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Vislumbres
y honduras sobre León de Greiff
Valoración múltiple sobre León
de Greiff
Arturo Alape (compilador)
Departamento de Publicaciones de la Fundación Universidad Central, Santafé de Bogotá,
1995, 537 págs.
Valoración múltiple sobre León de
Greiff es un libro que le entrega al lector la opinión, el ensayo, el leve
comentario, algunas cartas y en ocasiones el estudio de más de setenta autores sobre la
obra de León de Greiff. Compilación hecha por el escritor Arturo Alape, auspiciada por
Casa de las Américas de Cuba y publicada por la Universidad Central de Bogotá. Amplio
panorama sobre uno de los autores más comentados, ensalzados y controvertidos de la
literatura colombiana.
Y es probable que nunca haya acuerdo,
porque la suya es una obra que presenta no pocas dificultades, tanto en su composición
experimental de grandes rupturas formales, como en el afán innovador que la condujo a un
inevitable hermetismo, que algunos señalan de alta poesía y riqueza lingüística y
cultural, y otros de simple alarde e insubstancialidad.
Germán Espinosa termina su exaltada
valoración proponiendo a De Greiff para el premio Nobel de literatura en 1975. Darío
Ruiz, en 1976, no da un pito por la obra del poeta, argumentando su gratuidad, cuando no
un vano intelectualismo.
De entre los dos extremos es posible, en
este amplio recorrido, subrayar la importancia y valía de miradas que observan con lente
de justicia la obra de De Greiff. Eso tiene de bueno este libro: muestra con generosidad
cómo se le ha visto al poeta, desde muy distintos tópicos de su obra y desde épocas muy
disímiles.
Asombra el ensayo "Sobre unos versos
de Leo Legrís", escrito en 1920 por Luis Alzate Noreña para la revista Voces, de
Barranquilla, por la percepción totalizadora del poeta, quien a la sazón contaba sólo
25 años, a partir del manuscrito de un libro de sus poemas. Asombra no sólo por la
acertada crítica a la lírica del momento, sino también, y ante todo, por la certera
valoración que hace de León de Greiff. A partir de un puñado de poemas, adivinó el
futuro contradictorio y potente de su obra total: "Falta en este conjunto
homogeneidad, lo cual es un buen augurio para un poeta joven, porque esto demuestra que no
se siente muy contento de sí y que no se eternizará en esas solas impresiones"
(pág. 183).
En otro de los equilibrados y lúcidos
ensayos de este volumen, Hernando Valencia Goelkel, con su acostumbrada sabiduría, decía
en 1967, basándose en la obra completa de León de Greiff: "No voy a decir [...] que
este volumen de sus obras es de una permanente calidad inalterable. No: en el libro sobran
poemas no pocos de ellos, así como en los mejores poemas sobran versos,
porque la poesía de De Greiff es acumulativa, aluvial, y resulta muy difícil decir donde
debiera cesar la enumeración y empezar el silencio" (pág. 314). Fernando Charry
Lara escribe, quizá, uno de los mejores ensayos sobre el poeta y su obra, publicado
originalmente en la revista Eco en 1977. En efecto, el respeto y la admiración por la
obra del autor no lo inhiben para ser crítico y elocuente ante las reservas que le
suscita dicha obra. El afán desbocado por volverlo todo música es una de sus anotaciones
desfavorables, intuyendo allí un experimentalismo que dañó sin duda esta poesía. En su
ensayo de trece páginas, Charry Lara dice más cosas que muchísimos otros en supuestos,
largos y tediosos estudios.
En "León de Greiff el lujuriante,
el musical, el satírico", Germán Espinosa se compenetra con su acostumbrado tono
altivo y erudito, con el poeta, cuya obra y personalidad admira con razón. Primero,
porque no puede negarse una empatía lógica entre los dos escritores cuya soberbia y
desdén son fama, y segundo, porque Espinosa tiene el don especial de estudioso y
descifrador de claves de la historia y la literatura, como en efecto ocurre en torno a la
obra de De Greiff.
Al final de este artículo, como ya
señalé, el autor pide el premio Nobel de literatura para el poeta de Medellín,
uniéndose en dicho clamor a Germán Arciniegas e instando al gobierno nacional a hacerlo
oficialmente ante la Academia sueca. ¿Razón, emoción o desmesura del joven Espinosa?
En uno de esos temas que, al anunciarse,
más parecen una amenaza que una promesa, Julia Álvarez de Dross, con "La
experiencia amorosa de León de Greiff", brinda un acercamiento riguroso y culto al
tema del amor del poeta, o mejor, al tema de la mujer, mediante un texto inteligente que
supera con creces cualquier suspicacia: "La mujer en León de Greiff se acerca más a
una imagen hierática por imposible, que a una figura femenina, viva y concreta. Se halla
determinada por una imposición que en el orden de la historia se atenuará hacia el siglo
XX con el descubrimiento y la aceptación de un yo personal, ambivalente, contradictorio y
proyectivo" (pág. 304).
En fin, a la obra de De Greiff se le
escruta en múltiples aspectos en este libro, con el riesgo inminente del agotamiento. El
amor, el humor, la música, la real y la inventada geografía, las raíces europeas, el
Bolombolo mítico y el parroquial, sus heterónimos, lo erótico, lo sensual, los
neologismos, las invenciones joiceanas, y un largo etcétera andan por estas 537 páginas.
De Luis Vidales a Juan Lozano y Lozano, de Daniel Samper a Laureano Gómez, de Héctor
Rojas Herazo a Nicolás Guillén, de Luis Tejada a Germán Arciniegas, de Fernando
González a Cecilia Hernández de Mendoza, de Germán Espinosa a Abelardo Forero
Benavides...
Un libro que se justifica por la compleja
y vasta personalidad de León de Greiff, no sólo en lo biográfico, sino, ante todo, por
la expansión adherente de su obra, su experimentación, la singular prolijidad de sus
ritmos y asonancias.
Porque con este libro, de alguna manera,
se hace justicia, paradójicamente, a alguien que fue despectivo ante ofrecimientos,
homenajes y lisonjas. Que además contó más con la incomprensión de sus contemporáneos
y no tuvo suerte con los editores, que lo publicaban de manera deficiente, como lo muestra
Daniel Samper en este mismo libro. Pero que además gozó del aprecio y reconocimiento de
quienes sí lo leyeron y lo aprendieron de memoria. Hasta hoy, veintidós años después
de su muerte.
Aunque no tuviese el pretexto de
conmemorar los cien años del nacimiento del poeta, esta valoración múltiple de León de
Greiff tiene por sí el mérito de colocar en un mismo escenario voces divergentes sobre
un autor y una obra que han dado y sin duda seguirán dando qué decir en el ámbito
hispanoamericano. Así lo atestiguan los muchos artículos, ensayos y estudios que se han
publicado a lo largo de casi todo el siglo sobre su obra, y las últimas y decorosas
ediciones, tanto de aquí como de allá, de su prosa y su poesía. Trabajo exhaustivo el
del escritor Arturo Alape, compilador, quien, una vez más rinde homenaje a su propia
vocación literaria con este libro. Lástima sí las permanentes faltas de lenguaje a lo
largo de todo el texto, que, no graves, lo demeritan un tanto. Un botón: nunca se
unificó el tratamiento que los autores dieron al "de" Greiff. Unas veces con
mayúscula entre nombre y apellido: León De Greiff, otras con minúscula: León de Greiff
(lo correcto); unas veces con minúscula ante el apellido solamente: de Greiff, otras con
mayúscula: De Greiff (lo correcto); y en ocasiones una construcción fea y confusa:
"de de Greiff..."
Un lector desprevenido, mediante este
libro, nunca sabrá como se escribe León de Greiff. Pero en fin, sí sabrá como
escribió León de Greiff.
LUIS GERMÁN SIERRA J.
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