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INDICE
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: La mujer en los primeros periodicos de america española
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: LA PRENSA FEMENINA EN AMERICA LATINA
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: LAS PUBLICACIONES PERIÓDICAS FEMENINAS EN COLOMBIA: 1858-1930
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: PERIÓDICOS LITERARIOS DEDICADOS AL BELLO SEXO: 1858-1870
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: MAS ALLÁ DEL ENTRETENIMIENTO LITERARIO: 1870-1910
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: TRAS LA MUJER MODERNA : 1910-1930
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: ENTRE LA FRIVOLIDAD Y EL SUFRAGISMO: 1930-1953
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: PARA TERMINAR
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: ANEXO 1
Artículo: Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930: ANEXO 2
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: Para que la memoria
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: Visiones de America Latina
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: DE LAS HUELLAS DEL EXILIO A OTRAS MAS...
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: TIEMPOS DE GUERRA Y PREGUNTAS PARA LA PAZ
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: DE LA RESEÑA A LA CRONICA Y DE LA CRONICA A LA CRITICA EN EL ARTE COLOMBIANO
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: LA NACIÓN INDÍGENA Y UNA REVISTA LLAMADA DE LAS INDIAS
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: SALA DE ESPERA PARA SOCIÓLOGOS, HISTORIADORES Y FILÓSOFOS
Artículo: Revista de las Indias, un proyecto de ampliación de fronteras: LA DEMOCRATIZACIÓN DEL PENSAMIENTO CIENTÍFICO
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: LAS REVISTAS, UNA UTOPIA
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: UNA LECTURA
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: GERARDO MOLINA, LA PRIMERA VOZ Y EL SILENCIO ELOCUENTE
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: PRIMERA ÉPOCA (1944-1950)
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: SEGUNDA ÉPOCA (1953-1956)
Artículo: Revista de la Universidad Nacional o la tradición de la ruptura: TERCERA ÉPOCA (1968-1979)
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: LA MUERTE DEL PSICOANÁLISIS PROCLAMADA DESDE BOGOTÁ D. E.
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: ARGUMENTOS, UNA REVISTA GERMANOFILA
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: LA VERDAD ES TAN POCO DISCRETA COMO LA LUZ
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: ASI HABLO ZARATUSTRA Y ABANDONO SU CAVERNA, ARDIENTE Y FUERTE COMO UN SOL MATINAL QUE VIENE DE OSCURAS MONTAÑAS
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: QUERIDO PADRE: NO HA CE MUCHO TIEMPO ME PREGUNTASTE POR QUE TE TENGO MIEDO
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: SOCIOLOGIA DE LA LITERATURA
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: LA UNIVERSIDAD PUBLICA, ALMA MATER DE NUESTRA HISTORIA
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: EL TERCER REICH: LA MUERTE POR VIA ADMINISTRATIVA
Artículo: Argumentos: educación para la mayoría de edad: A LA HORA DE LOS BALANCES
Reseñas filosofía: Devoto filósofo de Envigado
Reseñas filosofía: La filosofía a ser extendido a ser mundo
Reseñas filosofía: De nuevo la filosofía sin supuestos
Reseñas antropología: Espacios y tiempos
Reseñas antropología: Polisemia y palimpsesto en la traza chamánica
Reseñas economía: Organización informal, sector popular
Reseñas sociología: Tres planteamientos
Reseñas política exterior: Un tema candente
Reseñas derecho: Del espesor a la calidad
Reseñas educación: Yo me capacito, tú te capacitas... pero ¿qué es lo que nos queda?
Reseñas educación: Desbordando los informes tradicionales
Reseñas biología: Relación plantas-hombres
Reseñas música: Desafinando
Reseñas arte: La práctica negativa del arte
Reseñas poesía: Más allá de la devoción
Reseñas poesía: Juan, el milagrero
Reseñas poesía: Nostálgico halo clasicista
Reseñas poesía: La historia desde el mito
Reseñas narrativa: Sobre fanatismos
Reseñas narrativa: Era que la realidad no te servía
Reseñas narrativa: En Bogotá ni siquiera tenemos un puente para tirarnos al Sena
Reseñas narrativa: Subversión de la realidad
Reseñas narrativa: El oficio de dar forma a una vida
Reseñas ensayo: Letras y glorias inmarcesibles
Reseñas crítica literaria: El segundo nace del primero
Reseñas crítica literaria: El arte de su tiempo y de su medio
Reseñas crítica literaria: Otro tomo por Cobo
Reseñas literatura infantil: El derecho a soñar
Reseñas literatura infantil: Varias veces descubiertos
Reseñas literatura infantil: Tres de la colección infantil
Reseñas literatura infantil: Anécdota, elemento fundamental
Reseñas literatura infantil: Pequeña Luz
Reseñas humorismo: El libro de la risa y el quejido
Reseñas biografía: Ejercicio de un apostolado
Reseñas descripciones y viajes: En nuevas crónicas, convocatoria a navegar
Reseñas historia: Desigual e innecesariamente extenso
Reseñas historia: ¿Deslumbramiento?
Reseñas historia: El otro Carnero: crónicas de la edad del Plomo
Reseñas historia: Tres años de trabajo de campo
Reseñas historia: Provincianismo retórico y trasnochado
Reseñas turismo: Cardos antes de cantar
Reseñas varia: Bienal del humor y la sátira
Reseñas varia: Concurso Enka de Literatura Infantil
Reseñas varia: Concurso literario editorial Diana y novedades
Reseñas varia: La imagen de Colombia
Reseñas varia: Premio Eloy Valenzuela
Reseñas varia: Diseño de carátulas y comentarista de libros
Reseñas varia: ALVARO MIRANDA
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Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
El libro de Cacua va precedido de una presentación de un
representante del Instituto Colombiano del Petróleo, que se muestra
como el editor de la obra; el tono "epopeyero"
está dado desde allí: se trata de presentar a los colombianos uno
de los poetas de más éxito, éste medido por las victorias en
concursos de poesía; allí está el heroísmo del personaje, su
hazaña; se trata de mantener vivos, al decir del Instituto
Colombiano del Petróleo, "sus inmortales
triunfos", "sus inmarcesibles glorias".
Terminología que asume Cacua Prada de entrada, para exaltar la vida
"Ejemplar, altiva, meritoria y patriótica"
(siempre patriótica) del "aeda santandereano",
teniendo como deber "llevar a las nuevas generaciones los
fastos de nuestra tierra", rememorar a "quien ya
está en los cielos" para "beneficio de nuestra
tierra nativa". Con lo cual, queda dicho todo. Esta debe
ser la epopeya de Martínez Mutis, pero cantada por el aeda Cacua
Prada, que en ello parece especializarse, a juzgar por la reciente
epopeya de Germán Arciniegas. Así como Martínez Mutis es el poeta
de las conmemoraciones y los festivos, Cacua Prada quiere hacer
fiesta y conmemoración nacionales de la imagen del poeta. Pero hay
que empezar por decir, volviendo a lo epopéyico, que la
idealización del héroe no se logra mediante la exaltación (a qué
exaltar -que es enfatizar, alardear- la imagen de lo que
naturalmente es, de lo que naturalmente conmemora; si el pueblo
colombiano se identifica con los poemas de Martínez Mutis, ¿a qué
tratar de ponerlo en su sitio?); la idealización del héroe se
muestra (no es que se logre) en el paladeo inteligente de su obra.
Pero aquí lo que se ensaya es una biografía antecedente a una
antología: la biografía no ilumina la antología ni viceversa, entre
otras cosas porque la vida del poeta no resulta tan connatural a
sus poemas. ¿No será que lo que le preocupa a Cacua es el olvido en
que se tiene a Martínez Mutis? Nunca lo deja entrever, pero, ¿cómo
no interrogarse ante ese abandono de las nuevas generaciones (y
también de las anteriores, diría yo)? Es claro que a quien le
interesa la epopeya no le interesa la disidencia, pero ya es
sintomático que el autor no se haya detenido en las numerosas
reacciones adversas que provocó el "epolirismo"
de Martínez en vida, por ejemplo aquélla escrita en algún diario
nacional, a propósito de un nuevo poema de Aurelio Martínez,
titulada "La epopeya del ripio". No. La crítica
no tiene cabida en este libro, y sólo se entabla diálogo con la
disidencia desde el hecho irrefutable de que Martínez Mutis es un
gran poeta, que ha ganado muchos concursos de poesía, que ha hecho
suspirar a muchas audiencias, etc. Es decir, a partir de la figura
autoengrandecida del mismo poeta, que se prestaba perfectamente
para tal refutación. El es poeta coronado (¡oh gloria inmarcesible
de laurel!) y en intemporales lapsus petrarquescos se autocorona:
"...hoy he mostrado en el mundial concierto/ que es
clásica mi pluma, y que no ha muerto/ la Atenas de la América
española!". "Sangre ilustre palpita en mis
blasones:/ luz la ciencia les dio, temple el acero,/ gloria cien
veces grande mis canciones,/ nobleza et porte cívico y austero./ No
sabe el caballero de abyecciones;/ por eso le han negado al
caballero/ el agua, el pan y el fuego... ¡esos hampones/ del
círculo mediano y rastacuero!". Versos que me evocan de
inmediato el por qué se malogró la epopeya lusitana de Camöes: es
verdad que el rapsoda -el aeda- se glorifica con el canto, pero
ello es tan natural, que sería un crimen lírico introducirse en la
narración para ponerse a la altura o más alto que el héroe cantado.
Como quien dice, y descendamos de las alturas al rastacuerismo del
caricaturista: Colombia no valdría un comino si yo no la cantara.
Palabras que bien pueden ser atribuidas a Martínez, si pensamos que
una de sus venas clandestinas fue la mordacidad y la irreverencia,
más cercana, ésta sí, a su vida de bohemio (héroe), de vagante
(héroe, como Barba, sobre quien Fernando Vallejo no ha escrito
propiamente una epopeya), de outsider (héroe), de genio
prematuramente envejecido (héroe). Aunque Cacua Prada no nos aclara
de qué manera son virtudes o valores patrióticos la bohemia, la
vagancia, el no trabajar para ninguna institución o el cultivo del
propio ego.
Un caso gemelo del de la obra sobre el "poeta de las
epopeyas" es el del libro del padre (?) Roberto Tisnés
sobre el poeta (?) Belisario Peña, zipaquireño nacido en 1834 y que
vivió la mayor parte de su vida y murió en Ecuador (aunque supongo
que estos datos sumarios todo el mundo los conoce). La
justificación de la empresa biográfica propuesta por Tisnés está
dada en estas líneas del prefacio: "Justo resulta que sea
así, porque es Peña uno de los máximos exponentes de la cultura
poética
|zipaquireña y colombiana, permanente amador de su
patria chica y grande, lo propio que del Ecuador, su segunda y
entrañable patria, donde laboró en la educación y fundó hogar
nobilísimo que es honra y prez de la sociedad quiteña y
ecuatoriana" (el subrayado es nuestro). Como se ve, nos
encontramos aquí ante otro exponente del principio
"epopeyero" regional y nacional. En este caso, el
heroísmo de Belisario Peña está sustentado por su cristianismo y su
labor pedagógica. Ni siquiera por su poesía, a pesar de que en el
título del libro se sugiere que el biografiado es, ante todo, un
poeta. El desarrollo de la biografía va a ir desmintiendo esa
primera impresión. La poesía de Belisario Peña será abordada y
despachada en un subcapítulo titulado "El Poeta",
de quince páginas de extensión, quince páginas inocuas. Bueno, qué
importa: el género "epopeyero" da por hecho que
un héroe lo es en todas las actividades en las que se desempeñe (lo
cual, por otra parte, no difiere del espíritu de la verdadera
epopeya); un héroe-pedagogo que escribe versos tiene que ser un
héroe-poeta (Ulises es tan hábil para mentir como para la guerra).
¿Dónde está el lauro de Belisario Peña? Martínez Mutis no
presentaba objeciones, es un poeta coronado; pero a Peña, ¿cómo
heroizarlo? En este caso sí encontramos un primer atisbo de
atención a la obra: Peña es poeta mariano -también patriótico y
familiar- y parece que allí estaba contenido, para el padre Tisnés,
todo el secreto del heroísmo del poeta: un hombre de virtud, de
virtudes cristianas, de virtudes patrióticas -¿hacia cuál patria?-,
y de virtudes familiares. De cualquier manera, en el trabajo de
Tisnés estarnos más cerca de la epopeya que en el de Cacua Prada;
su terminología épica es más cotidiana, más humilde: "Vida
hogareña, dedicada al trabajo y al culto de las buenas letras y de
la educación de niños y jóvenes, para la que al parecer estaba muy
bien dotado y preparado, fue la de Belisario...". Esa
humildad, aunque debiera anular el cuestionamiento, que hemos hecho
nuestro en este comentario, acerca del olvido de esos nombres en
los anales historio-gráficos de nuestra literatura, aunque debiera
anularlo, le permite al autor más bien hablar de la importancia de
Peña en el panorama de la poesía hispanoamericana, ya no sólo del
siglo XIX sino de todos los tiempos. Ni siquiera llega a hablarse
de su desfase respecto del romanticismo lamentable de estas tierras
en la segunda mitad del siglo pasado. Tisnés ha hecho acopio de una
notable documentación para la biografía de su héroe, en la que, sin
embargo, desconciertan importantes vacíos en extensos periodos de
la vida de Peña (su infancia, su vida de desterrado en Jamaica, su
viaje a Europa, etc.). Más que en una obra personal o en una obra
sobre su vida, su biografía se apoya en interpretables documentos
como gacetas y diarios decimonónicos, cartas y obras conexas
relativas a la época o los personajes que rodearon al poeta. Por
supuesto, el autor ha interpretado literalmente las apreciaciones
contenidas en publicaciones liberales posíndependentistas y
fervorosas, muy en su línea de conducta. La historia, que trata de
esbozar marginal mente y a veces en primer plano en su biografía,
es decir, la historia de la Nueva Granada o del Ecuador en la
segunda mitad del siglo XIX, es sin reparo, para el padre Tisnés,
la historia de una Colombia civilista, una Colombia católica, un
Ecuador culto, o una Zipaquirá patriótica y de hombres valientes.
Pero sigamos adelante.
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