El virreinato del río de la Plata y su independencia

Por: Aya Smitmans, María Teresa

 

 

Revista Credencial Historia

 

 

EDICIÓN 246 
JUNIO DE 2010

   

 

Sobre el autor: María Teresa Aya Smitmans. B.A. en Relaciones Internacionales, Brown University. Magíster en Ciencia Política, Universidad de los Andes. Profesora investigadora de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, Universidad Externado de Colombia

 

Tomado de:

Revista Credencial Historia. 
(Bogotá - Colombia). 
EDICIÓN 246 
JUNIO DE 2010

El Virreinato del Río de la Plata fue creado con la última división administrativa de los españoles en América en 1776 e incluía lo que hoy son Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y parte de Brasil. Su capital era Buenos Aires. El Virreinato del Río de la Plata nació para reforzar la presencia española, frente a la británica, en el Atlántico Sur. Sin embargo, y a pesar de la importancia de este objetivo político, el apoyo español a la provincia de Buenos Aires y al Virreinato fue limitado, razón por la cual los argentinos se independizaron con más premura que otros territorios en América.

Para los criollos argentinos el comercio era su principal actividad económica y el control de los puertos sobre el río de La Plata y las rutas del Atlántico sur era importante. Por eso, cuando los británicos invaden en 1806 y luego en 1807, los porteños organizan una milicia para hacerles frente bajo el mando de Cornelio Saavedra. Esta milicia derrota a los británicos sin la ayuda de los españoles. Esto les muestra sus propias capacidades de defensa y aviva el deseo de independencia de los criollos locales quienes esperaban, desde principios del siglo XIX, la posibilidad de participar no solo de las decisiones económicas de la colonia sino de las políticas también. Hasta ese momento, éstas recaían en las manos de los españoles venidos de la península Ibérica y no en los locales lo que había dado origen a una división muy marcada entre la oligarquía local y los realistas.

Los criollos, liderados por el jurista Juan José del Paso y engrandecidos por sus victorias sobre los ingleses, empezaron a clamar por la independencia total de España antes que los otros territorios españoles en América. Sin embargo, Saavedra, quien conocía las capacidades de su milicia, les pidió a los criollos esperar a que España estuviera aún más debilitada por los franceses para declarar su autonomía y disminuir, de este modo, las probabilidades de que España atacara a los criollos por desacato a la corona.

LA INDEPENDENCIA DE LA CAPITANÍA GENERAL DE CHILE

El 18 de septiembre 1810, y para defender los derechos de gobierno de Fernando VII frente a la invasión napoleónica, los criollos chilenos crearon una Junta de Gobierno, al mando de Mateo de Toro Zambrano, Conde de la Conquista. De este modo, se hicieron cargo del trabajo administrativo de la Capitanía. La Junta tomó en sus manos las decisiones sobre temas tales como el militar y el comercial. El comercio se amplió a todas las naciones y, en lo militar, se crearon tropas locales para defender a los miembros de la Junta y sus acciones.

El 4 de julio de 1811, la Junta fue reemplazada por el Primer Congreso Nacional. Sus miembros no eran independentistas, más bien eran realistas. Esto llevó a que los más jóvenes, como José Miguel y Luis Carrera, dieran varios golpes de Estado y, finalmente, impusieran sus ideas independentistas. Sin embargo, en 1813, los españoles atacaron y vencieron a los chilenos en Chillán. Esto llevó a Bernardo O´Higgins a tomar el mando de las tropas. No obstante, fue derrotado también, en Rancagua en 1814, dando término a lo que se conoce como La Patria Vieja.

O´Higgins se retiró a Mendoza, mientras los chilenos sufrieron las violentas consecuencias de la reconquista. Esto los llevó a apoyar la guerra en pos de su independencia bajo el liderazgo de O´Higgins quien regresó en 1817 de Mendoza y el 5 de abril de 1818, venció a los españoles en la batalla de Maipú.

Así, cuando en mayo de 1810 se conocieron las noticias que informan sobre la caída de la Junta de Sevilla, Saavedra creyó que el momento había llegado. Los criollos convocaron a una reunión del Cabildo y proclamaron, el 25 de mayo de 1810, y bajo el mando del general Manuel Belgrano, el fin del virreinato español sobre las provincias del Río de la Plata. Nacían Las Provincias Unidas de Sur América creando, para fines prácticos, una Junta de Gobierno presidida por el general Saavedra en la cual se afirmaba la lealtad de los criollos argentinos a Fernando VII, legítimo rey de España, y se desconocía la autoridad sobre Argentina de la Junta de Sevilla en España, por cuanto los argentinos no habían sido consultados para su creación.

INDEPENDENCIA DE URUGUAY O LA BANDA ORIENTAL

Luego de la creación de la Junta de Gobierno en Buenos Aires, los españoles nombraron a Montevideo como capital del Virreinato del Río de la Plata y éste pasa a ser el puerto importante de los ibéricos en el Atlántico Sur. Sin embargo, los clamores independentistas ya se sentían en la Banda Oriental, como se conocía a Uruguay durante la colonia, y el 28 de febrero de 1811 se dio el Grito de Asencio, la primera proclama de libertad uruguaya. Durante los años siguientes, el general José de Artigas sitió a Montevideo varias veces, pero fue derrotado por los portugueses quienes habían acudido en ayuda del virrey Elío. Uruguay pasó, entonces, a formar parte del imperio portugués y luego brasilero hasta 1825 cuando Juan Antonio Lavalleja con treinta y tres orientales sitiaron la ciudad de nuevo y declararon su independencia el 25 de agosto. La Banda Oriental se incorpora entonces como miembro autónomo a las Provincias Unidas del Río de la Plata –el sucesor de las Provincias Unidas de América del Sur– y dos años después, en 1827, luego de la batalla de Ituzaingó entre argentinos y brasileros, se formaliza la independencia de Uruguay.

Río de la plata
Río de la Plata, 1675.

La lealtad argentina frente a Fernando VII era cuestionable y más que legítima, constituía una jugada política frente a los realistas ya que ni el general Saavedra, ni los criollos creían posible que Napoleón pudiera ser vencido con facilidad y menos que Fernando VII regresara al trono. Sin embargo, Fernando VII regresó al trono y ejerció su poder de manera absoluta y déspota, castigando a los criollos en América a quienes consideró revoltosos y peligrosos por haber desconocida la Junta de Sevilla, lo que llevó a la campaña de reconquista del continente. No obstante, y al igual que había sucedido cuando las invasiones británicas, las tropas de la reconquista no llegaron hasta las remotas tierras argentinas. Esto facilitó el surgimiento de un Estado independiente antes que esto sucediera en el resto del Continente.

La Declaración de Independencia argentina se da en julio de 1816, cuando se reúne en la ciudad de San Miguel de Tucumán el Congreso de Tucumán y proclama la independencia. Los principales problemas que enfrentó el Congreso fueron sobre el tipo de gobierno que se establecería en el territorio y luego de varias discusiones, se adoptó el federalismo. Éste reivindicaba la visión de poder de las provincias, si bien, tenía un gobierno central fortalecido, que favorecía a los porteños o bonaerenses. José de San Martín, héroe del combate de San Lorenzo en 1813 entre realistas y criollos1 e independentista furibundo, fue nombrado general en jefe del Ejército de los Andes con la misión de liberar los territorios colindantes para asegurar así la supervivencia del nuevo Estado; un Estado que nació de la resistencia a los ingleses, la falta de apoyo español al sur del continente y el empeño de los argentinos.

REFERENCIA

(1) Más que pelear con los españoles, los criollos argentinos enfrentaron a los realistas locales en combates menores o lo que el historiador argentino, Felipe Pigna llama escaramuzas. Estas escaramuzas constituyeron la parte bélica de la independencia argentina.

 

 


ernardo O'Higgins. Papel periódico Ilustrado, 1881-1887.
Bernardo O'Higgins. Papel periódico Ilustrado, 1881-1887.

Réplica de la bandera del Ejército Libertador del Sur, 1817. Catedral de Buenos Aires, Argentina.
Réplica de la bandera del Ejército Libertador del Sur, 1817. Catedral de Buenos Aires, Argentina.

José de San Martín.
José de San Martín.

Cabildo Abierto de 22 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires
Cabildo Abierto de 22 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires. Obra de Pedro Subercaseaux. Museo Histórico Nacional, Argentina.

 
Título: El virreinato del río de la Plata y su independencia


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