Noticias del Museo del Oro

UN NUEVO GUION: UNA NUEVA PRESENTACION.

Después de más de un año de trabajo, el equipo del Museo del Oro elaboró un nuevo montaje con una presentación clara, didáctica y actualizada con los avances de la investigación arqueológica buscando dar una visión histórica y orgánica de las distintas culturas del oro.

Nueva apertura arqueológica del Museo del Oro.

HÉCTOR LLANOS VARGAS
Profesor Universidad Nacional de Colombia

Cuando un museo anuncia un cambio en su guión se genera una expectativa que casi siempre se polariza. Unos esperan un museo completamente diferente al anterior, y otros, poco amigos de las transformaciones, permanecen recelosos y dispuestos a criticar cualquier novedad que se haga.

Recientemente el Museo del Oro ha reabierto sus salas de exposición, anunciando un nuevo guión museográfico. Una manera de captar la dimensión de sus transformaciones se puede lograr haciendo una rápida presentación de lo que ha sido el Museo.

Como su mismo nombre lo anuncia, se originó con una temática específica, la orfebrería prehispánica colombiana. En un comienzo, cuando era un pequeño museo con la más rica colección de objetos de orfebrería, su guión se reducía a destacar preciosas joyas de oro y cobre en una serie de vitrinas en el sótano del edificio principal del Banco de la República. En ese entonces el visitante apreciaba obras bellas y valiosas fuera de un contexto histórico y cultural, llevándose la imágen de la leyenda de El Dorado.

Posteriormente, desde el año 1968, cuando se inaugura la sede actual, el Museo del Oro adquiere una dimensión moderna, no sólo por su estructura arquitectónica y sus técnicas museográficas, sino también por su dimensión científica, logrando nuevos objetivos además de seguir preservando el más importante patrimonio orfebre-indígena.

Desde esa época, el Museo tuvo tres temáticas expuestas en los tres pisos: en el primero, las zonas arqueológicas metalúrgicas y la localización geográfica de las culturas indígenas, representadas básicamente con piezas cerámicas y otros objetos; en el segundo, de manera detallada y didáctica se expusieron las técnicas de explotación y manufactura del oro y otros metales asociados, y la función de los objetos metálicos; y en el tercero se exhibieron en vitrinas las piezas más espectaculares y valiosas, como én una galería de arte, que junto al salón dorado aún sigue deslumbrando al visitante.

En estos momentos se pueden apreciar los siguientes cambios:

1. La exposición permanente del primer piso ya no existe; esta sala ha sido destinada a muestras temporales.

2. El segundo piso ha recibido una gran transformación, puesto que ya no se muestran los procesos técnicos metalúrgicos y los usos de la orfebrería, sino que se exponen las principales culturas prehispánicas: Tumaco, Nariño, San Agustín, Tierradentro, Tolia, Quimbaya, Calima, Sinú, Tairona y Muisca.

Cada una de esas culturas está representada por sus estilos alfareros, su orfebrería y otros objetos de distintos materiales (piedra, hueso, etc.). En las respectivas vitrinas hay un mapa que ubica los principales sitios arqueológi cos, textos con una información resumida sobre la región prehispánica y fotografías de carácter etnográfico, que establecen el puente histórico entreel pasado indígena y el presente artesanal colombiano.

El segundo piso ofrece una visión de conjunto de las sociedades prehispánicas, que además de haber desarrollado una alta tecnología y un sentida estético de la orfebrería, tuvieron otras actividades rituales y sociales vincula das a su medio ambiente natural.

No se puede esperar que un Museo como el del Oro, que tiene una temática específica, exponga todo lo relacionado con la arqueología colombiana, pero según parece el Museo no tiene en su colección objetos arqueológicos suficientes sobre las culturas de Tolima, San Agustín y Tierradentro, porque a diferencia de las demás, están representadas sobre todo por fotografías haciéndose evidente un desequilibrio museográfïco. Esta situación puede causar en el visitante una imagen incompleta sobre la realidad histórica de la; mencionadas culturas.

3. El tercer piso, a diferencia del segundo, no ha sido modificado sustancialmente, sigue mostrando los espectaculares objetos dorados vistos como obras de arte.

No hay duda de que el Museo del Oro ha logrado unos cambios positivos Los textos que acompañan las vitrinas recogen una información arqueológica actualizada; y como se aprecia en el caso de los Taironas, con la maqueta de la Ciudad Perdida o Buritaca 200, la información cultural es más completa y llega más directamente al observador.

La arqueología en Colombia es una ciencia que se incrementa y por lo tanto cada año que pasa se obtienen mayores conocimientos sobre las socie dades indígenas precolombinas. Hoy día en los museos, además de presentar objetos arqueológicos, se pueden exhibir las excelentes respuestas adaptativas y transformadoras de la naturaleza de dichas sociedades.

Finalmente, siendo conscientes de lo difícil que es hacer una actualización de un museo, no hay duda de que los cambios del Museo del Oro no son improvisados, por el contrario es evidente el trabajo de un equipo profesional interdisciplinario que ha logrado mantenerlo como una institución modelo en su género, en tanto que además de preservar una colección única, promueve y divulga a nivel nacional e internacional la investigación arqueológica realizada en Colombia.

 

LOS MUSEOS REGIONALES

Se han inaugurado cuatro Museos Regionales: Sinú en Cartagena, Tairona en Santa Marta, Nariño en Pasto e Ipiales. Para el montaje de estos últimos el Banco Pupular entregó en fideicomiso piezas de cerámica. Para el montaje del Museo Muisca de Pasca, el Padre Jaime Hincapié ha entregado en fideicomiso al Banco de la República su colección completa de piezas arqueológicas. Asimismo la Diócesis de Girardot entregó, mediante un contrato de Comodato de 30 años, el edificio donde se expone actualmente en el municipio de Pasca la citada colección arqueológica del Padre Hincapié.

 

EXPOSICIONES ITINERANTES NACIONALES

Tres exposiciones con piezas arqueológicas de oro, cerámica y líticos denominadas respectivamente "El oro, una tradición que permanece", "Antes de Colón" y "Al encuentro de nuestras raíces", han recorrido 32 ciudades del país, comprendiendo todas las capitales de Departamento y las Agencias de compra de oro del litoral Pacífico, logrando llegar a miles de colombianos.

 

EXPOSICIONES ITINERANTES INTERNACIONALES

Entre 1984 y 1985 el Museo del Oro se expuso en las siguientes ciudades:

Estados Unidos: Tallahasse, Miami y Chicago.
Centro América: Ciudad de Guatemala (Guatemala, Tegucigalpa (Honduras), Managua (Nicaragua), San Salvador (El Salvador), San José (Costa Rica), Ciudad de Panamá (Panamá), San Juan (Puerto Rico) y cinco ciudades de México.
Sur América: Sao Paulo (Brasil), Buenos Aires (Argentina), Santiago (Chile), Quito (Ecuador), Caracas (Venezuela). Europa: Bergen (Noruega), Bruselas (Bélgica) Frankfurt (Alemania) y Roma (Italia).
Asía: Tokyo (Japón).

 

ADQUISICIONES

Entre 1984 y 1985 el Museo del Oro ha adquirido 2.472 nuevas piezas de orfebrería precolombina pertenecientes a las distintas culturas.

 

PROGRAMAS EDUCATIVOS

El Museo para los niños

Grupos de escolares, niños llenos de curiosidad que visitan el Museo en Bogotá y los Museos regionales de Cartagena, Santa Marta, Manizales, Pasto e Ipiales y las exposiciones itinerantes han participado en las actividades de "El Museo del Oro para los Niños".

Los Servicios Educativos del Museo del Museo del Oro, han diseñado, un programa muy atractivo para que los jóvenes visitantes se acerquen con alegría y entusiasmo a su pasado prehispánico, lo conozcan y lo re-creen con su imaginación. Más de 150.000 escolares de todo el país han participado en estas actividades que se iniciaron en marzo de 1984.

Entre los programas organizados se incluyen audiovisuales especiales para niños, talleres creativos, hojas didácticas, rompecabezas y cuentos.

El Museo del Oro también se ha acercado a los maestros que llevaran a sus alumnos a las exposiciones a través de su programa que se desarrolló en el mes de diciembre de 1985 junto con el Centro Experimental Piloto de Cundinamarca. En "El Museo: Una herramienta en la enseñanza de las Ciencias Sociales", participaron sesenta docentes con una intensidad de 135 horas. Actualmente se están preparando las Cajas Didácticas o pequeños museos para el salón de clase que se prestarán a los maestros como apoyo a su clase.

En la contraportada:

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Los textiles Precolombinos Colombianos Cultura Pasto presentan características únicas muy sofisticadas tanto por los materiales empleados: tumbaga y lana de camélldo americano (alpaca, llama, vicuña o ganaco) asi como por las técnicas desarrolladas: tela en diagonal o sarga, tapicería con ranuras, tejidos con urdimbres descontinuas y con urdimbres y tramas descontinuas; los cuales no encontramos hasta el momento entre los tejedores Precolombinos Guane, Muisca o Sinú. Lo anterior nos hace concluir claramente la influencia de los tejedores peruanos en esta Cultura.

El fragmento de manta perteneciente al grupo Proto-Pastos (Piartal, 750-1250 D.C.) el cual fue hallado en el sitio llamado El Tambillo en el municipio de Guaitarilla a principios de T979 y que actualmente se exhibe en el Museo del Oro de Pasto, es una pieza única de gran valor; fue tejida en lana de camélido americano de dos colores con la técnica de urdimbres descontinuas, técnica que encontramos en los tejidos del Perú Precolombino. Esta técnica requiere una minuciosidad de trabajo y en especial en este caso para lograr la realización de el maravilloso diseño.

Para tejer con la técnica de urdimbres descontinuas, el tejedor se ayudo posiblemente de cuerdas muy templadas colocadas temporalmente en el sentido de la trama. Para hacer los cambios de color, alrededor de estas cuerdas pasaba los hilos de urdimbre, las cuerdas era retiradas cuando el tejedor había insertado la siguiente sección de urdimbre y había tejido una cantidad de trama suficiente que mantenía las urdimbres descontinuas en su lugar. Para tejer la trama se utilizaron probablemente agujas o lanzaderas muy finas. Esta técnica produce una tela muy similar a la tapicería, (urdimbre visible - trama invisible).

EMILIA CORTES M.

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