Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 46.   Volumen XXXIV - 1997 - editado en 1998
 

"¿Qué es mi amor sino mi deseo iluminado?"


La vida vivida
(traducción y prólogo de Álvaro Rodríguez Torres)
Vinicius de Morães

El Áncora Editores, Santafé de Bogotá, 1996, 113 págs.


Antología "rabiosamente personal" es la que nos ofrece Álvaro Rodríguez del poeta, compositor, periodista, dramaturgo y cineasta brasileño Marcos Vinicius da Cruz de Mello Morães (1913-1980). "Rabiosamente personal", según Álvaro Rodríguez, porque explica la preferencia del traductor por la primera etapa del poeta, etapa caracterizada por el tono trascendental, de hondo sentido místico y que incluye los libros publicados entre 1933 y 1936. Poemas escritos bajo la influencia de cierta religiosidad neosimbolista que signó la trayectoria de Augusto Federico Schmidt (Río de Janeiro, 1906-1965), poeta de inspiración bíblica, poseedor de una melodía romántica y anacrónica, con la cual repudiaba la retórica y el nacionalismo modernista. Esta primera época también estuvo marcada por el influjo del poeta francés Paul Claudel, en un retorno hacia una poesía de corte intimista y de tendencia al uso del verso libre.

Antología "rabiosamente personal" por la decisión del traductor de agrupar los poemas en torno a los grandes temas que fueron viscerales para el poeta y sobre los cuales se levanta su biografía: la mujer y el amor, la muerte y la poesía. El tono sereno, diáfano, despojado y a la vez contenido que conserva el poeta-traductor Álvaro Rodríguez en estas versiones, hace que se conserven el ritmo esencial y el lenguaje ardiente que impregnó Vinicius a cada una de sus composiciones, mezcla de humor y ternura. Vinicius de Morães es considerado, hoy por hoy, el más intenso poeta erótico de la poesía moderna brasileña 1.

¿Qué destino es el mío sino el de asistir a mi destino, río que soy en busca del mar que me espanta...?

* * *

¿Qué es mi amor sino mi deseo iluminado?

 

Estos versos pertenecen al poema de Vinicius La vida vivida, y que al traductor Álvaro Rodríguez le sirve para dar título a esta selección: rabiosa como toda traducción y personal como toda antología.

Vinicius de Morães ha sido más conocido como uno de los principales promotores de la MPB (Música Popular Brasileña), autor de letras de samba y pionero de la bossa nova. De poeta intimista a showman, de funcionario diplomático a artista bohemio. En 1950 fue nombrado vicecónsul en Los Ángeles. Los Ángeles le brinda la oportunidad de acercarse a la poesía anglosajona, al jazz y de fundar, junto con Tom Jobim y João Gilberto, la bossa nova. Escribe Orfeu da Conceição (1956), pieza de teatro sobre la comunidad negra que, llevada al cine por Marcel Camus con el título de Orfeu negro, gana la Palma de Oro en Cannes (1958) y el Óscar (1959) a la mejor película extranjera.

La ciudad de Los Ángeles también le facilitó afianzar su amistad con Orson Welles. En 1965 trabajó con León Hirszman en la producción de The girl from Ipanema, basada en su famosa canción. Otra de sus composiciones, Samba sarava, fue parte de la música de Un homme et une femme, de Claude Lelouch, ganador del Óscar en 1967. El amor de Vinicius de Morães por el cine se remonta a su adolescencia, cuando funda el primer Club Chaplin de América Latina. La vida múltiple y contradictoria de Vinicius le permite a la vez pertenecer al partido comunista, ser amigo de Jorge Amado (su padrino de matrimonio), Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade y Pablo Neruda. Gustar por igual del fútbol y la cocina. Casarse nueve veces. Ser capaz a los cincuenta y cinco años de irse a una comunidad hippy en Bahía. Su anarquía creadora lo lleva a aplaudir en 1968 su expulsión del ministerio de Relaciones Exteriores. Desde entonces "escribe para cantar" por todo el mundo en compañía de Toquinho, Chico Buarque, Baden Powell, Carlos Lyra, Gal Costa. Graba más de veinte discos de larga duración en los años setenta. En Brasil el mito de Vinicius se dispara desde sus circuitos universitarios, cantando su oposición a la dictadura, junto a su último parceiro Chico Buarque. Comunismo de metáforas el de Vinicius.

En 1979, su vitalidad desfallece. Es operado de hidrocefalia por Paulo Niemeyer, quien le coloca una válvula ventrículo-peritoneal. El miércoles 9 de julio de 1980 fue encontrado muerto en la bañera de su casa de la calle Frederico Eyer, en A Gavea: "Es cosa simple la muerte. Duele y después nos sosegamos". Tenía sesenta y siete años y —como afirma Álvaro Rodríguez en el prólogo— "estaba enfermo, temeroso y ciertamente desencantado".

Pero cuando mis labios tocaron
                               / tus labios
comprendí que la muerte estaba
                      / ya en tu cuerpo
y que era preciso huir para no
            / perder el único instante
en que fuiste realmente la
            / ausencia de sufrimiento,
en que realmente fuiste la
                               / serenidad.
                             [A una mujer]

Carlos Drummond de Andrade lo definió así: "Fue un poeta total porque hizo versos, escribió música y vivió la vida de poeta". Ángel Crespo puntualiza: "En él hermanan el trovador y el juglar; es decir, el poeta de minorías y el poeta popular".

El tono elegíaco y desenfadado, el ritmo villoniano y el sutil sentimentalismo, su comunión con la naturaleza, su ojo cínico, su profundo misticismo, su estilo colorido, quedan plasmados en esta hermosa edición bilingüe de El Áncora Editores. Vinicius experimentó con sonetos, versos cortos, rondeles, decasílabos y alejandrinos. Experimentó con canciones y crónicas periodísticas. La traducción de Álvaro Rodríguez no atenúa el tono meditativo, sensual y erótico de Vinicius. Versos en los que su autor intentó lúcidamente depurar su concepción de la poesía:

Madre, manda por un kilo de
        / papel de estraza a la tienda:
            / quiero escribir un poema.
[...]
Siento un tedio enorme de la vida.
Madre, tengo ganas de llorar,
estoy con taquicardia, dame un
                                 / remedio,
no, antes déjame morir, quiero
                          / morir, la vida
ya no me dice nada.
                       [El falso mendigo]

"Somos bellos como dioses, aunque trágicos", así definió Vinicius de Morães a sus hermanos, sus parceiros, los poetas, "la suprema pobreza: el don de la poesía y la capacidad de amar en silencio", el principio que los rige.

JORGE H. CADAVID

1 La poesía actual en lengua portuguesa nace con el modernismo. La palabra modernismo, aplicada a una manera de entender la creación literaria, no tiene el mismo significado en portugués que en español. Equivale a lo que entre nosotros se conoce por "literaturas de vanguardia". Ya desde 1913 se conocían entre sí los componentes de la primera generación modernista: Fernando Pessoa, Mario de Sá-Carneiro, Almada Negreiros, unidos en torno a la famosa revista Orpheu.