Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
No podemos dejar de comparar algunos momentos de
|Amantes
con el poema
|Piedra de sol del mexicano donde en el acto del
amor se vislumbra "nuestra unidad perdida, el
desamparo
que es ser hombre, la gloria que
es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la
muerte,
el olvidado asombro de estar
vivos".
Asombro es sin duda la palabra más profunda de Gaitán, y no en
vano llamó a uno de sus libros de esa manera.
El poeta insiste en varios poemas de "Si mañana
despierto" en la canícula, esa otra hora extrema, ese
momento de suspensión solar que obliga a tos habitantes de las
ciudades -y en este caso de Cúcuta- a resguardarse en los bares o
en lo profundo de las casas para encontrar un poco de frescura.
Aplacados por la presencia del sol aparece la siesta como el
momento donde el cuerpo escapa, se abren los sentidos y captan el
paso del tiempo en la fuente que "habla como la
infancia".
Hablar de Gaitán Durán es también hablar de la muerte. El Vengan
cumplidas moscas es según Alvaro Mutis "el poema a su
propio cadáver". La muerte de Gaitán como profecía es
indudable; lo interesante es observar cómo la había construido,
cómo la había hecho suya, tal como pide Rilke en sus Cuadernos de
Malte Laurids Brigge. Y para hablar de la muerte de Gaitán volvió a
emplear la rebeldía para aprender con su presencia el misterio del
hombre y porque sabía que "la conciencia de la nada asigna
una nueva jerarquía al diario vivir" como afirma Andrés
Holguín.
Poeta de límites, donde todo tiene un destello más acusado, como
lo aprendió de los románticos, Gaitán podría compartir las palabras
de Blanchot:
"¿Porqué la muerte? Por que es lo extremo. Quien
dispone de ella dispone extremadamente de si, está ligado a todo lo
que puede, es integralmente poder".
Sin lugar a dudas la figura de Gaitán ha despertado y sigue
despertando gran interés. Los que lo recuerdan lo hacen con una
total entrega: Vicente Aleixandre, Jorge Guillen, José Ángel
Valente, Juan Luis Panero, Eduardo Carranza, Carlos Martín,
Fernando Charry Lara, etc.
Esperemos que algún día se reúna y se publique toda su
correspondencia. Podremos encontrarnos con textos de Borges,
Cernuda, Paz, entre tantos otros. Esperemos.
RAMÓN COTE BARAIBAR
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