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Beatrix Potter
Helen Beatrix Potter llegó a la fama en la ilustración luego de superar muchos obstáculos, unos propios de la época en la que vivió y otros por el aislamiento social en el que le tocó vivir en su infancia y en su juventud.
Helen nació el 28 de julio de 1866 en Londres, Inglaterra. Creció en el seno de una adinerada familia que vivía en una aislada mansión campestre y nunca tuvo acceso a la educación en una escuela. Siempre llevó una vida holgada y de poco trato social y recibió educación de parte de una institutriz particular.
Nunca fue a la escuela y no tenía muchos amigos lo cual la convirtió en una persona extremadamente tímida que vivió gran parte de su niñez y juventud encerrada en una habitación leyendo y rodeada de animales domésticos y paisajes campestres que fueron sus primeros temas de inspiración para el dibujo.
Sus primeras lecturas fueron las novelas de Mary Edgeworth, que se convirtieron en su único pasatiempo junto con las vacaciones anuales que pasaba en el norte de Inglaterra o Escocia.
Su casa de campo y sus vacaciones se convirtieron en su inspiración. Siempre mostró pasión por los animales y las plantas de la campiña y empezó desde muy temprana edad a registrar y dibujar paisajes y animales que le sirvieron para elaborar los primeros libros. Hizo estudios completos de la vegetación y de todos los animales que la rodeaban.
Uno de sus primero trabajos gráficos fue un estudio para el Real Jardín Botánico de Kew. Pero su pasión por la ilustración se enfrentó en esa época al machismo reinante que no le permitía competir con los varones en ese trabajo.
Hasta 1890 logró vender sus dibujos a una conocida editorial para ilustrar tarjetas de Navidad. También coincidió con la elaboración de su primer libro de cuento para niños, The tale of Peter Rabbit (El cuento de Perico, el conejo travieso), pero solo 10 años después ese relato se convirtió en libro. Este primer trabajo fue rechazado por un editor en 1901 pero ella, cuando tenía 37 años decidió editarlo por su propia cuenta.
Los primeros 250 ejemplares tuvieron tal éxito que los editores Frederick Warne & Co. Ltd. se interesaron por ella y siguió el camino del éxito porque entre 1901 y 1913 publicó veinte libros.
Las buenas ventas de sus libros siguieron creciendo y en la actualidad, la firma Warne lleva cerca de 300 reimpresiones de su obra.
Helen también fue pionera del merchandising, porque en 1903 creó y patentó el personaje de uno de sus libros, el Conejo Perico de juguete, lo cual le arrojó muchas ganancias.
En 1905 se enamoró de Norman Warne, hijo de su editor, y se casó a pesar de la prohibición de sus padres pero su marido murió al mes de celebrada la boda, dejándola sumida en la tristeza. Posteriormente se casó con su abogado y asesor. Este matrimonio marcó su vida porque la convierte en granjera y se apasiona por la cría de ovejas. En 1943 cuando muere sus ganancias con la publicación de libros le han permitido comprar cerca de 20 granjas que luego, al donarlas, contribuyeron a crear un gran parque, el Parque Nacional de Lake District. Ella quería preservar estas bellas tierras ante la avalancha de la industrialización.
Entre los trabajos realizados por Helen se encuentran El cuento de Perico el conejo travieso, el cuento de la ardilla Nogalina, El sastre de Gloucester, El cuento del conejito Benjamín, El cuento de los dos malvados ratones, El cuento de la señora Bigarilla, El cuento del señor Jeremías Peces, El cuento del gato Tomás, El cuento de la oca Carlota, El cuento de los conejitos Pelusa, El cuento de doña Ratoncilla, entre otros. |