Narigueras

Los adornos en la nariz son muy variados. Quince de las piezas presentan orificios en la nariz, seguramente para colgar narigueras de metal, y tan sólo cuatro de las figurinas no tienen nariguera.

Narigueras en forma de nariguera.

Son las más comunes; 58 de las figurinas llevan puestos adornos de este tipo. Se distinguen lisas sin remates y con remates discoidales o redondeados. Se observan de sección circular gruesas. Las representadas en las flgurinas corresponden tal vez a las del tipo 1, que aparecen a veces asociadas con las piezas de la orfebrería zenú temprana, elaboradas en oro de alta ley, procedentes en general de la hoya del Sinú, la hoya del San Jorge, bajo Cauca y Nechí26 (láminas 1a, d, e, f; 2c, f; 3c, d; 4c, d; 5a; 6a; 7a, c; l0d, e; lla, b, f).

Narigueras circulares o en forma de argolla

Constituyen la siguiente categoría más representada en las figurinas y 23 de ellas las llevan puestas. Pueden ser de sección gruesa o delgada. En orfebrería, las orejeras o narigueras circulares macizas tienen una amplia distribución en las hoyas del Sinú, San Jorge, Cauca, Nechí y bajo Magdalena, y aparecen frecuentemente asociadas con las piezas del grupo San Jorge-Cauca27 (láminas 8b, e; 10c; 11d).

Narigueras semilunares

Siete figurinas lucen narigueras semilunares planas sin decoración aparente. En la orfebrería zenú, este tipo de narigueras aparecen en el Sinú, San Jorge, Cauca28, Nechí y bajo Magdalena, asociadas con el grupo de Ayapel y con el de San Jorge En general, la forma semilunar plana en las narigueras es una de las categorías más importantes y comunes del grupo Quimbaya Tardío, aunque allí generalmente presentan decoración en relieve29 (láminas 4e, 6b, 8d, lOa).

Una de las figurinas muestra lo que parecería ser una nariguera semilunar con prolongaciones horizontales y remates semilunares (lámina l0h, y lámina 35 en Falchetti, este volumen). En la orfebrería del zenú, aunque no son muy comunes, han sido reportadas con procedencias de la hoya del Sinü y la región de Urabá. La nariguera modelada en este caso se relaciona mucho con las de prolongaciones horizontales y remates semilunares, pero no se podría precisar si este personaje lleva una sola nariguera o dos de distinta forma. En el grupo definido por Falchetti como de Planeta Rica también se encuentran narigueras semilunares con prolongaciones y placas colgantes; los grupos Ayapel y San Jorge-Cauca se relacionan en ocasiones con narigueras semilunares30.

Narigueras triangulares

Sólo dos figurinas llevan narigueras de este tipo. Son gruesas y su posición de uso muestra la apertura hacia abajo con un ligero ensanchamiento en los remates (lámina l0 b) Existen piezas orfebres similares, relacionadas sobre todo con la orfebrería del valle medio del río Cauca31, posiblemente la correspondiente al conjunto Quimbaya Temprano. Dentro de la orfebrería zenú, piezas similares —huecas, fundidas en tumbaga alta y doradas por oxidación— se han encontrado esporádicamente en las llanuras del Caribe.

Narigueras de prolongaciones horizontales

Diez figurinas están adornadas con narigueras similares, aunque algunas elaboradas de manera tosca o esquemática y otras con detalles suficientes para poder distinguir sus correspondencias con los distintos tipos existentes dentro de la orfebrería del Gran Zenú. La más esquemática está representada simplemente por una línea continua incisa con curvatura ascendente en el centro, que termina en sus extremos con dos ángulos como figurando flechas (lámina 1c y lámina 24 en Falchetti, este volumen Podría corresponder a las narigueras de prolongaciones horizontales planas con remates semilunares, que son las más comunes en las figurinas. Generalmente los remates de las narigueras están modelados de forma semilunar (láminas 3a, l0h, g), pero también aparecen triangulares. Una de las narigueras es perfectamente rectangular con remates ensanchados con án gulos pronunciados (lámina 1b).

Lamina 6. a: recipiente. b: mujer parada

A pesar de que pocas narigueras se ven decoradas en la cerámica, se encontró una cuya silueta corresponde con las narigueras de prolongaciones horizontales planas con remates semilunares fundidas en oro de alta ley, que llevan adornos semilunares lisos y espirales de filigrana en las prolongaciones; su procedencia más común es la hoya del San Jorge y ocasionalmente en Urabá32 (lámina l0g y lámina 36 en Falchetti, este volumen).

Encontramos en las figurinas dos narigueras muy especiales por su forma y detalle en la representación. La primera de ellas parecería corresponder a las narigueras de prolongaciones horizontales ascendentes (lámina 7b). En la orfebrería del Zenú, éstas son fundidas en tumbaga alta, huecas o macizas, y tienen procedencias de la hoya del Sinú y tal vez de Urabá.

La segunda nariguera consiste en dos prolongaciones rectangulares horizontales con dos rectángulos descendentes justo en la parte media debajo de la nariz (lámina l0f).

Adornos del pecho

Pectorales semilunares

Pueden ser lisos o con decoración incisa a base de puntos y lineas. Tienen dos orificios de suspensión en la zona superior central. El tamaño de los pectorales varía mucho en relación con las dimensiones generales de las figurinas; unos se ven muy pequeños con los extremos redondeados o aplanados y las líneas y puntos combinados para desarrollar distintos motivos decorativos (láminas 1, 2, 4 y lO; Figura 1). Sólo un pectoral muestra las dos protuberancias cónicas (lámina le) típicas de los pectorales metálicos mamiformes de las llanuras del Caribe. La forma representada en las figurinas parecería corresponder a los pectorales mamiformes semilunares de l5 cm de ancho, simples o decorados únicamente con líneas y puntos repujados en contorno, que reportan procedencias de la hoya del San Jorge y Urabá33.

Las mujercitas los llevan puestos en ocasiones, suspendidos de una cuerda anudada al cuello, pero por lo común fijados a cintas o cordones cruzados que pasan por encima de los hombros y debajo de los brazos para unirse en la espalda (láminas 2e, 9b, e). Las piezas se ven más bien pequeñas, siempre puestas por encima de las tetillas o pezones. Los pectorales martillados en oro de alta ley, pertenecientes al grupo San Jorge-Cauca, tienen dimensiones que no superan los 15 cm de ancho. Posiblemente fueron utilizadas por los personajes del Gran Zenú de la misma manera que los muestran las figurinas de cerámica.

En el curso de las excavaciones en la región de Betancí, Córdoba, Reichel Dolmatoff obtuvo información de guaqueros acerca de las piezas que era usual encontrar en los entierros y la manera como las llevan los muertos.

Respecto a los pectorales mamiformes dice: «pectorales en forma de corpiño, con cintas de oro sobre los hombros y por debajo de los brazos, que terminan en una especie de cierre que se une en la espalda...34. Los cordones que sujetan los pectorales representados en las figurinas son por lo general anchos, modelados sobre el cuerpo, con incisiones o muescas paralelas que inicialmente se podrían relacionar con textiles (lámina 9b, c). No se ha sabido hasta el momento de cintas delgadas de oro lo suficientemente largas para sostener los pectorales; además los orificios de suspensión de estos adornos metálicos siempre son redondeados, por donde es más fácil pasar cordones de algodón que metálicos.

Pectorales rectangulares o trapezoidales

Coincidencialmente, tres mujercitas sentadas en banquito son las únicas que llevan estos pectorales. En relación con el tamaño de las mujeres, estos adornos se ven pequeños, puestos muy cerca del cuello por encima de los pezones y sujetos con los cordones cruzados, de la misma forma que los pectorales semilunares. Sólo uno está decorado con líneas incisas paralelas en los extremos (láminas 3a, d, e). En la colección del Museo del Oro de Bogotá, existe un pectoral (MO 24561 ) rectangular liso, martillado en oro de buena ley, con 13,6 cm de ancho y 5,4 cm de alto. Su procedencia es de Guaranda, Majagual, en el departamento de Sucre; hace parte de un lote orfebre homogéneo cuyas piezas corresponderían al grupo San Jorge-Cauca descrito por Falchetti.

Bandas cruzadas

Siete figurinas muestran en el pecho únicamente cordones cruzados iguales a los que sostienen los pectorales semilunares y rectangulares. Algunos son lisos y otros vienen decorados con muescas y pequeñas líneas incisas paralelas (láminas 4c, 7a, 8d, l0h).

Adornos de prolongaciones descendentes

Generalmente están formados por dos cordones curvos de extremos redondeados que bajan desde un mismo punto hacia direcciones opuestas. También se puede tratar de un solo cordón que se bifurca. Aparecen sostenidos desde un collar al cuello del personaje o por bandas cruzadas. Unos son lisos y otros están decorados con líneas, puntos o diseños de líneas y puntos incisos combinados (láminas 8b; 11e, d, e). Sus dimensiones al parecer son variadas. A veces están acompañados por colgantes rectangulares o curvos (láminas 2a; 1 11b). Dos de las mujercitas llevan adornos de este estilo muy pequeños que parecerían suspendidos de un collar o la continuación del mismo (lámina 11d).

Algunos de estos adornos, dice Falchetti, se podrían interpretar como pectorales con extremos alargados, cuya forma es similar a las narigueras con prolongaciones descendentes (ver lámina 26 en Falchetti, este volumen), especialmente las que tienen la parte superior más ancha, que podrían haber tenido una doble función.

También es posible que los adornos pequeños de este estilo puedan ser la representación de colgantes en forma de colmillo de felino, que en orfebrería fueron fundidos en tumbaga alta con orificios a cada lado de su extremo superior para ser suspendidos al cuello35 Al colgar la pareja de colmillos quedan dispuestos de forma similar a como se figuraron estos adornos en las mujercitas (lámina 11d).

Collares

La mayoría de las figurinas llevan collares de vueltas representados por un cordón modelado y aplicado, decorado con líneas paralelas o cruzadas. Usualmente, de éstos están suspendidos los pectorales pero en ocasiones los collares van solos; las distintas vueltas terminan en algún tipo de amarre en la espalda. A pesar de que parecen un cordón textil, también podrían estar figurando collares de orfebrería ensarta dos con cuentas cilíndricas o discoidales, comunes en las llanuras  del Caribe. (láminas 2b; 3b; 5b; 7b;. Una de ellas luce un verdadero collar de cuentas cerámicas discoidal es, del cual se sostiene un pectoral semilunar (lámina 1f)

Lamina 7 . Hombres


Collares de vueltas con colgantes

Consisten en un cordón o banda al cuello de la cual parten colgantes rectangulares o trapezoidales alargados. En la orfebrería zenú se ha reportado un adorno de 100 cuentas trapezoidales ensartadas, que cubriría el pecho de un personaje, procedente del río San Jorge36. Adicionalmente existen cuentas rectangulares alargadas en concha que muy probable­mente proceden de las llanuras del Caribe (láminas 2d; 8a, c, e; l0e, g).

Los adornos de este estilo están representados en las figurinas con líneas paralelas u oblicuas que" forman distintos diseños; algunos son cordones redondeados aplicados y otros son aplanados, anchos (lámina l1f).

Brazaletes y ligaduras

Es muy común la representación de brazaletes en el antebrazo y/o en la muñeca, y pueden ser sencillos o dobles, formados por cordones aplicados. Se ven decorados con muescas o líneas, de manera que los adornos. originales parecen haber sido tejidos o de cuentas ensartadas. Usualmente van decorados de la misma manera que los collares. Para la región de Finzenú, Simón describe el atuendo de las mujeres de la siguiente manera:

...1as mujeres, bien dispuestas, preciadas de buenos rostros, pulidas en su traje... el cuello, molledos y gargantas de los brazos llenos de chaquiras con plan chillas de oro, y a veces bien crecidas, de que se preciaban muchos de ellos y ellas de estimarse... (Simón, tomo V, p. 176-177)

Las ligaduras sólo son notorias en las figurinas de pie o sentadas en banquitos, bien sean solas o en los adornos de tapa de recipiente. En cuanto a su forma y decoración son iguales a los brazaletes y están colo­cadas debajo de las rodillas (láminas 3c; 6b; 7b).

En general, los atuendos de oro representados en las figurinas parecen corresponder especialmente con las piezas del grupo San Jorge-Cauca, aunque se combinan con objetos de oro sencillos como narigueras circulares, en forma de n y los collares de cuentas discoidales. El grupo de orfebrería San Jorge-Cauca se distingue por las piezas martilladas en oro de buena ley, las formas más características son las orejeras de filigrana fundida fina, narigueras pequeñas de prolongaciones horizontales, pectorales mamiformes circulares simples (ver láminas 40, 24 Y 32 en Falchetti, este volumen), semilunares y romboidales. Asociados a estos, aparecen frecuentemente narigueras circulares macizas, semilunares simples, en forma de n, cuentas cilíndricas y discoidales37 Justamente este conjunto orfebre es el que más aparece representado en las figurinas de cerámica.

Lamina 8. adornos de la cabeza

En las figurinas, los adornos de orfebrería muestran  diversas posibilidades de combinaciones. Como se mencionó arriba, prácticamente todas llevan diademas y sólo una parece estar adornada con una diadema de orfebrería acompañada por orejeras circulares o anulares, nariguera circular y adorno de prolongaciones descendentes sujetado por un collar presumiblemente de cuentas discoidales.

Los pectorales semilunares aparecen en combinación con narigueras en forma de n y orejeras semicirculares o huecos en las orejas, nariguera semilunar y orejeras semicirculares, nariguera circular y orejeras semicirculares, nariguera de prolongaciones horizontales y orejeras semicirculares o con huecos en las orejas. Las figurinas de éstas que llevan huecos en las orejas, posiblemente fueron adornadas con orejeras semicirculares de orfebrería.

Las mujeres sentadas en banquito que tienen pectorales rectangulares llevan también nariguera en forma de no de prolongaciones horizontales y ninguna tiene orejeras.

Curiosamente, aquellas figurinas que tienen al pecho adornos de prolongaciones descendentes, por lo general llevan narigueras circulares, y dos de ellas muestran una nariguera triangular y una en forma de n, en las orejas presentan huecos o llevan orejeras circulares.

Las mujeres que lucen collares con colgantes, bien sean tejidos o de cuentas de orfebrería, están adornadas también con narigueras en forma de n y orejeras semicirculares o solamente con huecos, narigueras y orejeras circulares, y nariguera de prolongaciones horizontales y huecos en las orejas.

Algunas, más sencillas  en su atuendo, llevan sólo collares de vueltas sencillos, dobles o triples, sin narigueras con orejeras semicirculares, narigueras circulares sin orejeras, sin narigueras ni orejeras. Sin embargo, un hombre lleva un atuendo completo que hace juego: diadema y collar decorando con líneas paralelas, nariguera  de prolongaciones horizontales ascendentes, orejeras semicirculares, brazaletes y ligaduras formados por bandas anchas todos decorados con puntos incisos (lámina 7b).

26
Op. Cit.
27
Op. Cit.
28
Op. Cit.
29
Uribe 1991.
30
Falchetti, 1995.
31
Op Cit Pérez de Barradas, 1966.
32
Falchctti, 1995.
33
Op. Cit
34
Reichel-Dolrnatoff 1957 p. 78.
35
Falchetti, 1995, fig 60c
36
Falchetti, 1995
37
Op. Cit
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