Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Lo lee uno y no cree que se gasten tantos calificativos para no
definir prácticamente nada, porque si la "raza"
paisa tiene esas características es casi la raza cósmica de la que
hablaba Vasconcelos porque resume las características más
sobresalientes del hombre moderno y si fuéramos más al fondo de la
mayor parte de ellas las podemos encontrar en la casi totalidad de
los grupos regionales existentes en el país.
Es muy cuestionable que en la actualidad, con los notables
avances en la investigación histórica y social, se siga presentando
una concepción seudocultural para engrandecer artificialmente al
prototipo paisa, desconociendo las particularidades de una
evolución histórica propia, que le da ese matiz especial a lo
antioqueño y no un supuesto carácter psicosocial único en su
género.
De esta parte sobre la colonización temprana (de fines de la
época colonial) hasta terminar el libro nos encontramos ante un
conjunto de páginas. que siguen una secuencia cronológica muy
esquemática y que responden esencialmente a una visión juridicista
de la historia. El problema de fondo es la creación del
departamento de Caldas por el estado central, y a partir de allí
seguir los aspectos formales de su existencia: leyes, decretos,
gobernadores, fundación de sus principales ciudades, para llegar a
la brillante conclusión que la democrática e igualitaria expansión
antioqueña en el
"Gran Caldas" la frontera agrícola, para
enfatizar el aspecto negativo de la depredación de los bosques
primarios. Desde luego, la consideración de lo ecológico no aparece
ni remotamente en el texto aquí reseñado.
Con todas las consideraciones anteriores resulta bastante
extraño -por decir lo menos- que un texto como el reseñado haya
sido ganador de un premio sobre historia antioqueña, cuando no
cumple con ninguno de los requisitos mínimos de la moderna
investigación histórica (esto es, rigor metodológico, crítica de
fuentes, análisis basado en las modernas teorías de las ciencias
sociales, interdisciplinariedad) y más bien se ubica en el plano de
las más rancias y envejecidas formas de escribir historia. Habría
que preguntarle al jurado del evento -compuesto entre otras cosas
por instituciones bastante serias en la investigación histórica
como la FAES, Universidad de Antioquia y Universidad Nacional- si
lo que se premiaba era una investigación moderna y seria de tipo
regional o el más trasnochado chovinismo regional enmascarado con
una retórica seudocientífica.
RENÁN VEGA CANTOR
|