Ficha bibliográfica
Titulo:
Boletín Cultural y Bibliográfico No. 17
Autores: Biblioteca Luis Ángel Arango - Banco de la República
Edición original: Bogotá: 1981
Edición en la biblioteca virtual: Bogotá: febrero de 2007
Notas: Publicación cuatrimestral de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, que presenta importantes artículos sobre las distintas disciplinas de investigación en el campo cultural
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"El viejo Mainero"

"El viejo Mainero"

Actividad empresarial de Juan Bautista Mainero y Trueco en Bolívar, Chocó, Antioquia y Cundinamarca 1860 - 1918*

LUIS FERNANDO MOLINA L.

Estudiante de historia, Universidad Nacional, Medellín 
Reproducciones y fotografías: Luis Fernando Molina L.

EL ITALIANO Juan Bautista Mainero es un importante empresario en  la historia regional de la costa caribe colombiana 1, de Antioquia y del Chocó. A pesar de que estuvo radicado en el país por más de setenta años, nunca adquirió la nacionalidad colombiana; sin embargo, tuvo una mentalidad empresarial similar a la de sus colegas activos en Bolívar y Antioquia, por lo que puede ser considerado como un empresario más entre los nacionales.

Boletin Cultural y Bibliográfico 1
Juan Bautista Mainero condecorado con la medalla de la Corona de Italia que lo acredita como caballero de la misma desde 1907. Libro azul de Colombia, New York, The J,J, Litlle & Company (1918)

"El viejo Mainero" (como lo llaman los cartageneros contemporáneos) o Trueco (como lo nombraron en Antioquia), fue el segundo accionista en importancia de El Zancudo, la empresa más grande del país en el siglo XIX; también empresario colonizador en el suroeste antioqueño y en el oriente chocoano, concesionario de la construcción del camino de Bolívar (Antioquia) a Quibdó, de la ferrovía de Bogotá a Girardot, y de los correos por buques de vapor entre el estado de Bolívar, Antioquia y Cundinamarca; traficante de maderas, oro y platino en el Chocó y en el nordeste antioqueño; empresario individual de las minas de La Unión y La Bramadora, aledañas al rico cañón del Porce, en Antioquia; ganadero y propietario de varias de las haciendas más ricas de Bolívar (Santa Catalina, Santa Rosa, Turbana y Mamonal, entre otras); rematador de rentas, fundador y el mayor accionista del Banco de Cartagena y el principal especulador e inversionista en propiedad raíz que tuvo la costa caribe en el siglo pasado.

Además desempeñó otros negocios muy singulares: fue empresario de teatro, hotelero, importador de esculturas, mausoleos, monumentos y piezas de mármol; "urbanizador" del cementerio de Manga en Cartagena y abastecedor de casi toda la leche que se consumía en Cartagena.

Entre las fuentes consultadas para este trabajo, vale la pena destacar la rica información encontrada en el Archivo Notarial de Cartagena, en buen estado de conservación, sobre la actividad realizada por los empresarios de Bolívar, y en general por todos los sectores sociales de dicha región, tema hasta ahora poco explorado por los estudios históricos en el país.

Los negocios realizados por J. B. Mainero se investigaron preferentemente entre 1880 y 1899, porque desde 1879 este empresario se empezó a anunciar  como negociante, comisionista, comprador, vendedor y administrador de bienes raíces, en el periódico El Porvenir, de Rafael Núñez. Este período también se escogió por su riqueza en sucesos políticos y económicos trascendentales  para el país y para la costa, por causa de la influyente presencia de Rafael Núñez.

EL INICIO DE SU CARRERA

Juan Bautista Mainero y Trueco nació en Pietra Ligure, provincia de Génova (Italia), en 1831. Desde muy joven participó en política a la sombra de su padre, quien había militado en la revolución popular de 1848, que se oponía a la unificación de Italia promovida por la Casa de Saboya y por el Reino de Piamonte 2. Por salir mal librado de la contienda, Mainero huyó de Italia y se embarcó en secreto hacia Cartagena de Indias, donde vivía desde 1805, su tío materno Juan Trueco Lanfranco, dedicado al comercio detallista, a pequeñas empresas de navegación que comerciaban con Panamá y al cultivo y exportación de algodón en Turbana.

Desde su llegada a Cartagena, su tío se había integrado a la importante colonia italiana establecida en esa ciudad desde fines del siglo XVIII. Era una colonia activa, dinámica, rica y muy endógena en cuestiones matrimoniales y familiares. Ni Juan Trueco ni su sobrino se apartaron de esta tradición. El primero se casó en dos ocasiones con herederas de la familia Bossio, de ascendencia italiana, y el segundo, a los 24 años, con Leonor Bossio 3. En la segunda mitad del siglo XIX Mainero llegó a ser el miembro principal de la que seguía siendo la colonia extranjera más influyente en la vida económica y social de la provincia de Bolívar 4.

Una vez instalado J.B. Mainero se matriculó en el colegio Araujo y simultáneamente trabajó en los establecimientos comerciales de su tío Juan Trueco 5, quien se convirtió en su mejor maestro en el mundo de los negocios y sus almacenes en la mejor escuela. Trueco fue después, el financista de su primera aventura comercial en Cartagena.

Mainero trabajó con constancia desde su llegada a Colombia; así pudo formar un modesto capital en los almacenes que acreditó y consolidó rápidamente en Cartagena. A partir del decenio de 1850 expandió la frontera de sus negocios a Panamá, Chocó y Antioquia 6. Aprovechando los lazos familiares y económicos que la colonia italiana de Cartagena tenía con su similar del istmo, estableció relaciones comerciales con la ciudad de Colón, donde a lo largo de su vida mantuvo un apoderado para representarlo y atender sus asuntos.

Por aquella época Cartagena atravesaba un período de gran decadencia, debida en parte a la obstrucción del dique, única vía directa de la ciudad para comerciar y comunicarse con el interior, lo cual motivó la preferencia de los comerciantes por la ruta más cómoda por Barranquilla. La ciudad presenció una merma acelerada de su población a causa de la emigración masiva hacia zonas más prósperas 7. Las oportunidades económicas en Cartagena eran limitadas. Entre los emigrantes estuvieron Mainero y su esposa, Leonor Bossio, quienes marcharon a establecerse en el Chocó. Una vez allí, equiparon en Quibdó agencias para comprar oro y varios almacenes minoristas en las dos principales calles del sector comercial y en la calle del puerto. Los surtían con mercancías enviadas por el administrador de sus negocios en Cartagena:

Digo yo, Eusebio Pardo, patrón (capitán) de la canoa italiana ... "Sn Nicolás" (que Dios Salve), que se halla surto y anclado en este puerto de Cartagena próximo a emprender viaje al de Quibdó, que he recibido a bordo, bajo partida de registro con la marca y número del margen del señor Bartolomé Martínez Bossio lo siguiente por cuenta del Sr. Juan Bautista Mainero y Trueco:
45 barriles de sal
2 bultos de mercancías una medida
una caja de almanaques
[ ... ] me obligo a hacer la entrega en el citado puerto al Sr. Juan B. Mainero y Trueco [ ... ] quien verificada mi  fiel entrega me ha de satisfacer por flete y conducción [ ... ] 22 reales por carga [ ... ] Cartagena [ ... ] 16 de diciembre de 1865 8.

De regreso, Mainero enviaba madera en sus barcos a la Heroica. Los negocios en Quibdó, Arquía y Nóvita debieron de ser muy lucrativos, ya que le permitieron establecer la navegación entre el puerto de Cartagena y el de Quibdó:

[ ... ] navegación que al principio fue de vela pero que luego tuvo la satisfacción de convertir en buques de vapor [ ... ] Estas empresas le dejaron apreciables rendimientos pecuniarios y personalmente cúpole al Sr. Mainero la satisfacción de haber iniciado una obra de progreso que tan necesaria era en el desarrollo del Chocó 9.

NEGOCIOS EN ANTIOQUIA Y CHOCO

Mainero pronto comprendió que en el Chocó todo estaba por hacerse, explotarse y aprovecharse. Se trataba de una rica región que se abastecía desde Bolívar y Panamá, utilizando la navegación por el Atrato y desde Antioquia, a través de pésimos caminos que devoraba constantemente la manigua.

Durante el siglo XVIII y parte del XIX, antes que se iniciara el camino de Bolívar a Quibdó, el comercio entre Antioquia y el Chocó se hacía usando el camino que de la ciudad de Antioquia, pasando por Urrao, terminaba en Bebará, pequeño puerto sobre un afluente navegable del Atrato, río este último que enlazaba el camino terrestre con Quibdó. Un carguero empleaba diez día para recorrerlo, razón por la cual los pobladores del Chocó preferían comunicarse con Cartago, usando la vía del alto San Juan.

En 1885 Manuel Uribe Angel decía:

Hoy el comercio de Urrao se hace parcialmente con Antioquia (ciudad) y con Quibdá, comercio ruin consistente en la venta de algunos quesos y poca carne salada, conducidos a espaldas de peones por en medio de montañas casi intransitables 10.

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Banco de Bolívar. ca. 1907. Funcionaba en una de las propiedades de J. B. Muinero en Cartagena. Fot . anónimo (Colección particular).

Desde Antioquia, el Chocó también se surtía de tabaco, maíz, textiles y hasta de insumas para la minería. Mainero pasó a Antioquia porque quizá quería encargarse él directamente de la producción y adquisición de artículos agropecuarios y manufacturados para abastecer sus almacenes en Quibdó evitando intermediarios y, por ende, reduciendo costos; las pésimas condiciones y dificultades que ofrecían los caminos a este comercio, así como la importancia de Antioquia para sus negocios en el Chocó, motivaron a Mainero a abrir un nuevo camino y con él, a emprender nuevas empresas.

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Boletin Cultural y Bibliográfico1
Vista de Cartagena ca. 1910. Al centro derecha aparece el "Corralón de Mainero ". Fot. anónimo (Colección particular).

="">Desde que llegó a Quibdó, inició negocios con Antioquia. Por ello compró propiedades en Bebará 11, última estación terrestre del antiguo camino de Urrao a Quibdó, donde estaban las bodegas de Arquía que desde la colonia eran usadas para guardar las mercancías que se enviaban desde Antioquia al Chocó. Poco a poco los antioqueños le mostraron la importancia de la minería de veta, la colonización y la explotación de baldíos y las ventajas que al comercio ofrecía la comunicación fácil y rápida del Chocó con Antioquia. A este propósito, el 7 de octubre de 1863 la legislatura del estado del Cauca aprobó la solicitud de José Vicente Uribe, Antonio de Jesús Uribe, Rafael Restrepo, Juan Pablo Arango, Santiago Santamaría y J.B. Mainero, con el fin de obtener un privilegio exclusivo para abrir un camino de herradura que comunicara al municipio de Quibdó con el de Atrato y a éste con un poblado de Antioquia cercano a los límites de los dos estados. El contrato era por treinta años y el gobierno del Cauca les concedía 40.000 hectáreas de tierras baldías adyacentes al trazado de la vía. Por medio de contratos posteriores (1874, 1877), el estado del Cauca prorrogó el privilegio por diecinueve años más y le transfirió a Mainero la plena posesión y dominio de las mencionadas tierras, ubicadas en el municipio de Atrato 12.

Para especular con estas tierras e impulsar en ellas la colonización en el trayecto del camino, a medida que éste avanzara en su construcción, constituyó una compañía mercantil denominada Empresa del Atrato. Mainero promovió la colonización, por medio del Boletín Oficial de Antioquia (núm. 152 de 1866), en los siguientes términos:

A LOS POBLADORES DEL CAMINO AL CHOCO

En el entrante mes de mayo estará establecida la navegación por vapor del río Atrato poniendo en contacto inmediato el Chocó con los puertos habitados de Turbo, Cartagena y Colón; y como para la época indicada estará también transitable para bueyes todo el camino que estoy abriendo desde Bolívar (Antioquia) a Quibdá, es tiempo que los agricultores y mineros pobres de este estado piensen seriamente sobre las conveniencias que reportarán al situarse en aquellos sanos, fértiles y ricos terrenos del Chocó, donde sin duda  alguna podrán proporcionarse un porvenir mucho más halagueño que el que pueden esperar de los terrenos de este estado, de suyo pobres y la mayor parte enfermizos.

Con este fin me dirijo a los pobladores que piensen situarse en el camino del Chocó, haciéndoles algunas concesiones con las condiciones siguientes:

l. Cedo a título gratuito a cada familia que se establezca en el camino del Chocó desde el Carmen (de A trato} a Quibdó de80a 100 cuadras de terreno, del que el gobierno del Cauca me entregue en dicha extensión. También doy a cada familia gratuitamente una casa y cocina para su habitación y la auxiliaré con una suma de dinero [ ... ] para que ella misma edifique la expresada casa y cocina.

2. Ofrezco además a cada una de dichas familias proporcionarles el ganado y marranos de cría que necesita para las dehesas y criaderos que vayan teniendo y los auxiliaré así mismo con hachas y calabozos para su entable. Estos suministros los haré en compañía o según convenio [ ... ]

El cupo es sólo para el número preciso de 30 familias y nada más, las cuales para obtenerlos deben de aceptar de antemano las condiciones siguientes:

1 a.) Solicitar en el término de dos meses contados desde la fecha, la cesión.

2a.} El que obtenga la cesión se compromete a tener una abertura en el punto que elija de la fecha en 6 meses, por lo menos de 6 meses, por lo menos de 6 almudes.

3a.) A situarse en puntos distantes por lo menos 40 o 50 cuadras del último vecino que se posesionó teniendo derecho a elegir el que primero hubiere obtenido la cesión.

Pueden, si así lo estiman conveniente, situarse dos familias juntas para auxiliarse mutuamente; en este caso les concederé también las mismas condiciones de los artículos lo. y 20.

4a. Para adquirir la propiedad del terreno que cedo por el artículo lo., cada familia, será obligación de éste cultivarlo permanentemente por un término de 5 años y tener desmontados por lo menos en dicho tiempo la mitad del expresado terreno.

3. El cesionario podrá vender o ceder el terreno que le doy por el artículo lo., así como la casa y cocina aun antes de cumplirse los cinco años, siempre que dicha venta o concesión la haga con mi expreso consentimiento, el que prestaré si el comprador fuere a mi satisfacción; pero si yo no consintiere, dicha venta o cesión, será nula y de ningún valor y volverá de hecho y de derecho a pertenecerme los terrenos, casa y cocina que así se hubiesen vendido o cedido sin derecho por parte del poblador, al pago de mejoras de ninguna e/ase.

4. Perderá así mismo el cesionario, todos los derechos que hubiera adquirido, si abandonase por el espacio de un año la casa y posesión yen este caso tampoco tendrá derecho al pago de mejoras algunas.

Queda vigente mi circular de [ ... ] 10 de septiembre de 1864 para los demás pobladores que quieran ir a situarse en dichos caminos adonde adquirirán 25 cuadras de terrenos gratis y el auxilio de algún ganado para cría, lo mismo que algunos marranos para igual objeto [ ... ]
Medellín, abril 10 de 1866. Juan Bautista Mainero y Trueco.

Algunos negociantes que se asociaron a la empresa del camino desertaron pronto y otros, como el doctor Rafael Restrepo Uribe, vendieron sus acciones a Mainero (por intermedio de Marceliano Vélez, apoderado de él en Medellín), quedando así como único dueño del privilegio 13.

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Casa de la Isla, en la plaza de la Aduana, una de las propiedades de Mainero más queridas por los cartageneros (/897). Fue demolida para construir el edificio Andian (Oleo de Gilberto Hernánde: Posada. Colección del Museo del Palacio de la Inquisición, Cartagena}.

La Empresa del Atrato colonizó y montó fincas como la hacienda ganadera de La Herradura. Así mismo, concedió varios lotes y vendió otros a algunos colonos en jurisdicción del privilegio 14

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Casa de Juan B. Mainero ubicada en la Calle de Don Sancho.ca. 1907. Una de las muchas "casas bajas" de los siglos X VI y XVII. reconstruidas por Mainero. Fot . anónimo (Colección particular).

Mainero siempre se caracterizó por su espíritu pendenciero. Los cartageneros viejos lo recuerdan porque "pelió con media ciudad". En Antioquia también protagonizó muchos y muy famosos pleitos, aunque no todos fueron motivados por él. Uno de ellos fue el que le entabló en 1876 Rafael Restrepo Uribe, su socio en la Empresa del Atrato, apoyado en que Mainero había abandonado el camino de Bolívar a Quibdó, hasta el punto que ni siquiera podía llamarse camino de herradura; según Restrepo, ésta era razón suficiente para que el italiano perdiera todo derecho en la empresa, pudiendo tomar para sí, lo que quedaba del camino y las 40.000 hectáreas de baldíos 15.

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Edificio construido por Mainero en la Plaza de los Coches (hoy desaparecido). con herrajes y ornamentación al estilo de Nueva Orleans. Fot, anónimo (Colección particular).

Los jueces que en Antioquia estudiaron el caso en tercera instancia se declararon incompetentes para fallarlo, ya que la mayor parte del camino y las tierras ocupaban territorio del estado del Casuca, pues de las veinticuatro leguas que medía el camino, veintidos se hallaban situadas en aquel estado (Quibdó-La Raya) y sólo dos en Antioquia, comprendidas entre La Raya y Bolívar 16. Mainero enajenó en 1883 todos sus derechos y propiedades en la Empresa, en favor de Antonio Jesús Uribe y otros por $ 15.000 17. El hecho es que la construcción del camino por la Empresa del Atrato avanzó mucho pero no se terminó. Sin embargo, los beneficios fueron incalculables para el intercambio entre ambas regiones; por ejemplo, en 1866, gracias al camino, los estados de Antioquia y Cauca establecieron el correo entre el distrito de Bolívar, en Antioquia, y Quibdó 18.

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"Casa alta con entresuelo" situada en la calle del Landrinal y alquilada a Luciano Posso para comercio, ca. 1907.

A partir de la construcción del camino del Atrato, Mainero se dio a conocer y a respetar en el mundo de los negocios de Medellín y del suroeste, norte y nordeste de Antioquia, donde explotó minas, abrió fincas, tuvo plantaciones y construyó otros caminos.

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En primer plano. fachadas de varias casas de J. B. Mainero en la Calle del Estanco del Aguardiente. ca. 1900. Al fondo la torre de La Merced donde estuvo el antiguo faro construido por Mainero.

Mainero fue el empresario que más impulsó la siembra del tabaco en el suroeste antioqueño. Fue su primer cultivador en la población de Bolívar (a su templo parroquial donó el reloj que aún funciona), cuyo tabaco adquirió en poco tiempo la fama de ser el mejor del estado de Antioquia, desplazando a los Pácora y Aguadas, que habían disminuido su calidad 19. En 1863 compró a la  casa comercial de Restrepo y Cía., la mitad de la hacienda de El Piñón, a orillas del río Cauca, en Concordia 20, en ese momento una de las empresas tabacaleras más grandes de Antioquia, con una producción aproximada de 1.200 cargas al año 21.

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Hotel Walters, ca. 1900, situado en la calle de San Agustín, hoy de la Universidad el cual funcionó en uno de los edificios de Mainero. Eduardo Lemaitre, Historia general de Cartagena, Bogotá, Banco de la República, 1983. tomo IV, pág. 467.

Otras plantaciones de tabaco del Cauca antioqueño en el suroeste, fueron propiedad de una sociedad que en 1862 formaron Antonio J. Uribe y Rafael Restrepo, bajo el nombre de Mainero y Cía. Esta empresa fue pronto ejecutada por varios acreedores, como la sociedad de Callejas y Cía., de Medellín, debido tanto a malos manejos de Rafael Restrepo, su socio administrador, como a las funestas consecuencias de la guerra de 1862, y al crudo invierno de 1863, que provocó una creciente del río Cauca, la cual arrasó con los cultivos, ocasionándole pérdidas por $ 25.000 22. Callejas y Cía. embargó los almacenes de comercio que la sociedad tenía en Medellín y Bolívar y la mitad de la hacienda en Concordia. Mainero entregó todos los bienes que le correspondían en la empresa para pagar sus compromisos 23, bajo ciertas condiciones muy ventajosas para él (y muy "perjudiciales para mí", al decir de su socio Rafael Restrepo U.).

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Postal publicitaria del Hotel Americano, ca. 1910 (Colección particular).

Mainero también fue propietario del camino que comunicaba al distrito de Zea con Usurá, Dos Bocas y Zaragoza, en la zona minera del nordeste antioqueño. La propiedad incluía las bodegas del puerto de Dos Bocas sobre el río Porce 24. Este camino era muy importante, pues conectaba a esta rica región maderera y minera de Antioquia con la costa caribe, que se hallaba relativamente cerca. En esta misma zona compró un gran globo de tierras llamado El Higuerón, en jurisdicción de los municipios de Anorí y Carolina, donde se encontraban quince minas de oro de veta, dotadas de molinos y acequias para su explotación. Entre las más ricas e importantes allí, estaban La Bramadora, La Unión, Mis Recuerdos, El Río y El Emparo. También en el norte y nordeste de Antioquia tuvo las fincas La Loma, El Retiro, El Zahino, Los Palacios y El Guayabo, sembrados de caña de azúcar, cacao, pastos de ceba, gramalote imperial y plátano. Algunas de ellas tenían casa de habitación, ingenios y molinos de caña; estaban situadas casi todas a orillas de los ríos Porce y Nechí, en jurisdicciones de Carolina, Anorí, Campamento y Yarumal. En este último formó su finca más grande, compuesta por las haciendas de El Rosario y La Golondrina, divididas por el camino que iba de Medellín a Cáceres.

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Corralón de Mainero o Casa Económica construida por J. B. Mainero en Cart agena. Postal iluminada. ca. 1910 (Colección particular).

En Zaragoza tuvo casa de ladrillo y teja, desde donde al parecer se administraban sus negocios. También allí, a orillas del Nechí, tuvo cuarenta y nueve minas de oro 25 y dos fincas ganaderas sembradas de pastos naturales y artificiales. Una de ellas era El Limón 26. Con todas estas propiedades (setentainueve en total) y los negocios que operaron en ellas intentó establecer una especie de circuito empresarial con una eficiente racionalidad económica; pretendía reducir los costos de la explotación de las minas por medio del abastecimiento con productos de sus haciendas ganaderas y agrícolas de Campamento, Yarumal, Carolina y Anorí; desde estos lugares haría conducir los víveres aprovechando el camino Zea-Dos Bocas, evitando así que los comerciantes o "rescatantes" se quedaran con gran parte del producto de las minas, como era usual en Antioquia. 

En 1885 Manuel Uribe Angel anotaba cómo los distritos de Zea y Zaragoza, a pesar de su gran riqueza aurífera, tenían una agricultura bastante descuidada; a eso se debía que los alimentos hubieran de ser introducidos de otros lugares como los distritos del norte de Antioquia y las sabanas de Ayapel. El impulso a la navegación a vapor entre Cartagena y el puerto de Dos Bocas, también está relacionado con este proyecto 27. La mecánica de este circuito empresarial sirve como ejemplo para ilustrar sobre la visión de conjunto que Mainero tenía de sus negocios. Casi siempre todo estaba previsto gracias al análisis minucioso de recursos y la forma racional de aprovecharlos. Sin embargo, el plan no dio buenos resultados por causa de un excesivo optimismo y un sostenido ausentismo. Su proyecto de especular con estas minas en Europa se frustró porque nunca encontró un socio capitalista que invirtiera en los costosos montajes que exigía la explotación aluvial. Por otra parte, la falta de una presencia más activa de Mainero en sus negocios en Antioquia a partir del decenio de 1890, hacen pensar que asumió una actitud marcadamente rentista frente a ellos. Prueba de ello fue la pérdida de la posesión de varias minas en el nordeste de Antioquia y en el bajo Cauca, por no realizar una explotación permanente.

 

*
La investigación se realizó en: Archivo Histórico de Cartagena (AHC), Fondo de las Notarías la. y 2a. de Cartagena (Cg.) entre 1880 y 1919; Archivo Histórico de Antioquia (AHA), Fondos: minas, tierras, caminos, baldíos y las Notarías la. y 2a. de Medellín, Archivo Municipal, y de la notaría única del municipio de Titiribí (Antioquia); colección epistolar de la familia Hernández Uribe, consocios de Mainero en El Zancudo; archivo de prensa, y depósito de libros de la Universidad de Antioquia, y la colección de fotografías y documentos del señor Victorio Mainero en Cartagena, a quien doy las gracias, lo mismo que a Vicky Arango y Moisés Alvarez, Directores del Area Cultural del Banco de la República y del Archivo Histórico, respectivamente, por su valiosa colaboración. En Medellín a Ociel Castaño y John Montoya, por su ayuda en la recopilación de información, y a Patricia Londoño y Roberto L. Jaramillo, por sus comentarios.
Además, se hicieron entrevistas a los señores Simón y Jaime Trueco, y se revisaron folletos comerciales, hojas sueltas, pequeñas biografías publicadas en libros y álbumes sobre Cartagena e historias generales sobre esta misma ciudad; pleitos y alegatos judiciales impresos de la colección Folletos Miscelánicos de la Universidad de Antioquia.
1
Su importancia en esta región queda consignada en la síntesis sobre "La actividad comercial y el grupo de comerciantes de Cartagena a fines del siglo XIX", realizada por Jorge Alberto Restrepo y Manuel Rodríguez. Véase Estudios Socia/es, Núm. 1, Medellín, FAES, 1986, págs. 43 y ss,
2
Muchas provincias italianas querían continuar autónomas y es así como los genoveses (República de San Jorge, de donde eran oriundos los Mainero), fueron los últimos en aceptar la unidad promovida por Cavour.
3
Leonor era una joven muy rica. Aportó al matrimonio$ 64.000 oro, suma grande en ese entonces, además de la casa del Coliseo, que daba el nombre a la calle donde estaba, por haber funcionado allí el teatro Mainero. El contrayente aportó $ 13.000 oro, suma respetable porque éste había llegado sin un duro a la Heroica. (AHC, Notaría [N] 2a., Cartagena [Cg.], 1919, tomo 7, folio [F.] 2726). Leonor era prima hermana del rico empresario cartagenero Bartolomé Martínez Bossio ("Don Bartolo "). Antes de este enlace, Mainero tuvo un hijo natural de una corozaleña, el cual murió muy joven. (Entrevista a Donaldo Bossa, Cartagena, enero de 1988).
4
Dicha colonia estuvo formada en el siglo XIX por las familias Capela, Benedetti, Emiliani, Capurro, Bossio, Aycardi, Trueco. En orden de importancia seguían la colonia española, la inglesa, la francesa y la estadounidense.
5
Juan Trueco fue responsable de la inmigración de otros italianos, a quienes contrataba para que le cultivaran algodón cerca de Cartagena (Restrepo y Rodríguez, op. cit., pág. 90). Juan Trueco emigró a Colombia, luego de la quiebra de una empresa de navegación que formó con los Capurro y que hacía la ruta de Génova a Cerdeña. Arruinado se vino para Cartagena donde hacía varios años estaban radicados sus amigos los Bossio. (Entrevista a Simón y Jaime Trueco. Cartagena, lo. de septiembre, 1988).
6
La información sobre las actividades en estos años es la más escasa, lo que hace muy difícil la reconstrucción.
7
La población de Cartagena disminuyó de 17.600 habitantes en 1809, a 9.896 en 185l, o sea un 46% (Restrepo y Rodríguez, op. cit., pág. 51). En año próximo a este último fue cuando Mainero emigró en búsqueda de mejores oportunidades porque sus comercios estaban al borde de la quiebra, reflejo claro de la grave crisis por la que atravesaba la ciudad. (Entrevista a Simón y Jaime Trueco, op. cit.).
8
Colección particular de Victorio Mainero. Este es el único documento hallado en Cartagena que ofrece testimonio del tipo de negocios comerciales y la forma corno Mainero los hacía. Bartolomé Martínez Bossio, primo de su esposa, administró sus propiedades en Cartagena por esos años. Tiempo después "le copió los negocios" a Mainero y llegó a ser tan rico e influyente corno él, dice don Simón Trueco.
9
La Epoca (periódico), Cartagena, 12 de octubre de 1917.
10
  Manuel Uribe Angel, Geografía general del estado de Antioquia en Colombia. edición crítica de Roberto Luis Jaramillo, Medellín, 1985, pág. 226.
11
AHC, N. 2a., Cg., 1919,1. 7, núm. 553., f. 2777. Se trataba de dos fincas, una a orillas del río Bebará y la quebrada La Palma y otra al lado de la quebrada Chigorodó.
12
AHA, N. 2a., Medellín, enero de 1879, núm. 239., f. 408. 
13
AHA, Caminos, t. 3253, d.16.
14
Por ejemplo, en 1871 Restrepo Uribe vendió a Pablo Ochoa mil cuadras de terreno en el municipio de Quibdó, en el trayecto del camino de Bolívar a Quibdó, en el sitio que eligiera el comprador a excepción de los abiertos o cultivados por los vendedores. (Notaría única de Titiribí [Ant.], 1871). Otra venta de mil cuadras en el municipio del Atrato, la hizo Restrepo a su hijo Rafael, en $500, pagados con los derechos que tenía el último en la hacienda El Piñón (Concordia) y por los servicios que le prestó como mayordomo en dicha hacienda, "dándole derecho para que reconozca esas mil cuadras y las tome en el punto que guste de cualquiera de los lotes que al vendedor le corresponden, advirtiéndose que si hiciera la elección antes de dividirse las tierras [con Mainero] queda sujeto a las consecuencias de tal partición, sin tener derecho a exigir cosa alguna al que vende por vía de mejoras, si por desgracia los peritos divisores tuvieren que moverle del lugar de su colocación ... "(Notaría de Titiribí, t. 182, núm. 198, f. 26). Estos negocios se protocolizaban en Titiribí porque las localidades de Andes, Bolívar y Concordia estaban bajo jurisdicción de su notaría.
15
Crónica Judicial núm. 29, Medellín, 9 de agosto de 1881, pág. 225.
16
lbíd. Restrepo puso en entredicho este fallo, por medio de un famoso memorial en el que acusaba a los jueces de haberse rendido a Mainero (Rafael Restrepo Uribe. Una sentencia muy ilegal e injusta. Medellín, Imprenta de Nazario Pineda, 1881).
17
AHA, N. la., Medellín, 1883, núm. 2428. Uribe continúa como protagonista principal de la historia del camino, asunto que se sale del tema del presente artículo. Era hijo de Agapito Uribe, que a su vez fue socio de Mainero en la empresa de El Zancudo en Titiribí.
18
Boletín Oficial núm. 179, Medellín, octubre de 1866.
19
Ver las Monografías de Rufino Gutiérrez, Bogotá, 1922, pág. 319.
20
AHA, Minas, t. 234-235, d. 10 135, fls. 55 y sigs. Las compró en más de $ 20.000 piezas de 8/10.
21
Rafael Restrepo Uribe, Exposición que el infrascrito hizo a sus acreedores en la reunión para que los convocó y que tuvo lugar el 16 de noviembre de 1864 (folleto), Medellín, Imprenta de Isidro Isaza, 1864 (folletos miscelánicos, Universidad de Antioquia).
22
El desarrollo del cultivo y de los negocios de tabaco fue simultáneo al de la construcción del camino a Quibdó. Incluso, algunos de los socios de Mainero, son los mismos en estos proyectos.
23
Archivo Judicial de Medellín (Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional, Medellín, Juicio Ejecutivo de "Callejas y Cía." contra la Casa de Comercio de Mainero, Uribe y Restrepo, 1864-1865). AHA, N. 2a., Medellín, octubre de 1874, f. 984, v. Mainero y Cía. se liquidó definitivamente en 1865.
24
 AHC, N. 2a., Cg., 1919,núm. 553. t.7, f. 2755. Por medio de este camino se puso en comunicación a Anorí en el desaparecido distrito minero de Zea, con Remedios y con Zaragoza. Antes el camino que de Medellín iba al nordeste sólo llegaba hasta Anorí y Zea. Así la comunicación de Medellín con Zaragoza se acortó, porque desde entonces no fue necesario hacer el largo rodeo por Remedios.
25
 Estas minas,según testimonio de don Simón Trueco (Cartagena, lo. de septiembre de 1988), las compró Mainero a Milcíades Zárate por$ 200.000 dólares, cantidad que perdió casi en su totalidad, porque parece que los minerales sólo podían extraerse con draga, sistema que requería enormes inversiones. Mainero intentó explotar estas minas en 1891, por medio de un contrato con una compañía inglesa. Las traspasó luego a su primo y protegido Manuel Mainero, que debió renunciar a algunas por no demostrar su posesión material.
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Según Manuel Uribe Angel, en 1885 "las praderas [en Zea] para la industria pecuaria establecidas en Ursúa y Limón son medianamente amplias y están colocadas sobre terreno montañoso" (op. cit., p. 232). Los bienes en el nordeste hasta aquí enumerados contabilizaban $ 235.000.00 aproximadamente.
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Hasta las bodegas del puerto de Dos Bocas, en la confluencia del río Nechí con el Porce, llegaban, sin problemas de navegación, poderosos barcos de vapor, decía Manuel Uribe Angel en 1885 (op. cit., pág. 231). Estos barcos transportaban hacia la costa las finas maderas explotadas por aquel entonces en Zea y parte de la producción de la rica región panelera del Porce. Vale recordar que Mainero también sacó madera del Chocó, que luego embarcaba hacia Cartagena, ciudad a la que prácticamente abastecía de este producto.