Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 9,  Volumen XXIII , 1986
 

Crisis del desarrollo y desarrollo de la crisis


Desarrollo nacional en Colombia:
acumulación, crisis y Estado 
Tesis doctoral, Universidad de Wisconsin-Madison, 1981
William Leigh Canak
Ann Arbor University Microfilms International. 1983, 404 págs.

Esta tesis es un intento muy ambicioso de presentar un análisis materialista histórico del curso seguido por Colombia desde la dominación española hasta la última posguerra, enfocando el crucial aspecto del desarrollo nacional, entendido como:

Planes necesariamente orientados hacia el retorno a 
una total incorporación dentro del proceso de acumulación 
de capital a nivel internacional, tan pronto como los niveles 
de acumulación de capital dentro de la nación permiten a las
clases dominantes hacerlo en los términos más favorables
(pág.103).

Con relación al amplio espacio temporal abarcado se argumenta que:

dentro de las diferentes etapas en el proceso de acumulación 
de capital la dominación por diferentes sectores de capital dentro 
del bloque hegemónico en el poder, ha impreso su acento sobre la 
organización espacial y social del desarrollo nacional.

Por lo tanto:

La cuestión del desarrollo nacional, como lucha de clases transformadora 
dentro de la nación-Estado, se convierte en un referente central para 
estudios destinados a la comprensión del proceso de acumulación de 
capital: cambios en la extensión internacional de momentos en el circuito 
de reproducción de capital, tendencias estructurales generales en la 
acumulación de capital y luchas entre facciones de la clase dominante, todo 
lo cual está condensado en estas luchas de clases. La cuestión dual de la 
reproducción y transformación de las relaciones de clase dentro del proceso 
de acumulación de capital proporciona al análisis empírico una clave para la 
comprensión de las recurrentes crisis del desarrollo nacional
(pág. 105).

Cabe subrayar un antecedente importante en la dirección de esta disertación. La participación de Eugene A. Havens, quien ha trazado una línea de investigación sobre Latinoamérica y Colombia, principalmente en los aspectos del desarrollo y la dependencia. Lo atestiguan varias contribuciones, principalmente derivadas de su colaboración en los comienzos de la facultad de sociología de la Universidad Nacional, a través del Pledes (Programa Latinoamericano de Estudios para el Desarrollo, 1964-1969), y luego desde la Universidad de Madison, coauspiciadora del Pledes.
Ahora bien: la comprensión de este estudio no es nada fácil. Esto se debe a que su metodología de análisis y forma de exposición buscan corresponder a una teoría sociológica difícil de manejar en abstracto, y arriesgada en la confrontación con la realidad que pretende explicar. Además, la versión de análisis materialista histórico acogida por Canak resulta atrevidamente heterodoxa, no comparable, en mi modesto conocimiento, a ninguna otra aproximación explicativa del proceso de desarrollo nacional.
El autor insiste en las excelencias de este enfoque. dedicando los dos primeros capítulos a la justificación y conceptualización de su perspectiva.
El capítulo uno revisa críticamente las diversas teorías del desarrollo nacional (Development Studies), como cuestión ligada a los problemas del cambio social. Todos los autores y concepciones repasados son descalificados en su capacidad de adecuarse teórica y metodológicamente al problema planteado. En cambio se hace resaltar cómo una teoría aceptable debe establecer las relaciones entre las esferas económicas, políticas y culturales sin tratar una como totalmente determinada por las otras, o identificando los procesos sociales dentro de cualquier esfera como totalmente independientes (pág. 71). Lo anterior no ocurre, según Canak, ni con la teoría de la modernización que agrupa los modelos estructurales y los normativos y psicológicos, ni con las diversas vertientes de la teoría del imperialismo (Schumpeter, Lenin, Hilferding, Baran, Mandel), ni con los análisis de centro-semiperiferia-periferia (Wallerstein, Amin), ni con la perspectiva de la dependencia (Dos Santos, Cardozo-Faletto, Furtado), ni tampoco con los estudios sobre articulación de modos de producción (Bartra).
El esquema conceptual expuesto en el capítulo dos sostiene que las etapas en el proceso de acumulación de capital se identifican con períodos coyunturales críticos, donde la lucha de clases transforma el proceso histórico de formación de clases dentro de la nación. Al final de este capítulo ("Especificaciones metodológicas"), Canak sintetiza la utilización de un instrumental —por cierto, original—, y quizá el aporte más sobresaliente en función de sus objetivos. Dice que, enfocando a Latinoamérica, el proceso histórico de la acumulación de capital plantea, como clave para analizar, la forma como, dentro del contexto general (desarrollo industrial abortado, inserción en la división internacional del trabajo, intervención estatal para atraer capital extranjero, etc.), la producción agrícola y la industrial se integraron dentro de la estructura económica general, tanto en el plano nacional como en el internacional. Una serie de proposiciones (págs. 112-113) indican que las estructuras y los procesos determinarían la intervención del Estado en diferentes formas, determinaciones causales que son un importante avance metodológico en tanto ligan la teoría de la causalidad con la realidad empírica. Epistemológicamente, este planteamiento remite a la consideración sobre si lo que Canak emplea es un modelo (causal), ante lo cual previamente previene que "a diferencia de una simple relación estadística, el esquema de la determinación proporciona una más clara comprensión teórica del cambio social" (pág. 109). De allí se puede concluir que lo perseguido por Canak, y a mi modo de ver logrado, es descubrir y exponer las múltiples determinaciones del objeto, siendo en este caso los modos de determinación los que relacionan la acumulación de capital, la lucha de clases y el Estado.
El traslado del método de análisis al de exposición se hace sujeto a lo que Canak postula "severos criterios de adecuación". No es, entonces, una exposición cronológica lineal. Para cada período escogido se van agregando, a manera de ‘revelación", las ligazones de tendencias y transformaciones en el desarrollo del capitalismo en Colombia, la relación entre naciones-estados, y la relación de clases en el Estado-nación. En la terminología propia del materialismo histórico, Canak insiste en el movimiento entre niveles de análisis:  el modo de producción, la formación social y el nivel coyuntural.
La primera etapa abarca la dominación colonial española (siglos XVII y XVIII especialmente), la coyuntura de la independencia y llega a una crisis abortada en la mitad de siglo, cuando dos lógicas de acumulación enfrentadas política y militarmente transforman el proceso. Su exposición es presentada en el capítulo tres.
La segunda etapa de acumulación y crisis (cap. cuatro) transcurre en la segunda mitad del siglo XIX, cuando "la nueva relación de clases debió desarrollarse en una continua crisis hegemónica, cuando los intereses fundamentales de comerciantes y terratenientes capitalistas establecen las bases materiales para la extensión de un contradictorio proceso de acumulación a nivel de la formación social" (págs. 122-123). Este proceso cuya base fue el café alumbró en la década de 1870-1880. La guerra de los Mil Días condensó luego una crisis fiscal y de legitimidad que, a su vez, reflejaría la crisis de reproducción de las relaciones de clases.

La tercera y última etapa explicada por Canak ocupa otro medio siglo (cap. cinco). Se destacan en este período la caracterización del Estado como capitalista, la emergencia de la burguesía nacional dentro del bloque hegemónico en el poder, como primera fracción con la capacidad de establecer un plan nacional de acumulación, la transformación del Estado en los años treinta, y la creación de un "espacio nacional" con la consolidación de un plan nacional de acumulación. Sin embargo, tras la segunda guerra mundial aflora nuevamente la crisis de hegemonía dentro del bloque hegemónico, rompiendo nuevamente el proceso y posibilitando en el decenio siguiente una transformación, cuando el capital internacional penetra el bloque hegemónico, y se concluye la transformación Junker del latifundio, con lo cual se completa la revolución burguesa.
Entrando a evaluar de manera general esta disertación, considero que, si bien su propuesta es metodológica antes que histórica, alcanza algo muy virtuoso, y es englobar un punto de mira del devenir nacional, si se permite la afirmación, comparable al presentado por Frank Safford en El ideal de la práctica respecto a las mentalidades. El problema del plan nacional de acumulación es nacional y social en tanto es estratégico, menos cuando se mira como abstracción clave para el análisis de una realidad geográfica y política, y más cuando se concreta en un plan nacional de desarrollo, intentando ser la expresión procedimental de la política del Estado (planificación iniciada en los años cincuenta y que aceptó sintomáticamente el eufemismo de suponer
que ordenamiento social es igual a crecimiento).
Lo que amerita la lectura —ojalá la traducción— de esta obra no es sólo su excelente recuento crítico de los enfoques teóricos del desarrollo nacional, sino la forma como, guardando coherencia lógica con las categorías conceptuales, expone las etapas del desarrollo nacional, articulando lo esencial de su proceso político y económico como reflejo de su propia dinámica social. En esta medida supera no sólo la unidimensionalidad de muchos trabajos de historia económica de Colombia, sino que hace converger en su apoyo aspectos novedosos y definitivos tenidos en cuenta por otras investigaciones. Por ejemplo, la notable presentación de las especificidades regionales oriente occidente, en el proceso de acumulación de capital, los modos de producción y la formación social.
En síntesis, se trata de un trabajo de magnitud, tal vez sobrecargado de definiciones de conceptos, y repetitivo de categorías conceptuales, pero, en términos de comprensión científico-social de una historia nacional, no cabe duda que vale la pena emprender una retrospección tan esclarecedora de dónde estamos.

JOSE ERNESTO RAMIREZ