Ficha bibliográfica
Titulo:
Simbolismo en la representación gráfica Embera
Edición original: 2005-05-17
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-17
Creador: Sergio Carmona




INDICE




 Figura 1 Modelo de uso de recursos entre los Embera de Antioquia, según Alcaraz, Galvez y Arias, Dependiendo de donde se encuentre el asentamiento, los embera distinguen tres tipos de gentes así: a) Eyabidá o gente de montaña, b) dobidá o gente de río y c) oibida o gente de afuera o del monte,

Los dibujos indígenas representando la casa, resaltan uno u otro nivel dependiendo del autor; es significativa la tendencia casi generalizada en las realizaciones infantiles, de una antropomorfización de la vivienda, así como la resolución de la casa dibujando círculos concéntricos con líneas radiales por parte de ancianos y /jaibaná/; casas de este estilo aparecen en las tablas de curación rondadas por espíritus, simbolizando la vivienda del enfermo y el ataque de los /jai/. (véanse Figura 2 y Foto 1).

En relación con el entorno natural, cuando se solicito a las gentes que lo dibujasen, se pudo comprobar que de acuerdo con la edad y el sexo eran representados diversos tipos de animales: la vaca, el perro /usá/, la gallina /eterre/, el cerdo /chiná/, fueron los preponderantemente representados por mujeres y niños, mientras que tigres, diversas aves, nutrias, serpientes, venados, guaguas, primates, insectos, etc. constituyeron las preferencias de los hombres adultos. Al indagar por las razones de esta situación, los informantes argumentaron que era perfectamente lógico que los hombres dibujaran más animales del monte porque ellos eran quienes incursionaban con mayor frecuencia allí, mientras que las mujeres y los niños no se alejaban tanto de la casa. Otra explicación dieron los /jaibaná/  quienes argumentaron diferencias en la agresividad de los /jai/: algunos espíritus, habitantes de lugares recónditos del monte, hacen parte del bestiario más temido y los hombres adultos se ven con más frecuencia sometidos a su influencia | 3.

Los espíritus

Las fuerzas sobrenaturales que habitan el mundo Embera son representadas haciendo uso de las formas de animales y hombres, pero con procedimientos gráficos particulares; la materialización de /jai/ a través de dibujos, constituye tan solo una alegoría formal del espíritu, incapaz de contener su esencia; sirve como evidencia de la "visión" de los /jaibaná/, quienes durante el ritual de curación consiguen un estado en el que las imágenes de los /jai/ vienen a ellos y les informan y ayudan en la aventura. curativa. No obstante la imagen representada de los /jai/ no deja de inquietar a las personas, especialmente a los /jaibaná/ en tanto son vulnerables a la pérdida de su poder sobre los espíritus ya que al revelarlos, éstos pueden ser robados por otro /jaibaná/.

La situación anterior se evidenció intensamente durante el simposio "Cultura Embera" celebrado en octubre de 1989 en el marco del V Congreso de Antropología en Colombia; allí se presentó una conferencia titulada "La forma de los espíritus" | 4 . Una de las características más valiosas de la mencionada reunión era la presencia en el auditorio de un número muy importante de indígenas, entre ellos varios /jaibaná/. La exposición de un análisis formal de las representaciones de los /jai/ causó una fuerte impresión entre los presentes.

La tensión fue creciendo durante la noche: los /jaibaná/ reunidos improvisaron implementos para pintarse el rostro, recolectaron collares multicolores y, adornados, silenciosos y tensos, evidenciaron el fuerte impacto causado por la exposición de los espíritus dibujados por sus homólogos en las montañas de Antioquia. Por fin expresaron el motivo de su inquietud. Según platearon, cientos de espíritus se hallaban ahora sueltos por todó el edificio y los presentes estabamos expuestos al peligro de su influencia: enfermedad, dolor, locura, muerte.

Luego de un día de reflexión se discutió la situación con todos los participantes del simposio; tomando la vocería por sus compañeros, el /jaibaná/ Misael Domikó dijo:

|"Entre nosotros. Nosotros estamos hablando de jai, en cambio entre jaibaná no se puede hablar de jai ni mucho menos sacar el imagen hacia el público. (...) si un jaibaná está hablando de jai es porque ya tiene el paciente enfermo. Jai no está movilizando, jai debe estar encerrado porque si jai está movilizando ahí va a atacar todos los otros que están pasando. Porque el dueño del jai entrega ahí encerrado cuando llega el paciente. Ahí sí, ya; pero primero hay que saber, debe examinar primero al enfermo para ver si él puede o no. (...) hay dos días, dos noches y si en esos dos noches él se dá cuenta de que sí es capaz de curar. Ahí si llama cual clase de jai puede curar esa enfermedá. Pero no es que va a sacar todo jai que él tiene de su corral, para que todo, todo jai salga hacia esa enfermedá, sino que un jai sale a curar una mera enfermedá; si es dolor de cabeza, hay un jai que va a curar dolor de cabeza; si es locura, hay otro jai que va a curar esa loquera. (oo.) si todos los jai está moviendo y hay otro jaibaná, de lo que estaba hablando ayer, eso si es verdá: unos jaibaná saben más que otros; y si yo soy un jaibaná si yo sé menos que el otro compañero que sabe más (...) ahí si me puede tumbar, me puede quitar todo el poder que yo tengo" | 5 .

La preocupación original tenía entonces un componente adicional: no sólo se estaba en peligro de sufrir el ataque de los /jai/; también se estaba en peligro de perder poderes celosamente guardados como patrimonio individual y esta idea era insoportable para los /jaibaná/. La reflexión de todos los presentes se centró entonces en aclarar si en realidad la forma de los espíritus, su figura dibujada, contenía o no su esencia, es decir, su capacidad de afectar a las personas. La conclusión final fue expuesta por el indígena Joaquín Domikó:

|"Nosotros no estábamos de acuerdo era en el dibujo que mostraba. Porque ese no era espíritu; lo que nosotros dibujamos no es espíritu. Esto era como un dibujo estilo de presentar y tener cuando estaba haciendo una fiesta (ritual) de curación. (...) únicamente utilizamos como herramienta de espíritu. (...) todo espíritu que maneja jaibaná es persona, digamos, el/os no duer­men, ellos no andan a pie sino por el aire, también tienen su casa o tienen su dueño que hace casa para espíritu, guarda ahí nadie ve eso" | | 6 .

Representar gráficamente los espíritus, constituye una "herramienta"; el carácter de estos dibujos tiende a unir a través de la acción (dar forma), el umbral entre lo natural y lo sobrenatural, cuya consecuencia es, en sentido estricto, una domesticación de elementos del pensamiento embera referentes a la percepción y explicación de realidades como la agresión, la curación, la enfermedad, la vida y la muerte. Los /jai/ no son entidades espirituales gaseosas e imperceptibles gracias a los mecanismos de su inserción en el pensamiento simbólico y en la comunicación tales como el lenguaje y las realizaciones gráficas.

Los dibujos que representan espíritus tienen características particulares que los diferencian de otro tipo de figuras siendo posible reconocer las siguientes: a) las figuras aparecen flotando en el espacio gráfico; raras veces se les dibuja apoyados sobre una línea o una figura diferente; b) aquellas figuras que no son realizadas por trazos continuos altamente esquemáticos, aparecen pintadas todas de negro, lo cual remite a su carácter borroso propio de las primeras etapas de las visiones del /jaibaná/; c) en las figuras antropomorfas en las que se representan órganos genitales, éstos aparecen dibujados con un tamaño grande y desproporcionado que coincide con el tamaño de la cabeza del espíritu; d) las figuras disfrazadas de serpiente, muestran puntos o círculos agregados. alrededor del cuerpo o sobre la cabeza, pretendiendo con ello homologar en el /jai/ la fuerza y fecundidad de un adversario y, e) las figuras rodeadas con líneas de color rojo representan /jai sarta/, es decir, espíritus poderosos (Carmona; 1990) (véanse Figuras 3 y 4).

 Figura 2 Representación de viviendas según un /jaibaná/; obsérvese la figura humana integrada al dibujo; es posible que se trate de un /jai/ acechando la vivienda.

 

3 En desarrollo de la investigación "Percepción y representación gráfica del mundo Embera del noroccidente de Antioquia", SED U­CA 1988, se verificó esta situación sobre una muestra de 600 dibujos realizados por los indígenas.
4 La ponencia "La formade los espíritus, notas sobre la representación de los /jai/ entre los Embera del noroccidente de Antioquia" se encuentra en las memorias del V Congreso de Antropología, publicadas por la Organización Indígena de Antioquia, O.I.A. en el libro Cultura Embera, O.I.A. Medellín, 1990. Los dibujos de los /jaibaná/ que representan espíritus y fueron objeto de la discusión reseñada, también fueron publicados allí con el consentimiento de los interesados.
5 La transcripción de las intervenciones del /jaibaná/ Misael Domikó y Joaquin Domikó. fue realizada por el equipo organizador del simposio de cultura Embera bajo la coordinación de la O.I.A. Agradezco a su presidente el indígena Milton Sanlacruz y a la O.I.A., por poner este valioso documento a mi disposición.
6 Ibíd.

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