Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 26, Volumen XXVII, 1990

TODOS ESTÁBAMOS A LA ESPERA


«Este libro de cuentos de Alvaro Cepeda Samudio se publica, en realidad, con un retraso de unos cuantos años; no muchos, ciertamente. Y no ha debido ser, si a Alvaro se le pudiera pedir un orden lógico, el primero de sus libros. Antes, debió editar sus poemas.

Y es que Cepeda Samudio, es como podrá apreciarlo quien lea estos cuentos, un poeta, que es una de las mejores maneras de ser algo: un cuentista, un novelista, por ejemplo. Y es también —condición básica para quien escribe literatura de ficción y realidad— un periodista. Como los son sus grandes maestros los cuentistas y novelistas norteamericanos. Y algunos de nuestra América, como Julio Cortázar y Felisberto Hernández.

Con Alvaro Cepeda Samudio, como con Gabriel García Márquez, está surgiendo en Colombia, donde todavía se suscitan pintorescos debates sobre nacionalismo literario, el cuento con sentido universalista, que se sale del estrecho marco parroquial. No por el simple hecho de que algunos de sus personajes tengan nombres extranjeros sino porque son gentes a quienes el autor ha conocido y cuyos hechos ha sabido trasladar a sus cuentos admirablemente.

Entre los que se incluyen en este volumen hay cuentos que podrían clasificarse, con fácil desviación crítica, como simples alardes de técnica; para ello se citarían algunos nombres: Joyce, Dos Passos, el Hemingway de los asesinos, tales por ejemplo, Jumper Jigger, TapRoom, Vamor a matar los gaticos como una corriente subterránea, habría que captar el suave tono lírico, el aún esperanzado clima de soledad. Hay que buscar a Regina es toda una lección para quienes se presumen depositarios exclusivos del mal llamado cuento terrígena.

Un cuento para Saroyan, El piano blanco, Nuevo intimismo, integran tres pruebas más del dominio que sabe utilizar Alvaro Cepeda Samudio para lograr este prodigioso equilibrio entre ficción y realidad que es común a todos sus cuentos.

Pero donde está Alvaro Cepeda Samudio de manera más total es quizás en Hoy decidí vestirme de payaso y, especialmente, en Todos estábamos a la espera que es, para mi gusto per sonal, el mejor de los cuentos que Ediciones “Librería Mundo” presenta en este libro, con el cual se inicia una nueva fase de su misión cultural”.

GERMÁN VARGAS CANTILLO

 

(Tomado de: Germán Vargas. Sobre literatura colombiana. Fundación Simón y Lola Gilberek, Bogotá, 1985, págs. 117 y 118).