"El viejo Mainero"
"El viejo Mainero"
Actividad empresarial de Juan Bautista Mainero y Trueco en
Bolívar, Chocó, Antioquia y Cundinamarca 1860 - 1918*
LUIS FERNANDO MOLINA L.
Estudiante de historia, Universidad Nacional,
Medellín
Reproducciones y fotografías: Luis Fernando Molina L.
EL ITALIANO Juan Bautista Mainero es un importante empresario
en la historia regional de la costa caribe colombiana 1, de Antioquia y del Chocó. A pesar de que
estuvo radicado en el país por más de setenta años, nunca adquirió
la nacionalidad colombiana; sin embargo, tuvo una mentalidad
empresarial similar a la de sus colegas activos en Bolívar y
Antioquia, por lo que puede ser considerado como un empresario más
entre los nacionales.
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Juan Bautista Mainero condecorado con la medalla de la Corona
de Italia que lo acredita como caballero de la misma desde 1907.
Libro azul de Colombia, New York, The J,J, Litlle & Company
(1918)
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"El viejo Mainero" (como lo llaman los cartageneros
contemporáneos) o Trueco (como lo nombraron en Antioquia), fue el
segundo accionista en importancia de El Zancudo, la empresa más
grande del país en el siglo XIX; también empresario colonizador en
el suroeste antioqueño y en el oriente chocoano, concesionario de
la construcción del camino de Bolívar (Antioquia) a Quibdó, de la
ferrovía de Bogotá a Girardot, y de los correos por buques de vapor
entre el estado de Bolívar, Antioquia y Cundinamarca; traficante de
maderas, oro y platino en el Chocó y en el nordeste antioqueño;
empresario individual de las minas de La Unión y La Bramadora,
aledañas al rico cañón del Porce, en Antioquia; ganadero y
propietario de varias de las haciendas más ricas de Bolívar (Santa
Catalina, Santa Rosa, Turbana y Mamonal, entre otras); rematador de
rentas, fundador y el mayor accionista del Banco de Cartagena y el
principal especulador e inversionista en propiedad raíz que tuvo la
costa caribe en el siglo pasado.
Además desempeñó otros negocios muy singulares: fue empresario
de teatro, hotelero, importador de esculturas, mausoleos,
monumentos y piezas de mármol; "urbanizador" del
cementerio de Manga en Cartagena y abastecedor de casi toda la
leche que se consumía en Cartagena.
Entre las fuentes consultadas para este trabajo, vale la pena
destacar la rica información encontrada en el Archivo Notarial de
Cartagena, en buen estado de conservación, sobre la actividad
realizada por los empresarios de Bolívar, y en general por todos
los sectores sociales de dicha región, tema hasta ahora poco
explorado por los estudios históricos en el país.
Los negocios realizados por J. B. Mainero se investigaron
preferentemente entre 1880 y 1899, porque desde 1879 este
empresario se empezó a anunciar como negociante,
comisionista, comprador, vendedor y administrador de bienes raíces,
en el periódico El Porvenir, de Rafael Núñez. Este período también
se escogió por su riqueza en sucesos políticos y económicos
trascendentales para el país y para la costa, por causa de la
influyente presencia de Rafael Núñez.
EL INICIO DE SU CARRERA
Juan Bautista Mainero y Trueco nació en Pietra Ligure, provincia
de Génova (Italia), en 1831. Desde muy joven participó en política
a la sombra de su padre, quien había militado en la revolución
popular de 1848, que se oponía a la unificación de Italia promovida
por la Casa de Saboya y por el Reino de Piamonte 2. Por salir mal librado de la contienda, Mainero
huyó de Italia y se embarcó en secreto hacia Cartagena de Indias,
donde vivía desde 1805, su tío materno Juan Trueco Lanfranco,
dedicado al comercio detallista, a pequeñas empresas de navegación
que comerciaban con Panamá y al cultivo y exportación de algodón en
Turbana.
Desde su llegada a Cartagena, su tío se había integrado a la
importante colonia italiana establecida en esa ciudad desde fines
del siglo XVIII. Era una colonia activa, dinámica, rica y muy
endógena en cuestiones matrimoniales y familiares. Ni Juan Trueco
ni su sobrino se apartaron de esta tradición. El primero se casó en
dos ocasiones con herederas de la familia Bossio, de ascendencia
italiana, y el segundo, a los 24 años, con Leonor Bossio 3. En la segunda mitad del siglo XIX Mainero
llegó a ser el miembro principal de la que seguía siendo la colonia
extranjera más influyente en la vida económica y social de la
provincia de Bolívar 4.
Una vez instalado J.B. Mainero se matriculó en el colegio Araujo
y simultáneamente trabajó en los establecimientos comerciales de su
tío Juan Trueco 5, quien se convirtió
en su mejor maestro en el mundo de los negocios y sus almacenes en
la mejor escuela. Trueco fue después, el financista de su primera
aventura comercial en Cartagena.
Mainero trabajó con constancia desde su llegada a Colombia; así
pudo formar un modesto capital en los almacenes que acreditó y
consolidó rápidamente en Cartagena. A partir del decenio de 1850
expandió la frontera de sus negocios a Panamá, Chocó y Antioquia
6. Aprovechando los lazos familiares y
económicos que la colonia italiana de Cartagena tenía con su
similar del istmo, estableció relaciones comerciales con la ciudad
de Colón, donde a lo largo de su vida mantuvo un apoderado para
representarlo y atender sus asuntos.
Por aquella época Cartagena atravesaba un período de gran
decadencia, debida en parte a la obstrucción del dique, única vía
directa de la ciudad para comerciar y comunicarse con el interior,
lo cual motivó la preferencia de los comerciantes por la ruta más
cómoda por Barranquilla. La ciudad presenció una merma acelerada de
su población a causa de la emigración masiva hacia zonas más
prósperas 7. Las oportunidades
económicas en Cartagena eran limitadas. Entre los emigrantes
estuvieron Mainero y su esposa, Leonor Bossio, quienes marcharon a
establecerse en el Chocó. Una vez allí, equiparon en Quibdó
agencias para comprar oro y varios almacenes minoristas en las dos
principales calles del sector comercial y en la calle del puerto.
Los surtían con mercancías enviadas por el administrador de sus
negocios en Cartagena:
Digo yo, Eusebio Pardo, patrón (capitán) de la canoa italiana
... "Sn Nicolás" (que Dios Salve), que se halla surto y
anclado en este puerto de Cartagena próximo a emprender viaje al de
Quibdó, que he recibido a bordo, bajo partida de registro con la
marca y número del margen del señor Bartolomé Martínez Bossio lo
siguiente por cuenta del Sr. Juan Bautista Mainero y Trueco:
45 barriles de sal
2 bultos de mercancías una medida
una caja de almanaques
[ ... ] me obligo a hacer la entrega en el citado puerto al Sr.
Juan B. Mainero y Trueco [ ... ] quien verificada mi
fiel entrega me ha de satisfacer por flete y conducción [ ...
] 22 reales por carga [ ... ] Cartagena [ ... ] 16 de diciembre de
1865 8.
De regreso, Mainero enviaba madera en sus barcos a la Heroica.
Los negocios en Quibdó, Arquía y Nóvita debieron de ser muy
lucrativos, ya que le permitieron establecer la navegación entre el
puerto de Cartagena y el de Quibdó:
[ ... ] navegación que al principio fue de vela pero que luego
tuvo la satisfacción de convertir en buques de vapor [ ... ] Estas
empresas le dejaron apreciables rendimientos pecuniarios y
personalmente cúpole al Sr. Mainero la satisfacción de haber
iniciado una obra de progreso que tan necesaria era en el
desarrollo del Chocó 9.
NEGOCIOS EN ANTIOQUIA Y CHOCO
Mainero pronto comprendió que en el Chocó todo estaba por
hacerse, explotarse y aprovecharse. Se trataba de una rica región
que se abastecía desde Bolívar y Panamá, utilizando la navegación
por el Atrato y desde Antioquia, a través de pésimos caminos que
devoraba constantemente la manigua.
Durante el siglo XVIII y parte del XIX, antes que se iniciara el
camino de Bolívar a Quibdó, el comercio entre Antioquia y el Chocó
se hacía usando el camino que de la ciudad de Antioquia, pasando
por Urrao, terminaba en Bebará, pequeño puerto sobre un afluente
navegable del Atrato, río este último que enlazaba el camino
terrestre con Quibdó. Un carguero empleaba diez día para
recorrerlo, razón por la cual los pobladores del Chocó preferían
comunicarse con Cartago, usando la vía del alto San Juan.
En 1885 Manuel Uribe Angel decía:
Hoy el comercio de Urrao se hace parcialmente con Antioquia
(ciudad) y con Quibdá, comercio ruin consistente en la venta de
algunos quesos y poca carne salada, conducidos a espaldas de peones
por en medio de montañas casi intransitables 10.
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Banco de Bolívar. ca. 1907. Funcionaba en una de las
propiedades de J. B. Muinero en Cartagena. Fot . anónimo (Colección
particular).
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Desde Antioquia, el Chocó también se surtía de tabaco, maíz,
textiles y hasta de insumas para la minería. Mainero pasó a
Antioquia porque quizá quería encargarse él directamente de la
producción y adquisición de artículos agropecuarios y
manufacturados para abastecer sus almacenes en Quibdó evitando
intermediarios y, por ende, reduciendo costos; las pésimas
condiciones y dificultades que ofrecían los caminos a este
comercio, así como la importancia de Antioquia para sus
negocios en el Chocó, motivaron a Mainero a abrir un nuevo camino y
con él, a emprender nuevas empresas.
="">
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Vista de Cartagena ca. 1910. Al centro derecha aparece el
"Corralón de Mainero ". Fot. anónimo (Colección
particular).
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="">Desde que llegó a Quibdó, inició negocios con Antioquia.
Por ello compró propiedades en Bebará 11, última estación terrestre del antiguo camino de
Urrao a Quibdó, donde estaban las bodegas de Arquía que desde la
colonia eran usadas para guardar las mercancías que se enviaban
desde Antioquia al Chocó. Poco a poco los antioqueños le mostraron
la importancia de la minería de veta, la colonización y la
explotación de baldíos y las ventajas que al comercio ofrecía la
comunicación fácil y rápida del Chocó con Antioquia. A este
propósito, el 7 de octubre de 1863 la legislatura del estado del
Cauca aprobó la solicitud de José Vicente Uribe, Antonio de Jesús
Uribe, Rafael Restrepo, Juan Pablo Arango, Santiago Santamaría y
J.B. Mainero, con el fin de obtener un privilegio exclusivo para
abrir un camino de herradura que comunicara al municipio de Quibdó
con el de Atrato y a éste con un poblado de Antioquia cercano a los
límites de los dos estados. El contrato era por treinta años y el
gobierno del Cauca les concedía 40.000 hectáreas de tierras baldías
adyacentes al trazado de la vía. Por medio de contratos posteriores
(1874, 1877), el estado del Cauca prorrogó el privilegio por
diecinueve años más y le transfirió a Mainero la plena posesión y
dominio de las mencionadas tierras, ubicadas en el municipio de
Atrato 12.
Para especular con estas tierras e impulsar en ellas la
colonización en el trayecto del camino, a medida que éste avanzara
en su construcción, constituyó una compañía mercantil denominada
Empresa del Atrato. Mainero promovió la colonización, por medio del
Boletín Oficial de Antioquia (núm. 152 de 1866), en los siguientes
términos:
A LOS POBLADORES DEL CAMINO AL CHOCO
En el entrante mes de mayo estará establecida la navegación por
vapor del río Atrato poniendo en contacto inmediato el Chocó con
los puertos habitados de Turbo, Cartagena y Colón; y como para la
época indicada estará también transitable para bueyes todo el
camino que estoy abriendo desde Bolívar (Antioquia) a Quibdá, es
tiempo que los agricultores y mineros pobres de este estado piensen
seriamente sobre las conveniencias que reportarán al situarse en
aquellos sanos, fértiles y ricos terrenos del Chocó, donde sin
duda alguna podrán proporcionarse un porvenir mucho más
halagueño que el que pueden esperar de los terrenos de este estado,
de suyo pobres y la mayor parte enfermizos.
Con este fin me dirijo a los pobladores que piensen situarse en
el camino del Chocó, haciéndoles algunas concesiones con las
condiciones siguientes:
l. Cedo a título gratuito a cada familia que se establezca en el
camino del Chocó desde el Carmen (de A trato} a Quibdó de80a 100
cuadras de terreno, del que el gobierno del Cauca me entregue en
dicha extensión. También doy a cada familia gratuitamente una casa
y cocina para su habitación y la auxiliaré con una suma de dinero [
... ] para que ella misma edifique la expresada casa y cocina.
2. Ofrezco además a cada una de dichas familias proporcionarles
el ganado y marranos de cría que necesita para las dehesas y
criaderos que vayan teniendo y los auxiliaré así mismo con hachas y
calabozos para su entable. Estos suministros los haré en compañía o
según convenio [ ... ]
El cupo es sólo para el número preciso de 30 familias y nada
más, las cuales para obtenerlos deben de aceptar de antemano las
condiciones siguientes:
1 a.) Solicitar en el término de dos meses contados desde la
fecha, la cesión.
2a.} El que obtenga la cesión se compromete a tener una abertura
en el punto que elija de la fecha en 6 meses, por lo menos de 6
meses, por lo menos de 6 almudes.
3a.) A situarse en puntos distantes por lo menos 40 o 50 cuadras
del último vecino que se posesionó teniendo derecho a elegir el que
primero hubiere obtenido la cesión.
Pueden, si así lo estiman conveniente, situarse dos familias
juntas para auxiliarse mutuamente; en este caso les concederé
también las mismas condiciones de los artículos lo. y 20.
4a. Para adquirir la propiedad del terreno que cedo por el
artículo lo., cada familia, será obligación de éste cultivarlo
permanentemente por un término de 5 años y tener desmontados por lo
menos en dicho tiempo la mitad del expresado terreno.
3. El cesionario podrá vender o ceder el terreno que le doy por
el artículo lo., así como la casa y cocina aun antes de cumplirse
los cinco años, siempre que dicha venta o concesión la haga con mi
expreso consentimiento, el que prestaré si el comprador fuere a mi
satisfacción; pero si yo no consintiere, dicha venta o cesión, será
nula y de ningún valor y volverá de hecho y de derecho a
pertenecerme los terrenos, casa y cocina que así se hubiesen
vendido o cedido sin derecho por parte del poblador, al pago de
mejoras de ninguna e/ase.
4. Perderá así mismo el cesionario, todos los derechos que
hubiera adquirido, si abandonase por el espacio de un año la casa y
posesión yen este caso tampoco tendrá derecho al pago de mejoras
algunas.
Queda vigente mi circular de [ ... ] 10 de septiembre de 1864
para los demás pobladores que quieran ir a situarse en dichos
caminos adonde adquirirán 25 cuadras de terrenos gratis y el
auxilio de algún ganado para cría, lo mismo que algunos marranos
para igual objeto [ ... ]
Medellín, abril 10 de 1866. Juan Bautista Mainero y Trueco.
Algunos negociantes que se asociaron a la empresa del camino
desertaron pronto y otros, como el doctor Rafael Restrepo Uribe,
vendieron sus acciones a Mainero (por intermedio de Marceliano
Vélez, apoderado de él en Medellín), quedando así como único dueño
del privilegio 13.
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Casa de la Isla, en la plaza de la Aduana, una de las
propiedades de Mainero más queridas por los cartageneros (/897).
Fue demolida para construir el edificio Andian (Oleo de Gilberto
Hernánde: Posada. Colección del Museo del Palacio de la
Inquisición, Cartagena}.
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La Empresa del Atrato colonizó y montó fincas como la hacienda
ganadera de La Herradura. Así mismo, concedió varios lotes y vendió
otros a algunos colonos en jurisdicción del privilegio 14.
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Casa de Juan B. Mainero ubicada en la Calle de Don Sancho.ca.
1907. Una de las muchas "casas bajas" de los siglos X VI
y XVII. reconstruidas por Mainero. Fot . anónimo (Colección
particular).
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Mainero siempre se caracterizó por su espíritu pendenciero. Los
cartageneros viejos lo recuerdan porque "pelió con media
ciudad". En Antioquia también protagonizó muchos y muy famosos
pleitos, aunque no todos fueron motivados por él. Uno de ellos fue
el que le entabló en 1876 Rafael Restrepo Uribe, su socio en la
Empresa del Atrato, apoyado en que Mainero había abandonado el
camino de Bolívar a Quibdó, hasta el punto que ni siquiera podía
llamarse camino de herradura; según Restrepo, ésta era razón
suficiente para que el italiano perdiera todo derecho en la
empresa, pudiendo tomar para sí, lo que quedaba del camino y las
40.000 hectáreas de baldíos 15.
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Edificio construido por Mainero en la Plaza de los Coches (hoy
desaparecido). con herrajes y ornamentación al estilo de Nueva
Orleans. Fot, anónimo (Colección particular).
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Los jueces que en Antioquia estudiaron el caso en tercera
instancia se declararon incompetentes para fallarlo, ya que la
mayor parte del camino y las tierras ocupaban territorio del estado
del Casuca, pues de las veinticuatro leguas que medía el camino,
veintidos se hallaban situadas en aquel estado (Quibdó-La Raya) y
sólo dos en Antioquia, comprendidas entre La Raya y Bolívar 16. Mainero enajenó en 1883 todos sus derechos
y propiedades en la Empresa, en favor de Antonio Jesús Uribe y
otros por $ 15.000 17. El hecho es que
la construcción del camino por la Empresa del Atrato avanzó mucho
pero no se terminó. Sin embargo, los beneficios fueron
incalculables para el intercambio entre ambas regiones; por
ejemplo, en 1866, gracias al camino, los estados de Antioquia y
Cauca establecieron el correo entre el distrito de Bolívar, en
Antioquia, y Quibdó 18.
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"Casa alta con entresuelo" situada en la calle del
Landrinal y alquilada a Luciano Posso para comercio, ca. 1907.
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A partir de la construcción del camino del Atrato, Mainero se
dio a conocer y a respetar en el mundo de los negocios de Medellín
y del suroeste, norte y nordeste de Antioquia, donde explotó minas,
abrió fincas, tuvo plantaciones y construyó otros caminos.
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En primer plano. fachadas de varias casas de J. B. Mainero en
la Calle del Estanco del Aguardiente. ca. 1900. Al fondo la torre
de La Merced donde estuvo el antiguo faro construido por
Mainero.
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Mainero fue el empresario que más impulsó la siembra del tabaco
en el suroeste antioqueño. Fue su primer cultivador en la población
de Bolívar (a su templo parroquial donó el reloj que aún funciona),
cuyo tabaco adquirió en poco tiempo la fama de ser el mejor del
estado de Antioquia, desplazando a los Pácora y Aguadas, que habían
disminuido su calidad 19. En 1863
compró a la casa comercial de Restrepo y Cía., la mitad de la
hacienda de El Piñón, a orillas del río Cauca, en Concordia 20, en ese momento una de las empresas
tabacaleras más grandes de Antioquia, con una producción aproximada
de 1.200 cargas al año 21.
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Hotel Walters, ca. 1900, situado en la calle de San Agustín,
hoy de la Universidad el cual funcionó en uno de los edificios de
Mainero. Eduardo Lemaitre, Historia general de Cartagena, Bogotá,
Banco de la República, 1983. tomo IV, pág. 467.
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Otras plantaciones de tabaco del Cauca antioqueño en el
suroeste, fueron propiedad de una sociedad que en 1862 formaron
Antonio J. Uribe y Rafael Restrepo, bajo el nombre de Mainero y
Cía. Esta empresa fue pronto ejecutada por varios acreedores, como
la sociedad de Callejas y Cía., de Medellín, debido tanto a malos
manejos de Rafael Restrepo, su socio administrador, como a las
funestas consecuencias de la guerra de 1862, y al crudo invierno de
1863, que provocó una creciente del río Cauca, la cual arrasó con
los cultivos, ocasionándole pérdidas por $ 25.000 22. Callejas y Cía. embargó los almacenes de
comercio que la sociedad tenía en Medellín y Bolívar y la mitad de
la hacienda en Concordia. Mainero entregó todos los bienes que le
correspondían en la empresa para pagar sus compromisos 23, bajo ciertas condiciones muy ventajosas
para él (y muy "perjudiciales para mí", al decir de su
socio Rafael Restrepo U.).
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Postal publicitaria del Hotel Americano, ca. 1910 (Colección
particular).
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Mainero también fue propietario del camino que comunicaba al
distrito de Zea con Usurá, Dos Bocas y Zaragoza, en la zona minera
del nordeste antioqueño. La propiedad incluía las bodegas del
puerto de Dos Bocas sobre el río Porce 24. Este camino era muy importante, pues conectaba
a esta rica región maderera y minera de Antioquia con la costa
caribe, que se hallaba relativamente cerca. En esta misma zona
compró un gran globo de tierras llamado El Higuerón, en
jurisdicción de los municipios de Anorí y Carolina, donde se
encontraban quince minas de oro de veta, dotadas de molinos y
acequias para su explotación. Entre las más ricas e importantes
allí, estaban La Bramadora, La Unión, Mis Recuerdos, El Río y El
Emparo. También en el norte y nordeste de Antioquia tuvo las fincas
La Loma, El Retiro, El Zahino, Los Palacios y El Guayabo, sembrados
de caña de azúcar, cacao, pastos de ceba, gramalote imperial y
plátano. Algunas de ellas tenían casa de habitación, ingenios y
molinos de caña; estaban situadas casi todas a orillas de los ríos
Porce y Nechí, en jurisdicciones de Carolina, Anorí, Campamento y
Yarumal. En este último formó su finca más grande, compuesta por
las haciendas de El Rosario y La Golondrina, divididas por el
camino que iba de Medellín a Cáceres.
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Corralón de Mainero o Casa Económica construida por J. B.
Mainero en Cart agena. Postal iluminada. ca. 1910 (Colección
particular).
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En Zaragoza tuvo casa de ladrillo y teja, desde donde al parecer
se administraban sus negocios. También allí, a orillas del Nechí,
tuvo cuarenta y nueve minas de oro 25
y dos fincas ganaderas sembradas de pastos naturales y
artificiales. Una de ellas era El Limón 26. Con todas estas propiedades (setentainueve en
total) y los negocios que operaron en ellas intentó establecer una
especie de circuito empresarial con una eficiente racionalidad
económica; pretendía reducir los costos de la explotación de las
minas por medio del abastecimiento con productos de sus haciendas
ganaderas y agrícolas de Campamento, Yarumal, Carolina y Anorí;
desde estos lugares haría conducir los víveres aprovechando el
camino Zea-Dos Bocas, evitando así que los comerciantes o
"rescatantes" se quedaran con gran parte del producto de
las minas, como era usual en Antioquia.
En 1885 Manuel Uribe Angel anotaba cómo los distritos de Zea y
Zaragoza, a pesar de su gran riqueza aurífera, tenían una
agricultura bastante descuidada; a eso se debía que los alimentos
hubieran de ser introducidos de otros lugares como los distritos
del norte de Antioquia y las sabanas de Ayapel. El impulso a la
navegación a vapor entre Cartagena y el puerto de Dos Bocas,
también está relacionado con este proyecto 27. La mecánica de este circuito empresarial sirve
como ejemplo para ilustrar sobre la visión de conjunto que Mainero
tenía de sus negocios. Casi siempre todo estaba previsto gracias al
análisis minucioso de recursos y la forma racional de
aprovecharlos. Sin embargo, el plan no dio buenos resultados por
causa de un excesivo optimismo y un sostenido ausentismo. Su
proyecto de especular con estas minas en Europa se frustró porque
nunca encontró un socio capitalista que invirtiera en los costosos
montajes que exigía la explotación aluvial. Por otra parte, la
falta de una presencia más activa de Mainero en sus negocios en
Antioquia a partir del decenio de 1890, hacen pensar que asumió una
actitud marcadamente rentista frente a ellos. Prueba de ello fue la
pérdida de la posesión de varias minas en el nordeste de Antioquia
y en el bajo Cauca, por no realizar una explotación permanente.
*
|
La investigación se realizó en: Archivo Histórico de Cartagena
(AHC), Fondo de las Notarías la. y 2a. de Cartagena (Cg.) entre
1880 y 1919; Archivo Histórico de Antioquia (AHA), Fondos: minas,
tierras, caminos, baldíos y las Notarías la. y 2a. de Medellín,
Archivo Municipal, y de la notaría única del municipio de Titiribí
(Antioquia); colección epistolar de la familia Hernández Uribe,
consocios de Mainero en El Zancudo; archivo de prensa, y depósito
de libros de la Universidad de Antioquia, y la colección de
fotografías y documentos del señor Victorio Mainero en Cartagena, a
quien doy las gracias, lo mismo que a Vicky Arango y Moisés
Alvarez, Directores del Area Cultural del Banco de la República y
del Archivo Histórico, respectivamente, por su valiosa
colaboración. En Medellín a Ociel Castaño y John Montoya, por su
ayuda en la recopilación de información, y a Patricia Londoño y
Roberto L. Jaramillo, por sus comentarios.
Además, se hicieron entrevistas a los señores Simón y Jaime
Trueco, y se revisaron folletos comerciales, hojas sueltas,
pequeñas biografías publicadas en libros y álbumes sobre Cartagena
e historias generales sobre esta misma ciudad; pleitos y alegatos
judiciales impresos de la colección Folletos Miscelánicos de la
Universidad de Antioquia.
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1
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Su importancia en esta región queda consignada en la síntesis
sobre "La actividad comercial y el grupo de comerciantes de
Cartagena a fines del siglo XIX", realizada por Jorge Alberto
Restrepo y Manuel Rodríguez. Véase Estudios Socia/es, Núm. 1,
Medellín, FAES, 1986, págs. 43 y ss,
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2
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Muchas provincias italianas querían continuar autónomas y es
así como los genoveses (República de San Jorge, de donde eran
oriundos los Mainero), fueron los últimos en aceptar la unidad
promovida por Cavour.
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3
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Leonor era una joven muy rica. Aportó al matrimonio$ 64.000
oro, suma grande en ese entonces, además de la casa del Coliseo,
que daba el nombre a la calle donde estaba, por haber funcionado
allí el teatro Mainero. El contrayente aportó $ 13.000 oro, suma
respetable porque éste había llegado sin un duro a la Heroica.
(AHC, Notaría [N] 2a., Cartagena [Cg.], 1919, tomo 7, folio [F.]
2726). Leonor era prima hermana del rico empresario cartagenero
Bartolomé Martínez Bossio ("Don Bartolo "). Antes de este
enlace, Mainero tuvo un hijo natural de una corozaleña, el cual
murió muy joven. (Entrevista a Donaldo Bossa, Cartagena, enero de
1988).
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4
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Dicha colonia estuvo formada en el siglo XIX por las familias
Capela, Benedetti, Emiliani, Capurro, Bossio, Aycardi, Trueco. En
orden de importancia seguían la colonia española, la inglesa, la
francesa y la estadounidense.
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5
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Juan Trueco fue responsable de la inmigración de otros
italianos, a quienes contrataba para que le cultivaran algodón
cerca de Cartagena (Restrepo y Rodríguez, op. cit., pág. 90). Juan
Trueco emigró a Colombia, luego de la quiebra de una empresa de
navegación que formó con los Capurro y que hacía la ruta de Génova
a Cerdeña. Arruinado se vino para Cartagena donde hacía varios años
estaban radicados sus amigos los Bossio. (Entrevista a Simón y
Jaime Trueco. Cartagena, lo. de septiembre, 1988).
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6
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La información sobre las actividades en estos años es la más
escasa, lo que hace muy difícil la reconstrucción.
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7
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La población de Cartagena disminuyó de 17.600 habitantes en
1809, a 9.896 en 185l, o sea un 46% (Restrepo y Rodríguez, op.
cit., pág. 51). En año próximo a este último fue cuando Mainero
emigró en búsqueda de mejores oportunidades porque sus comercios
estaban al borde de la quiebra, reflejo claro de la grave crisis
por la que atravesaba la ciudad. (Entrevista a Simón y Jaime
Trueco, op. cit.).
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8
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Colección particular de Victorio Mainero. Este es el único
documento hallado en Cartagena que ofrece testimonio del tipo de
negocios comerciales y la forma corno Mainero los hacía. Bartolomé
Martínez Bossio, primo de su esposa, administró sus propiedades en
Cartagena por esos años. Tiempo después "le copió los
negocios" a Mainero y llegó a ser tan rico e influyente corno
él, dice don Simón Trueco.
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9
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La Epoca (periódico), Cartagena, 12 de octubre de 1917.
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10
|
Manuel Uribe Angel, Geografía general del estado de
Antioquia en Colombia. edición crítica de Roberto Luis Jaramillo,
Medellín, 1985, pág. 226.
|
11
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AHC, N. 2a., Cg., 1919,1. 7, núm. 553., f. 2777. Se trataba de
dos fincas, una a orillas del río Bebará y la quebrada La Palma y
otra al lado de la quebrada Chigorodó.
|
12
|
AHA, N. 2a., Medellín, enero de 1879, núm. 239., f.
408.
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13
|
AHA, Caminos, t. 3253, d.16.
|
14
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Por ejemplo, en 1871 Restrepo Uribe vendió a Pablo Ochoa mil
cuadras de terreno en el municipio de Quibdó, en el trayecto del
camino de Bolívar a Quibdó, en el sitio que eligiera el comprador a
excepción de los abiertos o cultivados por los vendedores. (Notaría
única de Titiribí [Ant.], 1871). Otra venta de mil cuadras en el
municipio del Atrato, la hizo Restrepo a su hijo Rafael, en $500,
pagados con los derechos que tenía el último en la hacienda El
Piñón (Concordia) y por los servicios que le prestó como mayordomo
en dicha hacienda, "dándole derecho para que reconozca esas
mil cuadras y las tome en el punto que guste de cualquiera de los
lotes que al vendedor le corresponden, advirtiéndose que si hiciera
la elección antes de dividirse las tierras [con Mainero] queda
sujeto a las consecuencias de tal partición, sin tener derecho a
exigir cosa alguna al que vende por vía de mejoras, si por
desgracia los peritos divisores tuvieren que moverle del lugar de
su colocación ... "(Notaría de Titiribí, t. 182, núm. 198, f.
26). Estos negocios se protocolizaban en Titiribí porque las
localidades de Andes, Bolívar y Concordia estaban bajo jurisdicción
de su notaría.
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15
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Crónica Judicial núm. 29, Medellín, 9 de agosto de 1881, pág.
225.
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16
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lbíd. Restrepo puso en entredicho este fallo, por medio de un
famoso memorial en el que acusaba a los jueces de haberse rendido a
Mainero (Rafael Restrepo Uribe. Una sentencia muy ilegal e injusta.
Medellín, Imprenta de Nazario Pineda, 1881).
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17
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AHA, N. la., Medellín, 1883, núm. 2428. Uribe continúa como
protagonista principal de la historia del camino, asunto que se
sale del tema del presente artículo. Era hijo de Agapito Uribe, que
a su vez fue socio de Mainero en la empresa de El Zancudo en
Titiribí.
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18
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Boletín Oficial núm. 179, Medellín, octubre de 1866.
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19
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Ver las Monografías de Rufino Gutiérrez, Bogotá, 1922, pág.
319.
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20
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AHA, Minas, t. 234-235, d. 10 135, fls. 55 y sigs. Las compró
en más de $ 20.000 piezas de 8/10.
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21
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Rafael Restrepo Uribe, Exposición que el infrascrito hizo a sus
acreedores en la reunión para que los convocó y que tuvo lugar el
16 de noviembre de 1864 (folleto), Medellín, Imprenta de Isidro
Isaza, 1864 (folletos miscelánicos, Universidad de Antioquia).
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22
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El desarrollo del cultivo y de los negocios de tabaco fue
simultáneo al de la construcción del camino a Quibdó. Incluso,
algunos de los socios de Mainero, son los mismos en estos
proyectos.
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23
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Archivo Judicial de Medellín (Facultad de Ciencias Humanas,
Universidad Nacional, Medellín, Juicio Ejecutivo de "Callejas
y Cía." contra la Casa de Comercio de Mainero, Uribe y
Restrepo, 1864-1865). AHA, N. 2a., Medellín, octubre de 1874, f.
984, v. Mainero y Cía. se liquidó definitivamente en 1865.
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24
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AHC, N. 2a., Cg., 1919,núm. 553. t.7, f. 2755. Por medio
de este camino se puso en comunicación a Anorí en el desaparecido
distrito minero de Zea, con Remedios y con Zaragoza. Antes el
camino que de Medellín iba al nordeste sólo llegaba hasta Anorí y
Zea. Así la comunicación de Medellín con Zaragoza se acortó, porque
desde entonces no fue necesario hacer el largo rodeo por
Remedios.
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25
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Estas minas,según testimonio de don Simón Trueco
(Cartagena, lo. de septiembre de 1988), las compró Mainero a
Milcíades Zárate por$ 200.000 dólares, cantidad que perdió casi en
su totalidad, porque parece que los minerales sólo podían extraerse
con draga, sistema que requería enormes inversiones. Mainero
intentó explotar estas minas en 1891, por medio de un contrato con
una compañía inglesa. Las traspasó luego a su primo y protegido
Manuel Mainero, que debió renunciar a algunas por no demostrar su
posesión material.
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26
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Según Manuel Uribe Angel, en 1885 "las praderas [en Zea]
para la industria pecuaria establecidas en Ursúa y Limón son
medianamente amplias y están colocadas sobre terreno
montañoso" (op. cit., p. 232). Los bienes en el nordeste hasta
aquí enumerados contabilizaban $ 235.000.00 aproximadamente.
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Hasta las bodegas del puerto de Dos Bocas, en la confluencia
del río Nechí con el Porce, llegaban, sin problemas de navegación,
poderosos barcos de vapor, decía Manuel Uribe Angel en 1885 (op.
cit., pág. 231). Estos barcos transportaban hacia la costa las
finas maderas explotadas por aquel entonces en Zea y parte de la
producción de la rica región panelera del Porce. Vale recordar que
Mainero también sacó madera del Chocó, que luego embarcaba hacia
Cartagena, ciudad a la que prácticamente abastecía de este
producto.
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