Norteamericanos
leyendo colombianos: la vuelta de la tortilla
En 1983 un grupo de estudiosos de la
literatura colombiana, con Raymond Williams a la cabeza, en el marco de la Kentucky
Foreign Languages Conference crearon la Asociación de Colombianistas Norteamericanos. Sus
objetivos son fomentar y cultivar el estudio de y sobre Colombia en literatura, historia,
política, economía, antropología y arte; facilitar y promover la comunicación entre
los colombianistas y difundir información sobre el país y los miembros de la
asociación. Está conformada por unos cuarenta profesores afiliados, pertenecientes a
universidades estadounidenses y canadienses.
Durante los días 13, 14 y 15 de junio de 1984, la asociación celebró su primer
encuentro anual en el Recinto de Quirama, en el oriente antioqueño. Se realizó en
homenaje de Kurt Levy, reconocido estudioso de la obra de don Tomás Carrasquilla.
Asistieron como ponentes y comentaristas unos veinticinco profesores de análogo número
de universidades de Estados Unidos y Canadá y de dos colombianas.
El encuentro abordó cinco campos principales: literatura antioqueña, literatura
costeña, otros autores colombianos, cuestiones generales de literatura colombiana y de
historia de Colombia. Adicionalmente se contó con una intervención del presidente
Belisario Betancur sobre "El gobierno y la cultura en Colombia".
Dentro de las sesiones dedicadas a autores antioqueños, Kurt Levy y Marino Troncoso
analizaron la obra de Manuel Mejía Vallejo: Raymond Williams presentó
"Observaciones sobre los cuentos de Darío Ruiz y Alonso Aristizábal"; María
Salgado, en su trabajo "Eco y narciso, imágenes de Porfirio Barba Jacob",
estudió un poema de dicho autor; James Alstrum, en su ponencia "La escritura
reflexiva y alusiva de Darío Jaramillo", se adentró en la novela La muerte de
Alec. Como testimonios, se contó tanto con la mesa redonda en la que participaron
autores antioqueños (Darío Ruiz, Rocío Vélez, Alonso Aristizábal, Darío Jaramillo),
como con una charla de Mejía Vallejo.
Dentro de la literatura costeña, la atención sigue recayendo en García Márquez.
Seymour Menton, William Siemens, Donald McGrady, Jonathan Tittler y Germán Carrillo
presentaron, respectivamente, los siguientes trabajos: "Los almendros y el castaño: Cien
años de soledad y el último justo"; "El tema del trickster en Cien
años de soledad"; "Las imágenes eróticas en Crónica de una muerte
anunciada"; "Bibliogénesis macondiana: García Márquez y la crítica
literaria"; y "La presencia de Quevedo en un cuento de la Cándida
Eréndira". La obra de Manuel Zapata Olivella y en particular Changó, el Gran
Putas fue considerada por Marvin Lewis, Ian Smart, Yvonne Captain Hidalgo y Ben
Coleman. Luis I. Bedoya expuso "La metapoética de la cotidianidad en los cuentos de
Fanny Buitrago"; Lawrence Prescott estableció un parangón entre Jorge Artel y
Nicolás Guillén; Germán Zabala ofreció una aproximación a Pero sigo siendo el rey de
David Sánchez Juliao. Germán Vargas intervino con "José Félix Fuenmayor y el
grupo de Barranquilla". Las ponencias sobre autores costeños concluyeron con una
mesa redonda en la que participaron Fanny Buitrago, David Sánchez y Zapata Olivella.
Otras obras estudiadas por los colombianistas fueron Pepe Botellas de ,Álvarez
Gardeazábal, a cargo de Raymond Souza; y "José Eustasio Rivera, un narrador
no tan viejo como se cree" por Ted Lyon. Así mismo Héctor Orjuela presentó sus
ideas sobre "Yurupary, el Popol Vuh suramericano".
Las cuestiones generales de literatura colombiana fueron tratadas por Brushwood,
"Novelistas colombianos en el contexto hispanoamericano"; Isaías Peña "La
literatura colombiana del Frente Nacional" y Otto Morales "Observaciones acerca
de las nuevas generaciones: 1940- 1984".
En el terreno de la historia se dedicaron dos sesiones a "Obreros y política en la
Argentina y Colombia del siglo XIX". Rose Golden coordinó una discusión con
sociólogos.
La segunda reunión de los colombianistas norteamericanos está prevista para 1985 en San
Luis (Estados Unidos). Entre tanto se continúan esfuerzos para la publicación de una
revista. Al parecer, Plaza y Janés editará las ponencias de este primer encuentro,
importante para el estudio y difusión de nuestra literatura.
SANTIAGO LONDOÑO
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