Boletín Cultural y Bibliográfico. Número16,  Volumen XXV , 1988

 

Resultado de un debate


¿Hacia un nuevo modelo de desarrollo?
Un debate

Varios
Ediciones Tercer Mundo, Bogotá, 1987

En 1986 fue publicado el libro Hacia una renovación del crecimiento económico en América Latina, cuyos autores son los distinguidos economistas Bela Balassa, Gerardo M. Bueno, Pedro Pablo Kuezynsky y Mario Enrique Simonsen. Patrocinaron dicho estudio el Colegio de México y la Fundación Getulio Vargas. El libro intentó dar una respuesta a la pregunta de por qué América Latina se ha ido quedando rezagada en la senda del desarrollo económico a partir de la segunda guerra mundial, lo cual resulta evidente cuando se compara su crecimiento con el de otras zonas geográficas, como el sudeste asiático, y algunos países de la Europa mediterránea.

La tesis de Bela Balassa y asociados es relativamente simple: América Latina ha ido perdiendo terreno en el camino del desarrollo porque no ha sabido afrontar con decisión el proceso de apertura de sus economías al comercio internacional; porque la actividad del Estado ha sido excesiva, sofocando en muchas ocasiones la iniciativa privada; y en fin, porque el excesivo énfasis en la sustitución de importaciones le ha hecho mantener equivocadas políticas cambiarias que a menudo han conducido a la sobrevaloración de las monedas nacionales, creando graves distorsiones al funcionamiento de las economías domésticas.

Con el objeto de discutir este importante libro, la Universidad de los Andes y Fedesarrollo convocaron el año pasado en Paipa un seminario al que concurrieron reputados economistas colombianos, cuyas ponencias han sido recogidas en el libro ¿Hacia un nuevo modelo de desarrollo? Un debate.

El interés del libro —que, obviamente, debe leerse en concordancia con el ya citado Hacia una renovación del crecimiento económico en América Latina— reside en que somete a la óptica de la realidad y de la experiencia colombianas las tesis del estudio de Bela Balassa y demás autores, estudio que forzosamente contiene planteamientos de tipo general que, al confrontarse con la realidad de un país determinado, como Colombia en este caso, resultan o desvirtuadas o atenuadas.

El libro de Bela Balassa es una presentación atrayente de lo que viene siendo en los últimos años el discurso oficial del Banco Mundial, a saber:  que la única vía sensata hacia el desarrollo es una apertura acelerada de las economías al sector externo.

Pero los economistas convocados en Paipa, o algunos de ellos al menos, no parecen asentir ante dicha proposición de manera tan rotunda. Javier Fernández Rivas, por ejemplo, quien presentó una ponencia denominada "Política comercial y crecimiento económico", sostiene que no está comprobado empíricamente que la apertura de la economía y el crecimiento de las exportaciones constituya prerrequisito para el crecimiento. Indica cómo se han dado casos de crecimiento relativamente importante del ingreso per cápita sin que simultáneamente se hayan dado procesos intensos de apertura de las economías. Al mismo tiempo recuerda diversas investigaciones que han demostrado que la rigidez de corto plazo de los salarios reales y el empleo pueden conducir a que la apertura externa, como sucedió durante la segunda parte del pasado decenio en Colombia, hagan muy vulnerable el sector industrial a la recesión económica y a la sobreevaluación del peso.

Otro de los conferencistas, Antonio Urdinola, nos dice que, cuando Bela Balassa y demás autores proponen gravar el consumo y no el ahorro de las personas, pasan por alto que al sistema tributario, en países de ingresos tan elevadamente concentrados como Colombia, le corresponde no sólo la tarea de fomentar el crecimiento sino también de redistribuir. Esta no puede dejarse únicamente al gasto público, como proponen los autores.

El otro conferenciante invitado, Jorge Méndez Múnevar —quizá el más claramente estructuralista de los participantes en el foro de Paipa— formula la que a mi entender es la más sólida crítica al libro de Bela Balassa y asociados. Jorge Méndez se centra principalmente en el análisis del papel del Estado. Recuerda cómo no todo ha sido errático ni todo ha sido ineficiente en la intervención del Estado en el campo industrial. Anota también cómo entre 1950 y 1973 la mayoría de los países de América Latina mantuvo tasas de crecimiento que superaron las de los países desarrollados de Europa. De ahí que, si la comparación con otros países hubiera sido hecha para ese período, y no para el de 1950-1985, como lo hace el libro de Bela Balassa, la proporción en que subió el ingreso per cápita hubiera sido distinta de la que presenta en el libro comentado.

La tesis de Jorge Méndez es que América Latina lo hizo bien cuando el modelo estructuralista pudo aplicarse racionalmente. Y agrega que los malos resultados en el crecimiento latinoamericano que encuentran Bela Balassa y asociados se atenúan mucho cuando se distinguen diversos períodos en tal crecimiento. El primero, de 1950 a 1973, en el que, como queda dicho, el crecimiento fue satisfactorio. Posteriormente el crecimiento decayó como consecuencia del shock petrolero, y ulteriormente por la gran recesión internacional a partir de 1982.

El doctor Rodrigo Marín Bernal, otro de los invitados al seminario de Paipa, acoge en líneas generales la tesis del libro de Bela Balassa de que es deseable avanzar hacia una mayor privatización. Sin embargo, establece una interesante distinción entre aquellos sectores de la economía en que resulta relativamente factible privatizar y otros en donde la privatización no pasa de ser una opción imposible. Su ponencia constituye, a mi entender, un buen ejemplo de conciliación entre una tesis teóricamente atractiva, como es la privatización, y el pragmatismo con que el ojo del político descubre con facilidad los campos en donde esa tesis es factible.

Carlos Caballero Argáez y Manuel Ramírez presentaron la ponencia denominada "El ahorro y una estrategia de desarrollo hacia afuera", en la que exploran la importancia que tiene el ahorro en el proceso de desarrollo. Eduardo Sarmiento Palacios formula una aguda crítica a las generalizaciones que el libro de Bela Balassa y asociados plantea en torno al sistema financiero, e ilustra los peligros en términos de concentración indebida del ingreso, mal manejo del sistema financiero y fortalecimiento de los conglomerados a que ha conducido la politica simplista de la llamada liberación del sistema financiero.

Las dos últimas ponencias están dedicadas al tema de la deuda externa. Son ellas la de Roberto Junguito, denominada "El problema de la deuda externa de América Latina y la posición de Colombia", y, finalmente, la de José Antonio Ocampo y Eduardo Lora: "La deuda externa y las posibilidades de crecimiento económico en Colombia".

La idea general que le queda al lector, después de pasearse por las sugestivas tesis del libro de Bela Balassa y por las ponencias presentadas en el simposio de Paipa, es la de que Colombia ha tenido definitivamente una política pragmática en materia económica. No somos un país excesivamente abierto ni excesivamente cerrado. No podemos ser catalogados como un país que haya mantenido sistemáticamente sobrevaluada su moneda. No podemos decir que el sector estatal haya llegado a tener entre nosotros las dimensiones que alcanzó en algunos países del cono sur latinoamericano. No hemos caído tampoco en una estructura fiscal que haga gravitar todo el peso de los impuestos sobre la tributación directa. De ahí que la gran mayoría de las tesis de Bela Balassa resulten imprecisamente aplicables a Colombia. Hay que ponerlas en sordina, si no se quiere caer en un aperturismo a ultranza, como el que ha aparecido recientemente en algunos documentos del Banco Mundial, que de aplicarse llevaría a traumatismos sociales innecesarios o a desorganización del mecanismo económico.

No quiere esto decir que no puedan sacarse lecciones provechosas de la tesis del libro de Bela Balassa y demás autores. Quizá la principal de ellas es la de que una apertura razonable del país al comercio internacional y un cuidado constante para no dejar sobrevaluar la moneda es una condición provechosa para el desarrollo económico. Pero el desarrollo económico es algo más complejo que la simple apertura al mercado internacional. Y quizá este es el mejor aporte del libro ¿Hacia un nuevo modelo del desarrollo? Un debate:   las tesis sobre desarrollo económico resultan más seguras cuando se formulan específicamente para un país que cuando se recetan genéricamente para un continente.

JUAN CAMILO RESTREPO