Boletí­n Cultural y Bibliográfico. Número 37 . Volumen XXXI - 1994 - editado en 1996
 

Las leyes no dejan ver el bosque


Adjudicación, explotación y comercialización de baldí­os
y bosques nacionales. Evolución histórica-legislativa, 1830-1930
Juan José Botero Villa
(Prólogo de Hugo Palacios Mejí­a)
Banco de la República, Santafé de Bogotá, 1994, 231 págs.


Este libro hace una compilación exhaustiva de la legislación nacional sobre la adjudicación, explotación y comercialización de baldí­os y bosques nacionales. Su mayor contribución es la publicación de la documentación completa sobre la legislación en este tema, que permite sacar conclusiones y ser un elemento de trabajo importante para un proceso de investigación en la historia del derecho.

En el primer capí­tulo se da un concepto de derecho y de historia y las diferencias y similitudes que existen entre estas dos ramas de las ciencias sociales. Este proceder es una costumbre muy jurí­dica, según la cual siempre se piensa que para hablar sobre algún tema hay que definirlo primero, por tanto se producen unas definiciones simples dentro de un estricto marco de lógica formal, revelando las deficiencias de la concepción que se tiene del derecho, la cual se ha desarrollado de espaldas a la filosofí­a y a sus corrientes modernas y posmodernas. Además, dicho ejercicio de definición no aporta mucho dentro de un trabajo que pretende hacer historia del derecho.

Posteriormente, el autor realiza un ensayo sobre la historia de la propiedad territorial en Colombia dentro del contexto social y económico desde 1830 hasta 1930. Aunque basado en una bibliografí­a limitada, es un buen esfuerzo, pues hay que tener en cuenta que es una tesis de pregrado, que las tesis de pregrado no son de muy buena calidad, y que solamente se elaboran como único requisito para el tí­tulo. í‰stas no corresponden a un verdadero trabajo de investigación, como resultado de la falta de preparación para ello.

El libro presenta el perí­odo comprendido entre 1830-1930, el cual es lógico, por ser los inicios de la época republicana, donde comienza el Estado colombiano. Sin embargo, las bases jurí­dicas de la propiedad y la tenencia de la tierra se fundamentan y se forman en la época de la colonia, la cual el autor trabaja de manera poco profunda. Por ello deberí­a retomar con más cuidado dicha época, porque el derecho de propiedad es un derecho muy lento, ya que la propiedad es uno de los sustentos de la sociedad y, por tanto, su ritmo histórico no se marca con los cambios del Estado, y así­ lo demuestra el Código Civil, que tiene más de un siglo. La época de la colonia tiene unas implicaciones de tal envergadura que llegan hasta finales del siglo XX, como lo demuestra el caso de Cusiana, litigio sobre tierras en esta zona petrolí­fera en donde se rebaten tí­tulos que datan de esa época.

Igualmente, no se tiene en cuenta la legislación regional, ya que no todos los terrenos baldí­os fueron de la nación, sino de los estados y las provincias, en la época federal, que también legislaron sobre el tema y donde se puede ver con mayor claridad los efectos que tuvieron tales medidas.

Se tiene, entonces, una parte de contexto social y económico y posteriormente la recopilación de normas, pero no se dice nada acerca de la relación que existe entre ambas, no hay una contextualización de la norma dentro de la realidad. Por tanto, no es hacer derecho en el tiempo sino darle un sentido histórico al derecho. El derecho se soluciona en la economí­a, en lo social, en la práctica y no en decretos, actitud totalmente keynesiana, positivista. El derecho es un hecho social, y por ello histórico que no puede ser sólo normas que interpretan la realidad; tal vez ellas son el resultado de todo un entorno que no puede dejarse de lado o tratarse en forma aislada.

Por todo lo anterior se puede concluir que el autor hizo un trabajo en derecho a través de una recopilación cronológica de legislación y un ensayo en historia, pero no logró hacer historia del derecho.

GLORIA BEATRIZ SALAZAR