Herramientas en metal

Otro grupo importante de instrumentos del Museo es el de las herramientas en metal (Foto 20) . Entre ellas y según nuestro criterio, hemos elegido las que por determinadas características pudieron ser usadas por los artesanos orfebres y plateros en técnicas decorativas muy concretas como son cortar, cincelar, repujar, grabar, hacer el satinado y marcar los diseños. Dejamos por la extensión del manuscrito otras herramientas de metal como son las toberas para soldar piezas, pinzas y balanzas, así como herramientas en otros materiales como cerámica (moldes), madera (matrices) o hueso.

Foto 20.

Hemos dividido las herramientas en metal en cuatro grupos importantes: los cinceles para cortar, cincelar y repujar, los punzones para perforar, delinear y marcar los buriles para grabar y las agujas para la técnica del satinado. De los buriles hay solo tres piezas en MNAAHP y dos de las agujas; del resto, cinceles y punzones, hay una cantidad considerable (como 30 de cada uno).

Todas las herramientas fueron escogidas en función de su tamaño, forma y uso, descartándose las demasiado pesadas y grandes, aunque fueran parecidas en forma, por pensar que no podían ser utilizadas en trabajos de joyería o platería. También frieron escogidas por su similitud con las herramientas de los orfebres actuales de la Costa Norte. La mayoría son de bronce y cobre; solo una aguja es de plata, y todas están en buen estado de conservación. Las huellas de uso son evidentes en la mayoría y aunque no se han hecho análisis de dureza, estas herramientas trabajaron muy bien en la elaboración de las piezas que hemos hecho.

Es indispensable que el instrumento trabaje sobre un metal más suave del que está hecho; es decir que el material de la herramienta sea más duro y fuerte que lo que se está trabajando. Esto es muy importante, porque de esto se deduce que los orfebres elegían o usaban los instrumentos de acuerdo al tipo de aleación que iban a trabajar. Así es que tenemos diferentes herramientas según si los trabajos de orfebrería eran de cobre, bronce, oro o plata.

En Cuanto a las herramientas de oro, en el MNAAHP no hay ninguna. El Museo de Oro de Lima tiene siete herramientas de oro muy interesantes entre cinceles, punzones, agujas, muy parecidos a los que publica Pérez de Barradas bajo el título "Cinceles y otros instrumentos de la orfebrería prehispánica, cinceles en oro de la Hoya del Quindío, origen desconocido" (1954:325). Los instrumentos de orfebrería en bronce y cobre que posee el MNAAHP son muy parecidos en tamaño y forma a estos que se ilustran aquí.

Hay varios estudios sobre instrumentos de metal, realizados bajo diferentes puntos de vista. Mathewson es de los primeros investigadores que analiza piezas de bronce procedentes de Machu Picchu utilizando análisis metalográficos, agregando que son instrumentos para trabajos de piedra o más duros. La mayoría de los instrumentos son de bronce estañífero (excepto uno en bronce y dos en plata) vaciados y trabajados o forjados en frío. Mathewson llama a esto "cold-working" y lo identifica en referencia al rango de temperatura en el cual el trabajo produce una distorsión visible como líneas de deformación dentro de los granos de la estructura cristalina. También menciona que algunas piezas han sufrido recalentamiento varias veces pero a una temperatura tan baja que el periodo de calentar al rojo fue muy corto, provocando el tamaño tan pequeño de los granos y la superposición general de esta estructura secundaria sobre la primera de vaciado. Solamente un cincel de todos los estudiados fue trabajado en caliente y su borde forjado varias veces cuando alcanzó los 850°C y también durante el enfriamiento de la pieza.

Hay solo una pieza, un cincel, a la que se le ha dado forma sin forja (Mathewson, 1915). Esta investigación fue continuada por Gordon y Rutledge, encontrando que uno de los artefactos tiene una composición que no había identificado Mathewson de bronce-bismuto (Gordon y Rutledge, 1984). Los instrumentos analizados tanto por Mathewson corno por Gordon y Rutledge no parecen tener un uso para trabajos de orfebrería por su forma y tamaño.

Erland Nordenskiöld proporciona datos interesantes sobre herramientas de oro en su trabajo sobre cinceles de aleación de oro del Museo Gotemburgo (Nordenskiöld, 1931). En este trabajo menciona 37 "artículos de oro" más una azada, un cincel y dos punzones con una aleación de oro, plata y cobre (Au-Ag-Cu) procedentes de Antioquia (Colombia) que habían sido descritos tiempo atrás por P. Nisser en 1859. Parte de esta colección se encuentra en el Museo Nacional de Copenhague donde fueron presentados en 1863 por el propio Nassen y Mueller. Otra parte dice que está en "Hastings" (?) pero no especifica que- es. Menciona también un cincel de oro en el Museo für Volkerkunde de Berlín. En el Museo de Gotemburgo examina con resulta dos muy interesantes dos piezas, una lezna o punzón y una azada o cincel, ambos de aleación de oro y que fueron cedidos por el Museo Nacional de Copenhague. Estas piezas estaban compuestas por una aleación ternaria que llama tumbaga (55% Cu, 33% Au, 12% Ag) con durezas que varían entre 170, 180 y 230 en la escala de Brinell, indicando que instrumentos con este tipo de aleación y trabajo eran considerablemente más duros que los peruanos de puro cobre estudiados por Hultgren; a pesar de que estos últimos habían sido trabajados en frío y según los análisis de dureza tenían igual eficiencia en dureza que los instrumentos incas (no está claro qué entiende por incas y si está hablando de aleación de cobre o de bronce).

La mayoría de los instrumentos de metal que han sido publicados y analiza dos han sido catalogados como instrumentos para trabajar madera piedra, cortar hojas de estaño, instrumentos de labranza o puntas de lanza (Gordon, 1984, l987; Maye 1986; Lechtman, 1981; Vetter, 1993) pero poco se ha dicho sobre instrumentos empleados por los orfebres a la hora de hacer una pieza, repujarla, cincelarla o cortarla diferenciando por su técnica unos instrumentos de otros. Meyer, por ejemplo, clasifica instrumentos de metal pero para él casi todos están destinados al trabajo de la madera. Creo que una de las razones de esto ha sido porque uno no se decide a estudiarlas bajo ese punto de vista hasta que trabaja con artesanos y empieza a comprender el uso y significado de las mismas, o bien es un artesano orfebre de profesión. La identificación de las herramientas en el Museo de Lima no fue una tarea fácil y es muy posible que nos equivoquemos en algunas, pero es un avance para futuros estudios sobre el tema.

Identificación de herramientas y técnicas

Hicimos la selección con base en varias reglas. Primero se seleccionaron las piezas que eran parecidas en tamaño y función a aquellas de los orfebres que trabajan actualmente joyería en el norte del país. Se identificaron así cinceles, punzones, buriles, todo el material lítico y de madera, Luego se compararon las marcas dejadas por estos instrumentos con piezas de metal de la colección del MNAAHP, estudiando bajo el microscopio marcas del cincel, marcas de corte, ancho de las líneas y huellas, curvas de los instrumentos, intensidad de los golpes, etc, (Figura 5). Por último se reprodujo una pequeña pieza en forma de ave en una lámina de oro recortada utilizando los cinceles y herramientas antiguas, estudiándose las marcas bajo el microscopio.

Figura 5. Huellas dejadas en la lámina de metal por diferentes instrumentos

Hay cinceles de varias formas y tamaños que oscilan entre los 16 y los 17 cm, de cobre y bronce. Los hay de corte con un extremo plano con mareas de golpe del martillo y otro deformado por martillo con filo cortante. Los hay también para cincelar y repujar, casi todos con un extremo en forma de abanico más o menos abierto. Algunos tienen marcas de golpe en el otro extremo y otros sin golpe y con marcas más bien como de embutir. Hay un cincel pequeño para repujar (6 cm) y la huella dejada por él encaja perfecta mente en la del diseño de una corona o diadema Chimú de plata con un extraordinario trabajo de repujado, que está en el MNAAHP.

Los punzones se diferencian de los cinceles porque aunque un extremo superior sufre el golpe del martillo, el inferior es puntiagudo, capaz de traspasar la lámina de un solo golpe seco, o por presión, dejando en la lámina una perforación circular o cuadrada dependiendo de su sección.

Los buriles son como los cinceles con un extremo recto y el otro con mango. Estos mangos pueden estar hechos de madera, algodón o caña. El buril trabaja en la lámina por presión sin golpe de martillo. El buril presiona la lámina y levanta el metal dejando un surco recto en la lámina por como el cincel que deja la huella mareada en la lámina a cada golpe. El buril puede crear una línea recta y fuerte como en el ejemplo de sonaja Moche ilustrado en la foto 21 . Puede servir para delinear el contorno del perfil de un diseño que más tarde será repujado, o bien mediante la técnica del temblado que consiste en sujetar la herramienta con la mano haciendo apoyar el mango sobre la palma de la misma, y mientras se hace girar se va avanzando en la superficie metálica dejando en ella un trazo en zigzag. También pueden hacerse diseños simplemente por presión.

Foto 21.

El trabajo de cincelado se hace poniendo la lámina encima del yunque con un cuero en medio, para que la lámina no se corra y no se raye durante el trabajo. Así se va golpeando la lámina poco a poco con un cincel a golpe de martillo.

El repujado debe hacerse en una superficie que permita al cincel trabajar con cierta flexibilidad; es decir que la lámina al ser presionada no se deforme. Si se repuja en plano basta con apoyar la lámina sobre cuero (actualmente hay bolsas de arena cubiertas con enero para este tipo de trabajo) o en una superficie en la que la lámina pueda hundirse pero no doblarse. Tenemos ejemplos de diseños cincelados a base de pequeños golpes en diademas Vicús y en sonajas Moche del AMNH de Nueva York. Si se quiere repujar un vaso, por ejemplo, se debe rellenar con una bolsa de arena utilizándose ésta como elemento soporte. También se puede usar brea / betún de Judea para que no se hunda la lámina al presionarla. El fondo se presiona con un buril de tal manera que al crear una depresión en torno al diseño que se desea repujar, éste quede en relieve, toda vez que hemos deprimido por estiraje la superficie metálica que corresponde al fondo (Foto 22). Luego se vacía y trabajamos el repujado de dentro hacia fuera. Discos de plata y vasos Chimó encontrados en Chan-Chan son obras maestras del trabajo de repujado.

Foto 22.

Cuando se estudian las diferentes aleaciones, la delgadez de las láminas y se analizan los instrumentos, no podemos más que maravillarnos de cómo pudieron cortar y recortar piezas metálicas de una forma tan excepcional. En piezas recortadas tenemos muchos ejemplos, especialmente en las piezas Sipán excavadas en la tumba de Huaca Loro. En el museo Brüning de Lambayeque hay una pieza ex estudiada por la autora (Carcedo, l 992) de una figura unida a mi plato. La figura está con todos sus atuendos, tocado, unco, máscara, un vaso en una mano y un tumi en la otra (MB 146).

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