Introducción a la ciencia de la polÃtica
Luis Fernando Alvarez J.
Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Bolivariana de MedellÃn.
Bajo los postulados de
objeto y método, el trabajo trata de enfocar los principios que orientan el estudio
cientÃfico de la polÃtica.
El hombre, como ser social, se
desenvuelve en distintos campos de interacción. Su naturaleza social lo lleva a
integrarse con los demás hombres en múltiples relaciones de diversa Ãndole, de acuerdo
con los fines perseguidos por cada una de ellas y teniendo en cuenta los factores de
igualdad, coordinación o subordinación que alientan cada interacción en particular.
Dentro de este orden de ideas es menester
analizar el comportamiento polÃtico del hombre, como manifestación de su propia
naturaleza social, teniendo en cuenta que, desde el punto de vista ontológico, el
contenido mismo de las relaciones polÃticas las sitúa en el contexto del mundo social.
Una vez identificada la naturaleza social
del comportamiento polÃtico, el estudio penetra en el análisis de las distintas clases
de ciencias y de su ubicación de acuerdo con el objeto de estudio de las mismas, para
determinar la estructura propia de cada una, como conjunto epistemológico encargado del
estudio de lo social, asà como la determinación del método propio de esta clase de
ciencias, de acuerdo con la naturaleza social de su objeto.
Previo este análisis genérico, el
trabajo penetra en el estudio de las principales estructuras de la convivencia social. Las
estructuras éticas, las polÃticas y las jurÃdicas, son los fundamentos que hacen
posible la convivencia ordenada y por tanto, en especial las dos últimas estructuras,
merecen ser estudiadas por ciencias sociales particulares, adaptadas a la naturaleza de su
objeto. Estas ciencias son las ciencias jurÃdicas y las ciencias polÃticas, entendiendo
por estas últimas todas aquellas cuyo objeto material es el Estado como ente realizador
de fines polÃticos, enfocando cada una de ellas, como objeto formal propio, un aspecto
determinado del Estado como instrumento que busca una finalidad polÃtica o de dirección.
En este sentido se consideró la filosofÃa polÃtica, la teorÃa general del Estado, la
sociologÃa polÃtica, la ciencia constitucional y el derecho administrativo, la economÃa
polÃtica, la hacienda pública y la historia de las ideas polÃticas.
El esquema trazado permite encontrar en
todas las ciencias polÃticas un elemento común de preocupación y de análisis: el
poder. El poder se convierte asà en el objeto de estudio de una nueva ciencia; la ciencia
de la polÃtica, que como tal debe diferenciarse de las distintas ciencias polÃticas.
La ciencia de la polÃtica, como ciencia
del poder, debe preocuparse por el análisis serio y profundo de lo que es el poder
polÃtico como factor de dirección de las sociedades polÃticas, entre ellas el Estado,
asà como de las dos grandes categorÃas de elementos que lo integran: elementos formales,
o sea la autoridad legÃtimamente constituida como factor de mando, y elementos reales,
incluyendo entre estos últimos los partidos polÃticos, las clases sociales, los grupos
de presión, la ideologÃa, las asociaciones, la iglesia, la opinión pública, los medios
de comunicación social y las fuerzas militares. Todos ellos, factores de injerencia en la
toma de decisiones para el bien común.
Intenta entonces, el estudio, analizar el
poder como objeto formal de la ciencia de la polÃtica y como factor orientador de las
estructuras polÃticas de la convivencia, para cuyo alcance es necesario aclarar la
verdadera naturaleza de la ciencia de la polÃtica, bien como ciencia normativa, como
ciencia positiva, como ciencia explicativa o como ciencia empÃrico-dialéctica, posición
moderna adoptada fundamentalmente por la doctrina alemana y que permite concluir su
carácter pluridisciplinario, desarrollado por medio de una metodológÃa de
investigación que partiendo de un marco teórico de referencia, dado por la filosofÃa y
la teorÃa de las ciencias, permite desenvolver toda una técnica de investigación social
integrada por tres etapas: la primera, llamada reflexiva primera (marco de referencia,
identificación de problemas, descripción preliminar, hipótesis, definiciones
operacionales o. de trabajo); la segunda, llamada de campo (fuentes directas e indirectas)
y la tercera, llamada reflexiva segunda, de interpretación e implementación o
recomendación.
La estructura misma del proceso de
investigación correspondiente a esta ciencia, comporta su carácter multidisciplinario,
entre otras cosas porque el marco teórico de referencia exige precisar conceptos sobre el
poder, sus elementos formales y reales, asà como el estudio axiológico del
comportamiento polÃtico, mientras que la implementación de sus conclusiones supone un
alto contenido socioeconómico y cultural.
Finalmente el trabajo se preocupa por
considerar la importancia del estudio del fenómeno polÃtico por medio de la enseñanza
universitaria, pues el carácter cientÃfico de la polÃtica, la determinación de su
objeto, el aporte en su metodologÃa y las observaciones axiológicas de su teleologÃa
exigen una profesionalización en el manejo de los asuntos atinentes al destino de las
sociedades polÃticas, lo que hace necesario para la universidad un consciente y técnico
enfoque del estudio de los problemas polÃticos, por medio de institutos o escuelas
pluridisciplinarias especializadas en la coordinación de la investigación polÃtica. |