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Boletín Cultural y Bibliográfico
, Número 33, Volumen XXX,
1993
Continuación
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Anales de Instrucción Pública de 1880.
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Su tía materna
María Cano fue la gran luchadora socialista. De los primeros años del futuro cronista
existen datos que describen su camino en permanente contravía del establecimiento: según
cuenta Lino Gil, el día del bautizo el cura encargado de la ceremonia se negaba a
realizarla aduciendo que los padrinos eran liberales
4
;
más tarde, su abuelo Rodolfo le enseñaría las primeras letras en las páginas del
diario de oposición El Espectador, que dirigía Fidel Cano, también integrante de la
familia; a los cinco años Tejada habría sido expulsado del colegio de los Hermanos
Cristianos en Medellín, por lo cual su tía María Rojas debió encargarse de continuar
con su educación; finalmente, después de una temporada en Yarumal, Tejada regresó a
Medellín en 1912 para ingresar a la Escuela Normal de Institutores de Antioquia, donde
esperaba continuar con la tradición pedagógica de su familia.
Para entonces,
lejanos los tiempos de la reforma radical, la Normal contaba ya 27 años bajo la tutela
conservadora. El reglamento aprobado en 1910 prohibía, entre otras cosas, tener en el
establecimiento "discusiones sobre política" o "novelas de cualquier
género que sean, u ocuparse en su lectura"
5
.
Tejada mismo da una idea
del ambiente que se vivía en el claustro, al recordar al prefecto Manuel Sierra como
"un intransigente sacerdote, que disponía a su amaño de profesores y discípulos y
aborrecía sistemáticamente todo lo que fuera iniciativas individuales, libros
nuevos, teoría distintas, todo lo que trajera un sello moderno y fecundo"
6
.
Para aspirar al grado, en
1916, Tejada presentó una tesis que tituló "Métodos modernos", en la que
recogía los lineamientos de la Escuela Activa o Escuela Nueva de Ginebra (Ferrière,
Pieron, Piaget), que Agustín Nieto Caballero trataba de implantar en el Gimnasio Moderno
desde 1914. La Escuela Nueva planteaba "La urgencia de cambiar la didáctica de la
enseñanza, de sustituir el viejo sistema de aprender de memoria en textos escolares
deficientes por el aprendizaje basado en la actividad y la observación"
7
; cuestionaba, además, los
procedimientos de la escuela tradicional que constituían toda una puesta en escena del
sometimiento de los individuos a los esquemas de autoridad, como sucedía en los famosos
exámenes públicos, que los ancianos de hoy en día recuerdan aún con malestar. Con la
nueva pedagogía se pretendía, según Tejada, implantar "la Escuela alegre, libre,
sana, la Escuela bulliciosa y feliz, donde el niño sea como un rey
rubio y pequeño y no como un esclavo entristecido"
8
.
Tanto los partidarios
como los detractores de los nuevos métodos eran conscientes de la importancia del sistema
educativo como. pieza fundamental del engranaje social. La Iglesia sabía que su
hegemonía ideológica dependía del mantenimiento del control del aparato educativo; por
eso monseñor Rafael María Carrasquilla, desde su púlpito del Colegio Mayor de Nuestra
Señora del Rosario, lanzó su ataque contra los métodos modernos: "Poner en manos
de los jóvenes que se educan para maestros, toda clase de obras católicas y heterodoxas,
sanas y venenosas, para que ellos formen su criterio es, para usar de
la frase más suave que encuentro, una gravísima imprudencia
9
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Monseñor
Rafael María Carrasquilla.
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Como era
de esperarse, la tesis de Tejada fue finalmente rechazada gracias a la intervención del
celo teológico. Años más tarde, durante su gobierno, el presidente Ospina presentaría
un proyecto educativo similar a consideración del congreso, que también fue rechazado.
Una vez cerradas las
puertas de la docencia, Tejada decidió dedicarse al periodismo. En adelante mantuvo
presente que mientras la educación de los colombianos continuara en manos de la Iglesia,
ésta se encargaría de reproducir el dogmatismo y la intolerancia de su modelo educativo.
Aunque comprendió que era inútil aspirar a la separación entre Iglesia y Estado en
materia educativa mientras éstos participaran de los mismos intereses, no dejó de
denunciar el concordato como un contrato que atentaba contra la soberanía del poder
civil. En 1919, a raíz de una intromisión del arzobispo antioqueño en los asuntos de la
Universidad de Antioquia, escribió: "organizar y dirigir la instrucción pública de
acuerdo con la Religión Católica, reconocer a los ordinarios el derecho de inspección
en lo que se refiere a la Religión y a la moral, no quiere decir que; a un alumno se le
puede privar de su derecho de pensar, porque eso no puede, ser materia de contrato, porque
la Carta Fundamental dice que nadie será molestado por razón de sus opiniones
religiosas, ni compelido por las autoridades a profesar creencias ni a observar prácticas
contrarias a su conciencia"
10
. Tampoco dejó de insinuar la responsabilidad que
la educación conservadora podría tener en el ejercicio de la violencia. Citó
estadísticas que demostraban que el mayor número de crímenes en Antioquia eran
cometidos por agricultores alfabetizados, justamente "ese gremio huraño y
alejado" que constituía el baluarte más fuerte del catolicismo.
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Luis Cano, director de El Espectador en los años en que Tejada estuvo vinculado
a ese diario.
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CONTINUAR
4 Lino Gil Jaramillo. "Luis Tejada, pequeño filósofo
de lo cotidiano", en Tripulantes de un barco de papel. Medellín, Ed. Beta,
pág. 106. (regresar4)
5
Véase María Cristina Orozco-Gilberto Loaiza, Vida y obra de Luis Tejada.
Ensayo y anexos. Tesis de grado. Bogotá, Universidad Nacional, 1990, pág. 82. Esta
rigurosa investigación ha sido de primordial importancia para este trabajo. (regresar5)
6
Luis Tejada, "El Dr. Pedro P. Betancourt", en Mesa de redacción, Medellín,
Ed. Universidad de Antioquía, 1989, pág. 36. (regresar6)
7
Jaramillo Uribe, op. cit., pág. 284. (regresar7)
8
"El Dr. Pedro P. Betancourt", en Mesa de redacción, pág. 35. (regresar8)
9
Citado por Víctor Bustamante en Luis Tejada, Medellín, Ed. Babel, 1994. pág. 44.
Esta biografía presenta abundante información, pero prescinde sistemáticamente de la
referencia exacta de sus fuentes. (regresar9)
10
"A golpes de cayado", en Mesa de redacción, pág. 52.
(regresar10)
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