Boletín Cultural y
Bibliográfico, Número
21, Volumen XXVI, 1989
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Un momento estelar de
la ingeniería mecánica en Colombia: los diseños
de locomotoras de P.C. Dewhurst (segunda parte)
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IV. OTROS DISEÑOS
Dewhurst
produjo, adicionalmente a los ya mencionados con algún detalle, tres diseños destinados
a llenar las necesidades de máquinas livianas para trabajo en patios y en trayectos
secundarios; dieron ellos lugar a la adquisición de doce máquinas 2-6-2 (tipo
"Praire") para los ferrocarriles de Norte sección la, Sur, Nariño, Girardot y
Troncal del Occidente
23
, Para sección
Norte 2a, Sur y Carare hubo otro diseño, una 2-6-2 de tanque, del cual se fabricaron once máquinas
24
que finalmente quedaron en Norte, y, por último, para Pacífico, de un
diseño 2-8-2 (Mikado) de tanque, se adquirieron siete
25
; a estas los caleños las conocieron como
"Las Mochas". Las locomotoras colombianas construidas siguiendo los diseños de
Dewhurst llegaron a la cifra de cientocincuenta, algo así como el 25% de todas las de vapor que hubo en este país
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Demanda
social por locomotoras tipo "Prairie "(2-6-2). de tanque, con bastidores
externos, areneros bajitos y "ColombianSmokebo X Una de las 2-6-2 de tan que
fabricada por BMAG-Schwartzkopffen Berlin.
Foto G. Diaz.
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Fotografía
de fábrica de una "Mikado" de tanque del Ferrocarril del Pacífico, fabricada
por BMA GSchwartzkopff en Berlín. Colección H. Peraza.
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V.
EPíLOGO
¿Qué
quedó de tanto ingenio? ¿Qué fue de tanta invención? Lo que hoy, a los sesenta años,
queda de esta locomotora estándar colombiana no es gran cosa: Sólo dos
"Docerruedas" están en condiciones de funcionamiento: una de ellas, con el
número 76, presta servicio en el tren turístico de la Sabana yen los patios de la
estación de carga de Bogotá
27
; la otra fue recientemente reconstruida por los trabajadores de
Chipichape, como celebración del cincuentenario del Taller
28
; lo hicieron en sus horas libres, con gran sentido de
responsabilidad histórica, y lealtad cultural.
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La misma
locomotora, aquí en maniobra en Nemocón, para darle la vuelta al tren turístico de la
Sabana, Para muchos, como éstos que con su cámara registran todos los detalles,
Centrales 76 esto mejor del paseo. Foto B. Wollmer.
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Una
"Docerruedas" que todavía trabaja: Centrales 76 (antigua Ambalema-Ibagué 10)
en 1982 en servicio en el taller de Flandes.
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Como monumento en estaciones o parques se conservan cinco; en las
estaciones de Santa Marta, Girardot y Barrancabermeja, y en los parques de Occidente de
Cali, y El Bosque de Manizales
29
, Abandonadas en talleres, algunas en espera de oportunidad de
reconstrucción, otras ya perdidas, existen diecisiete: diez en Flandes, tres en
Chipichape, posiblemente aún tres más en Medellín y una en el Corzo
30
, En una u otra
situación, de las 108 "Docerruedas", veinticuatro aún no han desaparecido del
todo, pero algunas están en total abandono.
Es
bien poco lo que queda de los diseños restantes de P.C. Dewhurst: De las
"Prairie" quedan una de las de ténder como monumento en Picaleña, y otra de
las de tanque, que fue del ferrocarril del Norte, en el Parque del Salitre en Bogotá; de
las "Mikado" de tanque queda una abandonada en Chipichape; los caleños están
en espera de esa imperiosa reconstrucción para ver pasar a su querida "Mocha"
por el paso elevado al pie de la estación
3l
. Las
locomotoras de tres cilindros fueron desguazadas y de las Kitson-Meyer
2-6-0-0-6-2 no quedó nada; sus finos aceros despertaron la insaciable codicia de los
negociantes de chatarra y desde luego, la Dirección de los ferrocarriles, no iba a estar
a la altura de sus responsabilidades históricas para preservar siquiera una de tales
joyas.
Ya
hemos visto la poca atención que la ingeniería colombiana dio a P.C. Dewhurst y a sus
diseños; lo ignoró hasta 1987, cuando apareció La mula de hierro. Tampoco tuvo Dewhurst
el contacto con la Universidad; no era lo usual en esa época y no tuvo tiempo para ello,
pues, además de casi una docena de locomotoras que diseñó, hubo de atender a las
pruebas de las locomotoras, acompañar a los maquinistas en las casillas para resolver
problemas encontrados en las vías, visitar las fábricas durante la construcción de las
máquinas, amén de atender el diseño de los talleres el de Chipichape fue en sus
días el mejor organizado y más moderno taller ferroviario... del mundo, pero esto no le
importó a la ingeniería nacional, que, en cambio, hizo su simulacro nacionalista
exaltando la sustitución de unas cerchas metálicas del diseño de Chipichape por unas de
madera, celebrando así con gala de mediocridad la salida de los
extranjeros
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. En los días en que Dewhurst
presentaba la lúcida memoria a los atentos colegas de Birmingham, que se enteraban del
arte de diseñar locomotoras para trepar los Andes, en Bogotá "Anales de
Ingeniería" entretenía a los socios de la Sociedad Colombiana de Ingenieros con
añoranzas del primer tren que viajó de Liverpool a Manchester y con conjeturas
sobre el futuro de la locomotora de vapor en Estados Unidos
33.
No
habían pasado cinco años cuando todo había sido olvidado: hacia 1936 se importaron las
Tubize "Mikado" para Cundinamarca y las "Montañas" Baldwin, primero
para Norte y luego para Cundinamarca, Girardot y Pacífico; bien pesadas y con las bases
rígidas bien largas, la carga sobre eje aumentada, los bastidores interiores, los
areneros altos sobre la caldera, etc.; todo lo opuesto a los sensatos diseños de
Dewhurst, todo lo conducente a un despilfarro de combustible, a una operación costosa, al
deterioro de las carrileras y al consiguiente aumento de los costos de mantenimiento, y
con las carrileras abiertas y desniveladas por estos monstruos, a acelerar el desajuste de
las máquinas, y éstas en los talleres a congestionarlos. Nada de eso importaba, en
cambio ya no se molestaba, con esos diseños estandarizados ofrecidos abiertamente a la
competencia desde los consulados colombianos, el libre juego de los intereses de las
grandes fábricas, sus agentes y calanchines. La comparación de estas
"Montañas" de Baldwin, que se conocieron como las "Pangrandes", con
las "Montañas" de tres cilindros de 1929 de Dewhurst es bien iluminante: las
nuevas locomotoras tenían la carga axial aumentada en 17%, el peso total de la máquina
era un 36% mayor, la base rígida un 38% mayor. Con todo ello, apenas la fuerza tractiva
aumentó de 30.279 libras a 32.000 libras, un 5.6% ¡qué logro! Era esa la diferencia
entre los diseños de Dewhurst y lo que ocurre cuando las grandes empresas (Baldwin, o la
que sea) logran finalmente imponer su conveniencia y dan la dentellada. El desastre vino
luego, cuando los intereses foráneos financiaron la red de carreteras que implicaba
comprarle a la nación prestamista la maquinaria de movimiento de tierra y renovar
continuamente el parque automotor en la nación prestamista, y cuando se forzó
desde el exterior el cambio de las locomotoras de vapor por diesel en el sistema
ferroviario, con lo que se hizo imperativo importar nuevo equipo de locomotoras,
destinando las existentes y más que servibles a chatarra, y obligando a renovar
continuamente las locomotoras diesel cada 10 ó 15 años y no cada 50 ó 75.
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Una
"Prairie "de tendero/a orilla del Magdalena. Con el número 35 de centrales.
Aqui vemos una de las tres Skoda que Checoslovaquia fabricó para el ferrocarril de
Girardot. Foto G. Diaz.
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La locomotora estándar colombiana que los trabajadores de Chipichape
reconstruyeron hace cuatro años. Aquí la vemos el 9 de junio de 1989, lista para
arrastrar al día siguiente el tren turístico de Cali a Buga. Fue construida por Baldsvin
en Filadelfia en 1928. Fatal. Arias.
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Otra vista
de la misma locomotora (Pacifico 64). Esta al cuidado de don Gilberto García y don Reinel
Alvarez. Foto J. Arias.
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que es la duración de las de vapor, y obligando a comprar en la nación
prestamista todos los repuestos, con abandono de los talleres ferroviarios, donde se
fabrican los repuestos y se reconstruyen las locomotoras de vapor, talleres que habían
sido las escuelas metalmecánicas de una nación. No olvidemos que Chipichape fabricó los
vagones.
Es
indudable que hoy ya se ve la tarea de Dewhurst como ejemplo de transferencia adecuada de
tecnología, cuando ésta se adapta al medio, cuando se optimiza, teniendo conciencia de
lo que se hace; se ve su trabajo como un ejemplo de que, cuando se resuelven en cada país
los problemas que ellos presentan, también puede pasar por ellos la frontera de la
tecnología. Se ve también cómo, sin la intromisión de los agentes de la dependencia y
el subdesarrollo, cuando hay un propósito nacional y voluntad de lograrlo, se dan cosas
más que buenas en esta "Sub" América.
PRIMERA PARTE
23 Fabricadas
por Haine-SaintPierre, dos para el Sur (219 y 220) y tres para Norte, sección la. (221 a
223). Fabricadas por Skoda, dos para Narifio (229 y 230), tres para Girardot (231 a 233) y
dos para el Ferrocarril Troncal de Occidente (234 y 235) (regresar23)
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Fabricadas por BMAGS Schwarzkopff. así: Para Norte los números 208 a 210, 213 a 215,
para Sur los números 216 y 217, y para el Ferrocarril del Carare los números 211,212 y
218. (regresar24)
25 Suministradas
por BMAG Schwarzkopff, corresponden a los números 340 a 746 del catálogo de La mula de
hierro. Suministradas por BMAG Schwarzkopff, corresponden a los números 340 a 746 del
catálogo de La mula de hierro. (regresar25)
26
Puede ser conveniente aquí distribuir estas 150 locomotoras por elpaís de origen:
Alemania (BMAG-Schwarzkopff) suministrÓ 50 locomotoras, Estados Unidos entregó 31,
Bélgica suministré 29 locomotoras (15 por Haine-Saint-Pierre y 14 por Tubize),
Checoslovaquia aportó 27 máquinas fabricadas por Skoda. En último lugar está
Inglaterra, con 1 1 locomotoras. (7 Kitson y 4 Hawthorn Leslie). Los porcentajes son:
Alemania 33 1/3%. Estados Unidos 20 2/3%, Bélgica 19 1/3%, Checoeslovaquia 18% e
Inglaterra 8 2/3%. (regresar26)
27 El número 420 del
catálogo. (regresar27)
28 El número 412 del
catálogo.(regresar28)
29 Respectivamente,
los números Respectivamente, los números Respectivamente, los números 495, 480,
455y416del catálogo. (regresar29)
30 En Flandes, los
números 394, 396, 415. 418, 451, 452, 453, 457, 459 y 481; en Chipichape, los números
400,405 y 487; en Medellín, los números 398,421 y 485, y en El Corzo el número 413 del
catálogo. (regresar30)
31 En su orden, los
números 231. En su orden, los números 231. En su orden, los números 231. 208 y 345 deI
catálogo. (regresar31)
32
Anales de
Ingeniería. núm. 450. septiembre de 1930; núm. 444, marzo de 1930.
(regresar32)
33 Anales de
lngeniería, núm. 485, marzo de 1934. (regresar33)
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