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Boletín Cultural y
Bibliográfico , Número
20, Volumen XXVI, 1989
Una industria colombiana en el subdesarrollo
Les
transformations el la situation de lemploi
dans llndustrie siderurgique en Colombie 1975-1985:
une industrie dans le sous-développement
Juan Carlos Ramírez J.
Tesis para doctorado de 3er. ciclo en economía
de los recursos humanos, Universidad de París I,
París, 1986, 367 pág.
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Esta tesis constituye un depurado estudio sobre
las relaciones entre el desarrollo industrial y el empleo en un sector
significativo de la producción, como lo es la siderurgia. La investigación que originó
el volumen cubrió las cinco principales empresas productoras de acero en el país:
Simesa, Paz del Río, Sidelpa, Sideboyacá y Sidemuña en el decenio 1975-1985.
Este período, si bien no coincide con un ciclo industrial, comprende la parte final de
una etapa de crecimiento del sector, el impacto resultante de la crisis recesiva de la
economía nacional hacia 1980-1984, y los signos iniciales de reactivación en el último
año considerado. El estudio muestra, en el plano del empleo, las mediaciones del ciclo
industrial transformando la producción, particularmente con la introducción de cambios
tecnológicos entre 1977 y 1982 y sus efectos en la gestión del empleo.
A pesar de ser un trabajo elaborado en el
exterior, no aborda como es usual en la bibliografía sobre Colombia hecha
afuera elementos comparativos internacionales. Por ejemplo, las razones (escala,
tecnológicas, proteccionismo) que permiten a Sidor la siderúrgica venezolana
una capacidad de producción diez veces superior (cinco millones de toneladas) a hade Paz
del Río. Los términos de comparación se restringen, entonces a un detallado análisis
de un conjunto de relaciones, siendo las principales:
Comparación, en los distintos agregados, de las
cuentas nacionales de la industria siderúrgica con la industria en general, la
manufactura y el sector 371 (producción de metales básicos).
Comparación de la industria siderúrgica en su
conjunto antes y después del cambio tecnológico, localizado entre 1977 y 1980.
De los cambios técnicos con la productividad,
globalmente (págs. 87-96), economía de tiempo y cantidad (págs. 68-75), de materias
primas (págs. 76-78), y calidad del producto, control y flexibilidad del proceso
(págs. 82-86).
De los cambios técnicos con el empleo (págs.
105-114) y los puestos de trabajo (págs. 144-151).
De la productividad con el trabajo directo en
las etapas del proceso de producción (págs. 78-82).
De los tipos de organización del trabajo con
las empresas clasificadas, a su vez, en empresa integrada (El) y empresas
semiintegradas (ESI). La integrada corresponde a Acerías Paz del Río y su forma, que
abarca la explotación minera del arrabio, mientras las cuatro restantes se clasifican
como semiintegradas, por cuanto basan su proceso en la chatarra y en un
consumo elevado de energía eléctrica (págs. 145-150).
También se
relaciona la dependencia salarial (cantidad, contenido y remuneración de los trabajos)
con los tipos de organización y de empresas, las transformaciones con las condiciones de
trabajo y la acción de los sindicatos y, en otro cruce interesante, las condiciones de
trabajo con la gestión del mercado interno de trabajo, promoción y reasignación con el
cambio técnico, negociaciones, composición del ingreso salarial y presencia sindical.
Puesto que las cinco empresas siderúrgicas
representan notablemente el tipo de grandes sociedades industriales colombianas por
activos y por personal ocupado, que fluctuaba entre ocho y diez mil efectivos, el
autor debió excluir cualquier referencia de comparación por tamaño o por forma de
propiedad, sentando el carácter oligopólico y altamente competitivo del sector.
Igualmente, no fue posible examinar los efectos relativos del sindicalismo en los
salarios, habida cuenta de que en el grupo de empresas investigado existían fuertes
organizaciones sindicales (tasas superiores al 75% de afiliación entre los operarios), lo
cual permite caracterizar este sector también como uno de los de mayor peso en este
aspecto.
La lectura del texto en francés no impone
grandes esfuerzos de traducción ni de asimilación de los conceptos fundamentales del
análisis económico del trabajo. Esto, en parte por la exclusión de cualquier conato de
discusión teórica o de revisión literaria sobre esta esfera de interés académico. La Economía
de los recursos humanos que nos presenta el autor tiene una apariencia estructurahsta,
al acoger y compaginar supuestos de las teorías del crecimiento económico, de la
valorización del capital y del desarrollo desigual, con otras nociones de la economía y
de la ingeniería industrial. Por ser economía y no sociología del trabajo, es
notoria la no inclusión, en el análisis, del problema actitudinal frente al
cambio tecnológico, y las condiciones de reproducción de la fuerza del trabajo, en el
escenario de conflicto de intereses de esta industria pesada. Antes que ser
criticables, estos puntos demuestran un apreciable equilibrio y concentración del
análisis, que en el balance del estudio lo ameritan como valioso ejemplo de adaptación
metodológica para investigar y hallar resultados importantes en este campo.
Como
investigación, el autor debió homogenizar un volumen novedoso de datos, recogidos por
observación directa y en los archivos de las empresas, a lo cual se sumaron entrevistas a
los dirigentes y cuestionarios a los trabajadores y los sindicatos, tratamiento que
acredita suficiente seriedad y que valida, en esa medida, los cuadros y tabulaciones que
ilustran la parte medular de la exposición. Esta tiene una lógica apropiada que consiste
en avanzar desde la taxonomía de los procesos competitivos de renovación en la industria
siderúrgica a partir de 1975, hacia sus efectos en la productividad y las condiciones y
organización del trabajo, rebotando luego desde el análisis de la gestión
del empleo hacia un diagnóstico de la siderurgia en el contexto de la producción fabril
colombiana, sus avances, retrocesos, obstáculos y perspectivas. En la presentación, tal
lógica se plantea así:
Nous avons donc
tenté de connaitre les causes du façonnage technique de la production dans un milieu de
concurrence, de profit et daccumulation,
cest
a dire quon
avance dans
la voie de nouer les rapports entre les procés de valorization du capital et
le proces de production immédiat, laccumulation économique contrainte par la
forme physique quelle doit adopter [pág. 7]
En el texto, una primera parte está consagrada
a los principales cambios generados por la instalación de los nuevos procesos
colada continua en todas las ESI, proceso LWS en la El: el capítulo 1 (págs.
14-64) presenta el proceso de producción, enunciando las transformaciones operadas. En
el capítulo II (págs. 67-100) se destacan los mecanismos de aumentos de la productividad
alcanzados por la renovación. El proceso de producción sólo es considerado en los
subprocesos de acería y laminación, excluyendo la exportación minera
restringida ala El y los procesos de acabado en los cuales no se da ninguna
renovación.
Una segunda parte se refiere al empleo en la
rama siderúrgica: el capítulo III (págs. 103-192) presenta la evolución cuantitativa
de los trabajadores tanto en las empresas como en los subprocesos de producción.
Igualmente, analiza el contenido de los puestos de trabajo creados o suprimidos. Se
inicia la consideración de la gestión del trabajo productivo excluyendo lo
administrativo dentro de las empresas, así como las observaciones sobre las
condiciones de trabajo. El capítulo IV (págs. 195-220) presenta las condiciones de
remuneración de los trabajadores, los factores y la gestión de las diferencias de
salarios entre estos. El capítulo V (págs. 24 1-338) contextualiza la evolución de la
siderurgia en el decenio 75-85, a la luz de los hallazgos precedentes y en relación con
el conjunto de las actividades industriales del país.
Los resultados más sobresalientes derivados de
esta investigación podrían releerse en dos niveles básicos: el primero de ellos es el
de la relación entre el cambio tecnológico y el tejido de la industria pesada
nacional. Allí, este trabajo complementaria los análisis que intentan establecer los
parámetros de una posible apertura industrial (véase por ejemplo, la prospección de
Colciencias, o el informe de Mindesarrollo-Banco Mundial en El Tiempo del 24 de mayo de
1989). El otro nivel, más novedoso, y que hace de este trabajo un aporte oportuno, es el
del examen de las implicaciones del cambio técnico en el empleo y la
calificación. Este campo va siendo poco a poco cubierto por estudios parciales sobre
regiones (Urrea sobre el Valle del Cauca), por estudios de caso (Ayala y Bernal
sobre la automatización de la industria en metalmecánica, autopartes y cemento), por
empresas (Henao sobre Carvajal S.A.), por sectores (Andigraf sobre la industria gráfica)
por profesiones (Gómez sobre los tecnólogos). La perspectiva de un examen de conjunto
que intente alcanzar claridad acerca del rumbo que toma, especialmente en este decenio, la
introducción de las nuevas tecnologías productivas, y sus efectos en la organización y
adaptación de la fuerza de trabajo a los reacondicionamientos productivos, queda
planteada. Buscando estos objetivos, se puede insistir en que la metodología descrita en
este estudio expone e interpreta de manera ordenada la gestión del mercado de trabajo.
Resalta el tratamiento original para presentar los perfiles ocupacionales, generacionales y
educativos (tableau III. 11, pág. l63)y de promoción (tableau III. 10,
pág. 162). Un atributo semejante se halla en las grilles de composición del
empleo (pág. 119), los perfiles de los puestos de trabajo (págs. 122-125) y los
equipos de trabajo típicos (págs. 146 y 149). En general, estas construcciones
ilustrativas manifiestan gran creatividad, teniendo en cuenta las limitaciones de la
recopilación de información.
Algunos de los principales hallazgos del estudio
fueron: El tamaño del mercado nacional hace que la siderurgia colombiana deba
adaptar tecnologías para producir competitivamente pequeños lotes. Las inversiones han
renovado apenas parte del proceso, que se va adecuando progresivamente a la cadena de
producción, la cual consta de procesos de distinta edad tecnológica, con distintas
capacidades y rendimientos. Los nuevos equipos tienen una capacidad superior a la
de los otros segmentos del proceso, mientras el mercado exige lotes reducidos de diversas
formas, y por ello los nuevos equipos son parcialmente subutilizados.
Las causas del insuficiente desarrollo del
sector no son solamente atribuibles al mismo. Se debe hablar de i) una falta de desarrollo
industrial, ii) dificultades para conseguir material abundante y de buena calidad, iii)
malas condiciones y calidad del transporte terrestre y iv) carencia de una política
industrial conjunta clara. La pequeñez de la producción mecánica nacional tampoco
permite una expansión basada en la producción masiva.
Frente al aumento del consumo nacional
tasa de 6,6 hasta 1975, de 1,1 entre 1975 y 1982, de 3,9 entre 1978 y 1982, y
de 10% de 1985 a 1986, la producción nacional no ha podido seguir el ritmo del
consumo, o escasamente lo hizo durante el período de innovación 2% de 1975 a
1985. El cubrimiento producción/consumo pasó del 50% en 1970 al 51% en 1978, y
bajó al 40% de 1978 a 1982. El 92% de los aceros especiales planos y laminados en frío
consumidos en el país ,eran importados.
Una gran parte de las diferencias en los
costos de producción se deben a diferencias de los costos salariales, con gran ventaja
para las ESI. En 1975 éstas pagaban 47% salarios menos por tonelada que la EI, y en 1983
pagaban solamente el 31,3% de lo que paga la EI.
La masa de salarios era cada vez más
importante dentro del valor del producto. Si entre 1975 y 1983 en la industria pasó del
13 al 15%, en el sector 371 del 23 al 26%, en las ESI del 18 al 21%, en cambio en la EI se
elevó del 45 al 58%.
El nivel del ingreso salarial individual
era mayor para los trabajadores de la siderurgia, en relación con los trabajadores del
promedio de la industria, y más aún con relación al salario mínimo legal (siete
veces éste).
Las ESI mostraron una mayor sensibilidad
de la estructura de costos frente a la renovación. La El mostró un comportamiento
diferencial del conjunto industrial del país. Las remuneraciones tendieron a crecer
dentro del valor total de la producción, al mismo tiempo que se redujo el número de
trabajadores, afectando los otros componentes del valor agregado, decrecientes luego de
las innovaciones.
La disminución de los puestos de trabajo
(24% en laminación, 30% en la acería) no fue únicamente el resultado de la
introducción de nuevos procedimientos de producción, sino también, y principalmente,
la consecuencia de una definida política de reducción del empleo con el fin de
aliviar la administración del trabajo y reducir los costos salariales.
Adicionalmente, la subcontratación de labores y trabajadores se ha intensificado
en la producción siderúrgica desde los años 1977-1980.
Las organizaciones sindicales de la
siderurgia figuran entre las más poderosas del país, pero no existe entre ellas una
política concertada.
La
posibilidad de desarrollo del sector en el futuro no es muy clara. La siderurgia requiere
importantes economías de escala, y de allí su situación desfavorable para un desarrollo
industrial en un mercado de un millón de toneladas anuales, contadas desde los productos
más simples hasta las piezas más finas de aceros especiales. La conveniencia de una
diversificación de la producción siderúrgica se enfrenta, entonces, alas
inconveniencias del tamaño del mercado. Paradójicamente, se reconoce que un desarrollo
fundado sobre el mismo tipo de productos estimula la competencia, pero mantiene el
desaprovisionamiento de otras líneas de productos.
JOSÉ ERNESTO RAMÍREZ
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