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Los Mitos Cantados de la Colmena (Ambaiya: Orden de las Abejas) y de la Soplada del alucinógeno (Ak'dreowa)Los mitos cantados de la Colmena y del alucinógeno se celebran después del Aya; en la estación siguiente, la cual abarca el solsticio de diciembre. En esta época del año los kubaruwa residen en las tierras bajas. Allí recogen la principal cosecha de coca, junto con una cosecha de maíz. Otros productos cultivados allí incluyen raíces y tubérculos. Además del cuidado de los arbustos de coca, las actividades más prominentes son la recolección de miel y la preparación de cera de abejas; la primera de éstas se consume, la segunda se intercambia. Estas actividades se llevan a cabo antes del solsticio. Pasado el solsticio pequeños grupos de hombres viajan a las tierras bajas a recoger yopo, o a las tierras altas a cambiar cera de abejas por sal mineral. En esta estación seca muchas plantas silvestres bajas y arbustos están dando semillas; éstas son consideradas el alimento apropiado de los animales. En esta época las gentes copulan para iniciar la procreación y como la miel y el yopo son concebidos como ingredientes que componen los líquidos procreativos masculinos y femeninos mientras que el yopo y la coca nutren o son componentes del alma, el consumo de estos nutrientes es considerado particularmente apropiado en esta estación. El Mito Cantado de las Abejas lo celebran los hombres después de recoger la miel. Este es un mito de Orden, como su nombre Anbaiya lo indica (aiya es una declinación de aya: ordenar). El propósito de su celebración es la de promover la fortaleza y el bienestar de las abejas. El canto empieza poco tiempo después del anochecer; los hombres se sientan con las piernas cruzadas encima de las hojas colocadas en el piso, en la mitad Este de la casa y miran hacia el Este. Las mujeres permanecen en la parte de atrás de la casa donde se encuentra la bebida fermentada de miel o la chicha. El mito es cantado por todos los hombres presentes, quienes siguen a un cantante principal. Cuando se hace referencia en el mito a los vuelos de las abejas, los hombres van y vienen dentro de la casa desde la puerta Este hasta el centro. Al amanecer, cuando el mito cantado ha terminado, los hombres y las mujeres toman chicha y pueden tener entonces relaciones sexuales. Las abejas nativas suramericanas sin aguijón, construyen colmenas conformadas por capas horizontales, o en forma esférica. Existen para los kubaruwa una serie de asociaciones y semejanzas con as abejas y sus actividades. Ellos ven su universo como formado por esferas, así como ven el mundo intermedio, en el cual habitan, conformado por zonas dispuestas una sobre otra. Los productos de las abejas, la miel y la cera, son para ellos el epítome de "riqueza": raiya, noción que incluye la fertilidad, así como los productos que se usan para intercambiar y, hoy en día, el dinero. La miel es pura, sin contaminación y sin enfermedad o mortalidad; ella confiere fuerza y fertilidad a quien la consuma. La cera es un producto tradicional de intercambio. Sin embargo la característica más celebrada de las abejas, es el de su "masticar". Se considera que los machos mastican el polen y la madera de los árboles y lo transforman en cera; se dice que las hembras mastican la tierra amarilla de los llanos y la transforman en el núcleo amarillo de la colmena: Kuna (también, semilla femenina embriónica). En forma más general, al masticar, las abejas producen su kanoba, o saliva, la cual se consume como miel. De todas las criaturas de su entorno, del cual los u'wa se consideran parte, es con las abejas con las que los kubaruwa se comparan en forma más inmediata. Como ellos, éstas viven en sociedad, construyen casas (colmenas), tienen reuniones, ceremonias y cantos (particularmente en los momentos de enjambre), para las cuales hacen recipientes ceremoniales para las bebidas (kumtas) y consumen esta bebida (hecha, como la chicha, a partir de su kanoba: saliva, producto de masticación/ jugos procreadores). La red de asociaciones es, por tanto, extensa. Tanto hombres como mujeres toman miel para mantener la salud y para revitalizar y renovar su capacidad para hacer kanoba. El Mito Cantado de la Colmena, del Ordenamiento de las Abejas, tiene la misma estructura en cuatro Partes del Mito Cantado del Aya... Parte I: Las selvas del mundo intermedio de los u'wa están secas. Hay hambre y sed. Las deidades del mundo de arriba y del de abajo, Rukwa y Kanwara, cooperan para producir la kanoba de las abejas, mascando ambos y escupiendo dentro de grandes vasijas. En el principio el mundo está sediento sin las abejas, su miel y su cera. El mundo carece de los medios de germinación; está seco, hambriento y sediento (metáforas de una misma situación). La kenoba de las abejas es producida asexualmente, mediante la masticación de deidades inmortales. La masticación por parte de las mujeres, para producir bebidas fermentadas, también se llama kanoba; así como el maíz masticado que se coloca en las trampas usadas para atrapar pequeños roedores. La lluvia en ciertas estaciones se piensa que es el masticar de los inmortales y se llama así mismo, kanoba. Partes II y III: Rukwa les dice a sus criaturas, las abejas, que deben bajar al mundo intermedio de los u'wa. Yagshowa y Rúwahama, Dueños/ Señores de los Anímales, guían el kanoba de las abejas a través de las esferas de colores. En los "lagos de riqueza" de Amarillo éstas se bañan y desarrollan cuerpos. Vuelan sobre el lago de Rojo de Kanwara. Otras abejas son engañadas para que se bañen en el lago de Rojo y allí, son tocadas por Rúwahama. Estas desarrollan cuerpos con sangre y se llaman hijas de las hermanas de Kanwara. Aquellas abejas que pasaron por el lago de Amarillo reciben una iniciación y se les da coca, ají, jengibre y tabaco para que coman. Como pago para que habiten en el mundo intermedio reciben: coronas, semillas, cobertizo-protección, tierra amarilla e instrumentos musicales. Las abejas que se asentaron en el lago de Rojo vuelan hacia el mundo intermedio y se asientan como: moscas, avispas y otros insectos voladores con ponzoña, que comen excrementos de animales. Ellas vuelan hacia las tierras altas y frías y entran por la entrada de la cueva emergiendo luego como Venados de tierra alta y de tierra baja, Liebre y Pecarí. Son conducidos por Rúwahama y tienen las enfermedades de Kanwara. Esta sección se refiere a dos grupos de abejas. La materia prima original de ambos grupos es la misma, kenoba producida asexualmente, pero se desarrolla en forma divergente de acuerdo a las diferentes propiedades por las que se ve afectada en los lagos de colores de las esferas. Siendo capaces de volar un grupo evita el lago de Rojo de la menstruación (ver más adelante) y se reproducen asexualmente. La miel, su kanoba esencial, propicia la salud, longevidad y pureza y las gentes la toman. En esta parte también se les asignan sus fuentes de alimento, los cuales son las plantas medicinales de los u'wa, usadas por los shamanes como productoras dé trances y como agentes de limpieza (coca, ají, tabaco y jengibre). La tierra amarilla se refiere en forma indirecta al oro. En el pasado los u'wa adquirían oro mediante intercambio silencioso, dejando a cambio cera de abejas y otros productos; posteriormente recogían en los puntos ceremoniales de intercambio, los objeto de oro que, ellos dicen, eran dejados por las abejas. En contraste con lo anterior, la kenoba que se desarrolló a partir del contacto con el lago de Rojo, dio origen a los insectos que pican, y pueden causar enfermedades, la antítesis de las abejas sin aguijón nativas. Los insectos de este tipo comen excrementos animales, según los kubaruwa, y en las tierras altas se transforman en los animales cuyos excrementos comen (son los animales herbívoros del mito cantado del Aya, Parte IV). Parte IV: Yagshowa toma kanoba de las abejas del lago Amarillo y la siembra a través del mundo intermedio donde se transforma en plantas: coca, ají y jengibre. Las abejas se asientan y mascan el polen de las palmas, los árboles y las calabazas, el cual convierten en cera. Las abejas machos les dan a sus hermanas -las abejas hembras-tierra amarilla (kuna) y el polen de un bejuco alucinógeno (shebara) para que masquen y procreen. Las abejas sin aguijón son domesticadas por los u'wa de las zonas templadas. En esta Parte a las abejas se les dan los alimentos apropiados para que produzcan sus bienes. El alma embriónica femenina de las abejas (kuna) son sus larvas. El alucinógeno de un bejuco sin identificar, que ellas consumen, es el usado por los shamanes para embrujar: Kwika (un término que también se refiere a incesto). El hecho de que se mencione específica mente este polen, llama la atención sobre el hecho de que los u'wa creen que las abejas se reproducen mediante el cruce de hermanos de diferente sexo y por tanto son incestuosas. Para ellos las abejas realizan algo cercano a la magia, en su producción de miel y cera; y están como en un estado shamánico, cuando consumen polen de plantas alucinógenas. Sin embargo la perspectiva más apropiada para aproximarse a la posición simbólica que las abejas ocupan en la cultura u'wa, es la de enfocar distintos aspectos que se refieren a su "pureza". Su origen a partir de la kanoba asexual de las deidades, su alimentación compuesta por el polen de plantas medicinales y alucinógenas, contribuyen a la creencia sobre los poderes curativos de su miel. Incluso su procreación incestuosa participa de estas nociones de pureza, por cuanto de esta forma no se intercambian para su reproducción líquidos sexuales externos ajenos. La adquisición y uso del alucinógeno yopo (akwa) es el tema de un mito cantado (del tipo Reowa) que se celebra en la misma época, y que veremos a continuación; los dos mitos están relacionados.
El Mito Cantado del AlucinógenoPARTE I: No hay luz, ni pensamiento. Rukwa, la deidad del mundo de arriba permanece sentada, estática, en su casa del mundo de arriba. No hay ojo de pensamiento en el universo. El alucinógeno está en el mundo de abajo. La deidad del mundo de arriba envía su aliento kambra al interior de una deidad femenina del mundo de abajo y se produce kanwara embrionario. Kanwara mira el lugar donde ha nacido y ve la sangre del nacimiento de los seres del mundo intermedio, quienes están sin movimiento ni protección, y piensa en yopo. Kanwara es la deidad de la sangre menstrual, el lago de sangre que se menciona se crea al nacer él; pero esta sangre no es productiva, como es el caso de la sangre de todos los mamíferos sin la ayuda del alucinógeno. El mito continúa relatando como Yagshowa, quien se ha transformado en jaguar, roba semilla de alucinógeno. Estas semillas, bajo la forma de pájaros, han podido saltar -o volar- sobre la esfera Roja. Este felino en específico recibe el nombre de kótokwa -abuelos y ancestros masculinos (las abuelas y ancestros femeninos se llaman kakina, y son Señoras/ Dueñas de las plantas). La hermana de Yagshowa, la deidad, incuba los huevos de los pájaros y éstos renacen entonces como yopo. Para los kubaruwa el yopo es sobre todo una droga curativa y por tanto protectora; se entiende pues que la deidad de la enfermedad trate de robarla. Seda una competencia en laque las dos deidades consumen bebidas de sus distintas semillas; la semilla de yopo de Yagshowa se siembra y nace como maíz, la semilla de la deidad de la enfermedad sale como Datura (la cual no es inhalada normalmente por los u'wa, sino por gentes de otros grupos, quienes son vistos como los causantes principales de las enfermedades). PARTE III: Kanwara hace dos preparaciones de yopo. Una es mezclada con sangre materna y se tuesta sobre un fuego producido por palos del bejuco thathabara; la otra preparación se mezcla con jugo de jengibre y se tuesta sobre un fuego hecho con un arco de hacer fuego de palma ruramtuta. El poder de los alucinógenos depende de su preparación y de las sustancias que se le agreguen. Los u'wa usan arcos-taladros para hacer fuego y consideran que la chispa que da la lumbre es producida en parte por la savia, del bejuco o de la palma de la cual se construye el instrumento (la savia es el equivalente en las plantas, de la sangre o el semen de los animales). Tanto los bejucos como las palmas son consideradas eminentemente masculinas (aunque tienen sus contrapartes femeninas). Thathabara significa literalmente "tronco" o "torso de muchacho" y ruramtuta "el pene de una deidad viajera". Es así como la chispa o lumbre y el yopo son eminentemente masculinos, mientras que la sangre menstrual es femenina. Durante la copulación se mezclan diferentes líquidos masculinos y femeninos, la potencia de los cuales es producida por el yopo y por la miel. Tanto miel como yopo son consumidos, por hombres y mujeres, en esta estación por razones de fertilidad. PARTE IV: Kanwara le da del yopo mezclado con sangre de madre y tostado sobre fuego prendido mediante palos de bejuco, al hermano de su madre y a los animales del mundo de abajo como jaguares y osos; estos animales aprenden a comer carnes. Yagshowa roba la mezcla de yopo y se las da a las hembras ruya, del mundo inferior. Kanwara toma entonces el yopo que estaba mezclado con savia de jengibre y el cual fue tostado sobre fuego prendido con palos de palmera, y se los da a los hijos de sus hermanas: los pájaros tijeretas y a los clanes u'wa kubina (masculinos). Kanwara permite entonces que una culebra venenosa lo muerda y llama al hijo de su hermana, Trueno, para que realice un ritual de curación con la mezcla de yopo y jengibre; se produce su curación. Los seres embriónicos reciben diferentes mezclas de polvos alucinógenos con componentes de femineidad (sangre) y purificación (jengibre) para estimular su crecimiento. Mediante la mezcla que contiene sangre preparada con fuego de bejuco, los animales del mundo de abajo adquieren el sabor y gusto por la sangre y se vuelven carnívoros; tienen un exceso de masculinidad: kubina. Como lo tienen por ejemplo algunos seres celestiales, los clanes u'wa orientados en forma masculina y un hombre o una mujer con gran número de descendientes. Otras formas subdesarrolladas, que se vuelven pájaros predadores (no-mamíferos, seres que no menstrúan), reciben el alucinógeno mezclado con jengibre y preparado con fuego de palos de palma. Ellos reciben el alucinógeno de deidades shamánicas femeninas del mundo de abajo y también se vuelven kubina, con asociaciones del mundo de arriba. Para balancear la distribución de masculinidad (pureza) y femineidad (impureza), es una deidad shamánica del mundo de arriba, Yagshowa (quien es capaz él mismo de convertirse en carnívoro) quien les da la mezcla a los seres del mundo de abajo ruya: los antiguos antepasados, los herbívoros y los clanes u'wa de orientación femenina. El poder de esta mezcla se prueba sobre los reptiles venenosos y hace inofensivo su veneno. Los u'wa no hacen una distinción tajante entre ellos y los animales, puesto que ambos están conformados por las mismas propiedades originales. Ambos obtienen sustancias alucinógenas en los mitos, y es a partir de las mezclas específicas que cada uno de estos grupos recibe, que se dan desarrollos específicos diferenciado res. Varios aspectos señalados en este proceso son característicos de la visión y el pensamiento u'wa. Deidades shamánicas asociadas con las diferentes esferas y posedoras de diferentes habilidades, son benefactoras de seres que pertenecen a otras esferas y que están a cargo de otras deidades; de esta forma, propiedades excesivas y ciertos atributos y habilidades particulares, se balancean y se transforman. Estas intervenciones se dan, a veces, mediante astucia y engaño. Con la adquisición de alucinógenos, los mamíferos del mundo de abajo son capaces de volverse machos carnívoros en el mundo intermedio; los mamíferos del mundo intermedio pueden volverse pájaros carnívoros en el mundo de arriba y los pájaros de este mundo se pueden volver shamanes en el mundo de arriba. La transformación de los seres según aparecen en las distintas zonas, alturas y esferas universales, es común en el pensamiento u'wa; el vehículo principal para esto es el consumo de alimentos, incluyendo alucinógenos, pertenecientes a las diferentes zonas y esferas. En el contexto de la transformación de shamanes a carnívoros y viceversa, los intérpretes u'wa hacen énfasis en el poder visionario del alucinógeno; este hace cambiar la visión, de acuerdo al lugar y a la transformación. El shamán se ve a sí mismo como un jaguar, oso o pájaro según viaje al mundo de abajo o de arriba; estos animales a su vez, se ven a sí mismos como gentes en sus respectivos mundos. Los u'wa no ven las actividades carnívoras de tales animales como maléficas o viciosas, sino más bien como un caso de identidad equivocada y culpan a las deidades que les dieron el alucinógeno. Esto se puede apreciar sucintamente mediante un hecho ocurrido en época reciente, el cual me fue narrado. Un oso atacó y mató a una criatura que había sido momentáneamente dejada al borde de un cultivo; el animal no tuvo la culpa dado que vio a la criatura (una niña) como maíz y estaba hambriento. El oso fue muerto, para que no cometiese otra vez el mismo error, y se le dio un entierro como gente pues en el mundo de abajo él, se volvería un ser humano.
Existen relaciones y contrastes entre el consumo de algunas sustancias importantes, como es el caso de la miel y los alucinógenos (en particular el yopo, como deidad u'wa que es). Ambos son consumidos por hombres y mujeres, por las mismas razones y buscando efectos similares. Se los consume sin embargo de maneras distintas; la miel se toma, mientras que el yopo se inhala por la nariz. La miel viaja por el tracto digestivo y nutre y limpia el cuerpo, así como lo hace la leche del maíz tierno. Se piensa que la miel es particularmente apropiada para estimular el ciclo reproductivo femenino en esta época en la cual se está dando la copulación con miras a procrear; los hombres la toman también, puesto que ellos juegan un papel en este proceso. Al mismo tiempo, en esta estación los hombres toman yopo para fortalecer su semen y hacerlo potente. El polvo alucinógeno entra por la nariz y viaja por la columna vertebral y llega a los genitales; genitales y nariz se consideran conectados. Se cree que el yopo produce el material de los huesos y el alma, por esta razón también lo deben tomar las mujeres embarazadas (aunque el yopo es una droga masculina, no lo es en forma exclusiva). Los mitos indican la preocupación de los u'wa con la enfermedad, y aunque este es un tema muy complejo para abordar en este contexto, vale la pena señalar que hay esencialmente dos tipos de enfermedades, que se adquieren por influencias de las esferas Amarilla y Roja. La kenoba de las abejas fue contaminada por la enfermedad en su paso por Amarillo, pero también producen el antídoto de estas enfermedades, que es la miel. Aquellos seres contaminados por la enfermedad de Rojo, producen venenos (Rojo también es el lugar de la sangre menstrual, la cual es considerada como contaminada por enfermedad por que no es productiva, no es fértil y se desperdicia. Las mujeres en estado de menstruación se consideran contaminadas y los hombres deben evitar tocarlas, para no "enfermarse"). En general los alucinógenos también fueron dados a todos los seres como antídotos.
Los Mitos Cantados de Zorro (Thenakuba) y de La Purificación de los Animales (Ruwa reowa)Los mitos cantados que siguen y las actividades a las cuales están asociados, tratan sobre el momento en el cual los mamíferos maduran. El primero de estos mitos cantados es un Aya (Orden) y el segundo un Reowa (Ritual de Soplada). Ambos se celebran en la estación que va del período seco a húmedo, desde finales de febrero hasta principios de mayo, abarcando así el equinoccio de marzo. En los equinoccios, el sol está en la posición más cercana al mundo u'wa. El Sol, siendo carnívoro (Aya, Parte IV), es particularmente peligroso cuando está en esta posición directamente encima; desde allí él cuenta la población y es posible que consuma -copule- con las mujeres fértiles no embarazadas. En la zona templada se siembran en esta época los campos de maíz del Aya. A medida que se siembra cada campo, los hombres celebran el Mito Cantado del Zorro -macho o masculino- (en el pasado lo celebraban las mujeres). Al terminar la siembra las gentes cambian de residencia; van a las tierras bajas donde una variedad de frutos han madurado, listos para ser cosechados (hay una cosecha de maíz de tierras bajas, aguacates y chontaduros (Guilielmo gasipaes). Continúa así la rutina agrícola de cosecha/ corte-descomposición/ siembra/ selección de semilla y almacenamiento. Esta es la principal estación de caza en las tierras bajas. Durante esta época los hombres celebraban el Mito Cantado de la Purificación o Soplada de los Animales para beneficio de las mujeres, pues como se verá, los animales están a punto de madurar y lo hacen como hembras humanas. Con relación al ciclo de desarrollo, este es el período de gestación de las criaturas en el vientre de las mujeres y la copulación continúa, para fortalecer y desarrollar el proceso de gestación de la criatura.
Mito Cantado del ZorroPARTE I: Esta Parte ya no se celebra, por tanto he tenido que basarme en comentarios de gentes informadas para conocer su contenido. El estado insatisfactorio que se da en el mundo intermedio en un principio, se refiere en este mito en el cual los protagonistas Zorro(s) (Thenakuba) y Zarigüeya(s) (Kwitrama) llegan en un estado potencial de madurez como humanos. En tal estado intentan consumir alimento de procreación humano, en este caso miel. Llegar, o nacer, como adultos no es la forma apropiada de aparecer, y por tanto son enviados al interior de la montaña en las tierras altas para que emerjan de nuevo como infantes. Todo el mito es un recuento de "errores" por parte de los animales en su intento de convertirse en gentes y en genitores. PARTE II: Las pieles y las placentas de los Zorros emergen de la cueva de tierra alta dentro de la montaña ya provistas de vista, aliento, herramientas y riqueza. Ellos se llaman unos a otros: raba (hermanos del mismo sexo y primos paralelos) y corren montaña abajo emergiendo en la zona templada y en el territorio de los clanes. (Esto se repite con las Zarigüeyas como protagonistas). Los zorros corren en derredor de los lagos y piensan en sus shara: primos cruzados masculinos (las Zarigüeyas), y buscan miel. Las Zarigüeyas hacen lo mismo y piensan en cangrejos para chupar. Los animales emergen con sus habilidades básicas, las cuales desarrollan corriendo montaña abajo. Las herramientas que desarrollan son sus dientes, garras y genitales masculinos (usan para referirse unos a otros términos masculinos) y tienen intención de consumir alimentos procreativos. No son mujeres, ni simbolizan mujeres, puesto que ellos tienen intención de procrear con alimentos, no con mujeres. PARTE III: Zorro y Zarigüeya se encuentran. Zorro comenta que Zarigüeya no tiene herramientas para cortar. Zarigüeya comenta que Zorro no tiene herramientas para escarbar o raspar. Zorro trepa para conseguir miel, Zarigüeya coge avispas de tierra. Se encuentran cara-a-cara, sus herramientas están romas. Viajan hasta el borde del mundo intermedio, donde la tierra y el cielo se encuentran. Van por debajo de la orilla de los lagos de montaña. Zorro roba herramientas de la deidad de la luz del mundo de arriba. Regresan al mundo intermedio en las tierras bajas y comen miel. Han comido distintos alimentos procreativos, que pasan por sus cuerpos y se vuelven líquidos de procreación; proceden a mezclarlos en la cópula (encontrarse cara-a-cara es un eufemismo para copular), pero sin resultado puesto que sus genitales, además de ser masculinos, están inmaduros (romos). Viajan entonces al horizonte y suben (vía las estrellas) al mundo de arriba y roban genitales nuevos y maduros de la casa de piedra de una deidad del mundo de arriba (¿el Sol?). PARTE IV: Zorro come más y se vuelve gordo. Zorro regresa a las profundidades de la tierra, a la base de las piedras (menhires) que sostienen la casa del mundo intermedio. Se sienta y se vuelve como piedra. Se convierte en la séptima estrella de las Pléyades. El Zorro masculino queda preñado al comer demasiada miel y desaparece del mundo intermedio convirtiéndose en una deidad inmortal (asexual), quien para los clanes que celebran el mito cantado es una estrella. Zarigüeya ya no vuelve a aparecer en el mito, pero reaparece en el siguiente mito cómo una hembra que, junto con otras, está a punto de madurar físicamente. La serie de "errores" cometidos por parte de los animales, giran todos alrededor del hecho de que los hombres no pueden reproducirse sin las mujeres; subrayan este hecho, pero además señalan la necesidad de la madurez sexual, la cual es producida por los distintos alimentos de procreación. El siguiente mito aborda el proceso de la maduración sexual femenina y en él se indica cómo para que ésta se dé eficientemente, se requiere otro elemento: el de la ceremonia de iniciación y la celebración del mito cantado correspondiente.
El Mito Cantado de la Purificación de los AnimalesPARTE I: La deidad del mundo de arriba Rukwa envía un mensaje a la deidad del mundo de abajo (Kanwara). Se requiere una ceremonia de iniciación, puesto que las hembras (mujeres), como animales (ruwa raba, carne-hermanos), están madurando y se comerán las unas a las otras. Los viejos o mayores (thakina) de las gentes de antes (remína), están reunidos debajo del mundo intermedio en Ruya. Están: paca (baña), oso hormiguero (áthora), pecarí (bucárama), armadillo (rúrama), coatí (bina), puercoespín (kánta), venado (rojo-kura), perezoso (tákaja) y pavo (bithura). Están madurando. Las hembras están a punto de menstruar y es en ese momento que su rol femenino, se establece. Las hembras son potencialmente humanas y la ceremonia de iniciación femenina que se pide en el mito cantado debe llevarse a cabo para evitar que se conviertan en mamíferos humanos. Maduración y diferenciación ocurren al mismo tiempo y su demarcación ritual las estimula y refuerza. Como en el caso de los seres humanos, el género y diferencia de las criaturas del mito no se establece plenamente sino en los albores de su madurez física. Entre los u'wa, en el momento de la madurez física de las niñas, marcada por el advenimiento de la menstruación, se llevan a cabo los únicos ritos de iniciación femenina que esta sociedad celebra. La lista de animales que aparece en el mito, posiblemente es específica al clan que está celebrando su versión del mito cantado. En este caso todos son animales de tierras bajas; esto posiblemente apunta a que la referencia es a mujeres de los clanes de orientación femenina. PARTE I (cont.): Kanwara, quien es inmóvil, mediante la fuerza de su pensamiento y deseo hace que Sheba, el hijo de su hermana, celebre un mito cantado y la ceremonia de iniciación para los ancestros. Sheba canta cuatro veces el mito y en la quinta va donde Kanwara llorando. Los hermanos de la madre de Sheba le preguntan qué pasa y él contesta que ya no es el hijo de la hermana de Kanwara, sino la hija de su hermana. Kanwara le dice que se ha hecho daño a sí mismo, porque no cantó correctamente y porque cantó cinco veces: "Ahora tendrá que comer y ser comido". Sheba regresa a Ruya. Comadreja (behkura) se pone un gorro y empieza a menstruar de una vagina. Zarigüeya va y le dice a Kanwara, quien le da instrucciones e que le diga a Comadreja que se ponga un gorro hecho de hojas. Todos los animales hacen lo mismo... y empiezan todos a menstruar. Entonces se preocupan por el alimento y la comida. La deidad había pensado convertir al hijo de su hermana, en hija de su hermana. El episodio de la incompetencia, es una excusa para introducir una hembra carnívora entre los omnívoros. Se establece así que algunos animales se comerán a otros. PARTE II: Kanwara busca a otro hijo de la hermana para que celebre la ceremonia de iniciación y encierra a los viejos o mayores en una casa dentro de la montaña, en el territorio de un grupo de tierras bajas. Zarigüeya va a decirle a Kanwara que todos están secretando líquido. Kanwara está contento. "Ah", piensa él, "Entonces soy poderoso". "Ahora tendrán que comer y ser comidos como están. Yo soy el que proveerá de alimento a Tabija y Kwiyora (ancestros masculinos kubaruwa) puesto que no tienen mujeres. Yo he hecho que los viejos menstruen". Kanwara, mediante la fuerza de su pensamiento y deseo hace que Trueno celebre la ceremonia. Trueno exige un pago y Kanwara le promete a Comadreja por esposa, por tener ella un espléndido "blasón" (raiya: riqueza; collares de conchas de caracol que usan las mujeres durante las ceremonias de iniciación) blanco bajo su nuca. Trueno, como un hombre cortejando, viaja a través de lagos hasta la casa donde están los animales, seguido de Mono Aullador (Bibra) quien toca una flauta. Zarigüeya, que está por fuera de Ruya robándoles a los ancestros masculinos del clan, regresa corriendo y avisa que Trueno está en camino y que los va a quemar (wanro: tostar; calentare y pringar). Comadreja le dice a Zarigüeya que se calle. Trueno llega y celebra la ceremonia tres veces, dándoles a los viejos o mayores alimentos ceremoniales. Ellos no tienen kanoba ni sangre menstrual. Con cada ceremonia sucesiva los mayores se van volviendo menos apestosos y amargos. Pero sólo armadillo y paca se vuelven casi comibles. Trueno regresa una cuarta vez. Comadreja rehúsa dejarlo copular con ella y se escapa. Trueno se pone muy bravo y trata de tomar a los mayores por la fuerza y, haciendo alumbrar su pene-lumbre, los quema. De estos se salvan armadillo y paca. Hoy en día los alimentos ceremoniales son: ratones y ranas, dos tipos de peces pequeños, jengibre y un tipo de ají. Estos son usados en muchos tipos de ceremonias de purificación y se los llama conjunta mente: e'na ruwa (carne embriónica) y kanoba. Se dice que sacan, o extraen el "mal". Al comienzo de la menstruación a las adolescentes se les da e'na ruwa durante el ritual; durante la ceremonia de conclusión se les da -si hay- armadillo, paca o cangrejo (El Mito Cantado del Zorro, Parte II). Se dice que estas carnes producen y purifican la menstruación. Estos animales se escaparon de ser quemados y su "semilla" esencial y sus propiedades no fueron destruidas, además estos animales se desarrollan o se vuelven ancestros femeninos del clan. Se debe mencionar que a los animales culturalmente importantes, es decir aquellos que aparecen en los mitos, cuando se los coge se les hace una ceremonia de purificación para extraerles su humanidad potencial, antes de consumirlos. Si bien Trueno quema a los animales, también se quema su propio pene, el cual desaparece; él también desaparece del mundo intermedio. PARTE III: Kanwara manda un mensaje a Rukwa, la deidad del mundo de arriba contándole lo que ha pasado y los dos se ponen de acuerdo para cooperar y celebrar una ceremonia de iniciación, pues los animales están todavía amargos y en ese estado la cópula entre ellos y los ancestros masculinos del clan no es permisible. Celebran la ceremonia durante cuatro años y en cada año sucesivo los animales van sabiendo mejor, a excepción de armadillo y paca. En el pasado una ceremonia de iniciación femenina completa duraba cuatro años, durante los cuales se usaba un gorro de hojas, como lo hacen los animales en el mito. El mito señala que las gentes del mundo de abajo (debajo de las montañas), son potencialmente mujeres. Ante la inminencia de la menstruación se celebra en el mito un primer conjunto de ceremonias de iniciación pero, como son el resultado de engaños, en vez de purificar la sangre menstrual de las mujeres potenciales, haciéndolas así capaces de procrear, éstas son transformadas en animales de tierra baja. En el segundo conjunto de ceremonias de iniciación que se celebra, las mujeres potenciales se vuelven animales completamente y su sangre menstrual es menos amarga-caliente; están listos entonces como animales, para procrear entre ellos. Las gentes de antes de tierra baja, que eran mujeres, son ahora hembras animales. Mientras que aquellas que emergen en el mundo intermedio, lo hacen como mujeres y son casaderas. La Parte IV de este mito cantado no fue grabada dentro de su celebración. Sin embargo de los fragmentos que pude recoger, se puede deducir que trataba de la llegada de los ancestros masculinos kubaruwa.
El Mito Cantado del Reowa (Purificación)Las estaciones, como se ha visto, se definen a partir de una serie de variables: condiciones climáticas -particularmente la lluvia, el movimiento del sol y algunas actividades específicamente estacionales -incluyendo la celebración de los mitos cantados y de su ritual. En la estación húmeda, que abarca el solsticio de junio, se dice que la lluvia que cae es la kanoba de las deidades; como inmortales; están enviando su "esencia de fertilidad" a los mortales. Las mujeres embarazadas están en la etapa final de gestación y hay restricciones alimentarias que son cumplidas por todos. La caza y la pesca están prohibidas mientras se está celebrando el mito cantado de esta estación, y las gentes se abstienen de los alimentos comunes, particularmente de sal y ají (sustancias calientes y peligrosas en este estado del ciclo de desarrollo de la criatura, si bien son benéficos en otras etapas). Consumen en cambio la nuez kara (Metteniusa edulis) y frutas kutha (Brosumum utile H.B.K) en sus festejos. Uno de los temas de mito de esta estación relata la llegada de estos árboles como ancestros, quienes se transforman en parte en árboles y les enseñan a las gentes cómo preparar sus frutos. La nuez kara es muy amarga y hay que quitarle el zumo (su semen), para hacerla comestible. Muy claramente, este zumo no debe ser consumido por las gentes, so peligro de regresar a un estado anterior de existencia, como árboles que dan frutos. Este zumo amargo que se le saca mediante lavado, se drena a pequeñas quebradas en las que se ven peces y ranas alimentándose del líquido y reproduciéndose. Tanto los pescados como las ranas son consumidos ceremonialmente durante esta estación, como parte de la celebración del mito cantado. Tanto el mito cantado como las prácticas asociadas, subrayan la creencia u'wa de que descienden no sólo de los animales, sino también de las plantas y los árboles. Aunque no haya principio o final en el ciclo anual, esta estación es en cierto sentido la que une entre sí a las otras por cuanto liga, dentro de un sistema, los productos de la selva con los de los ríos: los árboles que dan frutos a los peces y las ranas. Los pájaros, particularmente el tucán, también están involucrados en este encadenamiento; las gentes dejan la primera cosecha de las nueces en el árbol para su consumo, como pago por su papel como propagadores de semilla. Las mujeres y la naturaleza entran, en esta estación, en la última etapa de la gestación. El mito cantado es en sí mismo tanto un ejemplo de las ceremonias de purificación, como un medio para propiciar la gestación en la naturaleza. El mito cantado y la ceremonia recuentan estas etapas, y van erradicando todos los males del universo, incluyendo las condiciones climáticas confusas (rayos y tormentas) y las culebras venenosas. Los animales y las gentes, como tales, no son mencionados específicamente; todas las celebraciones son para propiciar el desarrollo fetal y para asegurar el nacimiento. Aunque el mito cantado se celebra en la zona templada, sus beneficios se "llevan" a la zona de tierras bajas. El maestro de canto y el shamán principal del Reowa bajan a esa zona al final de la celebración; allí, junto con el shamán principal del Aya, celebran una purificación reowa para los mamíferos -en particular para los animales mencionados en el mito cantado de la Purificación o Soplada de los Animales. Muchos de los temas clásicos abordados por Lévi-Strauss (1966, 1970) aparecen en el material presentado aquí. Este estudio también se relaciona con el trabajo de muchos otros autores que escriben sobre indígenas suramericanos. Algunos de los temas recurrentes son los siguientes: shamanismo y transformación (Reichel-Dolmatoff 1975); exogamia, incesto y animalidad (Reichel-Dolmatoff 1971), la posición del hermano de la madre (Riviére 1969); espacio-tiempo y ciclo de desarrollo (Hugh-Jones 1979) y el supuesto comportamiento incorrecto de los animales (Wilbert 1970, Taylor 1979). Este trabajo también señala un aspecto no-material en el concepto andino de "verticalidad" (Murra 1975, Salomón 1986). El tema central que relaciona el material u'wa, con los arriba mencionados, es el de una interrelación entre reproducción, consumo y transformación.
He intentado, mostrar cómo los animales son incorporados en las creencias u'wa, reseñando su presencia en la mitología cantada. Al colocar este material en el contexto de las celebraciones y al relacionarlo con las actividades cotidianas actuales, se puede apreciar cómo la exégesis nativa continuamente relaciona el pasado, el presente y el futuro. Esta relación se puede invertir si el mito, el ritual y las prácticas asociadas, no son celebradas en el lugar y tiempo indicado. Es decir que en el sistema de creencias de los u'wa, hay una posibilidad de que los animales, las plantas y los humanos reviertan a estados anteriores de existencia. Esto se ve corroborado por el hecho de que los carnívoros pueden convertirse en shamanes y viceversa, de acuerdo al lugar y a las drogas o alimentos que consumen.
Los u'wa no hacen una drástica separación o distinción entre ellos y la naturaleza; todas las cosas vivas, incluyendo las plantas, son vistas como mortales que tienen los mismos componentes y fuentes de vida y están por tanto interrelacionados. Hay en esta sociedad una serie de formas en las cuales los mortales y los animales son clasificados. Se ha hecho énfasis en este trabajo en las clasificaciones hechas a partir de los alimentos que se consumen. Resulta de esta clasificación que, según las distintas alturas, los mamíferos que tienen una dieta variada -la cual puede incluir alimentos cultivados, son colocados junto con los humanos en la misma categoría general. La semejanza con los seres humanos se hace menor, a medida que aumenta la especialización en la dieta de las otras especies. Por estas mismas razones, en este sistema, los pájaros, abejas, reptiles y especies acuáticas están más próximos a los inmortales. Los inmortales son incapaces de reproducirse sexualmente y lo hacen a través de los mortales. Los mortales sobreviven recordando a los inmortales continuamente de su deuda, la cual satisfacen reabasteciendo las propiedades esenciales del universo. BIBLIOGRAFÍAHugh-Jones. C. (1979). From the Milk River: Spatial and
temporal processes in Northwest Amazonia. Lévi-Strauss, C. (1966). The Savage Mind. Weidenfeld and Nicholson. London Lévi-Strauss, C. (1970). The Raw and the Cooked. Introduction to a Science of Mythology I. Jonathan Cape. London. Murra, J. V. (1975). "El control vertical de un máximo de pisos ecológicos en la economía de las sociedades andinas". En Formaciones Económicas y Políticas del Mundo Andino. Instituto de Estudios Peruanos. Lima. Osborn, A. (1982). Mythology and Social Structure Among the U'wa of Colombia. D. Phil Thesis. Oxford. Osborn, A. (1985). El Vuelo de las Tijeretas. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales. Banco de la República. Bogotá. Osborn, A. (en prensa). Las Cuatro Estaciones: Mitología y Estructuras Social entre los u'wa. Banco de la República. Reichel-Dolmatoff, G. (1971). Amazonian Cosmos. The Sexual and Religious Symbolism of the Tukano Indians of Colombia. The University of Chicago Press. Chicago. Reichel-Dolmatoff, G. (1975). The Shaman and the Jaguar. A Study of Narcotic Drugs among the Indians of Colombia. Temple University Press. Philadelphia. Riviére, P. (1969). Marriage among the Trio. A principle of Social Organization. Clarendon Press. Oxford. Solomon, F. (1986). Native Lords of Quito in the Age of the Inca. The Political economy of the north Andean chiefdoms. Studies in Social Anthropology No. 59, Cambridge University Press. Cambridge. Taylor, K.I. (1979). "Body and Spirit among the Sumúma (Yanoama) of North Brazil", en Spirits, Shamans and Stars: Perspectives from South America. pgs. 201-221. D.L. Browman y R.A. Schwarz (eds). Mouton. The Hague. Wilbert, J. (1970). Folk Literature of the Warao Indians. Latin American Centre, UCLA. Los Angeles. |



