Este hermoso libro fue ganador en el 2006 del Premio Bologna Ragazzi. Igualmente seleccionado para el Premio Alemán al Libro Infantil 2006.
Edición impecable, texto e ilustraciones poéticas que invitan a soñar, son elementos perfectamente conjugados en este maravilloso libro álbum. Una narración intimista y nostálgica se plasma en unas páginas amarillas de cuaderno a rayas, con letras escritas a mano por un niño que habla de un abuelo cercano, presente, divertido. Las historias y aventuras que viajan a través de su voz, llegan a su imaginación para tejer una bella complicidad con mejillas encendidas en el acto de narrar y escuchar.
Alojoscha Blau, ilustradora rusa, recrea las historias del abuelo en un tiempo de guerra y posguerra, siempre dejando en cada ilustración la poesía que transita a través de los textos del autor austriaco Heinz Janischen.
El niño comienza una narración intimista a la cual el lector se asoma para leer: “De niño, mi abuelo tuvo una vida muy agitada. Por lo menos, él así lo cuenta. Y si mi abuelo lo dice, es porque es así." Y el abuelo cuenta cómo conoció al hombre de las nieves, le regaló su gorro y bajaron en trineo al restaurante más próximo.
Cómo en otra ocasión encontró unas alas por los alrededores y las volvió a dejar sobre la hierba. Y así llenando cajones con agua, haciendo saltar chispas rojas de sus orejas, enviando balones que impactan contra las nubes, alejándose de la guerra con sólo desearlo para caer en la mecedora de su jardín y realizando viajes alrededor del mundo en un sueño ininterrumpido de veintisiete días, el abuelo avance a sus 80 años. A partir de allí se vuelve transparente, tan transparente que el niño puede mirar a través de él y su voz no se apaga porque allí está su nieto con sus mejillas rojas de tanto escuchar.
Un libro para ser disfrutado por los niños y por todos los que participan en la resistencia contra la “realidad”, para todos ellos está dedicado.