BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67
|La poesía en la obra de García Márquez, de Juan Gustavo
Cobo Borda, como es habitual en él, se convierte en un juego de
amplias y deliciosas referencias literarias. ¿Dónde diablos se
agazapa la poesía? Como decía Moliere: ¿dónde diablos se va a
esconder la virtud?, y menciona, como curiosidades pertinentes, en
dónde la encontraba Carranza, si no en "los ojos que se
miran a través de los ángeles domésticos del humo de la
sopa", o dónde Jorge Rojas, si no en una greguería:
"Las sirenas no abren las piernas porque se quedaron
escamadas", o dónde Daniel Arango, si no en un
endecasílabo perfecto puesto al desgaire en la vitrina de un
almacén: "Realización total de la existencia".
Este artículo también está muy por encima de lo demás y nos reitera
en pocas palabras que hay mucha más poesía que violencia o que
conflictos con el padre en la obra de Gabo.
Michael Palencia-Roth, uno de los mayores estudiosos de Gabo,
escribe
|La religión de la estética en Gabriel García
Márquez, análisis de
|La santa, uno de los
|Doce
cuentos peregrinos, no sin antes recordarnos que, de los trece
cuentos del libro, Gabo aparece en diez como escritor, en primera
persona. Este cuento tiene por lo menos cinco encarnaciones: las
notas periodísticas "La larga vida feliz de Margarito
Duarte" (1981), "Roma en verano" (1982),
"La penumbra del escritor de cine" (1982) (en la
revista, por error de transcripción se la menciona dos veces
seguidas en la pág. 90), la cuarta es la película de Lisandro
Duque,
|Milagro en Roma (1988) y la quinta, definitiva al
parecer, el cuento
|La santa. Y se refiere específicamente a
su técnica de "poetización del ambiente" en una
realidad construida de fantasías que no sé por qué se me asemeja a
la de la beatificación de Elián, el niño balserito cubano.
"García Márquez -termina el ensayo- lleva ya más de
cuarenta años luchando en vida por su propia
canonización".
* * *
En alguna parte Darío Jaramillo Agudelo hablaba de García Márquez
para los que no saben dónde queda Colombia... Esta revista
monográfica servirá para aquellos que no saben dónde queda el
mundo, y quizá muchos de ellos vivan en España. Cambiemos de tema,
como para curar el alma ulcerada, porque éste ya se va volviendo
enfadoso. Nada mejor que cerrar, para volver a la magia, con una
cita de García Márquez, de
|El olor de la guayaba:
"Hay un momento en que todos los obstáculos se derrumban,
todos los conflictos se apartan, y a uno se le ocurren cosas que no
había soñado, y entonces no hay en la vida nada mejor que
escribir".
LUÍS H. ARISTIZÁBAL
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