Ficha bibliográfica
Titulo:
Boletín Cultural y Bibliográfico No. 17
Autores: Biblioteca Luis Ángel Arango - Banco de la República
Edición original: Bogotá: 1981
Edición en la biblioteca virtual: Bogotá: febrero de 2007
Notas: Publicación cuatrimestral de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, que presenta importantes artículos sobre las distintas disciplinas de investigación en el campo cultural
Consulte y lea en línea libros completos, textos, revistas, imágenes y páginas interactivas sobre temas relacionados con Colombia.


Reseña biología: Los peces panímicos colombianos

Los peces panámicos colombianos

Peces de la isla de Gorgona

E. A. Rubio, B. Gutiérrez y R. Franke

Universidad del Valle, Cali, 1988,315 págs.

Tenemos ahora a nuestro alcance un libro para el conocimiento y estudio de los peces marinos de la isla de Gorgona, el hermoso enclave coralino del Pacífico americano perteneciente a Colombia. El volumen escrito por los biólogos Rubio, Gutiérrez y Franke constituye un invaluable esfuerzo hacia el estudio de los peces colombianos y americanos en general, que puede ser cabalmente apreciado teniendo en cuenta la pobreza de lo que sabemos sobre los peces marinos del costado occidental del continente. Es posible mencionar unos pocos libros (Thomson, Finley y Kerstitch, 1979; Eschmeyer, Herald y Hamman, 1983), pero esto es mínimo en relación con el Caribe.

El volumen en cuestión está dividido en nueve partes: Introducción (págs. 1-5), Cómo utilizar este catálogo (págs. 7-27), Guía para la identificación de familias (págs. 29-52), Guía para la identificación de géneros y especies (págs. 53-116), Descripción de especies (págs. 117-265), Bibliografía (págs. 267-272), Indices de nombres comunes (págs. 273-277), Indice de nombres científicos (págs. 278-297) y Lista sistemática de especies (págs. 298-315); Relación de especies ilustradas y Agradecimientos aparecen sin paginación al fina!. El primer capítulo incluye, además de la introducción como tal, otras secciones:

Aspectos geomorfológicos, Sustratos y hábitats de la isla y Aspectos zoogeográficos. Se pueden mencionar algunas inconsistencias, como la ubicación geográfica de la isla a más de 28 N (Realmente sólo unos pocos minutos arriba de los 2 N) e insistir en que se trata de una isla oceánica; pero es claro que, aunque está situada en el lado pelágico de la plataforma, es continental de todos modos. El segundo capítulo explica detenidamente la organización del libro y la manera como debe ser enfocado para su completo análisis.

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La tercera sección presenta una a una las 68 familias que abarcan las especies contempladas. Pretende inicialmente aparecer como una clave, pero queda reducida a una enumeración de categorías familiares. Es un poco extraño que se incluya a Mugilidae, Sphyraenidae y Polydactylidae dentro del grupo de familias con aletas pélvicas abdominales, siendo que más bien deben considerarse subtorácicas en ubicación; los Balistidae definitivamente no pertenecen al grupo de los que tienen las ventrales en el abdomen. Los Antennariidae son presentados como "pescadores de profundidad" y lo Lophiidae como"pescadores",  pero estas denominaciones deben invertirse. Blenniidae aparece al menos cuatro veces con una sola i y Ophichthidae erróneamente como Ophychthyidae tres veces y como Ophichthydae otra. Haemulidae, nombre en uso, se emplea al menos cuatro veces, mientras que su sinónimo Pomadasyidae es utilizado en la guía. La guía para la identificación de géneros y especies pretende presentar claves para esos taxa; de 204 claves incluidas el 81 % (pág. 165) no lo son en el sentido estricto, sino que más bien son enumeraciones de los caracteres que distinguen a los taxa. Numerosos errores ortográficos aparecen en esta sección para perpetuarse a lo largo del libro, pues Urotrygon y Aluterus aparecen once veces como Urotrigon y Alutera, respectivamente; Gil/ellus lo hace ocho veces como Gil/elus.

En el capítulo Descripción de especies se presenta información de cada una de las 206 formas, incluyendo el nombre científico, el vulgar, la coloración, referencias bibliográficas, localidad de captura en Gorgona, tallas, distribución geográfica y hábitat y hábitos de la especie. Se encuentran algunas inconsistencias como Carchahinus porosus, que aparece como circuntropical pero es un tiburón conocido apenas de ambas costas de América; Uropteriqius necturus es correctamente Uropteryqius macrocephalus; Myrichtys tigrinus es M. xystrurus; Chirolophias forbesii es Lophiodes caulinaris; en los Atherinidae, Hubbesiaes Membras y Melaniris y Menidiason Atherinella; Syngnathus acicularises S. macrobrachium; Hemicaranx atrimanus es H. leucurus;Seriola  dorsalis y S. mazatlana son realmente S. lalandei y S. peruana; Diapterus peruvianus es D. brevirostris; Cynoscion altipinnis es Isopisthus remifer; Johnrandallia es el género aplicado a Heniochus nigrirostris hoy en día. La Bibliografía presenta 71 títulos citados en el texto, pero indudablemente faltan varios; por ejemplo, Gómez y Díaz (1979) Y Zapata (1982), mencionados en la primera página.

Luego de terminar la lectura de la destacable obra de Rubio y colaboradores, conviene reflexionar a fondo sobre la suerte que correrá Gorgona cuando el país "voltee sus ojos al Pacífico", que ha sido definido como "el mar del futuro". Ya sabemos qué consecuencias trae ligado el desarrollo como es interpretado en nuestro medio; ejemplos sobran: San Andrés, Islas del Rosario, el parque Tairona y el más vergonzoso de todos: el río Magdalena. ¿Será que se consigue mantener alejados de Gorgona, Utría y demás paraísos de nuestras costas occidentales a los mercachifles, a los colonos de mármol y a los de bajareque,  y a los no menos brutales contaminadores y otros arrasadores de la naturaleza?  Cada día las predicciones sobre un planeta apocalíptico en el siglo XXI se hacen más reales; los países del Mar del Norte ven con horror e impotencia morir poblaciones enteras de mamíferos marinos. Si no queremos entregarles a nuestros hijos únicamente diapositivas y películas de lo que fue uno de los países más hermosos y ricos de la tierra, debemos cuidarnos de que Colombia no copie modelos de desarrollo que sólo han conducido a la miseria exterior e interior.

ARTURO ACERO P.