Ficha bibliográfica
Titulo: Los dibujos de Gregorio Vásquez Ceballos
Edición original: 2005-05-21
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-21
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: GARCÍA María Patricia
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| | LOS DIBUJOS DE GREGORIO VASQUEZ CEBALLOS. Tomado de: Revista Credencial Historia.
Señor atado a la columna. | ||||||||||||||||||||||||||||||||
Una vez montó su propio taller en el barrio de La Candelaria, atendió las numerosas solicitudes de sus clientes. Sus obras obedecieron a las formas y técnicas aceptadas por la Iglesia, pues no hay que olvidar que para la época el arte estaba al servicio de la evangelización. Los temas se repitieron una y otra vez por encargos que le hacían los conventos; pintó varias veces a los mismos santos fundadores de las órdenes de los dominicos, los franciscanos, los agustinos y los jesuitas, representados en diferentes momentos de su vida.
Fue un artista muy prolífico que, basándose en trabajo, llegó a ser sin lugar a dudas el pintor por excelencia de la época. Conoció a fondo los problemas que el arte le planteaba, como la dificultad para representar escorzos violentos, y fue precisamente la manera como resolvió sus limitaciones la que hizo de él el maestro que conocemos.

Virgen orante.
Oleo sobre madera y dibujo preparatorio de Gregorio Vásquez.
49 x 34 cm. y 29 x 28 cm., respectivamente.
Museo de Arte Colonial, Bogotá.
Una muestra singular son los 106 dibujos de Gregorio Vásquez conservados en el Museo de Arte Colonial y que encierran un gran valor y significado estético. Es, sin lugar a dudas, el conjunto de obras donde nos deja apreciar una unidad de estilo que lo define y caracteriza como al gran dibujante que fue, reconocido a través del tiempo como el más insigne representante de la pintura colonial en Colombia. En estos dibujos, el artista logró una sólida firmeza de trazo sin recurrir a la utilización de medias tintas ni de sombras, mostrando de esta manera el gran dominio que ejerció en el oficio de dibujante. Solamente uno de los dibujos, el del Angel forjador, está firmado y fechado en 1704; pero al analizar su obra completa podemos concluir que sus dibujos fueron un trabajo paralelo a su actividad pictórica.
Han sido calificados como bocetos, que claramente no lo son, pues estos obedecerían a anotaciones rápidas y sugerencias sin ahorro de líneas. Quizá fueron la forma de plasmar ciertas partes de sus cuadros ya terminados y que el artífice consideró que podrían ser utilizados como patrones en otras obras, o más probablemente constituyeron estudios y modelos con los que el artista trabajó posteriormente para ejecutar sus encargos de pinturas, utilizándolos como tema central o en personajes y escenas secundarias. Es decir, tomando de uno y de otro dibujo, recomponiéndolos o simplemente copiándolos, armó las composiciones de los temas solicitados, y desde este punto de vista tenemos que muchas de sus obras obedecen fielmente a sus dibujos, notándose ésto claramente en la Adoración de los pastores, pintada sobre madera en formato apaisado, donde Vásquez se ciñó rigurosamente al dibujo. Otra situación es la de la Alegoría de la Inmaculada Concepción, obra que, como la mencionada anteriormente, reposa en la colección del Museo de Arte Colonial en Bogotá. Cuatro dibujos arman la composición del tema: uno, el de la imagen central de la Inmaculada Concepción, el segundo inmediatamente debajo con la escena de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso encerrada en un círculo formado por una serpiente; un tercero con la imagen de Santa Ana; y el cuarto con la representación de San Joaquín. En esta pintura, que además no es única, pues se conoce también la de la Iglesia de San Francisco en Bogotá de un formato un poco mayor, las imágenes de los cuatro dibujos aparecen invertidas, seguramente por necesidades de equilibrio y de composición, o sencillamente por la técnica utilizada para trasladar los dibujos.


Investidura de San Idelfonso.
Oleo y dibujo preparatorio de Gregorio Vásquez, 1674.
101 x 100 cm y 31 x 43 cm., respectivamente.
Museo de Arte Colonial, Bogotá.
Probablemente el calco fue la técnica que utilizó para copiar los dibujos en sus telas ya preparadas, quedando de esta manera listo el diseño para que Vásquez procediera a aplicar el color. Esta labor de trasladar o copiar pudo haber sido realizada por algún ayudante de su taller, si en realidad los tuvo, lo cual no se sabe a ciencia cierta; en fin, lo importante y fácilmente entendible es que una vez hecho el estudio o modelo, la persona que tuvo los dibujos en sus manos pudo utilizarlos y copiarlos. Esta idea se ve confirmada en Joaquín Gutiérrez, conocido en el arte como el pintor de los virreyes, quien tuvo en sus manos por lo menos uno de los dibujos, el del Niño Jesús, que aparece representado exactamente igual en un cuadro de San José con el Niño, atribuido a Gutiérrez y que pertenece a una colección particular. El dibujo en mención está en formato vertical, rasgado burdamente en dos de sus lados, lo que nos indica que pudo tener inicialmente la imagen completa de San José, o en todo caso más de lo que en la actualidad se observa. Quizá Joaquín Gutiérrez sí conoció el dibujo completo, antes de ser mutilado.
En general, los dibujos tienen una temática que se repite en sus lienzos y que la podemos dividir en: Escenas de conjunto, donde aparecen varios personajes, como el Lavatorio, que consta de dos dibujos, la Cena Legal, la Adoración de los pastores y la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso, entre otros; los Grupos de ángeles y querubines, que aparecen en muchas de sus obras; los Fragmentos anatómicos, con estudios de pies y manos, siendo estas las partes corporales más recurrentes en sus lienzos, requiriendo del artista una atención especial al trabajarlas en diferentes escorzos; y los más numerosos, Retratos de cabezas, que merecen un interés particular por su dominio en la línea de contorno y que, aunque esquemáticos, logran expresión y equilibrio. Al respecto, el profesor Francisco Gil Tovar comenta acerca de Cabeza de hombre: "La sensación de volumen del cráneo, conseguida a través de una línea simple y pura de limpio trazo, revela a su autor como un dibujante de excelencia". Esta cabeza se relaciona con la de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, aunque no se le pueda atribuir una fiel correspondencia con las pintadas en sus cuadros conocidos.

Cena legal. | ||
Sobre la técnica de los dibujos, Gabriel Giraldo Jaramillo afirma "que están ejecutados a pincel, la mano libre de apoyo, sobre papel ordinario y con tinta que no admite correcciones". Siempre se habló de dibujos hechos con tinta, pero solamente hasta el momento de la restauración y gracias a los análisis de laboratorio se estableció de una manera científica, y no visual como anteriormente, que casi en su totalidad los dibujos están trabajados en la técnica al pincel con pigmentos aglutinados con aceite, es decir, óleos que fueron aplicados muy secos. Igualmente se comprobó que sólo dos dibujos están realizados con tinta negra y unos pocos con lápiz de sanguina.
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Cabeza de hombre. | ||
En cuanto al soporte que utilizó para los mismos, son papeles europeos hechos a mano, como correspondía a la época, con una composición del cien por ciento de fibra de lino y que presentan diferentes grosores. En la zona central de cada papel se puede apreciar a contraluz la marca de agua, que viene a ser la marca o registro de cada molino donde se fabricó el papel. Una vez sean identificadas, se podrá conocer el país de origen. | ||
Niño Jesús.
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A falta de papeles de formatos mayores, Vásquez recurrió a unir con costura dos papeles, coincidiendo estos casos con dibujos de escenas que integran varios personajes, obedeciendo al encargo de grandes lienzos con destino a alguna de las iglesias o conventos de la ciudad. Este es el caso del gran formato utilizado en el Lavatorio que se encuentra en la Capilla del Sagrario de Bogotá. Analizando el conjunto, vemos que el artista trabajó en fragmentos de papel, reutilizándolos algunas veces, como se pudo observar cuando los dibujos fueron desprendidos de los cartones a los que estuvieron adheridos por muchos años. Ya con el revés a la vista y libre de materiales, algunos de estos dibujos dejaron apreciar bocetos con perspectivas de mesas y estudios anatómicos como pies, manos y cabezas. En una de esta obras se observa que el papel lleva un escrito impreso en una de sus caras, que debió ser parte de un libro. | ||
San Vicente Ferrer. | ||
Esta colección de 106 dibujos es una de las grandes riquezas de nuestro acervo cultural, única de su género en el arte colonial hispanoamericano conservado hasta nuestros días. Roberto Pizano en una de sus publicaciones comenta que de manos de nuestro pintor los dibujos pasaron a un discípulo suyo de apellido García y que éste a su vez los heredó, primero a su hijo Pablo Antonio García del Campo, pintor de Cámara; luego pasaron a manos de su nieto llamado Victorino García, y a partir de este momento aparecen dos versiones sobre la procedencia de la colección: la primera es que Victorino los vendió directamente al coleccionista Carlos Pardo, y la segunda, que fueron hallados por el señor Pardo en Bogotá, en la casa de una planchadora y pegados a un biombo. Procedió a comprarlos de inmediato y enviarlos a París, para que fueran desprendidos técnicamente y montados en un álbum, el mismo en que posteriormente llegaron al Museo de Arte Colonial. En 1942, el gobierno de Eduardo Santos decidió comprar la Colección Pardo, que incluía estos dibujos, con el fin de acrecentar la colección del Museo, que estaba próximo a inaugurarse por esas fechas. En este recinto estuvieron expuestos por varios años en condiciones no muy favorables para su conservación. Considerados de Interés Nacional, fueron declarados Monumento Nacional en 1988 y finalmente restaurados en 1990. Hasta la fecha, se han realizado dos ediciones facsimilares de la colección completa, siendo la más importante por su calidad de impresión y papel utilizado la editada por la Oficina de Propaganda y Prensa de la Presidencia en 1955; estos facsimilares se han llegado a comercializar como originales. La segunda edición estuvo a cargo del historiador Guillermo Hernández de Alba, y fue editada por Ediciones Sol y Luna en 1966. Una tercera, parcial, fue realizada por Cartón de Colombia en 1990 e impresa por el taller Arte Dos Gráfico de Bogotá conjuntamente con el editor Benjamín Villegas.
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Medio cuerpo
TEMATICA DE LOS DIBUJOS | ||
| RETRATOS DE CABEZAS | ||
| Hombres jóvenes | 7 | Cabezas de santos, de dibujo esquemático, con manejo de línea de contorno. Entre ellos está la cabeza de hombre que representa a San Ignacio. |
| Hombres de edad | 6 | Con más trabajo de línea, requerido para dar la expresión de la edad, representa personajes como San Agustín y San Pedro, entre otros. |
| Mujeres jóvenes | 8 | La Virgen y varios de los personajes femeninos de sus obras, unos más esquemáticos que otros, expresan sentimientos de ternura y devoción. |
| Mujer de edad | 1 | Santa Ana, es uno de los pocos rostros femeninos de edad. |
| Niños | 3 | Utilizados indistintamente para representar al Niño Jesús o a los ángeles. |
| Dos cabezas | 4 | El rostro del Niño Jesús aparece acompañado del de la Virgen, del de San José y del de San Antonio. |
| Cabezas con fragmentos anatómicos | 2 | En uno se observa la cabeza de San Cristóbal con la pierna derecha del Niño y en el otro el rostro de San Vicente Ferrer con su mano derecha. |
| RETRATOS DE MEDIO CUERPO | ||
| Hombres | 10 | Varios santos y los cuatro evangelistas están representados. |
| Mujeres | 3 | La Virgen del velo y la Virgen orante son temas que repitió muchas veces en sus pinturas. |
| Niños | 4 | |
| Dos figuras | 10 | El rostro del Niño Jesús acompañado de la Virgen, de San José o de alguno de los santos o santas, como Santa Rosa de Lima. |
| Tres figuras | 4 | La Sagrada Familia es tema central en muchas de sus obras, al igual que el grupo familiar de la Virgen niña con Santa Ana y San Joaquín. |
| Cuatro figuras | 1 | Aparece la Virgen con el Niño acompañada de dos ángeles que observan. |
| RETRATOS DE CUERPO ENTERO | ||
| Hombres | 8 | Representa la pasión de Cristo, atado a una columna o caído. San Cristóbal cargando sobre su hombro al Niño y otros santos jóvenes, o ya de edad como San Joaquín. |
| Mujeres | 9 | Dibujos de la Virgen, con gran manejo de líneas, que expresan los movimientos y pliegues de la túnica y el manto, ropajes que cubren la anatomía inferior. |
| Niños | 2 | La figura del Niño Jesús semidesnudo, apenas cubierta por un paño, muestra un niño rollizo, recostado plácidamente, esperando hacer parte de uno de los tantos nacimientos encargados al artista. |
| ANGELES | ||
| Cabezas | 3 | Cabezas con alas, representan querubines en grupos de tres, de seis y de siete. Dibujados en diferentes posiciones como los vemos constantemente acompañando a la Virgen. |
| 3 | Angeles que se asoman en medio de las nubes. | |
| 3 | Uno de estos, el Angel forjador, está firmado y fechado 1704. | |
| 10 | Varias figuras hacen parte de estas escenas en las que se desarrollan temas como el de la Cena legal, el Lavatorio compuesto por dos dibujos, la Adoración de los pastores y la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso. | |
| 5 | Las manos y los pies fueron objeto de varios estudios, los diferentes escorzos siempre presentaban una dificultad. Aquí los vemos de lado, de frente y desde abajo. | |






