|
Convierta la hora de los cuentos en una parte especial de sus actividades diarias. A los pequeños les encantan los libros cortos y sencillos. Les fascinan los libros que repiten las mismas palabras una y otra vez.
Si escuchan sus cuentos preferidos varias veces, sabrán qué sigue. Permítales pasar las páginas y pregúnteles: “¿Qué va a pasar después?”.
Los libros con palabras que riman también son divertidos. Por otra parte, su hijo, que en esta etapa es muy activo, podrá imitar también lo que escuche o hacer efectos de sonidos.
Piense en los libros que le interesan. ¿Le gustan los libros sobre animales, coches, camiones de bomberos o aviones? También hay libros sobre ir a distintos lugares como el supermercado, el médico o de compras, o libros de aventuras y para contar. Elija unos cuantos libros sobre los acontecimientos diarios que ocurran en su familia.
Visite la biblioteca de su localidad y solicite ayuda para seleccionar unos cuantos libros para su hijo. No se olvide de preguntar si tienen una hora para leer a los niños de esta edad.
Consiga unos cuantos libros resistentes de páginas de cartón que su hijo pueda coger sin ayuda. Háblele sobre cada libro. Léale el título. Pídale que señale las ilustraciones mientras usted le lee. Háblele sobre lo que vea en las imágenes, como “Mira qué grande es este camión rojo”.
Es probable que su pequeño no pueda sentarse y quedarse quieto todo el tiempo que requiere oír un cuento completo. ¡Pero no se preocupe! Trate de encontrar dos o tres momentos cortos para leer durante el día. Elija libros cortos o poemas.
Escoja un momento del día en que su pequeño esté tranquilo y pueda escucharle, como antes de acostarse o después de hacer la siesta.
Algunos niños tienen necesidades especiales. Es posible que no puedan decir muchas palabras, también pueden tener problemas auditivos, no ver bien o tener alguna discapacidad física. Sin embargo, estos niños pueden escuchar y disfrutar de los libros, tal como las demás personas. A medida que usted lea un cuento, le será útil tener al alcance objetos que se relacionen con el tema del libro para que el niño los toque o los coja.
Fuente:
Bickart, Toni S, Trister Dodge Diane, El buen comienzo de la lectura, Barcelona, ediciones Medici, 2007.
|