Sobre el Bárbula lejano
Girardot vence a la muerte,
y, triunfador, cae inerte
con la bandera en la mano;
heroísmo sobrehumano
en San Mateo dio Ricaurte,
quien con ninguno comparte
la sin par inmolación,
y al Olimpo en la explosión
asciende cual nuevo Marte.
(Triunfo en Bárbula y muerte de Atanasio Girardot. Septiembre 30 de 1813)
(Inmolación de Antonio Ricaurte en San Mateo. Marzo 25 de 1814)
D´Elhuyar brilla en Trincheras,
Vélez en la Casa Fuerte,
y Ortega en campos de muerte
gana enemigas banderas;
conquistan sus charreteras
con hazañas inmortales
París y dignos rivales;
la fama su nombre expande,
y de Colombia la grande
llegan a ser Generales.
(Campaña de Venezuela. 1813-14)
Tras de luchar con vigor
contra enemigo esforzado,
Bolívar ve coronado en
Caracas su valor:
llamado Libertador
la gloria mayor alcanza,
pero de Boyes la lanza
triunfa a partir de La Puerta,
y el caraqueño ve muerta
su luminosa esperanza.
(Bolívar es proclamado Libertador. Caracas. Octubre 13 de 1813)
(Derrotas de los Patriotas en La Puerta, Aragua y Urica. 1814)
Poner fin a la anarquía
Nariño entre tanto anhela,
y el propósito revela
de establecer la armonía:
al Congreso oficia un día
manifestando su afán
de luchar por Popayán,
y a la Libertad levanta
un símbolo, cuando planta,
bello árbol un arrayán.
(Se planta en Bogotá el árbol de la Libertad. Abril 29 de 1813)
El Congreso Federal
acepta su ofrecimiento,
y se le da nombramiento
de Teniente General;
como paso primordial
de la futura campaña
se jura -cívica hazaña-
tras derroche de elocuencia,
absoluta independencia
de la antigua Madre, España.
(Proclamación de la Independencia absoluta de Cundinamarca. Julio 16 de 1813)
En Palacé se vio el brío
de los bisoños soldados
que en héroes transfigurados
triunfaron en Calibío,
después del choque bravío
dijo el gran santafereño
a sus cadetes, risueño
"A comer vamos el pan,
muchachos, a Popayán",
y se realizó el ensueño!
(Combate del Alto Palaeé. Diciembre 30 de 1813)
(Triunfo en Calibío. Enero 15 de 1814)
La ciudad de los blasones,
en sus casas hechiceras,
dio por semanas enteras
albergue a los batallones:
hay opuestas opiniones
respecto de esa demora,
"Nariño su hora",
censura airado un autor,
y afirma otro historiador:
"La espera fue salvadora".
Pero el patriota, es el caso,
en nuevos combates luégo
no iba a recibir el fuego
del contrario en campo raso:
hubo que forzar el paso
del Juanambú, gran torrente,
cuyo rugido potente,
como la voz del Destino,
cerraba ciego el camino
con su traidora corriente.
La enemiga artillería
pavor sembraba en la altura,
pero hasta ella con bravura
ascendió la infantería;
en tanto, con osadía,
unos pocos batallones
vadearon los reventones
airados del Juanambú,
y de ir hasta el Perú
Nariño tuvo ilusiones.
(Paso del Juanambú. Mayo de 1814)
Vencidos ya tantos bretes
creen los pacientes soldados
que sus aperos gastados
son mullidos cojinetes;
al galope, los jinetes
avanzan en sus rocines,
y los triunfales clarines
anuncian en su clangor
que flamea el tricolor
sobre el campo de Tacines.
(Batalla de Tacines. 9 de mayo de 1814)
Llamó el General malsín
y verdugo a un Coronel
que cortó fiero y cruel
la cabeza al bravo Asín:
mas tuvo funesto fin
el hecho: la artillería
-por venganza o cobardía-
tal jefe ordenó clavar
cuando se intentó tomar
a Pasto en acción bravía.
(Derrota de Pasto. 10 de mayo de 1814)
"Jamás vi yo al General
más heroico en esta lucha",
dice a todo el que lo escucha
su segundo; el gran Cabal;
con arrojo sin rival
se abre paso con su acero,
mas luégo cae prisionero
de los valientes pastusos
que al Rey le rinden ilusos
un vasallaje sincero.
(Prisión de Nariño. 14 de mayo de 1814)
Nariño oyó en su prisión,
con ejemplar fortaleza,
que pedía su cabeza,
furiosa, la población:
al punto salió al balcón
sin demostrar pesadumbre;
-sabía con certidumbre
ser el miedo hecho funesto-
y dominó con un gesto
a la airada muchedumbre.
Con el pie sujeto a un grillo,
y pronto a ser fusilado,
Nariño de nuevo enviado
fue a gaditano castillo;
tras de pesado rastrillo,
víctima de adversa suerte
mas con el ánimo fuerte
no obstante los desengaños,
esperó por muchos años
lo libertase la muerte.
(Prisión de Nariño en Cádiz. 1815-20)
Un ejemplo de cordura
en tiempo tan inestable
dio Antioquia, que memorable
se destacó a grande altura:
allí luce la figura
del Dictador del Corral,
y Restrepo, liberal
patricio de gran virtud,
al librar la esclavitud
hizo su nombre inmortal.
(Don Juan del Corral. Mompós 1778. Antioquia 1814)
(Ley sobre libertad de partos de los esclavos, presentada por el doctor José Félix de Restrepo y aprobada por la Legislatura de Antioquia. Abril 20 de 1814)
Nariño en el Sur vencido,
Bolívar en Venezuela,
el triunfo ya no consuela
al patriota entristecido;
el Libertador, perdido,
llega a Tunja de regreso
a rendir cuenta al Congreso,
y de Torres, en su nombre,
al proclamarlo grande hombre,
le da de la Historia el beso.
(Bolívar ante el Congreso de las Provincias Unidas. 1814)
Del Congreso inobediente
se muestra Cundinamarca
que no sólo del Monarca
quiere ser independiente;
su Dictador-Presidente,
Alvarez, cree sin razón
no debe entrar en la Unión,
que a un Triunvirato confía
sostener con energía
la vida de la Nación.
(Instalación del Triunvirato de las Provincias Unidas: J. M. del Castillo y Rada, Joaquín Camacho y José Fernández Madrid. Octubre 5 de 1814)
Designado General
Bolívar, con decisión
sirve a la Federación
y ataca a la capital;
tras una lucha mortal
Santafé es sojuzgada,
y por ello incorporada
en las Provincias Unidas,
ya entonces medio vencidas
por la fuerza de la espada.
(Toma de Santafé por Bolívar. Diciembre 12 de 1814)
En contienda fratricida
que a la Patria causa pena,
Bolívar a Cartagena
lanza recia acometida:
en el Reino, ya extinguida
estima la resistencia,
depone el mando en conciencia
y va en busca de Petión,
que, en Haití, noble gestión
cumple por la independencia.
(Se retira Bolívar de la Nueva Granada. Mayo 8 de 1815)
Un triunfo pronto y sencillo
cree España haber alcanzado
al enviar a un gran soldado
cual lo fue Pablo Morillo:
guerreó con ingente brillo
contra el férreo Emperador,
e incurrió en un grave error
al pensar, en su crueldad,
extinguir la libertad con
escenas de terror.
(Sale de Cádiz para América la expedición pacificadora al mando del General Morillo. Enero 1815)
Vence en el Palo Cabal
en memorable jornada,
pero a Urdaneta, Calzada
causa derrota fatal;
el Congreso General,
en momento tan ingrato,
prescinde del Triunvirato,
y da a Torres la misión
de salvar a la Nación
con un honroso mandato.
(Triunfo en El Palo. Julio 5 de 1815)
(Derrota de Chitagá. Noviembre 15 de 1815)
(Camilo Torres electo Presidente de las Provincias Unidas. Noviembre de 1815)
Morillo, jefe notable
y destacado en Europa,
con su veterana tropa
en número formidable
a Cartagena indomable
asedia con grande ardor,
y la ciudad con fervor
que es modelo de heroísmo,
duplica su patriotismo
y agiganta su valor.
(Comienza Morillo el sitio de Cartagena. 18 de agosto 1815)
Sólo el hambre pavorosa
que ocasionó mucha muerte
dominó el ánimo fuerte
de la ciudad valerosa:
convertida en una fosa
logra el expedicionario,
con esfuerzo extraordinario,
tener al fin la victoria,
pero a ella cubre la gloria
con espléndido sudario.
(Ocupación de Cartagena. Diciembre 6 de 1815)
Morillo ordena severo
sean en cadalso inmolados
Ayos, Ribón, Díaz Granados,
Castillo, Portocarrero,
García Toledo, que fiero
lució de Gobernador,
Anguiano, Stuart, Amador,
quienes prueban al morir
que no es fácil extinguir
la Libertad con rigor.
(Fusilamiento de los mártires de Cartagena. Febrero 24 de 1816)
Insigne republicano
Custodio García Rovira
en Cachirí firme aspira
a resistir al hispano;
su valor resulta vano
para impedir la derrota,
su resistencia se agota
ante el fuego de Calzada,
y allí queda sepultada
la esperanza del patriota.
(Derrota de Cachirí. Febrero 22 de 1816)
Es urgente detener
las huestes del Rey Fernando,
y Torres encarga el mando
a Serviez y a Santander,
ya no es posible vencer
con fuerzas tan inferiores;
sufre el patriota rigores
en una y otra jornada;
es ya la Nueva Granada
de los pacificadores.
(Marzo de 1816)
A Cúcuta la fortuna
le cupo de ver mecer
del preclaro Santander
la hidalga y virtuosa cuna,
fue su ambición grande y una:
servir a la Libertad,
derrocar la autoridad
ya caduca de los Reyes,
y de Hombre de las Leyes
merecer la dignidad.
(General Francisco de Paula Santander. Cúcuta, abril 13 de 1792. Bogotá, 6 de mayo de 1840)
Renuncia la Presidencia
Torres en esos momentos,
y se apela a los talentos
de Madrid, hombre de ciencia;
él mismo expuso en conciencia
no tener las cualidades
en sus tempranas edades
para resistir la carga,
que era en verdad bien amarga
en tan fieras tempestades.
(El Congreso elige Presidente de las Provincias Unidas al doctor José Fernández Madrid. Marzo 14 de 1816)
Nombrado Gobernador
en horas tan aflictivas
José Nicolás de Rivas
aceptó el temido honor:
defendió con gran fervor
a la Libertad perdida,
y a esta causa querida
dio como hecho natural,
primero, ingente caudal,
y luégo, su propia vida.
(Coronel José Nicolás de Rivas. Nombrado. Gobernador y Capitán General de Cundinamarca. Marzo de 1816)
Quiere el nuevo Presidente
seguir al Sur con su hueste,
y ordena a Serviez se apreste
para ello inmediatamente,
Serviez juzga inconveniente
ese paso, y a los Llanos
con sus pocos veteranos
y Santander, se retira,
pues a combatir aspira
junto a los venezolanos.
(Abril-Mayo dé 1816)
Manda una negociación
el Congreso abrir en breve:
la resistencia es ya leve
y se acepta rendición;
una escasa guarnición
que de luchar tiene intento,
llevada del descontento
le quita el mando a Cabal,
y designa un General:
Mejía, joven portento.
(Liborio Mejía designado Jefe del Ejército del Sur. Junio de 1816)
Madrid al reposo aspira:
juzga que es un militar
quien debe entonces mandar,
y del poder se retira;
se nombra a García Rovira,
que es de la Patria un honor,
Presidente-Dictador,
y, como se encuentra ausente,
Mejía, Vicepresidente,
toma el mando con valor.
(Nombramiento de García Rovira y Mejía por la Comisión del Congreso. Junio 22 de 1816)
A órdenes de Mejía
en la Cuchilla del Tambo
tanto el blanco como el zambo
combaten con bizarría;
destroza la artillería
la poca fuerza patriota,
y en busca de ayuda ignota,
bajo un triste sol de ocaso,
se abre audaz el Jefe paso,
en alto su espada rota.
(Combate de la Cuchilla del Tambo. Junio 29 de 1816)
Empeña nueva batalla
contra Tolrá allá en la Plata,
mas el triunfo no arrebata
diezmado por la metralla;
el fuego patriota calla
ante fuerza superior,
ya nada puede el valor;
Mejía y sus compañeros
caen en breve prisioneros
de aquel pacificador.
(Combate de La Plata. Julio 10 de 1816)
Antes, a la capital entra
Morillo triunfante
y reina desde ese instante
doquier silencio mortal;
el temible General
no tiene vacilaciones,
con sus fieles batallones
sostiene la Monarquía,
y ahogar quiere su energía
la Libertad con prisiones.
(Entra Morillo a Santafé. Mayo 26 de 1816)
Se forman tres Tribunales,
el peor se llama de Guerra
y en los estrados aterra
con sus sentencias mortales;
a los reos, grandes males
Secuestros causa inflexible,
y aun cuando menos temible
el de Purificaciones
hace a patriotas varones
la ciudad casi invivible.
(Establecimiento por Morillo del Consejo de Guerra permanente, Junta de Secuestros y Tribunal de Purificaciones. Junio de 1816)
Cuánta víctima eminente
de la española cuchilla:
Caldas, que en la ciencia brilla,
Torres, Maestro elocuente;
Pombo, de preclara mente;
Villavicencio; García;
Camacho, que lujo un día
fue del Foro; el gran Baraya
que al contrario tuvo a raya,
y el indomable Mejía.
(Época del Terror. Fusilamiento de los mártires de la Patria; 1816-17)
Francisco José de Caldas
Camilo Torres
Miguel de Pombo
Antonio Villavicencio
Manuel García
Joaquín Camacho
Antonio Baraya
Liborio Mejía
Crece la fúnebre lista
con Álvarez, noble anciano;
Carbonell, Ortiz, Lozano,
Leiva, que lauros conquista;
siega la hoz del realista
las cabezas principales:
Ulloa, Torices, Morales,
Rivas, Arrubla, Tejada,
prez de la época llamada
"Era de los Inmortales".
Manuel Bernardo Álvarez
José María Carbonell
Silvestre Ortiz
Jorge Tadeo Lozano
José Ramón de Leiva
Francisco Antonio Ulloa
Manuel Rodríguez Torices
Francisco Morales Fernández
José Nicolás de Rivas
José María Arrubla
Dionisio Tejada
Hoyos, de virtud sencilla;
Conde de Casa Valencia
que ofrenda a la Independencia
su Título de Castilla;
Vélez, a quien nadie humilla;
Lastra, flor de caballeros;
Gutiérrez, Niño, Lineros;
la Patria no se consuela
de perder a Valenzuela,
notable entre los primeros.
Joaquín de Hoyos
Pedro Felipe de Valencia
Antonia José Vélez
Pedro de la Lastra
José Gregorio Gutiérrez Moreno
Juan Nepomuceno y Rafael Nulo
José Ramón Lineros
Crisanto Valenzuela
Un rencor profundo inspira
contra el expedicionario
ver que en el cadalso a diario
más de una víctima expira;
Monsalve, García Rovira,
Benítez, Dávila, Ayala,
de su coraje hacen gala,
al recibir dura muerte,
mas la Gloria al cuerpo inerte
le da amparo con su ala.
Pedro Monsalve
Custodio García Rovira
Emigdio Benítez
José María Dávila
José Ayala y Vergara
Lejos de la capital
también el realista mata:
caen los Grillos, y Zapata,
Umaña, Vásquez, Cabal...
van al suplicio fatal
en campiñas y ciudades
hombres de todas edades,
y en tan trágicos momentos
nada valen los talentos
ni preclaras cualidades.
Mariano y Joaquín Grillo
Agustín Zapata
Joaquín de Umaña
José Cayetano Vásquez
José María Cabal
Fluye fácil el elogio
para los mártires todos
que enaltecen de mil modos
de la Patria el eucologio;
en ese martirologio
do lucen prestigios tantos,
se destacan los encantos
y las gracias femeninas
de dos claras heroínas:
la Ábrego y Antonia Santos.
Mercedes Abrego
Antonia Santos
Son del país desterrados
distinguidos sacerdotes
de altas virtudes y dotes
y por todos apreciados;
a presidio sentenciados
sufren en zonas distantes
varios que. sirvieron antes
a la Libertad con brillo:
Azuola, Pardo, Castillo
y otros varones prestantes.
Juan Bautista Pey
José Domingo Duquesne
Fernando Caicedo y Flórez
Andrés Rosillo y Meruelo y varios otros.
Luis Eduardo de Azuola.
Manuel Pardo
José María del Castillo y Rada
En la Costa residía
Montalvo, Virrey clemente,
pero resultó impotente
ante la espada sombría:
sólo de nombre ejercía
autoridad en el mando,
protestó de vez en cuando
contra el rudo militar,
quien lo hizo remplazar
por orden del Rey Fernando.
(Gobierna en Cartagena el Virrey don Francisco Montalvo. 1816-1817)
Sámano como Virrey
siguió ejemplo de Morillo:
su sistema era sencillo:
el Terror impone al Rey;
con tan sanguinaria ley
cree tener calma completa,
su conciencia no se inquieta
cuando fusilar le es dable
a la heroína admirable,
la Pola Salavarrieta.
(Suplicio de la Pola, Sabaraín, etc. Bogotá, noviembre 14 de 1877)
Serviez, Páez y Santander
procuran en Casanare
que la suerte les depare
el momento de vencer;
se determina a emprender
-ya con base asegurada-
una difícil jornada
el Libertador vidente
para hacer independiente
toda la Nueva Granada.
(Campañas en los Llanos de Casanare. 1816-19)
(Plan de invasión a la Nueva Granada. Mayo de 1819)
Dejar los Llanos ardientes
por la helada Cordillera
era una empresa guerrera
digna sólo de valientes;
mueren muchos combatientes
congelados por el frío
en el Páramo sombrío,
mas Santander no desmaya
y fuerza ir en Paya
del realista el poderío.
(Paso de la Cordillera de los Andes. Páramo de Pisba. Junio de 1819)
(Combate de las Termópilas de Paya. Junio 27 de 1819)
Con el patriota ardoroso
Barreiro, Jefe español,
partir quiere pronto el sol
en un combate glorioso;
un resultado dudoso
obtiene en su acometida,
y en consecuencia, extinguida
ve de su estrella la fe,
e imagina a Santafé
para el Monarca perdida.
(Triunfo de los patriotas en Gámeza. Julio 11 de 1819)
|
|
20 de Julio en Bogotá |
En el Pantano de Vargas
soporta el Libertador
con angustia y con dolor
en verdad horas amargas:
restablece con las cargas
de sus llaneros Rondón
la difícil situación,
y en vez de sufrir derrota
alcanza al fin el patriota
brillante triunfo en la acción.
(Batalla del Pantano de Vargas. Julio 25 de 1819)
De Boyacá sobre el puente
-en trascendental jornada-
toda la Nueva Granada
queda al fin independiente;
gana Anzoátegui el valiente
con Santander, destacado
jurisconsulto, soldado,
un alto timbre de honor,
y logra el Libertador
darle vida a un nuevo Estado.
(Derrota total y prisión del General español Barreiro. Agosto 7 de 1819)
En Venezuela, prudente
ejerce Roscio el poder,
y en Santafé, Santander
es el Vicepresidente;
sigue de la tropa al frente,
con actividad sin par,
en el mando militar
Bolívar, y el pueblo entero
doquier lo aclama sincero
Presidente titular.
(El General Santander ejerce el poder como Vicepresidente de Cundinamarca. Septiembre 11 de 1819)
Secunda elocuente Zea
-que en Congreso de Angostura
es la más alta figura-
del Libertador la idea;
una ley solemne crea
a Colombia, la nación
que forma la reunión
de Venezuela esforzada
con Quito y Nueva Granada:
un ensueño hecho creación!

