Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 23, Volumen XXVII, 1990

Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 
1858-1930 (continuación)

LAS PUBLICACIONES PERIODICAS FEMENINAS EN COLOMBIA: 1858-1930

En comparación con lo que se ha encontrado en otros países de América Latina, las publicaciones dirigidas a las mujeres en Colombia fueron muy abundantes 16 . Aunque la búsqueda está lejos de ser exhaustiva, hasta el momento he logrado detectar un total de cuarenta y una de estas publicaciones, treinta de ellas del siglo XIX y once 1900 a 1956. La primera fue la Biblioteca de Señoritas, que apareció en 1858 en Bogotá, y de la cual alcanzaron a salir 67 números antes de desaparecer al año siguiente. De ahí en adelante la cantidad de estas publicaciones empezó a crecer, hasta alcanzar su máximo apogeo entre 1870 y 1890. Después, hacia el decenio de 1910 disminuyeron un poco, volvieron a aumentar lentamente durante los años veinte y treinta, y repuntaron en mayor cantidad en los años cuarenta. Su número sirve de termómetro de las fluctuaciones que ha tenido el interés por la mujer en el país durante estos años.

Al igual que ocurrió en el resto de América Latina, más de la mitad de la prensa femenina fue dirigida por hombres. Los periódicos y revistas de carácter propiamente feminista fueron más escasos y no aparecieron hasta el decenio de 1940, mientras que en otros países como Argentina, Chile, Brasil y México, por ejemplo, habían surgido desde la segunda mitad del siglo pasado. La mayoría de las publicaciones revisadas proceden de Bogotá y de Medellín, pero hay otras de Cartagena, Barranquilla, Mompóx, Pereira, Bucaramanga y Yarumal (Antioquía) 17 .

Casi todas estas publicaciones eran semanales, las demás quincenales o mensuales y por lo general no indicaban el número de ejemplares de cada edición. Su duración fue más bien efímera, pues lo corriente era que se mantuvieran a lo sumo uno o dos años, con excepciones, algunas de ellas tan notables como el caso de la revista ilustrada Letras y Encajes, de Medellín, que fue la más longeva de todas y duró 33 años, de 1926-1959; seguida por otra revista de la misma ciudad, La familia cristiana, "Orientación moral y religiosa de la familia en especial de la mujer", que duró 26 años, desde 1906 hasta 1932; La Caridad, "Libro de la familia cristiana", de Bogotá, que circuló durante 18 años de 1864 hasta 1882, y Antioquia por María, publicada entre 1920 y 1929.

 

PERIODICOS LITERARIOS DEDICADOS AL "BELLO SEXO " 1858-1870

Biblioteca de Señoritas, fue un pequeño periódico literario de ocho páginas, del cual salieron 67 números entre 1858 y 1859. Entre sus redactores estuvieron Eugenio Díaz, Felipe Pérez, Eustacio Santamaría y N. Santamaría. Al comienzo circulaba todos los domingos por la mañana —cuando salía porque tuvo muchas interrupciones— y después se volvió quincenal. Era repartido en las casas de los suscriptores y tuvo agentes que lo distribuyeron en ochenta poblaciones del país, y también en Venezuela, Ecuador, Argentina, Chile y Estados Unidos.

En el editorial del primer número, sus redactores afirman que, decididos a velar por el adelanto de la literatura, buscaron "una especie de urna de oro que recoja y guarde nuestras primeras obras como un depósito sagrado. Esa urna es la Biblioteca de Señoritas". Explican que le encomiendan el periódico a las señoras, pues ellas son "las más interesadas en el progreso moral de la sociedad". Se trata de un periódico literario consagrado al "recreo y pasatiempo del benévolo y culto bello sexo granadino". Su contenido incluye textos literarios en prosa y en verso, traducciones de literatura extranjera, biografías, juicios críticos, noticias de matrimonios y defunciones, reseñas de curiosidades e inventos extranjeros, propagandas de mercancías y servicios, avisos de funciones de teatro, conciertos, bailes públicos y espectáculos locales.

Más directamente relacionada con la mujer, la Biblioteca de Señoritas recopila las dedicatorias en verso que los caballeros escribían en los álbumes de las jóvenes; figurines de moda y patrones; y en cada número intercala artículos presentados como de "interés para la mujer". Uno de ellos, firmado por Rufina, se titula "Es culpa de los hombres" y expresa bien la postura del periódico. En él se atribuye la frivolidad característica de las mujeres a la ignorancia masculina, que ha impedido que la mujer se ilustre, de ahí que sólo sepa hablar de "futilezas". Se les pide a los hombres que cambien su actitud frente a la mujer, quien al fin y al cabo, dicen, al ser "débil por constitución, es sensible, impresionable i dócil para el aprendizaje...". Además, se pregunta "¿qué fuera del globo terrestre sin sus fuerzas centrífuga y centrípeta?" 18.

Los títulos de los demás periódicos de este primer grupo, por lo general se componen de una palabra que alude a un despertar, como en La Aurora, La Mañana o El Rocío, o a las flores, como en La Guirnalda, o a alguna de las virtudes femeninas como en La Caridad. Después de estos nombres, casi siempre hay un subtítulo que lo identifica como un "periódico dedicado al bello sexo". A veces se añade que es un "periódico literario" o que fuera del bello sexo, está dedicado "a la juventud". Todos fueron dirigidos por hombres, entre quienes figuraron personajes conocidos en el mundo de las letras, como Eugenio Díaz, José Joaquín Borda, José María Vergara y Vergara, Manuel Pombo y José María Samper.

Muchos colaboradores firmaban con iniciales o con seudónimos. Por ejemplo, una de las colaboradoras de El Iris fue Soledad Acosta de Samper; firmó con los seudónimos de "Andina" y "Aldebarán".

Portada del tomo II de El Hogar: "periódico literario dedicado al bello sexo" impreso por Nicolás Pontón y Compañía. Bogotá. 1870. Primera página de El Rocío: "periódico literario dedicado al bello sexo y a la juventud" año IV. núm. 1. Bogotá. 1875.

El contenido de estos periódicos femeninos es muy variado. Desde la aparición de la Biblioteca de Señoritas, en 1858, hasta el decenio de 1870, el objetivo explícito de todos ellos era serle "útil y agradable al sexo femenino", proporcionándole una selección de lecturas amenas. Con la idea de entretener y hacer más cultas a las damas de clases acomodadas de los centros urbanos en el país, divulgaron una selección de textos literarios en prosa y en verso, de autores nacionales y extranjeros. Pero, además, algunos también incluyeron otro tipo de escritos, tales como relatos bíblicos o crónicas de la vida de las familias reales de Europa. Del mundo circundante, unos cuantos informaron sobre las muertes y matrimonios de la alta sociedad local y sobre las funciones de teatro, conciertos u otros actos que se fueran a realizar.

Así mismo, reproducen avisos de planteles educativos para varones y para señoritas, que a veces detallan la lista de los útiles requeridos para entrar en estos establecimientos; anuncios de rifas, de venta o arriendo de casas; de libros para la venta; de estudios fotográficos; de lecciones de piano; y listas de suscriptores.

Estos periódicos publicaron poemas dedicados a las jovencitas en honor de su cumpleaños, muy frecuentemente titulados "En el álbum de la señorita...", cuyos versos tienden a ser bastante parecidos entre sí, y se refieren a la mujer en términos de pura, divina, dulce, virtuosa, un ser equiparable a las flores, los ángeles y los astros celestiales. Los acrósticos que formaban el nombre de la homenajeada tenían mucha acogida.

De este primer grupo de periódicos, el único ilustrado fue El Iris, "Periódico literario dedicado al bello sexo" (Bogotá, 1866-1868), que traía bellas láminas litografiadas, y solamente la Biblioteca de Señoritas contenía una sección sobre moda, compuesta por patrones y figurines copiados de los que se publicaban en París y en Madrid.

Cuando el periódico El Hogar, "Periódico literario dedicado al bello sexo" (Bogotá, 1868-1870), llegó al número cuarenta en octubre de 1868, ese número y el siguiente fueron redactados exclusivamente por mujeres a las que el editorial considera la parte "más interesante y bella de la sociedad". El resto del editorial resume bien la noción sobre la mujer que tenía este grupo de prensa femenina más temprana. Se pensaba que las mujeres ejercían una gran influencia en la vida social, y que las sociedades donde ellas eran instruidas y virtuosas la moral pública era muy alta, pero que sise dejaban en la ignorancia y si perdían la nobleza de sentimientos, la sociedad entera decaería. Entre los esfuerzos para civilizar la humanidad, se debe procurar devolverle la grandeza a la mujer mediante el cultivo de su inteligencia.

Portada de El Aficionado: "periódico dedicado al bello sexo". Yarumal. 1874.

Portada tomo III de La Mujer: "lecturas para las familias revista quincenal redactada exclusivamente por señoras y Señoritas bajo la dirección de Soledad A costa de Samper. Imprenta de Silvestre y Compañía. Bogotá. 1880.

El objetivo declarado de los editores de El Hogar era lograr que el bello sexo se perfeccionara constantemente. Pero aclaran: "No seremos de los que abogan por dar a la mujer injerencia en los negocios políticos; no seremos de los que querrían levantar una tribuna como se hace en los Estados Unidos, para oír discutir a una mujer sobre asuntos que la naturaleza misma parece haberle vedado. Pero nos guardaríamos muy bien de arrojar al ridículo, como lo pretenden algunos, sobre las mujeres que tratan de elevarse entre las de su sexo por la cultura de su corazón y de su espíritu". Admite que ya para la esposa y la madre no basta ser virtuosas; deben ser también instruidas e inteligentes 19. Carácter similar tuvieron La Caridad, "Libro de la familia cristiana" (Bogotá, 1864-1882) y tres "Periódicos literarios dedicados al bello sexo" El Iris, (Bogotá, 1866-1868), La Aurora, (Medellín, 1868-1869) y El Hogar, (Bogotá, 1868-1870).

El Iris de Bogotá incluía poesías, muchas veces dedicadas a los álbumes de las señoritas; artículos sobre la caridad cristiana; descripciones a punta de prosa sobre la moda europea; novelas por entregas y cuadros de costumbres de autores nacionales y extranjeros —entre ellos Víctor Hugo, Julio Arboleda, Soledad Acosta de Samper y muchos firmados con seudónimos o nombres sin apellidos: Tirso, Mercedes, etc.—; noticias sobre bazares de señoras y otros eventos de la vida social local, y ensayos sobre la importancia social de la mujer. Sobre este último tema, por ejemplo, en la primera página del número ocho apareció un escrito titulado: "Misión de la madre de familia" en el que su autora, Pilar Segura de Casas, dice: "¿Quién no ha escrito algo tocante a la mujer? La mujer es el tema obligado de todo escritor aprendiz, tema diluido y dinamizado infinitesimalmente, a estilo homeopático, por los dramaturgos y novelistas, por los fisiólogos y moralistas de todos los tiempos y todas las naciones, todo el que quiere acreditarse de profundo conocedor del corazón humano, empieza por analizar a su modo a la mujer. Cada cual pretende haberla estudiado a fondo (...). Unos la pintan como el demonio, otros como un querubín boquirrubio, quien como un ser misto (sic), es decir, ángel y demonio al mismo tiempo, cuales como una impenetrable esfinge; en fin cada uno habla de la feria según le va en ella" 20.

Claro que hubo periódicos publicados después de 1870, que por su estilo y contenido, y hasta por sus títulos, encajan mejor dentro de este primer grupo, como es el caso de:

— La Primavera, "Periódico literario dedicado al bello sexo" (Cartagena, 1871).

— El Rocío, "Periódico literario dedicado al bello sexo y a la juventud" (Bogotá, 1872-1875).

— La Guirnalda, "Periódico dedicado al bello sexo" (Barranquilla, 1873).

— El Iris, "Periódico literario dedicado al bello sexo" (Barranquilla, 1874).

— El Aficionado, "Periódico dedicado al bello sexo" (Yarumal, Antioquia, 1874) (manuscrito).

— La Golondrina, "Hoja literaria y de variedades" (Medellín, 1881).

— La Primavera, "Dedicado al bello sexo; literatura, noticias e industria" (Mompóx, 1882-1883).

— El Amigo de las Damas, "Periódico literario dedicado al bello sexo de esta ciudad" (Cartagena, 1889-1890).

— La Mañana, "Periódico dedicado al bello sexo" (Medellín, 1890).

El Aficionado, "Periódico literario dedicado al bello sexo", que circuló en Yarumal (Antioquía) a partir del 24 de octubre de 1874, requiere mención aparte, pues se trata de un semanario manuscrito, ilustrado con tarjetas de visita y con dibujos a lápiz, en ocasiones iluminados con acuarela. Se conservan cinco números, el último de los cuales está fechado el 19 de diciembre de ese mismo año. Incluye temas variados: sobre las calles de la población, sobre el vicio de las señoritas de mascar tabaco y usar alpargatas, sobre las limosnas, el billar, los matrimonios arreglados, la soltería, la frivolidad de las mujeres, la navegación por el río Cauca, y poesías de Epifanio Mejía y Gregorio Gutiérrez González. Las portadas estaban bellamente ilustradas con ramilletes de rosas, pensamientos y batatillas, dibujadas a pluma y coloreadas con acuarela. Los cabezotes también eran muy adornados. En sus escritos se nota una preocupación por alcanzar el progreso en las costumbres sociales, un progreso "civilizador" 21

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16 Véase, en el anexo 2, la lista cronológica de las publicaciones periódicas femeninas que circularon en Colombia de 1858 a 1930; y la lista parcial de publicaciones periódicas femeninas en varios países de América Latina, en el anexo 3. (regresar16)

17 La búsqueda fue más completa en Medellín yen Bogotá. Es muy probable que hayan existido publicaciones periódicas femeninas similares en  las demás poblaciones importantes del país. (regresar17)

18 Biblioteca de Señoritas, num. 37, Bogotá, 16 de septiembre de 1858, pág. 8. (regresar18)

19 El Hogar, "Periódico literario dedicado al bello sexo" núm. 40, Bogotá, 31 de octubre de 1868, págs. 313-314. (regresar19)

20 El Iris núm. 8, trim. 1, Año 1, tomo 11, Bogotá, 16 de septiembre, 1866, pág. 1. (regresar20)

21 Santiago Londoño Vélez, "Periódicos manuscritos del siglo XIX en Antioquia, en Credencial Historia, núm 2, febrero de 1990, págs, 4-5. (regresar21)