Orejeras con remate discoidal y prolongación de horquilla

Son piezas relacionadas con los grupos anteriores, en especial con el de las aplicaciones con remate discoidal. Pueden clasificarse en un grupo aparte de acuerdo con algunas características que sugieren un uso más exclusivo como orejeras. Son en general más gruesas, pesadas y rígidas que las aplicaciones, y están provistas de una prolongación más larga y de forma más definida; ésta consiste en un alambre que sale del remate hacia arriba o hacia un lado y luego se curva para orientarse hacia abajo en línea recta. El remate es casi siempre pequeño y firme, pero en ocasiones se observa un poco más grueso, o en forma de cilindro o de tronco de cono macizos.

Dentro de la muestra analizada el diámetro mayor del remate en este tipo de pieza tiene 2 cm y la altura máxima, de toda la pieza, 7.7 cm (ver cuadro III y figura 39a-d).

FIGURA 39. Orejeras con remate discoidal y de alambre en espiral con prolongacion de horquilla
a. Orejeras con remate discoidal grueso y prolongación de horquilla
b. Orejeras con remate discoidal y prolongación de horquilla
c. Orejeras con remate discoidal tronconico  pequeño macizo y prolongación de horquilla
d. Orejeras con remate cilíndrico macizo y prolongación de horquilla
e. Orejera de alambre en espiral doble con prolongación de horquilla
f. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - con círculos y espiral
g. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - con pequeño adorno cóncavo y espiral
h. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla- sólo con espiral
i. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - con círculos formando "8"s (ERT 22)
j. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - con círculos formando un cilindro y espiral.
k. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - sólo con espiral
l. Orejera de alambre en espiral con prolongación de horquilla - con círculos y espiral.

Orejeras de alambre en espiral con prolongación de horquilla

Son piezas estrechamente relacionadas con el grupo anterior así como con los adornos derivados de la forma de horquilla. Se encuentran asociadas a otros objetos del Conjunto dentro de dos lotes confiables (ver cuadro III).

Estas piezas están elaboradas en un alambre delgado, curvado a manera de horquilla. Una de sus prolongaciones se encuentra doblada en pequeños círculos continuos, dispuestos sobre un mismo plano o formando una especie de cilindro, debajo de los cuales termina en una espiral; encima de este diseño se observa a veces un pequeño disco plano o un poco cóncavo, a partir del cual, en varios ejemplares, se desprenden dos prolongaciones curvadas en círculos y espirales. Algunas variantes presentan únicamente el diseño en espiral, o éste y el pequeño disco, o sólo los círculos continuos, a veces formando especies de ochos ("8").

Dentro de un lote ofrecido en venta al Museo se observa una pareja de orejeras de forma poco común, que puede relacionarse con esta categoría. En ellas el alambre fué doblado en círculos continuos, dispuestos uno sobre otro, al extremo de los cuales se encuentra suspendida una placa colgante circular adornada con tres conjuntos de placas de forma alargada -esta pieza fue ya descrita con más detalle en las "placas colgantes"- (ver lámina 6).

Sus medidas varían en rangos entre 0.5 y 2 cm de ancho, y 3.5 y 7.5 cm de alto. Dentro de una colección extranjera existe una pareja de estas orejeras única por su tamaño, en la cual la altura supera los 12 cm (ver figura 39 e-l).

6.  Narigueras y orejeras de sección sólida

Narigueras y orejeras circulares de sección redonda sólida con o sin remates

Conforman una de las categorías más comunes dentro de la Orfebrería Quimbaya Tardía,; se encuentran en casi todos los lotes y en algunos de ellos en gran número -hasta más de cuarenta. Sin embargo son piezas poco representativas y distintivas del Conjunto a causa de su forma simple y su presencia generalizada en casi todas las demás áreas orfebres del país.

Su forma básica consiste en un aro de grosor y diámetro variables, el último de los cuales oscila entre 1 y 9 cm. aproximadamente. En algunos casos presentan pequeños remates constituidos por leves achatamientos en los extremos o por especies de tapitas, mientras en otros exhiben los finales un poco engrosados en forma desvanecida. En unos pocos ejemplares el aro se torna de sección cuadrada en toda la pieza o en sus terminaciones, en tanto que en otros se muestra achatado frontal o lateralmente en su totalidad.

LAMINA 11. Pectoral acorazonado en tumbaga y otras piezas características de la orfebrería Sonsoide. Foto Rudolf.

Algunas se encuentran adornadas con una cuenta lítica o un pequeño aro insertados a manera de eslabón.

Es posible que estas piezas hubieran tenido diferentes usos y que algunas hubieran sido multifuncionales. Dentro del material estudiado existen varias que conforman parejas, una de ellas dotada con colgantes circulares planos, elaboradas seguramente para ser usadas como orejeras. Otra buena cantidad debió ser utilizada de nariguera, tal como lo atestiguan varios pectorales circulares con representaciones antropomorfas; en estos las figuras portan en su nariz una especie de aro, que en ocasiones les llega hasta la barbilla. También pudieron servir para suspender placas o adornos en piezas mayores o para otra serie de usos.

En la Descripción de Robledo se encuentra una nota interesante acerca del uso simultáneo de varias orejeras; es probable que estos adornos hubieran sido piezas de este tipo, que podían ser usadas con comodidad en forma múltiple:

"...Traen en las orejas muchos agujeritos por todos ellas, en que ponen cuatro y cinco pares de zarcillos, que pesa cada uno delios cuatro e cinco pesos ..."(154?: 66). (Ver cuadro III y figura 40 a-e).

FIGURA 40. Narigueras y orejeras de sección sólida
a. Orejera circular con placa colgante circular plana. 5.6 x 4.0 cm (MO. 7.933)
b. Nariguera circular con remates leves
c. Nariguera circular achatada frontalmente
d. Nariguera circular engrosada en los extremos
e. Nariguera circular
f. Nariguera en forma de "n" con remates discoidales a manera de tapa
g. Nariguera en forma de "n" con los extremos prolongados
h. Nariguera en forma de "n' con remates a manera de tapa
i. Nariguera en forma de "n" con remates alargados a manera de tapa
j. Nariguera en forma de "n" engrosada en los extremos
k. Nariguera en forma de "n"
1. Orejera en forma de "n" con remates circulares cóncavos
m. Nariguera en forma de "n" con remates discoidales.
n. Nariguera torzal con varias vueltas, engrosada en los extremos
ñ. Nariguera torzal aproximadamente triángular de sección cuadrada
o. Nariguera torzal con remates discoidales desiguales
p. Nariguera torzal gruesa
q. Nariguera torzal
r. Nariguera torzal
s. Nariguera torzal con remates leves
t. Nariguera torzal probablemente elaborada en lámina recubriendo un núcleo
u. Nariguera torzal con remates cilíndricos alargados.

Narigueras en forma de "n" de. sección redonda sólida con o sin remates

Al igual que las circulares, constituyen uno de los grupos más numerosos del Conjunto; se presentan en una buena cantidad de lotes, asociadas a la mayor parte de los demás tipos del material martillado. Dada su presencia también en otros conjuntos orfebres del país, no constituyen una categoría especialmente diagnóstica del Quimbaya Tardío (ver cuadro III).

Tienen forma de "n" o "u" invertida, con variaciones en la inclinación de sus prolongaciones: hacia adentro, rectas o hacia afuera. Ocasionalmente se encuentran dobladas un poco en su parte superior formando un ángulo. Algunas presentan los extremos un poco aplanados y salientes, o más achatados y pulidos, en forma de especies de discos. A menudo muestran remates que semejan tapas, claramente delimitados del resto de la pieza; en algunos ejemplares efectivamente parecen haber sido elaborados de manera separada y luego ensamblados a la "n"; la mayoría de ellos presentan forma troncónica y en ocasiones exhiben también finales discoidales.

Algunos de estos objetos presentan sus extremos prolongados hacia abajo, y a veces también achatados y curvados al final un poco hacia afuera. Dentro de un lote existe una pareja de adornos relacionados con estos, de sección bastante gruesa, con sus prolongaciones dirigidas primero hacia adentro y luego hacia afuera, terminadas en remates circulares cóncavos, que probablemente fueron utilizados como orejeras.

Son piezas de un espesor muy variable; se encuentran desde algunas elaboradas en alambre delgado hasta otras conformadas por una especie de barra gruesa. En su mayoría fueron manufacturadas por martillado, pero existen algunas cuya apariencia lleva a pensar en la fundición. Sus medidas oscilan entre 1.5 y 4.5 cm de ancho, y 1.5 y 4 de alto (ver figura 40 f-m).

Narigueras torzales de sección redonda sólida, con o sin remates

Son piezas también bastante comunes y en general poco representativas, aunque existen algunas variantes con formas más específicas y distintivas del Conjunto. La configuración más simple consiste en una especie de alambre retorcido formando una y media o dos vueltas circulares, carente de remates.

Algunas piezas presentan leves achatamientos en sus extremos o remates a manera de tapa, en general más cortos que los de las narigueras en forma de "n". En ocasiones presentan tres o más vueltas, como una variante muy delgada con varios círculos a manera de resorte, engrosada en los extremos formando especies de conos.

Otra variación la conforman un pequeño número de piezas provistas de remates discoidales de tamaños desiguales; y un tipo al parecer también distintivo, se encuentra dotado de terminaciones alargadas, de forma cilíndrica. Algunos pocos ejemplares notoriamente gruesos conforman otro grupo, que parece haber sido elaborado mediante el recubrimiento de un núcleo con una lámina; en estos se observan las arrugas de la lámina y a veces, la línea de unión de la misma.

Son piezas con dimensiones y grosor bastante variables. En cuanto a tecnología también existen diferencias: en su mayoría fueron elaboradas a partir de un alambre martillado; otras con un núcleo recubierto por una lámina; y es probable que algunas por fundición.

Las crónicas de la Conquista atestiguan su utilización entre los indígenas que habitaban las provincias de Anserma y sus alrededores:

"...Traen los señores la cara muy pintada de diversas pinturas y colores y sus collares de oro al cuello y en las narices un "caricorie" de oro que pesa 15 o 20 castellanos, que es a manera de barra retorcido y les cae sobre la boca..." (Robledo, 154?: 66). (Ver cuadro III y figura 40 n, o-u).

Narigueras torzales triangulares de sección cuadrada sólida

Es una categoría integrada por un pequeño grupo de piezas de forma aproximadamente triangular, de sección variable entre cuadrada y rectangular angosta. En ocasiones presentan los extremos achatados formando especies de remates leves, o prolongados hacia los lados en sentido horizontal. Aunque no son piezas muy comunes, parecen ser exclusivas y distintivas del Conjunto (ver cuadro III y figura 40 ñ).

7.  A dornos circulares laminares de sección hueca y otros relacionados.

Son piezas de forma simple, no muy comunes ni distintivas; constituyen un grupo consistente que se integra bien dentro del Conjunto, en especial por su forma circular y su conformación laminar. Fueron manufacturadas a partir de una lámina martillada, doblada en forma curva en una especie de tubo de sección circular o elíptica, casi siempre abierto longitudinalmente. A veces presentan remates insinuados mediante una acanaladura o un doblez de la lámina hacia afuera.

El grupo está compuesto en su mayoría por orejeras circulares, con diámetros entre 3 y 6 cm; por algunas narigueras pequeñas; y por dos parejas de brazaletes. Una de estas últimas tiene la forma de un tubo abierto de 20 cm de largo aproximadamente, con remates en doblez en sus extremos; actualmente se encuentran doblados hacia su parte media, tal vez como efecto de la costumbre de "matar" las posesiones al ser enterradas con sus dueños (ver cuadro III).

Dentro de un buen número de lotes confiables aparecen varias formas de cuentas de collar laminares que se relacionan estilística y tecnológicamente con este grupo de adornos. Son piezas elaboradas a partir de una pequeña lámina delgada, doblada en forma de cilindro, aro, configuración aproximada a una esfera o a un barril, o en diseño de cono doble o bicono. Sus dimensiones son generalmente pequeñas: oscilan entre 0.2 y 4.4 cm de largo, y 0.3 y 1.1 de diámetro (ver lámina 6).

De acuerdo con la información de Robledo, piezas como estas eran utilizadas por los indígenas de las provincias de Anserma y sus alrededores en collares y especies de bandas que servían de cinturones:

"Traen los señores la cara muy pintada de diversas pinturas y colores y sus collares de oro al cuello..." (Robledo, 154?: 66).

"Tienen para ceñirse el cuerpo los que son señores, unos cinchos de aquella chaquira blanca y de chaquira de oro y de canutos de oro, hasta un palmo de ancho dello el cual entre ellos vale mucha cantidad; y este es para meter el "maure" con que tapan sus vergüenzas..."(ibid).

La costumbre de "matar" las piezas

Dentro del material analizado se hallaron varias piezas averiadas, dobladas o rotas, en las cuales estos desperfectos parecen ser producto de un acto intencional más que de causas fortuitas posteriores a su entierro -porque la mayoría de estos objetos proceden de tumbas. Se observan piezas golpeadas con instrumentos de punta redonda, puntiaguda o larga como de cincel; con perforaciones en el centro o sobre toda la pieza; con uno o varios dobleces, a veces simétricos; o partidas en varios fragmentos.

Es bien probable que estos objetos constituyan evidencia de algún tipo de creencia con relación a la muerte; podría tratarse de una manera simbólica de matar las cosas que hacían parte de la cotidianidad de un individuo que ha alcanzado la muerte; sena una manera de que la persona y sus pertenencias pasaran juntas a otro estadio -culturalmente establecido- de la "vida" individual. En este sentido es interesante la nota que escribe Jorge Robledo acerca de esta costumbre entre los indígenas de los alrededores de Armenia:

Y cuando tiene el señor alguna cantidad de oro, demás de las joyas que él solía poner, quiébranlo todo y hácenlo pedazos con piedras y échanlo en la sepultura con él como cosa, que pués él muere, que perezca todo" (154?: 70).

El grupo de piezas "matadas" incluye diversas formas, entre las cuales se destacan por su frecuencia los pectorales circulares planos, con o sin decoración repujada; también comprende placas colgantes circulares, aplicaciones circulares para textil, orejeras romboidales planas, brazaletes laminares de sección redonda, "pectorales acorazonados" y narigueras semilunares.

8.  Instrumentos

Anzuelos

Se presentan con alguna frecuencia en los lotes y a veces aparecen dentro de ellos formando conjuntos hasta de ocho piezas. Fueron elaborados en alambre y aunque su forma es bastante homogénea, muestran algunas variaciones en el gancho que servía para amarrarlos a la cuerda: en algunos casos está orientado hacia atrás, en otros hacia adelante y en algunos pocos en vez de gancho existe un achatamiento al final del alambre.

En general son de considerables dimensiones, con alturas variables entre 2 y 6.5 cm aproximadamente (ver cuadro III).

Cinceles

Son pocos los encontrados dentro del material analizado; sin embargo siendo elementos indispensables en la actividad metalúrgica y en especial para el trabajo directo del material -técnica que parece haber prevalecido sobre la fundición en esta orfebrería- debieron haber sido objetos de presencia más común.

Su forma, siempre alargada, se muestra un poco más angosta, y a veces también levemente más curva, en uno de los extremos que en el otro; ambos lados debieron haber sido utilizados en forma alternada con propósitos diferentes.

Su elaboración debía garantizar un alto grado de dureza; para lograrlo es probable que hubieran sido inicialmente fundidos y a continuación martillados en frío en forma controlada; luego fueron cuidadosamente pulidos y bruñidos.

Sus dimensiones varían entre 3.5 y 14 cm de altura y 0.5 y 4.5 cm de ancho aproximadamente (ver cuadro III y lámina 7e).

Agujas

Se encontró apenas una aguja asociada a piezas del Conjunto dentro de un lote confiable, pero sin duda eran instrumentos de uso más común.

La costumbre de remendar las piezas

Este constituye un rasgo especial y característico de la Orfebrería Quimbaya Tardía; se observa en una buena cantidad de piezas, especialmente del tipo de pectorales circulares planos -algunos de ellos con diseños repujados figurativos- y de brazaletes cilíndricos abiertos. También fueron reparadas placas colgantes, una nariguera semilunar con placa semilunar adosada y una nariguera semilunar con prolongaciones laterales rectilíneas (ver figuras 2, 5a, 7, 12a y 18).

Estos adornos que muestran evidencias de reparación parecen haber sido objeto de un uso intenso por parte de sus dueños; algunos son piezas únicas, de elaborado diseño y esmerada manufactura, que debieron tener una especial importancia y significación. Es probable que esta alta valoración haya sido la causa -o al menos parte de ella- del empeño por mantener o recuperar el uso de estas piezas a pesar de sus imperfecciones.

Existen básicamente cuatro tipos de reparaciones: el más común consiste en un remiendo en especie de puntada, practicada para cerrar fisuras producidas en los bordes; en este caso se efectuaban dos orificios, uno a cada lado de la fisura, a través de los cuales se pasaba un alambre, o en algunos casos que no tienen éste, probablemente un hilo (ver figuras 2, 7, 12a y 18).

El segundo tipo es semejante al anterior en procedimiento pero se utilizaba para unir dos fragmentos de una pieza; en estos remiendos a veces era necesario practicar más de una "puntada" (ver figuras 2 y 5a).

El tercer tipo es también bastante común. Consiste en la reparación del orificio de suspensión -para el caso de los pectorales y placas colgantes- o de los orificios de amarre -para el de los brazaletes- cuando estos se tornaban inservibles por volverse muy amplios o por hacerse una fisura hasta el borde; en este tipo se usaba hacer un nuevo orificio al lado del otro, un poco separado. A veces se observan en una misma pieza varios remiendos de esta clase (ver figura 12a).

El último tipo es más escaso; consiste en la reforma del contorno de la pieza y en ocasiones también de la decoración; se observa siempre en el sitio de el, o los orificios originales donde seguramente luego de varios remiendos esta parte de la pieza debía volverse poco estética y funcional, haciéndose casi necesaria su eliminación. En algunos pectorales circulares con puntos repujados en el borde se observa este tipo de reparación y cómo la línea de puntos fué volteada para circundar la curvatura de la entrada practicada en la pieza.

Martillado:   consideraciones generales

A partir del estudio detallado del material martillado se hicieron evidentes varias características generales en este material. Estas pueden resumirse en varios puntos:

Se destaca la amplia variedad de adornos, tanto en el aspecto de forma como de función.

Se presenta una gran coherencia estilística a través de la mayor parte de sus categorías, las cuales constituyen casi un único continuo de formas en el que cada una se conecta o deriva de otra.

Predominan los tipos de piezas laminares planas o un poco cóncavas, sobre los macizos o con formas tridimensionales.

Como forma básica de las piezas sobresalen figuras geométricas simples: el círculo, el semicírculo, la semiluna, el triángulo y el rombo.

Se prefiere la decoración repujada sobre las demás. Dentro de ésta prevalecen los puntos y líneas alrededor del borde; los diseños geométricos en puntos, las espirales, los triángulos formando especies de relojes de arena, las aves esquemáticas y las figuras antropomorfas y de lagartos o lagartijas, se imponen en el interior.

Le sigue en importancia la decoración calada, con énfasis en los triángulos.

Sobresale el empleo de placas colgantes para conseguir mayor vistosidad y movimiento.

Se evidencia un uso intenso de las piezas y una reutilización de ellas con la práctica de remiendos y reformas.

Es común la costumbre de "matar" las piezas.

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