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INDICE
Artículo: El Burro de Oro
Artículo: Los ocho pasos de la muerte del alma
Artículo: Poesía y testimonio en los documentales de Brian Moser
Artículo: La Tunja de Inés de Hinojosa y de Juan de Castellanos
RESEÑAS
Reseña filosofía: Figuras imaginarias
Reseña filosofía: La verdad de la Constitución
Reseña sicología: Descentración psicológica
Reseña antropología: Las figuras de la fauna
Reseña folclore: Nuestra tradición
Reseña sociología: Acercamiento al campo
Reseña sociología: Gasto e ideología
Reseña sociología: Estudiando imposibles
Reseña política: Una buena introducción al tema
Reseña educación: Memorias de un protagonista
Reseña poesía: Entre lo culto y lo habitual
Reseña poesía: Pintar las palabras
Reseña poesía: La fugacidad poética
Reseña narrativa: La pertinacia de un escándalo
Reseña narrativa: Ejercicio de la nostalgia
Reseña crítica literaria: A través de la literatura latinoamericana
Reseña crítica literaria: El texto no es un pretexto pero sí un contexto
MAPOTECA
Reseña crítica literaria: Un método crítico, crítico
Reseña periodismo: Camino a la canasta familiar
Reseña periodismo: Un manual para la prensa nueva
Reseña historia: Poco para la historia
Reseña historia: Para una historia del sindicalismo
Reseña caricatura: El mundo de Olafo y Mafalda
ORIETA LOZANO
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Retrato de Carlos Coriolano Amador,
realizado en Hamburgo, 1875.
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Lorenza Uribe Lema, esposa de
Coriolano Amador. Ca. 1870. Fot.: Gonzalo Gavina. (Colección
particular).
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Carlina Amador, hija de Coriolano,
en su juventud. Foto: Gonzalo Gavina. Medellín. (Colección
particular).
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La ciudad, el centro de actividades de este grupo, poseía
características muy peculiares. Así la describía el viajero alemán
Friedrich von Schenk en 1880:
|Tal vez existen pocas ciudades de las mismas proporciones en
Suramérica donde haya tantos capitales concentrados, y el número de
familias que se pueden calificar como ricas es enorme, no obstante
que lleven una vida, con raras excepciones, que no deja sospechar
su riqueza, generalmente obtenida por el comercio y la minería y
menos frecuentemente por la agricultura y la ganadería
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Si en Medellín y en general en Antioquia la regla eran los
comerciantes y empresarios de vida modesta, sencilla y frugal, se
puede decir que Carlos Coriolano Amador Fernández, como cabeza de
un pequeño grupo de la élite a la que pertenecía, es la excepción
que confirma la regla. Era rico, emprendedor y ambicioso, además de
amante de la vida holgada, cómoda y con lujos. Le gustaba vivir a
la usanza de los comerciantes europeos, sin dejarse sacar por ello
de la competencia, como sí les sucedía a los comerciantes
extranjeros que se establecían en Antioquia. Reunía características
propias tanto de los empresarios foráneos como de los empresarios
antioqueños.
LA FAMILIA
La de Amador era una prestigiosa familia de Cartagena. Allí estaba
establecida desde el siglo XVIII, dedicada al comercio y
emparentada con notables como los Pombos. Sus miembros fueron
activos políticos que participaron en la lucha de independencia, a
causa de lo cual el teniente Martín Amador fue fusilado por orden
de Morillo a la caída de Cartagena, en 1815
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. Sobrino de éste, era Sebastián
José Amador López, que pasó a Antioquia al iniciarse la era
republicana. Allí se dedicó al comercio, a la política, y adquirió
prestigio y una fortuna respetable. Gracias a ello, pudo celebrar
un enlace matrimonial ventajoso con una rica heredera envigadeña
llamada María Ignacia Fernández Callejas. Don Sebastián ascendió
rápidamente y, a pesar de ser forastero, llegó en 1851 a la
gobernación, desde la cual le tocó enfrentar la rebelión de Eusebio
Borrero, que consiguió deponerlo de su cargo a poco tiempo de
haberlo asumido. Sin embargo, vencida la revuelta, se le repuso en
la gobernación, la que desempeñó por pocos días. En política fue
siempre liberal y líder del sector artesanal de Antioquia. Sus
pertenencias comprendían un gran globo de tierras en Fredonia, que
había empezado a adquirir desde 1847, así como
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Friedrich, von Schenck. Viajes por Antioquia en el año 1880,
Bogotá, Banco de la República, 1953.
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Francisco, Duque Betancur. Historia de Antioquia, Medellín,
Editorial Albón, 1968, pág. 518
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