LOS EMBERAS Y LOS CUNAS EN FRONTERA CON EL IMPERIO ESPAÑOL
Una propuesta para el trabajo complementario de la historia oral y de la historia documental
PATRICIA VARGAS
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La historia oral y la historia escrita responden a dos tipos de narrativa. Cada una de ellas construye representaciones de la realidad. Las historias que tradicionalmente se han conocido como mitos, refieren según convenciones culturales acontecimientos y procesos históricos 1. Considero oportuno en estos tiempos de reflexión sobre los quinientos años de la ocupación española, llevar a cabo un análisis multivariado sobre las diferentes formas de representación histórica y de su complementariedad.
Se destaca, como punto de encuentro entre las diferentes formas de conocimiento o de representación histórica, la referencia común a espacios, acontecimientos, territorios y sociedades, notándose, cómo en la medida que la historia ha sido compartida, cada sociedad que se relaciona con otra, guarda memoria de ello, según su propia concepción cultural.
Los emberas y los cunas, habitantes de la cuenca del Atrato al momento de la invasión española, tienen una larga historia de relaciones que se encuentran referidas en sus. respectivas tradiciones orales. Al relacionar versiones de las historias de origen de los emberas y de los cunas, se conocen formas complementarias de narrar y de metaforiar un proceso de alianza-guerra y zona de frontera, vivido por más de cien años entre las gentes de estas dos tradiciones culturales 2 en la cuenca del Atrato. Este proceso se encuentra referenciado en los documentos españoles de los siglos XVI y XVII. En este tiempo, los emberas se expanden del alto al medio Atrato y los cunas se transforman en los olotule y migran en distintas épocas al golfo de Urabá, a la cuenca del río Tuira e islas de San Blas, entre otras.
Para correlacionar las diferentes formas del saber y observar los procesos territoriales entre los emberas y los cunas y entre éstos y los españoles, ha sido útil trabajar con el concepto de frontera, entendido como una zona de transición entre dos o más territorialidades; esto es, en territorios donde predominan formas culturales de una sociedad específica se dan avanzadas de otra. Distingo fronteras fluidas cuando las relaciones de vecindad se dan entre sociedades equiparables en términos militares y políticos y fronteras contenidas cuando no, y uno de los agentes busca imponer sus formas culturales sobre los demás. La diferente conjunción de los elementos puede dar lugar a la consolidación de la territorialidad de una de las fuerzas en juego o al establecimiento de una frontera móvil 3.
En el caso de la colonización española, los conquistadores en su dinámica de instaurar fuertes y poblaciones como centros de colonización, buscaron establecer fronteras militares, misionales, de economía extractiva, comercial y minera 4. Los nativos respondieron de forma distinta: con el enfrentamiento, la alianza, el establecimiento de relaciones comerciales, la huida, la sujeción, entre otras 5. Cuando estas fronteras fueron móviles son perceptibles secuelas en los territorios independientes, como: la merma demográfica por enfermedades, la introducción de instrumentos de hierro, la dispersión de los grupos, desintegración social, etc. 6.
Desde este punto de vista, se explicita cómo, durante los siglos XVI y XVII los territorios de los emberas y de los cunas se mantuvieron independientes del Imperio español. No obstante, estas sociedades se vieron afectadas y se transformaron a causa de la frontera móvil que los españoles generaron en la cuenca del Atrato, a partir de los centros de colonización establecidos para la época en el valle del río Cauca, en los afluentes orientales del río San Juan y en el istmo de la actual Panamá (véase Mapa 3).
La tradición oral atestigua como territorio original de los emberas, los altos cursos de los ríos San Juan y Atrato 7, así mismo la tradición oral Tule señala el curso medio y bajo del río Atrato como sus tierras ancestrales 8. He planteado cómo la presión colonizadora que ejercieron los españoles en las fronteras de los territorios de los emberas y de los cunas ocasionaron el conflicto entre ellos. A partir de la historia oral, de las crónicas y de los documentos es posible conocer la visión de los emberas y de los cunas de los procesos paralelos a la colonización española y sus transformaciones sociales y territoriales derivadas. En este ensayo, me detendré a examinar la conformación del grupo dialectal 9 de la etnia embera conocido hoy como embera-catío, originado en la confrontación de la gente embera y los catíos o carautas, de tradición cuna y de filiación lingüística chibcha, cuyos territorios al momento de la ocupación española eran los afluentes orientales del río Atrato.
Las diferentes formas de conocimiento, dan cuenta del conflicto entre la gente embera y la gente cuna, proporcionando distintas explicaciones. El análisis temporal, a partir de documentos de archivo y de crónicas españolas de las transformaciones territoriales en la -cuenca del Atrato, permite periodizar estos procesos en la época de la dominación española. El método de trabajo se encuentra en el diálogo entre las historias orales y de éstas con las escritas.
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Al respecto son interesantes los planteamientos de Peter Munz en su libro "Cuando se quiebra la rama dorada". |
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Según la clasificación de los idiomas aborígenes, los cunas hacen parte de la familia lingüística chibcha; véase Landaburu, John "Clasificación de las lenguas indígenas de Colombia" s.f. y los emberas con los waunanas constituyen una familia independiente que tiene influencia de las tradiciones arawak, karib y chibcha. Aguirre, Daniel y Pardo, Mauricio "Dialectología Chocó" s.f. |
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Véase: Vargas, 1990, estas fronteras territoriales pueden a su vez ser identificadas por la arqueología. Para el caso véase Warwick Bray, s.r. |
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Véase: Jara, 1969 y Hennesy Alistair, 1978. |
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Véase: Service, 1968 y Vargas, 1984. |
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En este tema son interesantes los planteamientos de Darcy Ribeiro, 1977 |
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Lo que coincide con los planteamientos de etnohistoriadores estudiosos de documentos de archivo. Romoli (1975, 1976), Isacsson (1975) y Vargas (1984). (Véase mapa 5). |
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Comunicación personal Abadio Green. Véase Vargas, 1990. |
9 |
Los estudios lingüísticos de Lowen, Pardo y Aguirre han evidenciado la existencia de cinco grupos dialectales en el idioma Embera, que junto con el idioma Waunana conforman la familia lingüística Chocó catalogada como independiente. |

