Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 2005
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 67
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| BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67

Regenerador, como Reyes entra en la carrera de las armas, demostrando sus dotes de estratega, que más adelante lo llevarán a la política. Antes de llegar al poder deberán pasar todavía la presidencia del decrépito Manuel Antonio Sanclemente y de José Manuel Marroquín y la secesión de Panamá. Y, como en la sombra, oculta, pero moviendo sus hilos, la figura perversa y arrogante de don Miguel Antonio Caro. Mientras tanto, también se suceden las guerras y las escaramuzas en las que Reyes continúa demostrando su arrojo y su valentía como militar. Hay en particular una batalla, la de Enciso, que le otorga gran reconocimiento en su momento. La llegada de Reyes vencedor a Bogotá se prepara con enorme expectativa. Surge la idea de hacer una colecta para regalarle a Reyes un sable conmemorativo, y Miguel Antonio Caro, que sabe muy bien del interés desmedido de Reyes por el dinero, suelta una de esas frases de mala leche que han caracterizado a nuestras aristocracias cuando quieren enrostrarle a alguien su origen: "A Reyes denle lo del sable en plata, como el chocolate de las sirvientas".


Pasa la guerra de los Mil Días, Reyes ha viajado en varias ocasiones a Europa y a los Estados Unidos, unas veces como diplomático, otras como particular; ha realizado numerosas transacciones y negocios; es un hombre rico. El 7 de agosto de 1904 Rafael Reyes asume la presidencia de un país en ruinas y consumido internamente por los rencores y las hogueras humeantes de la guerra. Pronto las diferentes facciones de uno y otro partido comienzan a entorpecer sus intentos por recomponer el Estado y por reconstruir la economía. Reyes decide entonces cerrar el Congreso. Se hace, pues, dictador, pero, y esa es la tesis de Lemaitre, un dictador necesario para el momento, que asume su condición de manera magnánima, sin ánimos de venganza y manejando la situación con equilibrio y mano firme. Pronto su intuición en el campo económico comienza a dar resultados. Emprende la primera gran ofensiva en importantes obras de ingeniería, impulsa la navegación por el Magdalena, reconstruye caminos, hace puentes, se trazan las primeras carreteras. La carretera que todavía hoy en día comunica al departamento del Chocó con el interior del país, fue construida durante el gobierno de Reyes. Es un hombre de acción y bondadoso, aunque terriblemente astuto, y a quien no le temblará el pulso ante las situaciones azarosas. El 10 de febrero de 1906, en vísperas del matrimonio de una de sus siete hijas, mientras daba un paseo con ella en su llandó por lo que en ese entonces eran las afueras de Bogotá, unos jinetes los atacan y descargan contra ellos sus revólveres, con la buena suerte de que ambos salen ilesos. Los conspiradores son enviados a presidio en Mocoa y los sicarios son condenados, tras un breve juicio, a la pena capital, que era permitida en ese entonces por la Constitución, y se les ejecuta en el sitio de Barrocolorado -donde es actualmente la Universidad Javeriana-. Probablemente ése era el único camino a seguir en ese momento, como un acto ejemplificante y para evitar que el orden y la calma -apenas restablecidos- se vieran turbados de nuevo; pero marcó un hito en el gobierno de Reyes que sus enemigos y detractores no dejaron de aprovechar.

El 13 de marzo de 1909, tras seis años de gobierno, el general Rafael Reyes renuncia a la presidencia. Pero a las pocas horas, luego de algunos amotinamientos en la capital, reasume y gobernará hasta el mes de junio, cuando ya definitivamente deja el poder. Viaja al exilio en Europa y vive en diferentes países. A Colombia llegan las noticias de que está en Italia, luego en Austria... Tan solo vuelve al país en 1918, cuando el presidente José Vicente Concha le concede autorización. Pero ya será para pasar los últimos años de su vida al lado de sus hijas y sus nietos. El viernes 18 de febrero de 1921 murió. Momentos antes de su deceso pidió que lo vistieran, "porque quiero evitarles el trabajo de amortajarme", dijo.

En homenaje que le hiciera recientemente la Universidad de los Andes, el maestro Jaime Jaramillo Uribe nos habla sobre la importancia del conocimiento de la historia:

|Nos sirve [la historia] ante todo para adquirir algo decisivo para nuestra educación personal y para nuestra actividad como ciudadanos. Nos da y es quizás el único saber que puede dárnoslo, el sentido de la realidad, que parodiando lo que se ha dicho sobre el sentido común, es el menos común de los sentidos. Otorgándonos ese precioso don, la historia nos libra de las muchas ilusiones y de las muchas utopías en cuyo nombre se han producido tantos acontecimientos trágicos e inútiles.


Ignoro si existan otras biografías sobre el general Rafael Reyes, pero de lo que sí estoy seguro es de que es muy difícil que superen a esta obra de Eduardo Lemaitre. Es un gran libro, sobre un hombre polémico, escrito por un gran escritor.

FERNANDO HERRERA GÓMEZ