PERIODOS Y OCUPACIÓN HUMANA EN ARARACUARA 1
Santiago Mora C.
Luisa Fernanda Herrera
Inés Cavalier F.
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En los años sesenta, la Panamazonia era una región desconocida desde el punto de vista arqueológico. Sin embargo, desde principios de esa década, se contaba con "modelos" que permitían explicar la dinámica de la ocupación humana, aún de regiones inexploradas. Había sido posible sobrepasar el dato, al grado que las teorías por sí solas daban cuenta de todos los fenómenos y permitían comprender cualquier forma del desarrollo cultural en esta inmensa región.
El procedimiento empleado por los arqueólogos en la Amazonia para producir una explicación coherente de un territorio de estas proporciones fue el "reduccionismo". Este consistió en homogeneizar el espacio y considerar en los materiales arqueológicos solamente aquellas características comunes entre los objetos. Así se produjo un espacio homogéneo con culturas homogéneas en su interior. Solamente faltaba explicar las relaciones entre los diferentes conjuntos humanos. La solución a este problema surgió casi de manera espontánea: en un espacio sin barreras geográficas considerables, las semejanzas en los restos materiales son consecuencia de sucesivos desplazamientos y contactos a lo largo de los ríos. Así la difusión permitía darle una dinámica y explicación a todas las poblaciones que habían ocupado la Amazonia.
Meggers en 1954 dio un primer paso para explicar las culturas amazónicas. En su artículo "Environmental Limitation on Development of Culture" da cuenta de la imposibilidad, determinada por el medio, para que en la Amazonia se desarrollen complejos sistemas culturales. En forma paralela, cualquier cultura que penetrara en territorios ecológicamente hostiles se vería abocada a la pérdida paulatina de su "civilización". Para el año de 1961 la misma autora en la publicación "An Experimental Formulation of Horizon Styles in the Tropical Forest Area of South America", da cuenta de las diferentes migraciones que penetraron en la Amazonia. El tiempo y el espacio que comprenden estos "procesos" es inmenso. Estos iban desde finales del Formativo hasta la Conquista, algo así como 2.500 años. El territorio abarcaba una parte considerable de Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia en las tierras bajas y las vinculaba con la costa atlántica colombiana, la costa pacífica ecuatoriana y la cordillera de los Andes.
Esta teoría fue criticad a, porque para otros autores la dirección de los desplazamientos era contraria a la propuesta por Meggers. En efecto, en 1970 Lathrap (10) propone que en la Amazonia existen pequeñas áreas que permiten el desarrollo de complejas culturas. Los agricultores, en una lucha intrincada por aquellos suelos mejor provistos, inician desplazamientos a lo largo de las cuencas de todos los tributarios del Amazonas. Lathrap bautiza sus períodos tomando nombres de familias lingüísticas y sumándoles algunos miles de años les da una mayor profundidad cronológica.
Para principios de la década de los setenta ya se había completado, a nivel teórico, una explicación "coherente" para la historia de la cultura amazónica en tiempos precolombinos. La tarea, entonces, se reducía a buscar nuevos datos e insertarlos en algunas de las calzadas de esta gran avenida. Así se iniciaron los estudios en la Amazonia colombiana. En 1968, Bolian estudia algunos yacimientos arqueológicos del trapecio amazónico y hace énfasis en aquellos materiales cerámicos correspondientes al polícromo (2 y 3).
Paralelo a lo anterior se desarrollaban fuera de nuestro país, discusiones sobre el determinismo ambiental, la capacidad de carga del bosque tropical y se daban a conocer importantes datos sobre el funcionamiento de estos sistemas. Así se inició una nueva era en los estudios de la Amazonia.
En Colombia, estos estudios parten de los escritos de Ángela Andrade sobre "suelos antropogénicos". Aunque el tema había sido mencionado con anterioridad, fue esta autora quien, además de mencionarlos, los estudió (1).
Hoy, más que buscar la posición o la filiación de un conjunto cerámico en un esquema preestablecido, se intenta reconstruir secuencias cronológicas y sus cambios tomando como directriz la economía de subsistencia para áreas restringidas de la Amazonia. El cambio no se da por una difusión generalizada, sino por transformaciones al interior de las sociedades.
Los primeros resultados en este sentido permiten identificar tres diferentes períodos en la región de Araracuara 2 (ver Mapa). La primera etapa corresponde aun Formativo temprano, con fechas tan antiguas como aquellas registradas en la costa atlántica. La cerámica recuperada en Araracuara muestra una técnica desarrollada 3. En el mismo yacimiento fechado hacia el 2700 a.C.4 fueron recuperadas algunas semilla carbonizadas, posiblemente de palmas. En la actualidad se adelanta el estudio de los restos palinológicos de este período (4, 5, 8, 9 y 13).
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Una segunda división en el tiempo se encuentra formulada por la fecha de 790 ± 70 a.C., obtenida por Andrade (1). Esta fecha se encuentra aislada y posiblemente, como lo anota la autora, los materiales cerámicos tienen relación con un conjunto subsiguiente 5.
El tercer y último período es el más conocido. La sumatoria de las informaciones obtenidas por Bray, Herrera, McEwan (6 y 7), Andrade (1) y por nosotros (4, 5, 8, 9 y 13) permite plantear un esquema más detallado. En él cobran sentido datos de muy variada índole que permiten un seguimiento de la historia cultural de la región en los últimos 2.000 años.
Este último período puede subdividirse, según los datos recientes, en tres fases, distinguidas por variaciones en la economía de subsistencia (ver Figura).
Para los primeros años de nuestra era, se encontraban habitadas tanto la base como la cima de las colinas de Araracuara. Desde esta época y hasta el 800 d.C. aproximadamente, existieron aquí las prácticas agrícolas que dieron origen a los suelos antropogénicos; este sistema de agricultura semi-intensiva tenía períodos de cultivo de 4 a 13 años, y descansos promedios de 12 años. Como productos cultivados se han identificado dos variedades de yuca y batata (9).
Estos datos, revelados por el análisis palinológico, complementan las observaciones de Andrade para el mismo perfil estratigráfico, según las cuales los suelos negros con valores iniciales de 69 y 64 ppm (p), respectivamente, aumentan hasta 360 ppm (p) (1).
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Sin embargo, la actividad agrícola se vería intensificada aún más a partir del año 800 d.C. Los datos de polen revelan un cambio en la estrategia de manejo del suelo mediante la adición de materiales provenientes de zonas húmedas, como las orillas del río o arroyos. Así mismo los productos incluyen ahora el maíz, la yuca y el marañón, que eran cultivados durante períodos más largos (entre 29 y 59 años), mientras los descansos de 13 años no varían apreciablemente respecto a la fase anterior. Informaciones paralelas sugieren un cambio hacia esta época: Herrera, Bray y McEwan (7) han planteado una sustitución del complejo cerámico temprano (Camani) por uno tardío (Nofurei). Los estudios de suelos adelantados por Andrade indican una continuidad de suelos negros en el perfil, con mayor densidad de matériales cerámicos y un incremento en los valores de fósforo, alcanzando entre 425 y 600 ppm. Esto confirma algunas hipótesis expuestas anteriormente sobre una concentración de población en la zona de Araracuara. Dicha población requería de una intensificación agrícola, con un costo tanto en organización social como en tecnología.
Una última subdivisión, a partir del año 1000 d.C. muestra un uso diferente del lugar, ya que no hay evidencias de agricultura. La utilización del sitio como vivienda se comprueba por otros factores: la fisionomía del bosque presenta un cambio, dándose una, disminución en la variedad florística, con el prodominio de una especie. Así mismo la densidad cerámica registrada por Andrade disminuye, lo cual indica la proximidad de los espacios despejados característicos de la vivienda, en tanto que el fósforo presenta sus más altos valores para el perfil, fenómeno corriente en sitios habitados.
La anterior secuencia de eventos constituye una aproximación a la historia del manejo económico de un sitio específico en las colinas de Araracuara. Dichos eventos serán complementados posteriormente, con una mayor profundidad cronológica, mediante el análisis palinológico del yacimiento fechado en el tercer milenio antes de Cristo.
Hasta el momento se ha identificado uno de los procesos implicados en la formación de los suelos antropogénicos. Sin embargo, las diferencias en la composición química de estos suelos, anotadas por otros autores, evidencian que esta tecnología comprende procedimientos diferentes para cada sitio.
BIBLIOGRAFÍA CITADA
Andrade, Ángela. Investigación Arqueológica de los Antrosoles de Araracuara. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Banco de la República. Bogotá, 1986.
2. Bolian, Ch. "An Archaeological Survey of the Trapecio of Amazonas, Colombia". Paper presented at the 1972 Northeastern Anthropological Metting, April 21-23, Buffalo, N. Y., 1972.
3-.Archaeological Excavations in the Trapecio of Amazonas: The Polychrome Tradition. B. A. Mississipi State University, 1975.
4. Cavelier, 1.; S. Mora y L. F. Herrera. Fracciones de Espacio: Amazonas. En: Revista Arqueológica. Año I, No. 3. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá, pp. 4-12, 1987.
5.-. Fracciones de Espacio (2). En Boletín Museo del Oro. No. 18. Bogotá, pp. 71-72, 1987 a.
6. Herrera, Leonor, "Relaciones entre Ocupaciones Prehispánicas y Suelos Negros en la Cuenca del Río Caquetá en Colombia- En: Revista CIAF. Vol. 6 (1-3). Bogotá, pp. 225-242, 1981.
7. Herrera, L.; W. Bray y C. McEwan. Datos sobre la Arqueología de Araracuara (Comisaría del Amazonas, Colombia). En: Revista Colombiana de Antropología. Vol. XXIII. Bogotá, pp. 183-252.1980-1981.
8. Herrera, L. F.; 1. Cavelier y S. Mora. Proyecto Ecología y Cultura. Informe de Actividades, 1987 (sin publicar), 1988.
9. Herrera, L. F.; S. Mora e 1. Cavelier. "Araracuara: Selección y Tecnología en el Primer Milenio A.D. En: Colombia Amazónica (en prensa), 1988.
10. Lathrap, Donald. The Upper Amazon. Thames and Hudson. Great Britain, 1970.
11. Meggers, Betty. "Environmental Limitation on the Development of Culture". En: American Anthropologist, Vol. 56, oct., pp. 801-824,1954.
12. Meggers, B. y C. Evans. "An experimental Formulation of Horizon Styles in the Tropical Forest area of South America". En: Essays in Precolumbian Art and Archaeology, S. Lonhrop, ed. Harvard Univ. Press, Cambridge, pp. 372-388, 1961.
13. Mora, S.; I. Cavelier y L. F. Herrera. "Itinerancia, Intensificación y Rastrojos: Un Caso Amazónico-" Ponencia presentada al 46 Congreso de Americanistas. Holanda (en prensa), 1988.
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Los trabajos de investigación que dieron origen a este artículo se encuentran financiados por el proyecto Tropenbos, el Instituto Colombiano de Antropología, Dainco, Casam y la Universidad Nacional de Colombia. |
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Araracuara se ubica a orillas del medio río Caquetá, en la Intendencia del Amazonas, a 250-300 m.s.n.m., con un clima cálido y húmedo. |
3 |
La muestra recolectada tiene en su mayoría un desgrasante de fibras vegetales, con superficies alisadas sobre un baño naranja, rojizo y marrón. Las formas comprenden platos (¿budares?) delgados con impresiones de hojas en su base, soportes macizos para vasijas, recipientes globulares con engrosamiento externo en el borde, o con pestaña horizontal como borde. En apariencia, no existe una relación con la cerámica Camani definida por Herrera et. al. |
4 |
En un nivel inferior del yacimiento, dentro de un estrato de tierras pardas, se obtuvo la fecha de 4.645 ± 40 A.P. (2.695 ± 40 a.C. - GRN 14987). Posteriormente, se obtuvo otra fecha en el mismo nivel, de 4.330 ± 45 A.P. (2.380 ± 45 a.C.- GRN 15733). |
5 |
Para Andrade (1986) esta es la fecha más temprana para el período Camani, que fuera definido por Herrera et. al. (1980-198 l). |



