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INDICE
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Arqueología del cercado grande de
los santuarios
HELENA PRADILLA RUEDA
|PROFESOR UPTC
GERMÁN VILLATE SANTANDER
|PROFESOR UPTC
FRANCISCO ORTIZ GÓMEZ
|FUNDACIÓN ETNOLLANO
Tanto la historiografía como las crónicas y documentos de la
época colonial coinciden en otorgar una particular importancia al
asentamiento indígena de Tunja. El hecho de que, precisamente, el
tesoro de Hunza hubiera sido el mayor encontrado en el altiplano
cundiboyacense, le concedió el carácter de sitio de riquezas. La
jerarquía que los primeros cronistas dieron al Zaque corroboró el
sentido de capital política y, desde los primeros tiempos de la
ciudad española, se hizo referencia a su papel religioso
A la llegada de los españoles, en el asentamiento indígena de
Tunja existían cuando menos diez cercados y dos lugares de mercado
referenciados en crónicas y documentos. La tradición de la ciudad
conserva memoria de una buena cantidad de sitios religiosos del
pasado que es posible documentar históricamente o de los cuales
quedan rastros evidentes como son el Pozo de Donato, los
Cojines del Diablo, Las Moyas o La Cuca y también existen
abundantes referencias a hallazgos arqueológicos tanto en sitios
aledaños como en la zona urbana. El Equipo de Arqueología de la
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (EA) ha podido
constatar la presencia de vestigios antiguos, al oriente, en los
predios que hoy ocupa el Batallón Bolívar en inmediaciones del
fallido proyecto del aeropuerto de la ciudad y en los potreros
próximos al actual barrio Los Muiscas; al occidente, en los
terrenos que hoy pertenecen a los barrios La Fuente, La Calleja y
Trigales y en la parte norte de la ladera de la Loma de San Lázaro;
dentro de la ciudad, en el actual barrio de Los Rosales, en el de
Santa Lucía, en el lugar donde hoy se levanta el hospital de San
Rafael nuevo hospital, en el que ocupa el Claustro de
San Agustín y, finalmente, en predios de la Universidad (Foto 1).
Los terrenos de la UPTC, de vieja data han sido considerados como
sitio de antigua ocupación indígena. Su estudio se inició en la
década de los años 30 de este siglo y han sido objeto de múltiples
intervenciones (Cuadro 1).
El vasto radio geográfico ocupado por los vestigios
arqueológicos (Mapa 1) parece corroborar la visión historiográfica
sobre la importancia del lugar en la antigüedad que, además, fue
ocupado durante muchos siglos. Una larga ocupación y un ámbito
espacial de vastas proporciones, obligan a pensar en un sitio
complejo; el yacimiento estudiado en predios de la Universidad y
que constituye el objeto de este informe denominado
actualmente Laboratorio-La Muela (Foto 2) es tan sólo una
parte y, por ende, es imperativo establecer el papel que debió
desempeñar dentro del conjunto.
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Foto 1. Panorámica de Tunja. Al fondo, los terrenos de la
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).
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