Ficha bibliográfica
Titulo:
Simbolismo en la representación gráfica Embera
Edición original: 2005-05-17
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-17
Creador: Sergio Carmona




INDICE




SIMBOLISMO EN LA REPRESENTACION GRAFICA EMBERA

SERGIO CARMONA MAYA

Foto 1. Dibujo indígena que representa la vivienda y el área peridomiciliaria.

La representación gráfica del mundo Embera, un grupo de lengua Chocó asentado en su mayoría en la selva Occidental del país, configura un instrumento de expresión del pensamiento simbólico y viabiliza la interacción de los hombres con el mundo de las esencias sobrenaturales. Visualizar estos temas a través de dibujos realizados por los indígenas, ha motivado lo que podría denominarse una etnografía de las imágenes visuales, a través de la cual es posible la identificación de patrones étnicos de percepción del mundo.

Los dibujos Embera realizados principalmente en las tablas de curación /kurú-su/ y la pintura facial y corporal, obedecen a una bien definida concepción de la forma, la cual se construye siguiendo diferentes procedimientos de abstracción, esquematización y geometrización de imágenes del entorno natural. Se destacan rasgos individuales o grupos de rasgos con criterios valorativos, se explora el movimiento de las figuras hasta eliminar sus contornos y representar el movimiento mismo o se simplifica la imagen hasta lograr esquemas geométricos, con lo que el Embera consigue una representación de imágenes mentales; en otras palabras, la figuración gráfica, más que las cosas, alcanza a materializar ideas sobre las cosas.

Muy poco se sabe actualmente sobre los contenidos semánticos de estos dibujos: los intentos de reconstrucción de la terminología asociada a los diseños o a sus contextos de utilización han permitido entrever vestigios de su contenido simbólico, aun cuando en la mayoría de los casos su significado escapa incluso a los autores individuales. Dos causas de tal situación pueden suponerse razonablemente: en primer lugar, la intensa aculturación sufrida por la etnia y, en segundo término, el embrionario estado de las investigaciones sobre el tema; no obstante lo aludido, son importantes los avances de investigaciones como las de Astrid Ulloa (1989), quien consigue un completo registro etnográfico de las prácticas estéticas (dibujo y pintura) entre los Emberas, asentados en las selvas chocoanas y el análisis de los patrones de percepción y representación gráfica del mundo realizado por el autor (1988) entre las gentes del Noroccidente de Antioquia.

En este artículo se intenta mostrar de manera preliminar, algunos elementos sobre el simbolismo implícito en la representación gráfica Embera, centrándose particularmente en la relación entre las formas gráficas y el mundo de las esencias sobrenaturales. Entre estas últimas, se destacan los /jai/, espíritus que en la concepción indígena, habitan el mundo del mismo modo que los demás elementos del entorno, sólo que su existencia como sugiere Lowie (1976: 105-106) al definir lo "espiritual" en sentido etnológico, pertenece a un "orden distinto al de los hombres, de los animales y de los minerales. No son, desde luego, inmateriales; su identidad es en cambio, menos vulgar que la de los cuerpos de los objetos físicos ordinarios...".

Los /jai/ cuya esencia radica en la facultad de afectar de determinada manera a los individuos, se encuentran incorporados en la cultura con clara conciencia de su carácter benéfico/maléfico, en gran cantidad de aspectos de su vida cotidiana; todo en el mundo tiene una esencia y el mundo de las esencias es habitado por los espíritus. En esta circularidad, la comunicación permanente con los /jai/ es valorada como primordial en el grupo.

El entorno natural, la casa, el cuerpo humano o la corporeidad de los habitantes del mundo, constituyen referentes concretos en los que se expresarán ideas y valores a través de mecanismos culturales de representación; entre ellos las realizaciones gráficas ocupan un lugar significativo.

Centro y referencia de los habitantes del mundo

Habitar el mundo es hacer parte de una causalidad recíproca con la naturaleza donde la acción y el pensamiento que la sustenta, se encuentran codificados en imágenes entreveradas en la observación cotidiana del entorno, en el pensamiento mitológico y en las prácticas estéticas.

La abundancia de recursos del medio natural constituye sólo un recuerdo en algunas áreas del territorio selvático ocupado por la etnia Embera. La intensa presión colonizadora sobre algunos territorios indígenas, ha conseguido poner en crisis los ancestrales modelos de obtención de recursos y comprometer la supervivencia misma de las gentes | 1 . No obstante, las imágenes y conceptualizaciones sobre el 'medio físico y biótico en el pensamiento Embera, conservan gran cantidad de elementos de su modo selectivo de habitar e integrarse con el ecosistema.

Un modelo sobre la diversidad biológica del medio ambiente para los emberas | 2 , muestra la clasificación étnica de los espacios del entorno en cuanto a la disponibilidad de recursos; esta clasificación resulta coincidente con las preferencias en la representación gráfica. Tal modelo se apoya en las siguientes categorías lingüísticas: .

/dedabema/, "de la casa" aglutina a los animales domésticos, plantas medicinales, ornamentales y frutales, así como algunos cultivos alrededor de las viviendas que se encuentran en los huertos mixtos. /huertadebema/ incluye las hortalizas exógenas, introducidas por programas de desarrollo de agencias estatales. /araodebema/ designa aquellos cultivos cuya explotación requiere del uso de herramientas para roturar la tierra: algunas variedades de maíz, fríjol, café.

/oidebema/, literalmente "de afuera", permite el usufructo de especies maderables, alimenticias, fundamentalmente fuentes proteicas provenientes de la cacería; también incluye fibras para cestéría y plantas medicinales. Aquí se inserta /doedabema/, donde se hallan los peces y mamíferos acuáticos como la nutria.

Fuera del control étnico, se localiza /puvurudebema/, designando alimentos y mercancías provenientes de la sociedad mayor, que se han tomado imprescindibles para los emberas (Gálvez, Aída; Alcaraz, Gloria; Arias, María Mercedes; 1991) (véase Figura 1).

La organización del espacio en la casa coincide con la manera de ordenar el entorno; así, el espacio de los animales constituye un ámbito que conecta los niveles de la casa (cultura-gentes-alimentos) con el ámbito del entorno concéntrico a la casa (animales y recursos).

En el diseño arquitectónico los espacios están organizados por niveles que delimitan claramente el espacio de los animales (primer nivel desde el suelo), el espacio de las personas (segundo nivel), y el espacio de los alimentos (tercer nivel o zarzo); todos los niveles se encuentran cubiertos por el techo), el cual cierra el espacio de seguridad. Los niveles superpuestos de la casa Embera se encuentran interconectados por troncos labrados en forma de muesca que hacen las veces de escaleras /dumé/.

 Foto 2 Representación gráfica de los personajes del mito /vera-purru/ (mujer roja). Ilustración realizada simultáneamente con la narración.

 

1 Alcaraz, G.; Arias, M.M. y Galvez, A. Situación de salud materno-infantil en asentamientos Embera de Dabeiba (Antioquia). Medellin, Colciencias  Universidad de Antioquia, 1988. Galvez A., Aída, La agonia de la gallina de los huevos de oro. Crisis adaplativa y nutrición en el noroccidente antioqueño. En: La selva humanizada. Ecologia alternativa en el trópico húmedo colombiano. ICAN, Fondo FEN de Colombia, Fondo Editorial CEREC; Bogotá, Colombia, 1990.
2 Galvez, Aída; AIcaraz, Gloria y Arias, María Mercedes. Eyabidá: Proceso de una crisis alimenticia. (Artículo en prensa). Expreso a las investigadoras mi gratitud por permitirme, antes de la publicación de su articulo, utilizar parte de sus análisis y el gráfico por ellas elaborado para ilustrar su modelo.

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