Maletas didácticas

La enseñanza de las ciencias sociales ha entrado en crisis. Después de inacabables días, semanas y años de repetir constantemente nombres, fechas y sucesos, los estudiantes finalizan sus estudios de educación media sin una mínima comprensión de la sociedad que tenían en estudio; se ve con claridad que el educador enseña sin conciencia, se limita prácticamente a dotar de conocimientos e instruir al estudiante sólo de manera informativa. Por esta razón el alumno ha recurrido a la memoria sin lugar a la reflexión o el análisis, convirtiéndose en un ente pasivo que mantiene una información sólo hasta el día de la evaluación.    

Se requieren procesos de conocimiento para comprender un tema en estudio que permitan la posibilidad de pensar, cuestionar y opinar. El contacto con figuras precolombinas, permite que esa abismal separación entre pensar y estudiar quede abolida y totalmente olvidada, y asÍ, el niño o el joven tienen facilidad para acercarse y tomar conciencia del conocimiento. Este aporte educativo, puede considerarse una contribución con el Ministerio de Educación en cuanto al propósito de renovación curricular que ha venido planteando desde hace varios años, para permitir que dentro del marco conceptual se establezcan pautas enfocadas a las ciencias sociales.

Después de grandes esfuerzos y variados procesos, el Museo del Oro estructuró un programa escolar que facilita la comprensión de los fenómenos sociales mediante el conocimiento anticipado de los conceptos o los instrumentos cognoscitivos; por ello, se ha querido dotar a los educadores de una herramienta necesaria que ayuda a entender el mundo social precolombino por medio de la arqueología.

 

Así nació el programa "El museo va a la escuela" o las Maletas didácticas. Este proyecto, pionero en nuestro país, se implementó en 1987 después de un año de investigación. La idea se basó en experiencias similares lanzadas en otros museos de Europa y Norteamérica. Se constituyó en una innovación en nuestros museos, acostumbrados a limitar el campo de actividades a la visita guiada; desde entonces se ha convertido en un proyecto prioritario de la oficina de Servicios Educativos y de todos los museos regionales del Banco de la República. Hasta la fecha existen nueve temas que corresponden a las diferentes culturas orfebres que habitaron el territorio colombiano.

El programa está dirigido especialmente a grupos de 42 a 62 grado; pero puede ser utilizado en niveles más altos o en los primeros cursos de primaria; se ha experimentado también en grupos universitarios con muy buenos resultados.

Nuestra tarea ha sido también educar al maestro pretendiendo sacarlo de un modelo pedagógico atrasado en el que ha estado anclado, para que se convierta en un portador de valores culturales y en un orientador. Nuestro programa lo impulsa a ejercer su capacidad de pensar en el aula para que genere una actividad pedagógica e inteligente.

En un país donde aún prevalece una educación tradicional, ha sido una tarea difícil y dispendiosa dar a conocer este proyecto debido a la falta de compromiso de parte del maestro en cuanto a un cambio de actitud frente al desarrollo rutinario de su clase de sociales. Sin embargo, se ha visto con gran satisfacción que los educadores han entrado en una etapa de renovación y búsqueda de nuevas alternativas pedagógicas, han aprendido a expresarse en torno del cambio y han aceptado la ejecución de una clase diferente.

Los objetivos del programa Maletas didácticas no corresponden sólo al campo de los conocimientos, conceptos y hechos, sino también al de procedimientos, destrezas y valores.

A partir de este mecanismo educacional se quiere sembrar la inquietud en cada centro escolar de crear un museo con sus propios materiales. Cada comunidades un museo vivo el cual puede ser construido por quienes allí viven, a través de un proceso de investigación y toma de conciencia de lo que les rodea y de los valores ancestrales.

Dentro del currículo educativo el Ministerio propone realizar una visita al museo, pero los bajos recursos económicos de varios centros educativos no permiten cumplir a cabalidad la mencionada idea. Este motivo entre otros, indujo a la creación del servicio de préstamo de las maletas didácticas.

Contenido

A través de las maletas el maestro podrá llevar a su salón de clase una muestra de objetos arqueológicos de hueso, cerámica, piedra, concha, réplicas de figuras de oro y diversos productos que sirvieron para el intercambio; con esto se puede montar una pequeña exposición. Los estudiantes tienen la oportunidad de observar y manipular los objetos con el fin de generar en ellos un proceso de acercamiento crítico al objeto. Cada maleta va acompañada de una cartilla para el maestro que explica el contexto de los objetos, de un afiche y, en algunos casos, de un juego didáctico.

 

Este programa debe crear en el niño la inquietud de conocer más acerca del hombre precolombino; las piezas son un medio para llegar al hombre que las elaboró. Desde un principio se buscó que la reacción en el niño fuera positiva; así se vio la necesidad de incluir piezas originales que infundieran respeto para que de esta manera fuera posible mantener los valores identificados y propiciar una atracción hacia el hombre prehispánico; la introducción de estos elementos acelera los procesos y los niños son estimulados al conocer que este acercamiento procede de nuestra propia comunidad y no de elementos ajenos.

Cartilla

La maleta incluye una cartilla que explica su contexto. Es un material claro, corto y de fácil comprensión tanto por el lenguaje utilizado como por las explicaciones de los conceptos. La información actualizada de la cartilla aspira a guiar al maestro con conceptos que no se limitan a simples modificaciones de formas, sino que establecen los cambios de contenido de recientes investigaciones.

La cartilla busca dirigir al profesor, tanto a nivel de su formación personal como pedagógica, para que posteriormente sea el intermediario entre el museo y los alumnos, porque sólo él está en condiciones de hacer que la clase se adapte a sus estudiantes. Procura que el trabajo efectuado en el museo se integre de manera válida y duradera en las actividades de la clase. La función de la cartilla es dar los medios para que los niños hagan uso de las piezas arqueológicas y conozcan nuestro pasado indígena.

Se ofrecen además numerosas sugerencias de trabajo para que el maestro desarrolle en el salón de clase; los ejercicios complementarios contribuyen a efectuar un trabajo integral con otras asignaturas como español, estética, literatura, etc.

Juegos

Estos representan un auxiliar de fundamental importancia en el proceso enseñanza-aprendizaje. Se aspira a abrir caminos que a través del juego ayuden a desarrollar su inventiva, inteligencia y destreza. Con el juego se ayuda a explorar los problemas y a formar sus propios puntos de vista por parte del alumno. Son un proceso de desarrollo, de prueba y de conocimiento de sí mismo. Resulta un método excelente para condensar los elementos del aprendizaje como la acción y el pensamiento con reacciones que conducen a nuevas reflexiones. Entre este material atractivo y lúdico está "Un vistazo sobre nuestra más remota historia", "El comercio de los pastos", "El trueque de los zenúes" y "El animal en el mundo Calima".

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