Boletí­n Cultural y Bibliográfico. Número 37 . Volumen XXXI - 1994 - editado en 1996
 

Tú eres la vida


Mensajes bajo un mismo cielo. Cartas de amor de Nieto Arteta
Diego Marí­n Contreras
(selección y prólogo)

Ediciones Gobernación del Atlántico, Barranquilla, 1994


"Hay otro Luis Eduardo", le manifestó Nieto Arteta a su amada, Marí­a del Carmen Tafur, en la carta que fechó el 12 de diciembre de 1941.

En una primera aproximación, se podrí­a pensar que Luis Eduardo Nieto Arteta fue un frí­o filósofo, absorto en las profundidades de la historia económica y la fenomenologí­a. Sin embargo, quienes hemos estudiado su biografí­a, aunque no conocí­amos a este "otro" Luis Eduardo, lo intuí­amos.

Ediciones Gobernación del Atlántico, el sello editorial iniciado por Gustavo Bell Lemus, ha recogido en Mensajes bajo un mismo cielo, las cartas de amor enviadas por Nieto a su novia y futura esposa entre el 30 de noviembre de 1941 y el 11 de julio de 1942. La selección y el prólogo estuvieron a cargo de Diego Marí­n Contreras.

La figura que emerge de estas páginas es la de un hombre enamorado; en ellas, además, la pasión intelectual aflora a cada instante. Por ejemplo, el 5 de abril de 1942 le escribió a Marí­a del Carmen: "Yo te ofrezco mis conocimientos, todo lo intelectual que yo haya podido allegar será tuyo, solamente tuyo" ; y el 2 de mayo del mismo año, casi contraponiendo lo afectivo con el intelecto, le declaró: "Cuando estoy contigo gozo de tu enternecedora intimidad y de tus dulces y suaves caricias, olvido el mundo exterior, olvido todas mis preocupaciones intelectuales, olvido las torturas de la vida intelectual".

Al leer esta correspondencia no pude resistirme a repasar las cartas de Franz Kafka a Felice Bauer. Indudablemente, hay ecos y resonancias en los textos de Nieto Arteta que nos recuerdan los mensajes que bajo el cielo de Praga escribió Kafka entre 1912 y 1917.

La obsesión con los estados de salud, las alusiones a la lucha en su interior entre dos seres, la pasión intelectual y la escritura reemplazando la acción, son temas que están presentes en las dos correspondencias. Y, curiosamente, ambas amadas, Felice y Marí­a del Carmen, parecen haber sido mujeres vitales, directas y descomplicadas. Cualidades éstas que, con seguridad, fueron las que atrajeron a los "mensajeros del amor".

"¿Será que uno puede seducir a una mujer a través de la escritura?", le preguntó alguna vez Kafka a su amigo Max Brod. Nieto Arteta hubiera podido plantearse lo mismo. En la carta del primero de diciembre de 1941, le reveló a Marí­a del Carmen que: "[...] en el mismo discreto procedimiento epistolar hay implí­cita la posibilidad de una mayor efusividad espiritual, de mi más amplio intercambio de sentimientos, de una ilimitada sinceridad cordial [...] Querí­a escribirte en esas cartas algunas frases que no me atreví­a ni arriesgaba a decirte en un apacible diálogo verbal". Aquí­, no podemos sino recordar a Elí­as Canetti, quien en su libro acerca de las cartas de Kafka a Felice anotó: "En este sentido se debe decir que para Kafka, que rara vez se sentí­a a gusto en la conversación, el amor se manifestaba a través de su palabra escrita".

Los Mensajes bajo un mismo cielo fueron redactados cuando Nieto tení­a veintiocho años y su vida afectiva, laboral e intelectual prosperaban. El 20 de diciembre de 1941, y como se lo comentó a Marí­a del Carmen, salió a la circulación su obra más importante: Economí­a y cultura en la historia de Colombia. Además, a comienzos de 1942 se reintegró al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde era muy apreciado y le brindaron siempre todas las condiciones para cultivar sus intereses intelectuales. Y, como si fuera poco, habí­a encontrado el amor: "Tú eres una senda florecida que conduce al gozo de la vida y a la aprehensión de lo absoluto. Tú eres la vida" (carta del 5 de diciembre de 1941).

ADOLFO MEISEL ROCA