado

al conquistador temido,

y así quedó establecido,

alto Tribunal, la Audiencia,

la cual debiera en conciencia

dar amparo al oprimido.

(Se erige la Real Audiencia  de Santafé de Bogotá. 1550)

 

Noble símbolo real,

de la Majestad destello,

exhibido fue el Gran Sello

por toda la capital;

entre un estruendo marcial

de clarines y atambores,

bajo una lluvia de flores,

cual si fuese el Soberano,

al emblema, el ciudadano

rindió máximos honores.

(Paseo del Gran Sello en Santafé de Bogotá. Abril 7 de 1550)

 

Gobernaron los Oidores,

unos buenos, no hacen daño,

otros crueles cual Montaño

sólo suscitan rencores;

antiguos conquistadores

se levantan con Oyón:

fue terrible la expiación

pues al ser descuartizado

pagó el Capitán alzado

su audaz determinación.

(Suplicio de Álvaro de Oyón. Noviembre de 1553)

 

Van surgiendo poblaciones

en una y otra comarca;

como homenaje al Monarca

aumentan las fundaciones;

poco a poco las naciones

de indómitos naturales

abandonan sus breñales

rendidas al castellano,

y en la sierra y en el llano

cesan los ecos marciales.

(Ibagué ..........1550
Villeta ............1551
Mariquita .......1551
Almagner......1551 etc.)

 

Vuelve a Santafé nombrado

Mariscal y Regidor

su gallardo fundador:

Quesada, el Adelantado;

se erige en Arzobispado

a esa ciudad capital,

y en la plaza principal

se eleva, gaje de unión,

de la Audiencia la mansión

frente de la Catedral.

(Regreso del Mariscal Quesada, 1550)
(Se erige el Arzobispado de Santafé de Bogotá. Bula de 11 de abril de 1563)

 

Con arrojo sobrehumano

que manchó saña infinita,

va del Perú a Margarita

Lope de Aguirre, el tirano;

ser fieles al Soberano

juran todos de concierto

y vencer en campo abierto

a órdenes de Quesada,

mas no hubo caso de nada

pues el tirano fue muerto.

(Muerte de Lope de Aguirre. Octubre 20 de 1561)

 

Venero de Leiva, Andrés,

docto letrado excelente,

fue nombrado Presidente

por el Rey poco después;

jamás demostró altivez

sino una bondad sencilla;

una legendaria Villa

guarda su recuerdo eterno,

y al final de un buen gobierno

volvió con lustre a Castilla.

(Entra a la capital el primer  Presidente don Andrés Díaz  Venero de Leiva. Febrero 21 de 1564)
(Fundación de la Villa de Leiva. 1572)

 

Por sucesor fue elegido

un débil viejo, Briceño,

quien pasó al eterno sueño

siendo muy poco sentido;

la Audiencia se trueca en nido

de rencillas y rencores,

pues los jóvenes Oidores que

no respetan sigilo

no dejan hogar tranquilo

con sus ruidosos amores.

(Muerte del Presidente Francisco Briceño. Diciembre 13 de 1575)

 

Maltrecho y casi arruinado

salió el General Quesada

de la difícil jornada

que hizo en busca del Dorado:

no halló el Tesoro soñado

en la llanura infinita;

como jefe se ejercita

los gualíes en domar,

y luégo va a reposar

su vejez en Mariquita.

(Expedición de Quesada al Dorado. 1569)
(Campaña contra los gualíes. 1575)

 

Sereno el Adelantado

vio, vencido por los años

y más por los desengaños,

que su fin era llegado;

sus faltas en el pasado

en libros y testamento

declaró con sentimiento:

purificada su historia

bien merece su memoria

un soberbio monumento.

(Muerte de Quesada. Febrero 15 de 1579)

 

No obstante su noble cuna

a Armendáriz, Presidente,

no se le mostró clemente,

en su ocaso, la fortuna;

dictó medida importuna

respecto a amonedación,

y el Visitador Monzón

-juez implacable e injusto-

se dio el depravado gusto

de que muriera en prisión.

(Prisión del Presidente don Lope Díaz Aux de Armendáriz. Febrero de 1580)

 

Empero, el Visitador,

no obstante su alto coturno,

fue aprisionado a su turno

y sufrió grave rigor;

Orellana, cruel Oidor,

también Juez de Residencia,

no mostró mucha clemencia,

y en la cárcel, suspendido,

lo cubrió mortal olvido

el resto de su existencia.

(Llega a Santafé el Visitador Juan Prieto de Orellana. 1582)

 

Esa pugna tan sonada

que hubo entre aquellos Oidores

y Jueces Visitadores

tuvo a Santafé agitada;

la calma fue asegurada

y todo volvió a su estado

cuando un varón muy calmado,

el doctor Guillen Chaparro,

firme como un buen navarro,

brilló cual buen magistrado.

(Pugna entre el Visitador y los Oidores Pérez de Salazar y Peralta)
(Gobierno del doctor Francisco Guillen Chaparro. 1585-90)

 

Drake, Almirante famoso,

de España grande adversario,

que unos llamaban corsario

y otros marino glorioso,

con equipo poderoso

y sin temor a la muerte

tomó la plaza más fuerte:

la soberbia Cartagena,

a la cual luego condena

a la más precaria suerte.

(Toma de Cartagena por el Almirante inglés Francisco Drake. Febrero 9 de 1586)

 

El muy cuantioso botín

que de la ciudad reclama

aumenta de ésta la fama

del uno al otro confín,

y para ponerle fin

a saqueos venideros

y resguardar los dineros,

se alzan macizos bastiones,

asombro de las naciones

y te de aventureros.

 

Cuentan que escandalizado

con el gasto el Rey Prudente

-el cual deseaba impaciente

vencer al inglés osado-

a una ventana asomado

del prodigioso Escorial,

al ver la cuenta total,

por sobre el Mar Tenebroso

ver quiso el muro grandioso

que costó tanto caudal.

(Felipe II Rey de España. 1556-1598)

 

En el Istmo, diferente

fue la suerte del inglés

que asaltar quiso después

a Panamá, inútilmente;

Drake vio deshecha su gente

por la del Gobernador,

y sintió tanto dolor,

al ver nublado su sino,

que allí murió el gran marino,

que es de Inglaterra un honor.

(Muerte de Drake. Febrero 7 de 1596)

 

Procura el doctor González

-un Consejero eminente

designado Presidente-

aumentar las arcas reales,

inconvenientes formales

Tunja al proyecto señala

y califica de mala

la nueva contribución,

mas González con tesón

impuso al fin la alcabala.

(Gobierno del doctor Antonio González. 1590-97)

 

"Doctor Sangre" fue llamado

su temido sucesor,

pues si Sande era Doctor

y Caballero cruzado,

jamás había ostentado

en su justicia, clemencia,

y al llegar su residencia

mancilló al Visitador,

quien predijo con rigor

el final de su existencia.

(Gobierno del Presidente doctor Francisco de Sande. 1597-1602)
(Choques entre el Presidente y el Visitador don Andrés Salierna de Mariaca)

 

Y cuando gozoso oía

en su casa, el funeral

del Visitador, fatal

lo invadió melancolía,

sintió que una mano fría

su alma llevaba consigo,

y la ciudad fue testigo,

con pavor, de un hecho cierto:

que el Presidente había muerto

cual lo anunció su enemigo.

(Muere el Visitador Salierna de Mariaca. Septiembre 6 de 1602)
(Muerte del Presidente Sande. Septiembre 12 de 1602)

 

Entrada del Virrey Solis al Convento - 1761

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