La industria bananera y el inicio de los conflictos sociales del siglo XX

Por: Agudelo Velásquez, Leonardo

 

Edward Walhouse Mark. Platanal, 1847. Colección permanente de artes plásticas de la Biblioteca Luis Ángel Arango, Banco de la República..


Distribución del banano en los Estados Unidos. Foto Biblioteca del Congreso, Washington, D.C..

Lorenzo Dow Baker, fundador de la United Fruit Company. Biblioteca del Congreso, Washington, D.C..

Andrew Preston, fundador de la United Fruit Company. Biblioteca del Congreso, Washington, D.C..


Minor C. Keith, fundador de la United Fruit Company. Biblioteca del Congreso, Washington, D.C.


Venta de bananos en los Estados Unidos. Foto Biblioteca del Congreso, Washington, D.C.

Edward Walhouse Mark. Ciénaga, 1843. Colección permanente de artes plásticas de la Biblioteca Luis Ángel Arango, Banco de la República.

Daños producidos por un vendaval en la finca "El Cairo" de la zona bananera, 1954. Tomada de: La historia de Santa Marta a través de la fotografía. Bogotá, Banco de la República, 1993..

Inauguración del Ferrocarril de Amagá. Fotografía de Melitón Rodríguez, 1911. Biblioteca Pública Piloto, Medellín.

Grupo de dirigentes y delegados obreros de la zona bananera en 1928: 1. Raúl Eduardo Mahecha, 2. Erasmo Coronel. 3. Pedro M. del Río. 4. Bernardino Guerrero. 5. Nicanor Serrano.

Comisariato de Sevilla, saqueado y quemado durante las protestas; .


Comisariato de Sevilla, Estado en que quedaron las habitaciones de los ingenieros radicados en Sevilla después de los incendios; 6 de diciembre de 1928.

Sobre el autor: Leonardo Agudelo Velásquez es Historiador de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Investigador y docente, Universidad Autónoma de Colombia

 

 

La historia de la industria bananera se inició con el nombre de una empresa que ha marcado a la región Caribe a lo largo del siglo XX: United Fruit Company Sus fundadores fueron Lorenzo Dow Baker, Minor C. Keith y Andrew Preston. La Compañía se fundó en junio de 1870 cuando la goleta de ochenta y cinco toneladas, Telegraph, capitaneada por Baker, atracó en el puerto de Morant, en Jamaica, a cargar bambú. Allí un comerciante le ofreció al capitán una carga de banano verde, que éste compró a veinte centavos de dólar el racimo. Luego de arribar al puerto de Nueva York, once días después, vendió el cargamento entre dos y tres dólares el racimo. Baker repitió el viaje y se reaprovisionó de banano verde, pero el trayecto de Jamaica a Nueva York dependía de las condiciones climáticas y en esta ocasión se retrasó, por lo que tuvo que arrojar parte de la carga al mar.

Todo cambió en 1880 cuando Baker compró una goleta con un motor auxiliar de vapor que le permitió transportar en diez días una carga de diez mil racimos entre la isla del Caribe y la ciudad de Boston1. Para 1885 creó, en territorio de los Estados Unidos, una red de distribución de banano en asocio con el vendedor de la fruta Andrew Preston y ocho personas más, quienes diez años más tarde figuraban como millonarios norteamericanos. En 1890 la Boston Fruit Company contaba con diez barcos, bautizados por Baker como la “Gran Flota Blanca”, nombre que se haría famoso en Centroamérica y el Caribe. El grupo fundador se completó con Minor C. Keith, quien había viajado, en 1881, desde Brooklyn en Nueva York, hasta Centro América para construir ferrocarriles, siguiendo los pasos de su tío Henry Meiss, conocido constructor de vías férreas en América Latina. 

El ferrocarril más importante de Keith fue la línea de cuarenta kilómetros entre San José de Costa Rica y el puerto de Limón. Su construcción se asemejó a la muralla china, no por la magnificencia de la obra, sino por los cinco mil trabajadores que murieron en su construcción, junto a tres de sus hermanos. Keith se convirtió luego en exportador de banano de Costa Rica y para 1883 exportaba cinco millones de racimos, y se había casado con la hija del presidente del país centroamericano. En momentos en los que tuvo problemas de liquidez viajó a Boston para entrevistarse con Andrew Preston y de la reunión que sostuvieron, el 30 de marzo de 1899, surgió la United Fruit Company con un capital de 11.230.000 dólares. Iniciaba el siglo XX, proclamado por el presidente Theodoro Roosevelt como “el siglo norteamericano”. 

Para 1910, la gran flota blanca de la United desembarcaba en Inglaterra su primer cargamento, iniciándose así el canje de fruta por barcos. Minor C. Keith construyó líneas férreas que unieron a México con el Salvador y con los océanos Pacífico y Atlántico. Se creaba así una empresa que sumaría la economía y la política a una escala geográfica que integraba el mar Caribe con el enorme mercado de Estados Unidos e Inglaterra. A nivel mundial, en 1910, la United controlaba el 77% del mercado de banano. Siguiendo el modelo de monopolio global del titán empresarial de la época, la Standard Oil de New Jersey.

LA PROVINCIA DEL MAGDALENA

El inmenso espacio selvático de la Provincia del Magdalena comunicó, desde la colonia, la ciudad de Santa Marta con los puertos interiores del río Magdalena, al suroeste con el contrafuerte de la Sierra Nevada de Santa Marta, que se eleva desde cero metros en el parque Tayrona hasta nieves perpetuas en los picos Simón Bolívar y Colón, y al norte siguiendo la línea costera a la península de la Guajira. Pese a su inmenso potencial la Provincia del Magdalena estuvo confinada a una agricultura de subsistencia para el consumo local y la exportación de madera de tinte. La mayor actividad económica de la región a comienzos del siglo XIX fue el contrabando, luego de la frustración de la elite emancipadora cuando intentó explorar las ventajas del tráfico naviero, pero se encontró con la crónica falta de capital en la nueva república. Fue el auge del puerto de Barranquilla, en la segunda mitad del siglo, que propició el establecimiento de una agricultura comercial para abastecer la creciente población del puerto. A ello siguió la llegada de la empresa francesa del canal de Panamá y sus veinte mil obreros, para la construcción de la vía interoceánica, lo que amplificó no solo el mercado para la agricultura comercial sino para sombreros, toallas y objetos de fique elaborados en la Provincia del Magdalena. Esta ampliación produjo un auge económico y demográfico en el poblado de Ciénaga, donde convergían el café, el tabaco, el cacao y el maíz, cultivados en el interior de la Ciénaga Grande, que circulaban por el camino de la Barra de Salamanca. La agricultura comercial, que se inició en haciendas de las estribaciones de la Sierra Nevada, fue orbitando a la región de los seis ríos (Riofrío, Córdoba, Sevilla, Tucurinca, Aracataca y Fundación) que corren al occidente de la Sierra hacia la Ciénaga Grande, complementando la producción ganadera de Valledupar y de café en Villanueva2.

 

Día de corte de guineo en la zona bananera, 1935.

En 1928, 50 mil personas vivían en la zona cruzada por el ferrocarril y 30 mil trabajaban para la industria del banano, que se había beneficiado de la llegada de trabajadores de Bolívar, Atlántico y Santander, atraídos por los mejores salarios. Ello significó una mayor demanda de alimentos, por lo cual desde 1916 la United estableció un sistema de comisariatos donde vendía artículos que importaba en sus buques, evitando así el retorno con sus bodegas vacías. Los trabajadores adquirían las mercancías con los cupones que pagaba la compañía por su labor. De allí el encono de comerciantes y tenderos hacia la United.

Locomotora y vagones para el
transporte de guineo. Tomadas de: Bermúdez Bermúdez, Arturo.
Álbum histórico de Santa Marta – La ciudad de ayer. Bogotá, Gente Nueva
Editorial para la Universidad del Magdalena, 2002.

A comienzos de la década de 1870, el investigador John May reportó al Comité de Acreedores de Colombia que la región era prometedora para un futuro desarrollo del cultivo de algodón, índigo y tabaco. Familias tradicionales de Santa Marta y Barranquilla –Fergusson, Bengoechea, Riascos, Barreneche, Díaz Granados y Goenaga– invirtieron en tierras y en canales de irrigación tomando las aguas del Riofrío, y luego se constituyeron en cultivadores de banano.

El desarrollo económico de Ciénaga y el control político de la elite de Santa Marta, desembocó en importantes tensiones que afloraron en la guerra de 1875-1876, cuando los cienagueros, al mando del general Ramón Santodomingo Vila, estuvieron a punto de dominar Santa Marta, salvada de la derrota por la llegada de refuerzos de tropas nacionales en 1878. Durante la república radical, Ciénaga fue la capital de la provincia, pero las tensiones se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XX.

EL BANANO EN EL CARIBE: ORÍGENES

En la década de 1830, Francis Pogat trajo al Caribe la variedad Gros Michel cuyo cultivo captaría el gusto de la población en los países más desarrollados. A finales del siglo XIX, aumentó la demanda de la fruta en Estados Unidos, y el banano, que podía recolectarse todo el año y ser transportado durante su ciclo de madurez de 21 días, reclamó una gran flota de buques refrigerados para el transporte de la fruta, por ello las pequeñas empresas no pudieron competir, con lo cual se acentuó la tendencia monopolística en el sector3. El presidente Rafael Reyes (1904-1909) había concedido exención de impuestos a la producción y exportación del banano hasta 1929 y la concesión de tierras hasta 1911. La compañía adquirió en Aracataca las haciendas Santa Ana y Santísima Trinidad que, en 1920, sumaban 13.078 hectáreas. 

En esa década de 1920, la inflación de precios y la consecuente subida de salarios, mermó el margen de ganancia de los hacendados que, en ocasiones, se compensaba con un mayor pedido de la United . Para finales de la década la mano de obra escaseaba y los salarios se habían estancado alrededor de un dólar. Entonces los trabajadores bananeros comenzaron a organizarse y dirigentes locales, representantes de la clase de propietarios de plantaciones, pidieron al gobierno nacional que se impusiera algún impuesto a la exportación del banano y se nacionalizaran los ferrocarriles de la Compañía.

El banano significaba para el Departamento el 95% de sus exportaciones, pero a nivel nacional sólo representaba el 7%. Para 1921 sólo existía en la región una producción de 12.000 sacos de café.

En 1928, 50 mil personas vivían en la zona cruzada por el ferrocarril y 30 mil trabajaban para la industria del banano, que se había beneficiado de la llegada de trabajadores de Bolívar, Atlántico y Santander, atraídos por los mejores salarios. Ello significó una mayor demanda de alimentos, por lo cual desde 1916 la Unitedestableció un sistema de comisariatos donde vendía artículos que importaba en sus buques, evitando así el retorno con sus bodegas vacías. Los trabajadores adquirían las mercancías con los cupones que pagaba la compañía por su labor. De allí el encono de comerciantes y tenderos hacia la United. Esta aseguraba en tanto la lealtad de las grandes familias de la región –Dávila, Goenaga, Campo, Serrano, Díaz Granados, Salcedo, Ramón–, que disponían de grandes extensiones de tierra y de capital para proveer a la compañía de banano, contando con la compra de sus cosechas por una sola firma. De estas familias salía la clase dirigente que controlaba la región y los representantes y senadores del Departamento de Magdalena. Estas grandes familias concentraban el crédito, las tierras y los capitales, lo que estimuló la antipatía de pequeños y medianos propietarios de tierras que no podían expandir sus cultivos de banano. 

La huelga bananera de 1928 fue una muestra del relevante poder de la United en la región. El cese organizado por el Partido Socialista Revolucionario, representado en la región por el líder Raúl Eduardo Mahecha, logró la parálisis de 25.000 obreros bananeros. En respuesta el gobierno de Miguel Abadía Méndez envió, a mediados de noviembre, tropas al mando del general Carlos Cortés Vargas. Los trabajadores elevaron un petitorio que no fue atendido por el gerente de la empresa, alegando falta de legalidad de los representantes obreros. En las peticiones había puntos como la declaratoria de contrato colectivo entre los trabajadores del banano y la empresa, la cesación de pagos en vales a los obreros y el fin de los economatos donde la United obligaba a comprar a los obreros. Para el gobierno conservador la huelga fue vista como el inicio de una insurrección general, latente desde la derrota liberal en la guerra de los 1.000 días. La poca receptividad de la empresa a los pedidos de los obreros que habían organizado el inmenso paro, desembocó en el plan de los líderes obreros de marchar desde Ciénaga, centro de la protesta, hasta Santa Marta, marcha que fue detenida por la tropas dirigidas por el comandante militar y político del Magdalena, Cortés Vargas, que había recibido sólidos poderes con la declaratoria de turbación del orden público emitida un día antes, el cinco de diciembre de 1928, por el gobierno nacional.

La huelga se saldó con un gran número de obreros y familiares muertos, cifra que no se pudo precisar, pero que se supone alta por la magnitud del movimiento, pues a ella se sumaron las jornadas de protestas estudiantiles el 8 de junio de 1929, que significaron el ocaso de la hegemonía conservadora que gobernaba a Colombia desde 1904 y la llegada al poder del Partido Liberal.

La primera gran crisis económica del capitalismo por la quiebra de la bolsa de Nueva York en octubre de 1929, llevó a la United Fruit Company a bajar la compra de banano y a negociar la fusión con su mayor competidora: la Cuyamel Company , fundada por Samuel Zemurray, un comerciante de banano que se había incorporado al negocio de la fruta en 1895, en Alabama, y que en 1910 se había embarcado en una aventura militar junto a Mario Bonilla, quien había sido presidente de Honduras, un soldado de la fortuna llamado: "general" Lee Christmas y su protegido Guy "ametralladora" Molonoy, pistolero profesional, quienes se apoderaron de Honduras. La competencia ruinosa entre las empresas bananeras en medio de la Gran Depresión, llevó al intercambio de acciones entre la United y la Cuyamel por un valor de treinta millones y medio de dólares4.

El desarrollo de la industria bananera en Colombia se dio sobre la senda de ampliar la zona de cultivo y la recuperación del impacto económico de la huelga bananera y la Depresión5.

En 1943 los cultivos de la United en el Departamento del Magdalena, que alcanzaban un área de 23.467 hectáreas, languidecieron por la entrada de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, lo que reclamó toda la flota comercial para movilizar hombres y logística a Europa y el Pacífico. Por ello, la United abandonó la zona bananera hasta finales de la década. Al finalizar la guerra, Estados Unidos adquirió el estatus de potencia, pues había quedado con las dos terceras partes de la plataforma industrial y el setenta por ciento de la riqueza global, que le llevó a una era de crecimiento y bienestar nunca antes conocida por la humanidad6.

El área de sembradío de banano tendió a recuperarse lentamente en la década de 1950, debido a la aparición de la enfermedad de Panamá y a la Sigatoka negra que afectaban el cultivo de banano y por la repartición de tierras iniciada, en 1960, por el gobierno de Alberto Lleras Camargo, buscando la salida de Colombia de la violencia liberal - conservadora.

La década de 1960 significó un aumento del área cultivada en la zona de Ciénaga, al tiempo que se constituyó el área de cultivo bananero alrededor del Golfo de Urabá, por la ventaja de estar situado en una zona aislada geográficamente de las grandes tormentas. Desde los inicios del siglo XX se había instalado el consorcio alemán Albingia en Urabá, por el afán del presidente Carlos E. Restrepo de poblar esa región, limítrofe con Panamá a través del Tapón del Darién, e integrarla económicamente a Colombia y evitar otra desmembración como la ocurrida con Panamá en 1903.

En 1963 la Frutera Sevilla, filial de la United en Ciénaga, inició la financiación del cultivo de la fruta de exportación alrededor del golfo de Urabá, en suelos nuevos y libres de enfermedades, además de estar protegidos de las tormentas tropicales. Una tierra de bajo costo, habitada por colonos con débiles conexiones con la agricultura comercial a los que la Frutera proveía asesoría técnica y la construcción de canales de riego y carreteras para la producción, transporte, exportación y comercialización de banano. Vino así un período de gran auge de cultivos entre 1964 y 1968.

EL CONSORCIO ALBINGIA

El consorcio Albingia se estableció con el permiso del Congreso colombiano en el municipio de Turbo sembrando la variedad Gros Michel hasta iniciada la primera guerra mundial en 1914, marcando así el comienzo de la larga relación de comercio entre Urabá y Alemania. 

En 1960, la zona de industrialización del planeta abarcaba nuevamente a países de Europa occidental y el lejano Oriente, donde se extendió la influencia norteamericana por su victoria militar y el posterior programa de reconstrucción de la capacidad productiva destruida por la guerra. Desde 1950, se reactivó el área de cultivo de la fruta en el Caribe y la United varió su modelo de negocio de controlar, desde una posición dominante, la línea de producción, exportación y comercialización del banano, para solo concentrarse en el transporte y la comercialización. Así, el banano se convirtió en el mayor rubro de la contabilidad de estos países, superando a la inversión en cultivo y de paso ahorrándose el choque con gobiernos populistas contagiados por el ejemplo de Juan Domingo Perón en Argentina y de Getulio Vargas en Brasil, de forma que en Centroamérica se inició la política de nacionalizaciones. En Guatemala, por ejemplo, la United poseía una extensa área de cultivo y reserva de tierra, que Jacobo Arbenz, un líder militar carismático, quiso distribuir entre los campesinos. Fue ahí cuando mercenarios reclutados por el servicio de inteligencia norteamericano iniciaron la rebelión que lo derrocó. Además, la United enfrentó en Estados Unidos acusaciones por violar la ley antimonopolio, razón por la cual vendió a cultivadores locales algunas de sus haciendas en Centroamérica y el Caribe y diversificó el área de compra de la fruta abriendo dos nuevas zonas: Ecuador, que se convertiría rápidamente en el primer exportador mundial de banano, y Urabá, que superaría rápidamente en producción a la zona de Ciénaga.

En 1963 la Frutera Sevilla, filial de la United en Ciénaga, inició la financiación del cultivo de la fruta de exportación alrededor del golfo de Urabá, en suelos nuevos y libres de enfermedades, además de estar protegidos de las tormentas tropicales. Una tierra de bajo costo, habitada por colonos con débiles conexiones con la agricultura comercial a los que la Frutera proveía asesoría técnica y la construcción de canales de riego y carreteras para la producción, transporte, exportación y comercialización de banano. Vino así un período de gran auge de cultivos entre 1964 y 1968.

Las exportaciones de banano de esta región significaron en 1965 la diversificación de mercados: el 51% de la fruta viajó con destino a Alemania, el 35% a Países Bajos, el 10% a Suecia y el 3% a Italia. Esa diversidad permitió una mayor autonomía de los productores en la comercialización de la fruta7. En 1966, cuando la Frutera Sevilla se negó a renovar algunos contratos para la compra de la fruta, los propietarios de haciendas y cultivadores se asociaron para fundar Uniban. La comercializadora en la cual se agruparon los productores para exportar directamente sin la mediación de la filial de la United, fue creada el 26 de enero de 1966 como sociedad anónima por 218 accionistas, propietarios de plantaciones. Sus objetivos consistían en el mercadeo de banano y ñame, la investigación, planeamiento y ejecución de proyectos agroindustriales y la búsqueda de la integración de todas las etapas del banano: del cultivo al consumo; junto con el mejoramiento de los métodos y sistemas de producción. En 1969 Frutera Sevilla amenazó con suspender actividades en la zona bananera de Urabá y ello acentuó la alternativa del envío a Estados Unidos de la fruta por parte de los productores, con la propia marca, Turbana, ganando experiencia en el transporte y mercadeo internacional de la fruta y revelando la vocación industrial de la región antioqueña. Posteriormente, con el apoyo del Instituto de Fomento Industrial, IFI, se construyeron barcazas para el transporte de la fruta de la ribera a los barcos fondeados en el golfo. Se convirtió entonces la industria del banano en un dinamizador de las exportaciones colombianas en la década de 1970, cuando la economía del planeta salió de la etapa de la prosperidad y se hundió en la crisis económica por los precios del petróleo, la contaminación ambiental y el aumento del gasto público en países como Estados Unidos. A mediados de la década, la exportación de banano de Urabá atenúo la crisis económica en Antioquia por la caída de la exportación de textiles.

La extraordinaria producción de banano en Ecuador desde 1960, significó una baja en el precio del banano que los cultivadores colombianos tendieron a compensar con una mayor producción, llevando la zona de Urabá al segundo lugar en la exportación agrícola de Colombia, detrás de la zona cafetera, hasta la década de 1980, cuando la producción de banano en esa zona perdió su dinámica y permitió un repunte de la producción en Ciénaga. Entretanto, el orden público en Urabá se convirtió en un factor limitante de la dinámica bananera. El crecimiento de la población en Urabá no fue acompañado de inversión gubernamental en escuelas, hospitales, vivienda, acueducto y alcantarillado, lo cual produjo un enorme protagonismo de sindicatos, ligas campesinas y juntas de acción comunal en la organización de la región. Para 1983 se negoció un número significativo de convenciones laborales entre propietarios de haciendas y trabajadores en Urabá, negociaciones que se desarrollaron en un ambiente de agitación social, con paros y ralentización de la producción. En ello se evidenció el accionar del Partido Comunista de Colombia y del Partido Comunista M.L. liderando cada uno su respectivo sindicato: Sintagro y Sintrabanano, así la situación se agudizó con el surgimiento de grupos armados de izquierda como las FARC y el EPL. Esto creó el marco de un conflicto social entre los inversionistas con la fuerza de trabajo de los colonos que rápidamente hicieron tránsito a ser trabajadores agrarios en una zona de periferia y de enorme valor geoestratégico como Urabá. Entre 1988 y 1995 los homicidios en la región bananera –que comprende los municipios de Apartadó, Carepa, Chigorodó, Turbo y Necoclí–, fue cuatro veces mayor que en el resto de municipios de Urabá8.

Para la década de 1990 el banano representó el 43% de las exportaciones de la región Caribe colombiana, su impacto en el empleo de la región de Urabá fue muy significativo, pues generó 105.000 puestos directos y en la zona bananera de Ciénaga 30.000 empleos9.

PRODUCCIÓN MUNDIAL DE BANANO

A comienzo de la década de 1990 surgió otro cambio en el mercado mundial bananero: la Unión Europea estableció un régimen común de importación de banano que imponía límite a la cantidad que importaba Europa y gravaba con impuestos de entrada a la fruta proveniente de los países donde las grandes firmas norteamericanas comercializadoras de banano tenían inversiones. Ello desató una guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, en la cual los norteamericanos llevaron su reclamo por las restricciones al Libre Comercio ante la Organización Mundial del Comercio. La cuota de exportación de banano para 1999 fue fijada en dos millones y medio de toneladas y la fruta colombiana tiene un cupo de una cuarta parte.

Este nuevo contexto reclama un persistente aumento de la productividad con base en la inversión en investigación y desarrollo para satisfacer la demanda creciente y oportunidades de exportación de productos agrícolas, sumado a la ventaja de acceso a los dos océanos para la llegada a países donde el banano constituye una fruta de consumo habitual. Son estos los desafíos del sector bananero colombiano en el siglo XXI.

Según la FAO, Organización Mundial de Alimentos, en 1999 se produjeron en el mundo 56 millones de toneladas de banano, siendo la cuarta fruta en producción en el mundo tras la manzana, la uva y la naranja. De 1961 a 1999, el área cultivada de banano pasó de 2 millones de hectáreas a 3.8 millones. Ello debido a la extensión de la forma de vida norteamericana en la posguerra y a finales de los 80, tras la caída del muro de Berlín, que marcó el inexorable fin de la URSS y la apertura de las economías de Europa del Este y Asia central al capitalismo. La United Brands, nombre adoptado por la United Fruit Company, pasó su sede de Nueva York a Cincinnati en 1990, cambiando también su razón social a Chiquita Brands, y se vinculó a la nueva forma del mercado bananero que surgió con la caída de la URSS, cuando la comercialización de la fruta empezó a estar fuertemente ligado a la imagen de la marca.

1830

-Francis Pogat trajo al Caribe la variedad de banano "Gros Michel" para su cultivo

 

1870

El capitán Lorenzo Dow Barker atracó en el puerto Morant de Jamaica donde compró una carga de banano verde que vendió en Nueva York, duplicando más de 10 veces el precio inicial.

1893

Construcción del Muelle de Puerto Colombia por The Barranquilla Railway & Pier Company bajo la dirección del ingeniero Francisco Javier Cisneros.

1899

Se fundó la United Fruit Company , por Lorenzo Dow Baker, Minor C. Keith y Andrew Preston.

1910

La flota blanca de la United desembarcó en Inglaterra su primer cargamento de banano.

1910

La United controlaba el 77% del mercado de exportación del banano.

1928

El 6 de diciembre un regimiento de las Fuerzas Armadas de Colombia abrió fuego contra un número indeterminado de manifestantes que protestaban por las pésimas condiciones de trabajo en la United Fruit Company .

1929

Inicio de la crisis económica conocida como “La gran depresión”, originada en Estados Unidos por la quiebra de la Bolsa de Nueva York. La crisis rápidamente influyó en el resto del mundo

1929

El 8 de junio se produjo una fuerte protesta estudiantil en Bogotá. El estudiante de derecho Gonzalo Bravo Pérez fue asesinado por la policía.

1929

El 8 de junio se produjo una fuerte protesta estudiantil en Bogotá. El estudiante de derecho Gonzalo Bravo Pérez fue asesinado por la policía.

1960

Se inició el área de cultivo bananero alrededor del Golfo de Urabá.

1966

El 26 de enero se fundó la Unión de Bananeros de Urabá S . A., con el objetivo de comercializar el banano en los mercados internacionales, siendo ésta la primera iniciativa nacional en el ramo.

 

BIBLIOGRAFÍA

Mc Cann, Thomas. Una empresa norteamericana: la tragedia de la United Fruit Company. Barcelona, Editorial Grijalbo, 1977, p. 26

White, Judith. Historia de una ignominia: la United Fruit Company en Colombia. Bogota, Editorial Presencia, 1978, p. 15.

Ibid., p. 30.

Op. cit., Mc Cann, pp. 32-33.

Argueta, Mario R. Historia de los sin historia. 1900-1948. Tegucigalpa, Editorial Guaymaraj, 1992, pp. 81-112.

Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX. Barcelona, Editorial Planeta, 2003, p. 261.

Bonet Moron, Jaime. "Las exportaciones colombianas de banano. 1950-1998". No. 14, Abril 2000, Mimeo, p. 10.

Ibid., p. 12.

Ibid., p. 1.

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