Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 24-25, Volumen XXVII, 1990

La doble vida del Gaviero


Amirbar
Alvaro Mutis
Editorial Norma, Bogotá, 1990, 147 págs.

Los fieles lectores de Alvaro Mutis nos hemos dado el gusto de leer Amirbar, su última novela. En ella Maqroll, en medio de muchas historias que entreteje su memoria, algunas ya conocidas en otros libros y que revive por instantes el Gaviero agregándoles algún detalle que no conocíamos, nos cuenta lo sucedido en Amirbar cuando probaba suerte en la extracción del oro.

Amirbar, leemos en el libro, significa general de la flota en Georgia y proviene del árabe al emir bahr, que viene a traducirse como jefe del mar. Estos son algunos antecedentes etimológicos de la palabra almirante, que es utilizada por Mutis para titular dos de sus anteriores relatos. Amirbar también es una voz que se oye producida por el viento de la cordillera en la entrada de la mina; es a la vez un llamado y una amenaza del rey de los mares. Ante esto el Gaviero, imbuido desagrado respeto, eleva una invocación a ese dios de los océanos que en este libro se llama Amirbar.

Esta relación entre el personaje y sus dioses recuerda lo sucedido entre Odiseo y Poseidón; son muchas las referencias que aluden a esta historia. Pero no sólo la tradición griega y árabe están presentes; el mundo cristiano también aparece representado en varios de sus símbolos: el oro, que trae a cuento la historia del pueblo de Israel y el becerro de oro; el diablo que, según la tradición popular, habita en las entrañas de la tierra, comparadas en el libro al infierno o al Hades; la sodomía, que también nos recuerda el pasaje bíblico sobre Sodoma y Gomorra arrasadas por el fuego de Dios.

En Amirbar, extraer oro y sodomizar una hembra son componentes de un mismo rito maléfico, actividades contra natura. La historia de las minas contamina aún más el ambiente de éstas. Formaban parte de la herencia de una mujer cuya familia, de buenos recursos, se había establecido en la ciudad. A ella le gustaban las mujeres y, se supone que en compañía de su amante, una amiga casada con el ingeniero que estaba estudiando la posibilidad de extraer el metal, mataron al hombre y abandonaron las minas. También éstas son el escenario de un asesinato colectivo, los restos de cuyas víctimas encuentran Eulolio y Maqroll en uno de los socavones. Eulolio es objeto de las arbitrariedades del ejército; los militares creen que pertenece a la guerrilla y que lo de las minas es tan sólo un pretexto. Para Antonia esta maldición que ronda el lugar es su destino; en San Miguel (alusión al arcangel que es jefe de las milicias celestiales) una mujer le predice que, en caso de quedar embarazada, moriría en el parto. Esta es la razón de su sodomía, pero con Maqroll Antonia cree que puede escapar del oráculo y tener un hijo, dar vida, lo cual no le es permitido. Para Maqroll significaron una estadía en el infierno; un desvío, que casi le cuesta la vida, de su ámbito natural que es el mar; una constatación de que los misterios que esconde la tierra, la clave secreta de la vida, el destino, que es el oro que busca el Gaviero, nunca es dado a conocer a los hombres y que sólo provoca la cólera de los dioses; por eso tiembla la tierra y Maqroll casi muere incendiado.

En Amirbar se amplía el tema de las minas abandonadas iniciando en Cocora. un relato de los que componen Cara vansary; al mismo tiempo se alude a libros recientes, como algunas de las últimas novelas, y a otros que forman parte de su primera etapa creativa. Da la impresión de que esas historias aparentemente sueltas fueran tomando una forma más definida, y aunque ya se pueden concatenar algunas, no dejan de tener ese carácter fortuito que siempre las ha caracterizado. En esta ocasión, la historia es contada por un Maqroll que estuvo a punto de morir a causa de unas fiebres mal cuidadas en un mote-lucho de Los Angeles; se dirige a Suramérica y habla con frecuencia de sus empresas por el mundo, infinidad de puertos de oriente y occidente se confunden en las historias del Gaviero. Así mismo, se mezclan sus lecturas anacrónicas sobre la monarquía: momentos en donde el orden monárquico, presidido por una grandeza y una autoridad sobrenaturales, sufre una crisis que amenaza con desquebrajarlo. En este caso se trata de un libro que narra las gestas de la Vendée, donde las guerrillas que tratan de restituir la monarquía de los Borbones luchan contra la Revolución Francesa.

En gran medida por razones estéticas, ya que ese mundo histórico está enriquecido por el tiempo y por esos personajes de los libros que son más épicos que históricos y que protagonizan esas historias ejemplares en las cuales Maqroll siempre ve un espejo que reproduce su propia situación, el Gaviero o Mutis desprecia y cuestiona al mundo moderno y no comparte los valores que ha establecido la democracia. Es un personaje que está equivocado de siglo, que vive más por los libros y por su forma arquetípica de relacionarse con el mundo y con los demás, en épocas diferentes de diferentes siglos; y esta multitud de situaciones, de escenarios, de personajes que son como antepasados y de tiempos que están en el Gaviero y que, sin embargo, repiten incansablemente unas cuantas historias, son la fortaleza de Maqroll en donde el mundo todavía se ajusta a lo mítico y a lo épico. El encuentro, siempre lamentable, de este mundo imaginado con el actual es uno de los temas más frecuentes en las historias referidas a Maqroll el Gaviero.

DIEGO CERÓN