BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 69
Prima" desde luego" la literatura con buenos
ejemplos de poesía clásica y vanguardista" relatos
experimentales" traducciones y crítica literaria y
cultural. La revista Los Nuevos era considerada por sus
colaboradores como una extensión de las mesas del Windsor"
de las tertulias del grupo de amigos unido por una estrecha
camaradería. Publicar en sus páginas resultaba casi una
quijotada" pues sus 200 ejemplares mal contados eran una
renuncia consciente a los miles de lectores que tenían en los
diarios bogotanos de la época. Aventura que a la postre reportaría
beneficios a sus participantes" por cuanto les abrió de
par en par las puertas de la escena cultural colombiana. Lo que
permite concluir que Los Nuevos eran personas atentas y bien
informadas que supieron dar salida a sus ímpetus de rebeldía en un
medio cerrado y austero y" más aún" temeroso de
los cambios que implicaran conquistas masivas. Los tiempos que
vendrían a continuación validarían algunos de los postulados
"nuevos" y atemperarían los alcances que varios
de sus miembros dieron a sus acciones.
LOS NUEVOS EN LA CULTURA
COLOMBIANA
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José Restrepo Jaramillo (tomado de
|400 personajes en la
pluma de Rendón" Bogotá" Fundación
Universidad Central" 1994" pág. 299).
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Gabriel Turbay (tomado de
|400 personajes en la pluma de
Rendón" Bogotá" Fundación Universidad
Central" 1994" pág. 358).
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La crítica literaria y cultural colombiana se ha encargado de
acotar los alcances de la labor intelectual de Los Nuevos"
limitándose a reconocer" como Rafael Gutiérrez
Girardot" que algunos de sus miembros (Vidales"
De Greiff" Tejada) "pusieron en tela de juicio la
sociedad que no pudieron demoler""
diferenciándolos de otros grupos de escritores de la vida literaria
colombiana" como El Mosaico y La Gruta Simbólica"
afirmando que "tenían una conciencia discretamente
mesiánica [...] que expresaban con muy modesto
|pathos"
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.. Por su
lado" Fernando Charry Lara dice que la principal queja
dirigida contra la labor conjunta del grupo "es la de
haber sido ajenos a la poética de su tiempo. Decir hoy esto es
fácil -agrega-" pero es igualmente ineludible" ya
que el periodo de la posguerra" desde Apollinaire y el
futurismo en 1918 hasta la rebelión surrealista en 1924"
pasando por el creacionismo" el ultraísmo y las
discusiones en torno a la poesía pura a partir de 1925"
fueron años invadidos de poesía" de teoría poética y de
polémica sobre la lírica moderna. Nada" o casi nada de
ello se escuchó entre nosotros"" y que"
"a pesar de lo que declararon" fueron
conformistas y tardos ante la súbita llamarada que encendían sus
compañeros latinoamericanos. A la herejía y a la
insolencia" opusieron un tono asordinado. Pero los mejores
representantes de Los Nuevos -concluye Charry Lara- se mostraron
ejemplares en la conciencia y en la dignidad de lo
literario" lo que es" sin duda" en
cualquier parte" rastro perdurable"
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Rafael Vásquez (tomado de
|400 personajes en la pluma de
Rendón" Bogotá" Fundación Universidad
Central" 1994" pág. 382).
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Rafael Jaramillo con otro panida" caricatura de
Ricardo Rendón" El Tiempo" 25 de febrero de
1940" sección 2" pág. cuarta.
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Toda vanguardia" lo sabemos" aspira a ingresar
en la tradición: así los saltos" las mutaciones y las
rupturas que han caracterizado el desarrollo de la cultura y las
artes contemporáneas han instaurado estéticas que han abierto el
espacio hermenéutico para que escuelas y movimientos sigan sus
pasos y" de esta manera" podamos asistir hoy día
a una proliferación de tendencias que reclaman igual validez;
siempre y cuando respondan a esa "necesidad
interior" que reclamaba Wilhelm Woringer para el arte
genuino" a ese "espiritual en el arte"
que reivindicaba Kandinsky para el arte moderno en pugna con la
tradición" que busca imponer sus cánones a todas las
expresiones de la sensibilidad de nuestro tiempo. Por eso es lícito
preguntarse con Charry Lara cuál de las dos actitudes" la
medianamente tradicional o la vanguardista" vendría con el
tiempo a ser menos irrevocable" "ya que no podría
dejarse de reconocer que el revuelo de los años veinte vino a
abundar" como su similor y sus falsas joyas" en
lo intrascendente y lo apócrifo". En esto coincide con
Carlos Uribe Celis" quien ha dedicado un libro a los años
veinte en Colombia. Cuando éste último" al hablar del
curso de las ideas del decenio" señala las críticas
dirigidas a Los Nuevos de ser los menos vanguardistas" los
más clásicos" comenta: "Aunque podría ser también
que esto sólo esté indicando que la formación con la que llegaron
al
|boom era sólida y bien fundada" y eso los
dispensó de extravagancias circenses"
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.
Rafael Maya también le ha dedicado a su generación algunas
reflexiones que bien merecen mencionarse por venir del interior del
movimiento. "En la crítica" en el teatro y en la
novela [esta generación de Los Nuevos] intentó una completa
renovación de conceptos" sin llegar más que a ensayos
plausibles de significación aislada y personal" pero que
no lograron modificar las ideas generales que sobre esos géneros
imperan y siguen imperando en el país"
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. Maya caracteriza el estilo grecolatino
manifiesto en los escritores que dentro de Los Nuevos representan
la tendencia tradicionalista y conservadora como un
"humanismo de segunda mano"" con el cual
querían restaurar la tradición clásica en el país"
vinculada casi exclusivamente al partido del orden" a la
filosofía espiritualista y al credo católico" que era en
su momento el "nervio de la administración
pública". Villegas" Camacho Carreño y Arango
hicieron suya una retórica flamante" "todo el
decorativismo antiguo" puesto al servicio de la
imaginación tropical"; en síntesis" estilismo y
nada más" es el gran legado del modernismo y del falso
humanismo. El sector izquierdista de Los Nuevos" en
opinión de Rafael Maya" "fue el más audaz en
cuanto a innovaciones artísticas y políticas; pero si comparamos
esas audacias con las de ahora (1944)" llegamos a la
conclusión de que" no obstante haber parecido
aquéllas" en su tiempo" cosa anárquica y
desquiciada" ofrecen todavía bases de estructura y de
método que indicaban la vigencia de una teoría clásica
que" es cierto" empezaba ya a
desmoronarse"
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. El difícil
equilibrio entre la tradición y la vanguardia" según las
palabras de Maya" lo ganó a la postre la
tradición" aunque con una renovación
modernizante" como corroborando el decir de Eduardo
Carranza" que afirmaba que "Colombia [es] país
estéril para los extremismos literarios".
Pero también es cierto que la adhesión a Los Nuevos fue
paulatina y progresiva" y escritores como Jorge Zalamea y
Hernando Téllez vendrían a ser reconocidos como los primeros
ensayistas de su generación acompañados de novelistas como José
Antonio Osorio Lizarazo" historiadores como Germán
Arciniegas y políticos como Jorge Eliécer Gaitán. En una entrevista
aparecida en el suplemento literario de El Tiempo en 1952"
Felipe Lleras interroga a Hernando Téllez (1908-1966) sobre su
generación y sus contemporáneos en las letras nacionales. A esto
responde Téllez: "Pertenezco a lo que pudiera llamarse la
cosecha de mitaca de la generación de Los Nuevos. Eduardo Zalamea.
Eduardo Caballero y yo" llegamos de último a esa
generación" pero no nos demoramos cronológicamente tanto
en llegar como para que nos alcanzaran los Piedracielistas ni nos
apresuramos tanto en aparecer como para que nos consideraran
contemporáneos de Ricardo Rendón. [...] Años más" años
menos" somos de los mismos" con las
mismas"
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. Porque Nuevos
también fueron" aunque no aparezcan en la bandera de la
revista" Alejandro Vallejo" Diego Mejía"
Moisés Prieto" Luis Tejada" Ricardo
Rendón" Pepe Medina y Gabriel Turbay" quienes
figuraron entre los primeros intelectuales colombianos en afiliarse
a las ideas socialistas y comunistas y en fundar organizaciones
políticas y gremiales populares.
Una caracterización de conjunto de Los Nuevos se hace
problemática por lo que ya se ha expresado de no poder
considerárseles como algo homogéneo ni armónico. Hay
autores" críticos e historiadores" que han
preferido emitir un juicio parcial considerando los aportes
personales de cada uno de sus integrantes. O" a lo
sumo" elegir algunos nombres para destacar ciertos
aspectos novedosos del conjunto" o para arriesgar un
criterio sumario sobre sus obras. Ya que" desde
luego" habría otras vertientes interesantes y sugerentes
de explorar" como la que podrían encarnar nombres como los
de José Umaña Bernal" Rafael Maya" Alberto Ángel
Montoya y Germán Pardo García en el campo de la poesía"
cuyo "ímpetu renovador parece no haber implicado ni
requerido en forma alguna aquella rebeldía rampante" de
sus compañeros de grupo" todo ello "sin desmedro
de la común vivencia del viraje histórico de la
sensibilidad" en donde radicó el destino de todos
ellos"" a que alude Jaime Mejía Duque como la
tendencia
|señorial" en la que lo reverencial
atempera el gesto y predomina el ademán evocativo y elegante
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. Otro tanto sucede con escritores
tan prolíficos y plurales como Jorge Zalamea" Germán
Arciniegas" José Antonio Osorio Lizarazo y Hernando
Téllez" para integrar a la generación que irrumpe en los
años veinte a la república de las letras otros autores destacados
que no estuvieron en la órbita de la revista Los Nuevos"
junto a otra vertiente como la que integraron Alberto Lleras
Camargo" Jorge Eliécer Gaitán" Gabriel
Turbay" Silvio Villegas" Augusto Ramírez Moreno y
José Camacho Carreño" para señalar sólo algunos de los
que" partiendo del periodismo y las letras"
fueron a parar de lleno al campo de las lides políticas
partidistas. Este complejo panorama generacional de una juventud
que se abrió paso abruptamente por entre sus mayores" los
Centenaristas" no puede ser apreciado desde la óptica de
la injusticia con la que" según Zalamea" en su
momento Los Nuevos juzgaron a sus predecesores" puesto que
los tiempos que siguieron juntaron sus caminos y sólo hacia la
mitad del siglo se pudo apreciar más claramente el logro conseguido
en los campos educativo" político"
social" artístico y cultural que diera el fruto maduro que
unánimemente reconocen todos aquellos que han indagado en los
orígenes y problemas que enfrentó la generación de Mito. Por las
limitaciones de este escrito" aquí sólo se ha visto el
comienzo del proceso" dejando para otro lugar el balance
de su múltiple labor. Pero si trazamos un arco generoso entre los
momentos de auge de sus olas generacionales" podríamos
caracterizar a 1925" fecha en que la revista Los Nuevos ve
la luz" como a 1955" año de aparición de la
revista Mito -en plena dictadura militar-" como hitos en
los que el arte y el pensamiento han querido desprovincianizar la
cultura colombiana" embistiendo al medio ambiente cultural
con la audacia de una proa y provistos del espíritu de la rosa de
los vientos.
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6
Rafael Gutiérrez
Girardot" "La literatura colombiana en el siglo
XX"" en
|Manual de historia de
Colombia" t. III" Bogotá"
Colcultura" 1980" pág. 488.
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7
Fernando Charry Lara.
"Los Nuevos"" en
|Manual de
literatura colombiana" t. II"
Bogotá" Planeta-Colcultura" 1988" Págs.
84-85.
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8
Carlos Uribe Celis"
|Los años veinte en Colombia" Bogotá"
Ediciones Aurora" 1985. pág. 97.
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9
Rafael Maya.
"Generación de Los Nuevos" (
|Consideraciones
críticas sobre la literatura colombiana"
1944)" en
|Obra crítica" t. II.
Bogotá" Ediciones del Banco de la República"
1982" pág. 206.
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10
Rafael Maya"
|op. cit." pág. 208.
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11
Hernando Téllez"
en
|Textos no recogidos en libro 2"
Bogotá" Colcultura" 1979" pág.
943.
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12
Jaime Mejía Duque"
"Balance esquemático de cuatro generaciones
poéticas"" en Magazín Dominical de El
Espectador" núm. 602" 13 de noviembre de 1994.
pág. 3.
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