BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 69
En segundo lugar" cuando los editores señalaban como
destinatarios del Magazín Dominical a "todos los lectores
de El Espectador" se proponían a la vez como objetivo de
su labor de mediación divulgar productos culturales que no fueran
de circulación restringida; es decir" omitían en principio
las creaciones asociadas con sectores elitistas de la cultura. Esta
distinción fue definitiva no sólo para la selección de una calidad
estética en particular" reconocida como legítima por el
Magazín" sino también para la delimitación del área de
lectores a los que ésta se circunscribía" porque aquellos
que se sentían partícipes del círculo minoritario de conocedores de
la
|alta cultura
|
5
fueron los
primeros en sentirse excluidos y manifestar su inconformidad con
las novedades que introducía la publicación.
Las producciones de la cultura
|superior pasaron a ser
incluidas de manera ocasional para darle prelación al cubrimiento
de las producciones de la
|cultura media
|
6
" favorecida por la heterogeneidad y
variedad del público al que se dirigía el Magazín Dominical. De
manera que los temas de la actualidad política" la
antropología" la sociología" la
historia" la investigación científica" la
semiología urbana" la comunicación y otros más fueron
desplazando de sus páginas los habituales de arte y
literatura" demostrando así que en su función de
divulgadores culturales desplazaban las tradicionales fronteras
temáticas de las "
|bellas artes" y las
"
|bellas letras"" para ocupar los
nuevos territorios de la producción significativa difundida a
través de las industrias culturales y los medios de comunicación
masiva.
|
|
|
|
"Por una escritura disidente""
cubierta" Magazín Dominical" núm. 226"
26 de julio de 1987.
|
La esquina del cuento" Magazín Dominical"
núm. 216" 17 de mayo de 1987" Pág. 8.
|
Durante su trayectoria" el Magazín fue teniendo un
viraje considerable en su concepción ideológica y estética
-paralelo a los cambios en la dirección
| 7
- que lo llevó de ser esa publicación
heterogénea pensada con el propósito de aprovechar comercialmente
las expectativas del público divulgando producciones
reconocidas" como inicialmente se propuso" a
convertirse en un espacio para la introducción de nuevas propuestas
creativas y reflexiones sobre la cultura" orientado por
unos principios y unos criterios de calidad definidos de manera
autónoma por los editores" en procura de objetivos muy
específicos. Estos objetivos fueron" por una
parte" lograr una apertura del campo cultural colombiano
para la inserción de nuevos creadores en ámbitos de reconocimiento
limitados a los creadores consagrados; por otra" instituir
una calidad estética independiente de las presiones políticas o
comerciales que se imponen por regla general en los medios
masivos
| 8
.
Finalizando la década de los ochenta" el
|Magazín ya se había convertido en un suplemento dominical
consagrado casi en su totalidad a la literatura" con
secciones especializadas dedicadas a diferentes géneros:
|Página
de poesía" Esquina del cuento" Ojo por hoja
(crítica)"
|Magazín "librográfico"
(reseñas y comentarios de libros). Esa orientación temática fue
definitiva en la consolidación del Magazín" no sólo como
medio de información y generador de opinión en torno a las
realizaciones tanto nacionales como universales de la
literatura" sino también como espacio de legitimación de
una calidad estética reconocida en los productos que ofrecía al
público lector.
El interés por la cultura nacional y la mirada a los procesos de
la sociedad colombiana a través de la producción cultural fueron
constantes" a pesar de la movilidad de realizadores y
colaboradores en el Magazín. Existió" en las diferentes
etapas" una conciencia de pertenencia a una tradición y a
un pasado histórico que se buscaba rescatar y proyectar"
siempre tratando de corresponder al interés por establecer un
diálogo directo con ámbitos culturales universales. Esta capacidad
para introducir" de manera equilibrada y atractiva para el
público" creaciones locales" nuevas en su
mayoría" sin dejar de lado los temas universales o
clásicos" ofreció uno de los aportes más significativos
dentro del proyecto cultural desarrollado por el Magazín: la
modernización de las concepciones sobre la cultura que predominaban
en la sociedad colombiana (preservadas por los medios adscritos a
la cultura oficial) mediante la introducción de elementos
renovadores tanto en lo estético como en lo ideológico.
Conformación del público lector del Magazín Dominical
|
|
Página de poesía" Magazín Dominical" núm.
208" 22 de marzo de 1987" Págs. 12-13.
|
Es en las cartas de los lectores donde primero se puede apreciar
el impacto causado por el Magazín en el público: la acogida o el
rechazo de la propuesta lanzada por los editores en el primer
número fue el tema de un debate inicial que se prolongó durante
varios más. Los corresponsales discutían no sólo el criterio con el
que se sustentaron las innovaciones del Magazín en el campo de los
suplementos literarios" sino también la concepción misma
de cultura subyacente en su definición" como bien lo
señalaba uno de los lectores:
He leído la nueva revista de farándula denominada Magazín
Dominical. Yendo al grano el problema no radica" como
alegremente lo sostienen" en que una encuesta señale que
la cultura es interesante pero rechaza nuevos adeptos por el uso de
un lenguaje tradicional. Según ustedes la respuesta es dorarle la
píldora y la gente consumirá cultura. Y aquí cayeron en la trampa
muchachos.
La cultura no es un producto masivo simple y llanamente porque a
nuestra sociedad no se le han inculcado los fundamentos
intelectuales para que se interese en los movimientos culturales
universales o autóctonos ya sea para conocerlos" o
criticarlos" o destruirlos o construirlos. Por lo tanto
cualquier encuesta sólo reflejará esa realidad. (...) Aún es tiempo
de rectificar. La cultura sólo será masiva cuando la educación sea
masiva" y eso implica poseer un concepto
ideológico" generador del cambio social" muy
contrario al que les lleva a ustedes a tergiversar el uso de la
prensa y pasar de despertar inquietudes culturales a dar patente de
cultura a movimientos no por populares no menos nocivos. [Hugo Maya
Tovar]
| 9
No fueron los audaces cambios formales introducidos en el
suplemento los que motivaron los más fuertes pronunciamientos de
inconformismo; fueron los factores relacionados con los contenidos
los que recibieron más críticas: el manejo periodístico
apresurado" el peligro de ver la trivialidad convertida en
un factor de calidad para complacer las demandas del público
señaladas por los sondeos de opinión" y" en
última instancia" la inclusión de productos culturales que
por sus características estéticas o su escasa conveniencia
ideológica no parecían adecuarse a la labor formativa que se
consideraba debía cumplir la prensa cultural.
Estas críticas fueron frecuentes en el área de los lectores y
coleccionistas habituales de la revista desde épocas
anteriores" acostumbrados a encontrar publicados en las
páginas del Magazín Dominical materiales afines con el interés del
selecto grupo que podía tener acceso a los códigos de la
|cultura
superior. La sola idea de que la publicación no se limitara a
divulgar las producciones cultas de las artes y las letras hizo que
algunos lectores se marginaran; otros aceptaron con relativa
pasividad los cambios introducidos con la modernización
técnica" mientras esperaban a que ellos no obligaran a la
desaparición de secciones tradicionales del Magazín.
Para los nuevos lectores" especialmente"
resultaron suficientemente atractivos el color y el despliegue
gráfico en la presentación formal del suplemento" la
variedad en los temas tratados" la posibilidad de
encontrar reflexiones desde las ciencias humanas y sociales sobre
la realidad cotidiana" al igual que la apertura a
escritores" artistas plásticos o realizadores de cine poco
difundidos entre el público. Prácticas como la colección y el
intercambio de los ejemplares" propias de un público
formado en los hábitos acumulativos de la industria
cultural" fueron frecuentes desde un comienzo entre los
lectores. Los anuncios de los coleccionistas" sumados a la
participación de algunos lectores interesados en hacer públicos
trabajos de creación literaria" constituían los motivos
más usuales en la correspondencia escrita entre los lectores y los
editores del Magazín Dominical.
|
5
. "Un examen somero
de la historia del 'periodismo cultural' remite invariablemente a
los diversos términos y combinatorias de esa dicotomía"
organizados por lo general de conformidad con dos grandes
agrupamientos: un tipo de publicación se fijaba como objetivo la
hegemonía de un modelo de cultura especializada" erudita y
homogénea" destinada a un núcleo de conocedores más o
menos calificados (lo que se llamó cultura cultivada"
cultura de elite" cultura alta o
|high
culture)" en tanto que otro trabajaba más bien sobre
los patrones de la vulgarización" la heterogeneidad y la
cultura general en su sentido más difuso (el territorio de la
cultura media" o
|midcult" según la
nomenclatura norteamericana)" (Rivera"
ibíd." pág. 22).
|
6
. "La cultura media
-tal vez la zona más expansiva desde la invención de la imprenta-
es la que ofrece" en cambio" mayores
posibilidades de heterogeneidad y mezcla. Condicionados por la
ejemplaridad modelar de la cultura superior" pero también
por las exigencias de mercado" los productores de este
campo son los responsables de la ingente masa de
adaptaciones" textos de divulgación"
revistas" proyectos editoriales" colecciones
fasciculares y otros artefactos destinados a recoger"
sintetizar y difundir los patrimonios del conocimiento en las
esferas más variadas" y de ahí la frondosidad potencial de
sus repertorios temáticos" (Rivera"
ibíd." pág. 30).
|
7
. Dos etapas pueden señalarse de
manera global en la organización editorial de esta publicación: una
primera contó con la dirección de Fernando Cano y Carlos
Duque" reemplazados después por Marisol Cano" y
tenía a Guillermo González Uribe en la coordinación editorial
(1983-1987); la segunda" bajo la dirección de Marisol
Cano" contó en la redacción con Poly Martínez"
Hugo Chaparro Valderrama" Claudia Arcila" hasta
la llegada de Juan Manuel Roca a la coordinación editorial
(1987-1997). El periodo del que se ocupa esta investigación
concluye en 1989" año en que el proceso de legitimación de
los escritores que publican en el Magazín Dominical puede
considerarse consolidado.
|
8
. En declaración registrada por
Mauricio Suárez (el autor) el 3 de octubre de 2000"
Marisol Cano respondía en los siguientes términos a la pregunta
sobre si había total independencia del equipo de dirección del
Magazín Dominical frente a la intervención que en algún momento
pudiera tener la dirección del periódico" las editoriales
o cualquier otro agente externo: "Absoluta" de
eso puedo dar fe porque de los trece años en los que yo dirigí el
Magazín la independencia llegaba a tales puntos que Guillermo Cano
[director del periódico] en algunas ocasiones nos pasaba materiales
para publicarlos" y si a nosotros no nos parecían
buenos" oportunos" pertinentes o que no
respondían a lo que nosotros creíamos que tenía que ser"
le decíamos que no y él nunca nos impuso un texto;
después" cuando Fernando y Juan Guillermo Cano fueron los
directores del periódico" pasaba exactamente lo
mismo" y con respecto a editoriales y a galerías"
por ejemplo" que podrían ser otro posible anunciador y que
viniera una censura publicitaria" como se dio en el
periódico en muchos casos" tampoco. En el Magazín
pasó" al reseñar determinados libros y hacer comentarios
que no fueran favorables o críticas con respecto a determinados
autores o determinadas publicaciones" podía llamar un
editor a decir que retiraba la publicidad. Nuestra responsabilidad
es primero con el público y nosotros no podemos o no debemos
decirle que vamos a comentar un libro que no consideramos que
merezca ser comentado" eso también sucedía con editoriales
y con autores editores".
|
9
. Magazín Dominical"
núm. 3" 3 de abril de 1983" pág. 5.
|