Reseña biología: Los peces panímicos colombianos
Los peces panámicos colombianos
Peces de la isla de Gorgona
E. A. Rubio, B. Gutiérrez y R. Franke
Universidad del Valle, Cali, 1988,315 págs.
Tenemos ahora a nuestro alcance un libro para el conocimiento y
estudio de los peces marinos de la isla de Gorgona, el hermoso
enclave coralino del Pacífico americano perteneciente a Colombia.
El volumen escrito por los biólogos Rubio, Gutiérrez y Franke
constituye un invaluable esfuerzo hacia el estudio de los peces
colombianos y americanos en general, que puede ser cabalmente
apreciado teniendo en cuenta la pobreza de lo que sabemos sobre los
peces marinos del costado occidental del continente. Es posible
mencionar unos pocos libros (Thomson, Finley y Kerstitch, 1979;
Eschmeyer, Herald y Hamman, 1983), pero esto es mínimo en relación
con el Caribe.
El volumen en cuestión está dividido en nueve partes:
Introducción (págs. 1-5), Cómo utilizar este catálogo (págs. 7-27),
Guía para la identificación de familias (págs. 29-52), Guía para la
identificación de géneros y especies (págs. 53-116), Descripción de
especies (págs. 117-265), Bibliografía (págs. 267-272), Indices de
nombres comunes (págs. 273-277), Indice de nombres científicos
(págs. 278-297) y Lista sistemática de especies (págs. 298-315);
Relación de especies ilustradas y Agradecimientos aparecen sin
paginación al fina!. El primer capítulo incluye, además de la
introducción como tal, otras secciones:
Aspectos geomorfológicos, Sustratos y hábitats de la isla y
Aspectos zoogeográficos. Se pueden mencionar algunas
inconsistencias, como la ubicación geográfica de la isla a más de
28 N (Realmente sólo unos pocos minutos arriba de los 2 N) e
insistir en que se trata de una isla oceánica; pero es claro que,
aunque está situada en el lado pelágico de la plataforma, es
continental de todos modos. El segundo capítulo explica
detenidamente la organización del libro y la manera como debe ser
enfocado para su completo análisis.
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La tercera sección presenta una a una las 68 familias que
abarcan las especies contempladas. Pretende inicialmente aparecer
como una clave, pero queda reducida a una enumeración de categorías
familiares. Es un poco extraño que se incluya a Mugilidae,
Sphyraenidae y Polydactylidae dentro del grupo de familias con
aletas pélvicas abdominales, siendo que más bien deben considerarse
subtorácicas en ubicación; los Balistidae definitivamente no
pertenecen al grupo de los que tienen las ventrales en el abdomen.
Los Antennariidae son presentados como "pescadores de
profundidad" y lo Lophiidae como"pescadores",
pero estas denominaciones deben invertirse. Blenniidae
aparece al menos cuatro veces con una sola i y Ophichthidae
erróneamente como Ophychthyidae tres veces y como Ophichthydae
otra. Haemulidae, nombre en uso, se emplea al menos cuatro veces,
mientras que su sinónimo Pomadasyidae es utilizado en la guía. La
guía para la identificación de géneros y especies pretende
presentar claves para esos taxa; de 204 claves incluidas el 81 %
(pág. 165) no lo son en el sentido estricto, sino que más bien son
enumeraciones de los caracteres que distinguen a los taxa.
Numerosos errores ortográficos aparecen en esta sección para
perpetuarse a lo largo del libro, pues Urotrygon y Aluterus
aparecen once veces como Urotrigon y Alutera, respectivamente;
Gil/ellus lo hace ocho veces como Gil/elus.
En el capítulo Descripción de especies se presenta información
de cada una de las 206 formas, incluyendo el nombre científico, el
vulgar, la coloración, referencias bibliográficas, localidad de
captura en Gorgona, tallas, distribución geográfica y hábitat y
hábitos de la especie. Se encuentran algunas inconsistencias
como Carchahinus porosus, que aparece como circuntropical pero
es un tiburón conocido apenas de ambas costas de América;
Uropteriqius necturus es correctamente Uropteryqius macrocephalus;
Myrichtys tigrinus es M. xystrurus; Chirolophias forbesii es
Lophiodes caulinaris; en los Atherinidae, Hubbesiaes Membras y
Melaniris y Menidiason Atherinella; Syngnathus acicularises
S. macrobrachium; Hemicaranx atrimanus es H. leucurus;Seriola
dorsalis y S. mazatlana son realmente S. lalandei y S.
peruana; Diapterus peruvianus es D. brevirostris; Cynoscion
altipinnis es Isopisthus remifer; Johnrandallia es el género
aplicado a Heniochus nigrirostris hoy en día. La Bibliografía
presenta 71 títulos citados en el texto, pero indudablemente faltan
varios; por ejemplo, Gómez y Díaz (1979) Y Zapata (1982),
mencionados en la primera página.
Luego de terminar la lectura de la destacable obra de Rubio y
colaboradores, conviene reflexionar a fondo sobre la suerte que
correrá Gorgona cuando el país "voltee sus ojos al
Pacífico", que ha sido definido como "el mar del
futuro". Ya sabemos qué consecuencias trae ligado el
desarrollo como es interpretado en nuestro medio; ejemplos sobran:
San Andrés, Islas del Rosario, el parque Tairona y el más
vergonzoso de todos: el río Magdalena. ¿Será que se consigue
mantener alejados de Gorgona, Utría y demás paraísos de nuestras
costas occidentales a los mercachifles, a los colonos de mármol y a
los de bajareque, y a los no menos brutales
contaminadores y otros arrasadores de la naturaleza? Cada día
las predicciones sobre un planeta apocalíptico en el siglo XXI se
hacen más reales; los países del Mar del Norte ven con horror e
impotencia morir poblaciones enteras de mamíferos marinos. Si no
queremos entregarles a nuestros hijos únicamente diapositivas y
películas de lo que fue uno de los países más hermosos y ricos de
la tierra, debemos cuidarnos de que Colombia no copie modelos de
desarrollo que sólo han conducido a la miseria exterior e
interior.
ARTURO ACERO P.