Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 13
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 1987
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 13
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 Indígena tucano-barasana del río Pira-Paraná, en su regalía ceremonial.

 

Una vez más, como en las otras películas, surge el interrogante: ¿sí vale la pena el cambio inexorable que acosa a la sociedad indígena? Lo que muestra Moser es que organizar la cultura de otra forma no la hace de entrada ni mejor ni peor, pero la mayoría de las veces la "civilización" llega a los indígenas con muchas de sus desventajas y muy pocas de sus ventajas.

El profundo conocimiento de la selva de macúes y tukanos, sus creencias, sus rituales, los procesos domésticos y económicos cuajados en miles de años, ¿por cuáles cosas han de ser reemplazados?

La cámara sugiere las preguntas, pero las respuestas se las tienen que dar los espectadores al comparar la vida de los indígenas tras haber sufrido los primeros embates de la aculturación, con la vida en la selva, en la maloca, con toda su complejidad, con todo su simbolismo, tan llena de sentidos y motivos como cualquiera otra pero que, desafortunadamente, no tiene todas las armas para sobrevivir a un modelo que de antemano se le ha propuesto como única posibilidad.

Guerra de dioses, o guerra sorda y sutil de los hombres por ocupar el espacio que toda sociedad dedica a lo trascendente, que en los indígenas es la cadena interminable de significados acerca de las relaciones entre ellos mismos y la naturaleza, todo se renueva en el ritual y tiene su lugar en la mitología.

|La guerra de los dioses, al principio va con un grupo de macúes, en sus labores o en sus ocios, mientras adereza un pécari, prepara el veneno para los dardos de la bodoquera, pesca anguilas con trampas o simplemente reposa en las hamacas. Más adelante el lente se sitúa en una maloca barasana, en donde la gente se ocupa en lo cotidiano: las mujeres en el procesamiento de la yuca brava, los hombres en la preparación de la coca, o en el ahuecamiento con fuego de un tronco para fabricar una canoa. Mientras tanto se han ido intercalando secuencias de la aséptica vida de los misioneros-lingüistas en su casa en la selva, en sus avionetas o en su sede en el Meta, del transcurrir en el internado católico, o de las misas de los primeros curas que llegan hasta el remoto Piraparaná.