¿Qué nos dicen del sol de Quito todos estos detalles acerca de los dragones? No mucho. En su forma, son similares a las figuras tardías de Moche. La cresta cae hacia atrás y ha sido hecha con la cola como de dos figuras, o bien todo el conjunto parece doblado en la mitad. Este motivo se puede ver tanto en los muy raros y fragmentarios tejidos de Recuay como en los de Moche, lo cual indica, al igual que con los dos dragones crestados de la escultura de San Agustín, que el textil fue el medio de difusión de esta iconografía (figuras 6 y 7). Debido a la falta de objetos metálicos excavados científicamente y anteriores al periodo tardío Tacaishalpa - Inca en la sierra meridional, no podemos afirmar si el dragón crestado fue o no una tema común en la costa. Dada la larga historia de intercambio entre la sierra meridional y el norte del Perú, tanto en la sierra como en la costa, parece más probable que las culturas de la sierra conocieran de este animal y, ocasionalmente al menos, lo representaran en sus artefactos. No podemos afirmar que los dragones, crestados o no (y la mayoría de los dragones ecuatorianos no tienen cresta), sean un tema exclusivamente costeño, y que por ende de cualquier objeto que lleve tal diseño sea de origen costeño.

Figura 6. Un tapiz en lana de la cultura Recuay (Callejón de Huaylas, Perú, ca. 100 a.C. -250 d.C.). Academia de Ciencias de California N°. 389-2368, foto cortesía de Charles Cecil y la Académia

 

Figura 7. Detalles calcados del tapiz

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